III ASAMBLEA DIOCESANA -VER POSTER-

HACIA LA GRAN MISIÓN DEL AÑO 2000 EN LA ARQUIDIÓCESIS DE MÉXICO

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PLENARIO GENERAL


México, D. F., 14 de octubre de 1997

VERSIÓN ESTENOGRÁFICA DE LAS DIVERSAS INTERVENCIONES
PRODUCIDAS DURANTE LA REUNIÓN PLENARIA
DEL SEGUNDO DÍA DE TRABAJO
DEL PLENARIO GENERAL
DENTRO DEL MARCO DE LA III ASAMBLEA DIOCESANA,
CELEBRADA EN EL AUDITORIO "MIGUEL DARlO MIRANDA"
DE LA CURIA DEL ARZOBISPADO EN ESTA CIUDAD

HNA. FRINÉ HADAD BARQUET: Muy buenas tardes. Bienvenidos de nuevo a esta Asamblea.

Les damos gracias por asistir y participar.

Por los que no vinieron ayer y para los que sepan las conclusiones que sacamos en los plenarios de ayer, en los grupos de trabajo, el Padre Márquez Aquino nos va a coordinar el Plenario General.

PADRE ALBERTO MÁRQUEZ AQUINO: Solamente me tocaría pedir a los coordinadores, a los secretarios de cada uno de los Plenarios, de los cuatro Plenarios Parciales, que nos hagan favor de pasar.

Recuerden que hubo esos cuatro conjuntos de grupos: uno de sacerdotes, aquí en el lobby; otro en el segundo piso. Los religiosos y religiosas que —según vimos después en los resultados— conjuntaron sus conclusiones en un escrito, solamente una parte es particular de los religiosos, estuvieron en el tercer piso. Y los laicos, que estuvieron en el octavo piso.

Algunas de estas conclusiones, como se recibieron más o menos con tiempo, están impresas y se les van a entregar en los grupos. Otras acaban de llegar y esperamos que en el transcurso de los grupos se impriman y se les entregarán a ustedes.

Creo que es muy importante, porque ahí se va encontrando la síntesis de la reacción —desde luego muy positiva— que todos han tenido a la propuesta de ayer, del vaciado del Cuaderno de Evaluación.

Si gustan, empezamos en el orden en que estaban colocados.

Por el grupo de sacerdotes que estuvo aquí, enfrente de este salón, parece que dicho grupo —en concreto el Padre Castillo— tiene la síntesis solamente de 3 de los 4 grupos. Me parece que el Padre Wenceslao no integró ahí sus conclusiones. Ellos nos lo van a aclarar y si hace falta, entonces el Padre Wenceslao —que fue secretario de otro grupo— si hace falta él complementará.

Por favor.

PADRE JUAN CASTILLO: La síntesis de lo que nosotros trabajamos, en este aspecto decíamos que contiene sin duda múltiples aspectos objetivos y ciertos. Pero también se nota mucho pesimismo e inclusive ironía en la presentación.

No se trata de ponernos a llorar por lo que no se ha logrado, sino de buscar los medios para poner en práctica lo dicho por el II Sínodo Diocesano.

Las encuestas —decíamos— no siempre son al cien por ciento verídicas y válidas. Máxime que en este caso fue poco el tiempo concedido para contestar las evaluaciones.

En relación a la sectorización, decíamos que se está de acuerdo con los datos señalados en la síntesis de evaluación, sobre todo en las limitaciones y subrayando el aspecto de sectorización en el papel, sin llegar a la acción.

Se ha improvisado el esquema de sectorización, se sectoriza. Pero, ¿quién evangeliza o coordina los sectores? ¿Cuál es el plan pastoral en estos sectores?

Faltan agentes preparados encargados de acompañar este proceso.

En relación a los destinatarios, decimos que es importante puntualizar que no podemos hablar de una respuesta irreal. Sí hay respuesta, pero es insuficiente.

La población sobrepasa nuestras capacidades. Falta capacitación para trabajos pastorales específicos en determinadas áreas: juvenil, matrimonial, social, con gente pobre; no tenemos elementos para responder efectivamente.

Algunas instancias responden. Hablamos de los religiosos, que según su carisma coinciden con alguna prioridad del II Sínodo.

En relación a los agentes, se está de acuerdo con lo que dice la encuesta: con algunos matices principales.

Falta formación general, falta formación específica para responder a los destinatarios prioritarios y hay personas que podrían ayudar y están dispuestas a hacerlo, pero no tienen el tiempo.

En relación a los Centros de Formación, decíamos que existen Centros pero sin la seriedad suficiente de escuelas de formación para acciones específicas. Falta una coordinación general y un plan vertebral, programas similares de estudio para estos centros.

No hay semejanza de unos con otros.

En relación a los objetivos y planes, se observa que en este aspecto la presentación del vaciado de las encuestas es confusa. No se entiende si se está hablando de los planes para responder a las prioridades o planes para los centros de formación de laicos.

La realidad es que no los hay y si los hay, no se ponen en práctica.

En relación a las estructuras de servicio pastoral, en realidad sí existen planes y objetivos, de estructuras arquidiocesanas, pero no se conocen y por lo tanto, son inoperantes. No llegan a los niveles en donde se deben poner en práctica, díganse las Parroquias.

Algunas comisiones duplican tareas e interfieren acciones. Se requiere mayor difusión y conocimiento. Darle mayor importancia y revalorar la figura del decano y participar en la elección de estos.

La economía.

Hay todavía mucho desacuerdo de los párrocos y falta de convencimiento en relación al 1O por ciento de la masa parroquial, que se debe entregar a La Curia. Falta concientización e información. Se está de acuerdo con la finalidad, no así en la forma como se distribuye esta contribución monetaria.

Los religiosos.

En general, los religiosos trabajan al margen de las líneas pastorales arquidiocesanas. En algunos casos coinciden por los carismas, en otros no se entiende el para qué de estos planes.

Es por esto que se sugiere que para asumir responsabilidades arquidiocesanas, se elijan personas o grupos conocedores de la línea pastoral diocesana.

Y por último, en relación al Sínodo, el Presbiterio conoce casi al cien por ciento las conclusiones sinodales, pero no las ha asimilado y el porcentaje de compromiso es bajo. Más aún, se nota un retroceso en el interés y la aplicación, de tal manera que podríamos decir que el proceso sinodal no está en marcha.

Las razones: el pluralismo de pensamiento, no se ha captado el sentido del Sínodo y un gran sector del Presbiterio es de edad avanzada y no cambian sus sistemas. Falta de compromiso con la realidad arquidiocesana.

PADRE MÁRQUEZ AQUINO: Respecto del siguiente grupo de sacerdotes o conjunto de grupos, les aclaro que hay un impreso —me parece que son 4 ó 5 hojas— que van a recibir, pero no es la síntesis propiamente, sino es el resultado, el vaciado de cada uno de los grupos.

Va a ser muy importante que ahora que termine el Padre Reynoso, nos entregue y multicopiemos la síntesis, para que vean por qué va a haber una cierta duplicidad.

Lo que está impreso ya, es individualmente de cada grupo y espero que al final de la Sesión o durante el tiempo de trabajo en grupos hoy, se imprima y se les entregue a ustedes esta síntesis.
Si no me equivoco, son los grupos del 5 al 10.

PADRE ERNESTO RAMÍREZ: Hicimos, siguiendo las preguntas finales. La última casi fue más bien una lluvia de ideas.

Pregunta número uno, voy a permitirme repetirla: ¿En qué coincide la opinión del grupo con la interpretación presentada?

La mayoría está de acuerdo en la presentación de los distintos aspectos, menos uno de los grupos que dice que no se puede contestar tan escuetamente con un "sí" o un "no", porque son temas que requieren profundización o matizaciones.

Pregunta número dos: ¿En qué puntos principales de la interpretación presentada, el grupo no está de acuerdo?

Hay algunas contradicciones al presentar los logros y las limitaciones. Las opiniones presentadas no están muy claras, por lo que es difícil analizarlas.

Los cuestionarios previos de los que se hizo este vaciado, no los entendían suficientemente los sacerdotes. Faltó tiempo para dar las respuestas entre unos y otros.

Respecto a la sectorización, se pondría mejor que han sido pocas las Parroquias que han trabajado sectorizándolas, pero que los logros han sido muy buenos.

Respecto a los Centros de Formación de Laicos, dice la síntesis que no están trabajando en coordinación con la Arquidiócesis, lo que es exagerado.

Dice que hay dos centros de formación arquidiocesana, pero no dice cuáles son. No dice cuáles fueron los criterios para interpretar los hechos.

Pregunta tres: ¿Qué añadirías a lo dicho en la síntesis de la evaluación de estas hojas?

En general hace falta tomar en cuenta el aspecto sobrenatural, que se reinvierta el orden del programa. Primero hacer el estudio del Sínodo, concientizar a los agentes, formación de los CEFALAE. Tercero, sectorizar las Parroquias.

Establecer que hace falta una línea conductora en todas las líneas de trabajo. Falta una pastoral de conjunto. Hay muchas iniciativas, acciones a realizar, pero no se dice el cómo. Crear programas que faciliten las acciones.

Hubo un logro en los cuestionarios previos: el analizar la pastoral ordinaria. Por ejemplo, trabajo de oficinas en Parroquia, etcétera. Felicitaciones.

Se puede lograr mucho en el trabajo de la Arquidiócesis si el señor Arzobispo —se pide también con mucho respeto— se reuniera más seguido con todos los decanos. Por ahí apuntaban que cada mes.

Que se vaya evitando el centralismo. Darnos cuenta que sí ha habido cambio de mentalidad en los sacerdotes, a pesar de las distintas formaciones que hemos ido recibiendo.

Que se matice que ha habido diferencias en el caminar de las Parroquias. Por ejemplo, algunas —aún antes del Sínodo— ya estaban sectorizadas. Ha habido distintos tiempos, por lo tanto, en la marcha de las Parroquias.

Ha habido rotura en el flujo de información, que viene desde el Señor Arzobispo hasta la base. "A ver si ya se va cambiando eso", decían y, ponían como ejemplo "el teléfono descompuesto".

Que se clarifique más acerca de los CEFALAE. Está confuso lo expresado. Que cada Vicaría presente su propia realidad y posteriormente ver todo el conjunto de la Arquidiócesis.

Que se valore más lo positivo. Ha habido cargas negativas, exageradas, hasta irónicas.

Estos grupos de trabajo, los que hemos estado trabajando del día de ayer, darles más espacios, ubicarlos en lugares independientes. Había mucha confusión e interferencia de unos grupos a otros. Se hablaba uno más fuerte que otros.

Enfocar el Sínodo con otro orden. Puede ser empezando con los laicos. Se necesita la formación de los laicos y darles continuidad, según los programas del Sínodo.

Que los sacerdotes respetemos a los laicos, dándoles su lugar en la Iglesia. Que los sacerdotes nos interesemos más por el Sínodo y su seguimiento.

Se ha notado una molestia generalizada desde el modo y tiempo de las encuestas, hasta lo vaciado en esta que quiere ser la síntesis.

Los datos no reflejan la síntesis de lo aportado. Más bien parece una lluvia de datos. La síntesis no está lo suficientemente analizada. Convendría hacer otra encuesta y dar códigos de análisis a los decanos y a todo el Presbiterio.

Tener presente los tiempos de los sacerdotes y los medios de información. Que esta Asamblea pudiera contar más con las técnicas que, por ejemplo, vimos en el Sínodo.

Anexar el instructivo que se usó para hacer este vaciado. Así se entendería mejor lo expresado en esta síntesis.

En general se notó una ausencia de lo espiritual. Se insiste mucho en el "haz", pero no se dan líneas o programas que faciliten las acciones.

Gracias.

PADRE MÁRQUEZ AQUINO: Pasamos al grupo de religiosos y religiosas, de los cuales hay una síntesis escrita y que ella sí fue el resultado de todos los grupos.

Como les decía, solamente hay una parte en donde hay un conjunto de opiniones exclusivamente de los religiosos.

HERMANA LIDIA LEYVA: La síntesis del grupo de religiosas y religiosos, las coincidencias de las opiniones del grupo son las siguientes:

Vemos que se hacen esfuerzos, pero nos falta mucho interés. Desconocemos nuestra Parroquia, no podemos abarcar todo, pero sí conocer una mínima parte.

Estamos de acuerdo con la realidad, nos falta organizarnos y tener mayor espíritu eclesial. Nos centralizamos en nuestro mundo, en ocasiones por pereza o comodidad.

Falta de apertura de parte de algunos sacerdotes para apoyarnos en nuestro trabajo. No nos involucran en el caminar del Sínodo.

Nos falta dar prioridad a lo eclesial.

Se sugiere también que el gobierno general, regional o provincial dé continuidad a los trabajos del Sínodo.
¿En qué no estamos de acuerdo?

Vimos cómo una congregación contestó el cuestionario. Todas las congregaciones presentes no recibimos tal cuestionarios. Nuestra opinión es que creemos que no nos tomaron en cuenta y eso no es justo para el gran núcleo de la vida consagrada, presente en la Arquidiócesis de México.

Respecto a cómo se identificaron los obstáculos, nos parece una síntesis realista y desafiante. Faltó que los párrocos nos tomaran en cuenta ya que somos conscientes de que sí nos interesa trabajar en las Parroquias.

¿Qué añadiríamos?

Que nos tomaran en cuenta, por supuesto.

En esta síntesis no vemos reflejada la realidad. Nos falta unir esfuerzos para mejores resultados en nuestro trabajo pastoral. Sería bueno que en cada Vicaría se nombrara un sacerdote o una religiosa que convoque a las religiosas.

Que la CIR sea el conducto de comunicación. Que se formen equipos de trabajo en las Parroquias, formado por párroco, vicario y algunas religiosas.

No se valora a las religiosas y su trabajo —en algunas Parroquias— a consecuencia del machismo. Falta apoyo de los sacerdotes para los trabajos de los laicos en los CEPS. Dicen no haber sido formados para trabajar en equipo.

Que desde la formación en el Seminario, se les prepare a los sacerdotes para trabajo en equipo. Que se valore el carisma de las congregaciones religiosas que existen en las diferentes Parroquias y que se consideren los trabajos pastorales de la misma, pastoral educativa y de la salud, no sólo el trabajo que las religiosas prestan directamente en la catequesis o asistencia de grupos parroquiales.

Las congregaciones religiosas no debemos estar ausentes de nuestra Parroquia. La vida religiosa debe aprender a trabajar junto al machismo que existe y que es una realidad en nuestro país.

Mayor comunicación de los sacerdotes con las comunidades religiosas, que están insertas en su Parroquia.

En las Vicarías, si no hay sacerdotes que coordinen a las congregaciones religiosas, que se nombre a alguna Hermana de alguna congregación existente. Por ejemplo, en la sexta Vicaría ya hay un equipo que está trabajando.

Que la congregación respete el nombramiento de la Hermana que pudiera ser por un período de tres años.

También nos cuestionamos:

En esta Iglesia de México, ¿qué me toca hacer, al darme cuenta de la realidad sobre el Sínodo?

Ante el desconocimiento del Sínodo en algunas congregaciones religiosas, por falta de comunicación interna debido a los constantes cambios de personal, se sugiere que en este momento haya un compromiso por conocer el proceso del Sínodo y los trabajos que se proponen, para tener la debida información y participar desde el área en que cada congregación se encuentre trabajando.

Los Párrocos no destinan fondos económicos para la formación de agentes de pastoral, principalmente para los laicos. Ahora se viene considerando una nueva expresión para la comunicación en el campo misionero: "interlocutores". Sustituye el nombre de "destinatarios", ya que es desde la intercomunicación donde se realiza la evangelización.

Es todo.

ANTONIO RIVERO: Lo que los varones añadimos —además de lo que dijo la Hermana— es muy poco.

Reforzando lo de la encuesta, que no llegó, parece ser que hacen falta canales de comunicación de la Arquidiócesis con los religiosos. Los sacerdotes que asisten normalmente al Decanato, los Decanatos están bien comunicados, bien relacionados, pero pues no todos asisten o pueden asistir. Entonces, como que hacen falta otros canales de comunicación de la Arquidiócesis con los religiosos, reforzando lo que decían las religiosas en el sentido de que no llega la comunicación a los superiores mayores. De hecho, las encuestas no las recibieron los Superiores.

Otro punto: la sectorización, que ha funcionado poco. Decíamos que a lo mejor en algunos casos hay que pensar en prescindir de la sectorización, proceder de otro modo.

Y después, en el apartado de la economía, que muchas Parroquias no están cumpliendo con el 10 por ciento, los religiosos —dadas las necesidades que tienen las comunidades, las provincias, las ordenes religiosas para sus planes de evangelización, el sostenimiento de sus ancianos y la formación de sus sacerdotes—, para ellos se les hace mucho el 10 por ciento. Entonces, respetuosamente se pedía se revisara ese 10 por ciento.

En cuanto a las comunidades religiosas y organizaciones, dado que las comunidades religiosas tienen un gran dinamismo en la Pastoral, se pedía que la vida religiosa tuviera más apoyo de parte de la Arquidiócesis. Fueron los puntos que añadimos.

PADRE MÁRQUEZ AQUINO: Así llegamos a lo más alto, al octavo piso, con los laicos, que nos van a presentar la síntesis que tienen elaborada y que sí está transcrita e impresa para que después la tengan ustedes y pueda seguir siendo motivo de estudio y de reflexión.

SR. RAMÓN HERVAIS: Aquí esta síntesis está sumamente apretada y dice:

En general se está de acuerdo con los logros presentados. Aunque en gran parte de las Parroquias o sectores representados no ha tenido la eficacia suficiente, se ha sectorizado pero sólo territorial mente.

No se han formado Consejos Parroquiales y hace falta sensibilizar y abrir una fuerte campaña de información sobre las propuestas sinodales, así como una mejor administración o más abierta de los recursos económicos y precisar para los laicos los objetivos y pasos de los planes existentes, de una forma clara.

En general, se requiere de más organizada formación.

Uno de los desacuerdos más importantes que se observaron, fue el no presentar claramente la falta de comunicación, información e integración entre Vicarios, Decanos, Párrocos y Laicos.

Ésto dificulta la continuidad y puesta en marcha de los planes por los cambios de autoridad, además de que no se ha dado a conocer masivamente la evaluación del Sínodo en cuanto a logros y limitaciones, lo que no permite ver en qué momento o prioridad se está y cómo trabajar.

Una presentación más formal y estadística de los resultados, realizando encuestas más representativas y amplias. El sentido de esto era que se presentara en porcentajes, porque se habla nada más en forma general.

Que se tome en cuenta a los movimientos laicales ya organizados y luego dice que no se ha abierto la comunicación entre planes responsables y grupos.

De otro grupo, se hacen aquí algunos comentarios pero al leerlo —antes de comentarlo a ustedes— veo que son más las expresiones de algunas personas que las conclusiones de tipo general.

Como conclusión de lo que escuché ayer en las presentaciones, podría decirles que en lo que más se insistió fue en la falta de comunicación.

Se advierte una comunicación muy deficiente entre todos los sectores: sea jerarquía o el resto de la Iglesia, sean laicos entre sí. Vamos, que entre todos la comunicación es parcial, no presenta a veces la realidad concreta, algunas gentes se sienten —en un caso de las Vicarías ocurría— como alguien decía: " ¿cómo que no, si aquí tenemos dos mil gentes trabajando?"

Claro que creo que sí hay mucha gente trabajando, pero se coincide con lo que han presentado los demás. ¿Y cuál es el sentido de ese trabajo?

Hay una línea razonablemente unificada. Todo eso se siente muy deficiente y muy pobre. Y algunos de los que se sienten menos representados o no tomados en cuenta, es la Pastoral de la Esperanza, Tanatología, que hay 36 Ministros que dicen "no nos sentimos tomados en cuenta"; que no se toca el tema de las sectas.

Aquí había un comentario muy curioso en que decían que quizá los católicos estamos preparando algunas gentes y luego, por no sentir el apoyo y la continuidad, son las sectas las que aprovechan a esta gente, ya un poco más preparada.

Cuando hay algún plan, todo se tiene que hacer al vapor y luego, por último, dicen: "se nos cita a algo masivo y no asistimos".

Es todo. Muchas gracias.

PADRE MÁRQUEZ AQUINO: Creo que todos estamos de acuerdo en que... VOCES A CORO: ¡No, no estamos de acuerdo!

CONCEPCIÓN JIMÉNEZ: ¡Es que no se despejó todo lo que se dijo, se empobreció esto!

PADRE MÁRQUEZ AQUINO: No, yo no decía que estuviéramos de acuerdo con lo dicho aquí, iba a decir que estábamos de acuerdo con el trabajo que se ha hecho, pero bien. No sé si proceda que dos o tres personas completen algunos aspectos. Sobre todo los secretarios, que completen algunas cosas tratando de no repetir, sino precisamente completar lo que no se haya dicho. Los secretarios de los grupos, principalmente.

Por favor, que se acerquen dos personas.

Les vamos a insistir en que sean breves y que realmente digan lo que faltó, no repitan lo que ya se dijo.

CONCEPCIÓN JIMÉNEZ: Hay que reconocer que sí se mencionaron algunas de las cosas que se hablaron, pero también tocamos unos puntos muy importantes.

Tocamos el punto de la comunicación, pero en la ejecución de los planes y expresamos los laicos nuestras inconformidades —y me refiero a que no es personal, sino un grupo de laicos— porque están preparados y no son apoyados por sus sacerdotes.

En segunda instancia, se tocó el punto de que el cuaderno de evaluación efectivamente llegó a algunas Parroquias, pero fueron guardados en los cajones de los mismos Presbíteros.

Por otro lado, hablamos y tocamos el área económica y hacíamos en ese renglón la observación de que era muy necesario el apoyo de los párrocos a los agentes evangelizadores preparados.

También tocábamos el punto que sí existen laicos comprometidos de tiempo completo y capacitados. Que lo único que queríamos era colaborar con la Arquidiócesis para salir adelante en unidad, porque tal parece que caminamos pero en paralelo, no juntos: parece que por un lado los sacerdotes y por otro lado los laicos.

Nuestro interés como laicos es trabajar en unidad de metas, en unidad de objetivos, para poder dar una unidad de resultados.

Estamos nosotros viendo también la necesidad de podernos reunir como laicos, encabezando movimientos, pero laicos que realmente estemos trabajando, no los que están aquí, que ya están anquilosados algunos de ellos.

Es todo.

HÉCTOR MAYAGOITIA: Es que al hacer la síntesis no sabemos cómo se hizo, no participamos.

Algunos puntitos nada más que nos parece que faltaron:

Priorizar y articular acciones porque ahí, el documento menciona que todo mundo está haciendo pero si estamos haciendo todos y no se ve, quiere decir que nos falta priorizar y articular.

Después, que no se conocen los Centros de Formación de agentes laicos para acciones específicas. Falta mucha información y proponíamos ser más creativos y llevar el Evangelio a personas concretas, sin olvidar sus necesidades. No tanto teorizar, sino más acercamiento a ellos.

Después, sobre lo económico, desconocemos cómo se está manejando, pero sí proponíamos que se busquen otras formas de financiamiento y había la inquietud de que aunque fuera gradualmente, se fuera dejando de lado la base de los Sacramentos como motivo de financiamiento.

Incluso proponíamos que hubiera otros canales de comunicación, que llegaran hasta el último de los católicos, puesto que la inmensa mayoría de los católicos —en cada Parroquia lo estamos verificando— desconoce lo que es el Sínodo y los avances que tiene.

Por ejemplo, proponíamos que en la Hoja Dominical pudieran haber algunas frases que motivaran y que fueran muy eficaces para llegar a todos los católicos.

Gracias.

GLORIA D'AMICO: Creo que es bien poco lo que voy a agregar con relación a todo lo que dijeron los compañeros.

Efectivamente, la primera síntesis está muy enredada, sobre todo el principio, en que se dice mucho y no se dice nada. No hay nada con relación a lo que verdaderamente nos preocupaba ayer y que era principalmente la comunicación entre religiosos y entre laicos.

Había quejas verdaderamente serias con relación a los sacerdotes y los jóvenes.

Realmente los sacerdotes parece ser que son abúlicos cuando hay eventos de jóvenes: no asisten. Realmente todas las quejas fueron en contra de los sacerdotes para con los laicos con relación a la comunicación.

Yo me alarmé un poquito. Tengo buena comunicación con los sacerdotes en la Diócesis y en el Decanato en donde trabajo, que es el segundo y, en la Segunda Vicaría hay una muy buena comunicación. Ese es comercial aparte.

Pero sinceramente, en todas las demás hubo gran molestia por la seria y gran falta de comunicación.

MARÍA LUISA ESPINOZA: Por último, quisiera agregar nada más que está muy bien, hay algunos Centros de Formación. Pero nos hemos dado cuenta que en muchos de estos Centros únicamente nos forman intelectualmente y no hemos logrado que estos centros trabajen o elaboren programas, de acuerdo a las necesidades específicas que tenemos cada laico.

Además, esto causa que no haya realmente una formación de agentes, formación de apóstoles para la Iglesia, sino nada más una formación intelectual. Eso es lo que quisiera agregar.

Por último, en muchos casos se notó esa falta de comunicación. Pero primero, este cuestionario, que lo juzgábamos un tanto color de rosa, fuese primero a nivel parroquial. Que no solamente un grupo lo contestara, sino realmente todo un consenso parroquial, después a nivel Decanato sectorial y después de Vicaría, para no caer en todas estas cuestiones de confusiones.

Es todo.

PADRE MÁRQUEZ AQUINO: Bueno, creo que es muy clara una conclusión necesaria: ese vaciado que se hizo debe ser revisado, puesto que tiene que ser un documento que queda como archivo y que posiblemente debe ser utilizado para otros trabajos.

En otro momento nos pondremos de acuerdo con los secretarios, ojalá y estén todos los que trabajaron ayer y vamos a ver cómo se puede reelaborar, para subsanar estas fallas que han sido señaladas y que el momento no es saber las explicaciones, sino detectar esta falla.

Como quiera que sea, me parece —ya lo decía hace un momento— que es muy digno de agradecerse el trabajo de unos para con otros, porque sí: hay fallas por todos lados, hay fallas en la misma encuesta, en la formulación, en el tiempo. Muchas cosas tendrían explicación, sinceramente.

Pero como no se trata de estarnos echando la bolita en este momento, pues no sería una dinámica apropiada, cada quien solamente asume las responsabilidades. Ojalá y todos tengamos oídos muy abiertos para realmente saber qué es lo que nos toca, qué es lo que debemos rectificar, qué es lo objetivo y tal vez otras cosas que provienen de malos entendidos o de subjetivismos, hasta sentimentalismos que puede haber. Pero eso se logra con la sinceridad pastoral que cada uno de nosotros debe tener. Me parece que es lo más importante.

El gran fruto que creo que se puede detectar es que como quiera que sea, esto ha abierto un cauce de diálogo, un cauce que nos está llevando a detectar posiblemente otro aspecto de prioridades, sensibilidades sobre todo de tipo pastoral, no de sentimentalismo, sino de sensibilidades, horizontes nuevos a partir de todo esto y creo que es lo más valioso.

A este propósito me parece que conviene hacer una explicación respecto de la forma en cómo se ha trabajado en estos primeros momentos de esta Asamblea, así por grupos de sectores de Iglesia.

Pensamos que siendo tan poco el tiempo de que disponemos, era más provechoso hacerlo así, trabajar por grupos en donde hubiera cierta homogeneidad, porque si los hacíamos muy mezclados entre religiosos, religiosas, laicos, es más difícil integrarse. De ninguna forma hay un intento de enfrentamiento, que además nadie debe verlo aquí, sino que es la oportunidad de decir cosas que se sienten, que se viven; y ojalá y que todos las estemos diciendo con la mayor, no digo prudencia, sino más que nada objetividad, con la mayor responsabilidad y sinceridad.

Así que muchas gracias por este trabajo y vamos a pasar a lo siguiente.

HNA. FRINE HADAD BARQUET: La Iglesia es el Cuerpo Místico de Cristo. Cristo es La Cabeza y todos nosotros somos los Miembros.

Que este Plenario General nos sirva como reto, como ánimo, como algo que tenemos que enfrentar para que este Cuerpo crezca sano.