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EUCARISTÍA


Por la Santa Iglesia
MR
725

RITOS INICIALES

ENTRADA

De pié

Canto

1. Mientras recorres la vida
tú nunca solo estás;
contigo por el camino,
santa María va.

Ven con nosotros al caminar,
santa María, ven
(2)

2. Aunque te digan algunos
que nada puede cambiar,
lucha por un mundo nuevo,
lucha por la verdad.

3. Si por el mundo los hombres
sin conocerse van,
no niegues nunca tu mano
al que contigo está.

4. Aunque parezcan tus pasos
inútil caminar,
tú vas haciendo camino
otros lo seguirán.

Saludo

Ministro: El Señor, que os llamó a salir de la tiniebla y a entrar en su luz maravillosa, esté con todos vosotros.

Todos: Y con tu espíritu.

RITO DE LA BENDICIÓN
Y ASPERSIÓN DEL AGUA

Comentarista: Al iniciar nuestra celebración invoquemos a Dios, nuestro Padre, que nos eligió adoptándonos como sus hijos y nos llama a la vocación profética de instaurar el Reino de su Hijo amado. Pidámosle que bendiga esta agua para que reavive en nosotros la gracia del Bautismo, por el cual fuimos adoptados, constituidos en templos del Espíritu y, nos incorporó a su familia, para anunciar a las gentes las maravillas Del que nos llamó de las tinieblas a su admirable luz.

Ministro: Oremos.

Después de una breve oración en silencio, el sacerdote prosigue, diciendo:

Oh Dios, Creador de todas las cosas, que por el agua y el Espíritu diste forma y figura al hombre y al Universo.

Todos: Bendice y purifica a tu Iglesia.

Oh Cristo, que de tu costado abierto en la cruz, hiciste manar los sacramentos de salvación.

Todos: Bendice y purifica a tu Iglesia.

Oh Espíritu Santo, que del seno bautismal de la Iglesia nos haces renacer como nuevas creaturas.

Todos: Bendice y purifica a tu Iglesia.

Ministro: Dios todopoderoso, que por medio de los sacramentos de la fe renuevas las maravillas de la creación y de la redención, ben + dice esta agua y concede que todos los renacidos por el Bautismo sean mensajeros y testimonios de la Pascua, que se renueva incesantemente en tu Iglesia. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Todos: Amén.

Sigue la bendición y la aspersión, mientras se canta. Al terminar, el sacerdote vuelve a la sede y hace la oración con la que concluye este acto:

Ministro: Que Dios todopoderoso nos purifique del pecado y, por la celebración de esta Eucaristía,
nos haga dignos de participar del banquete de su Reino.

Todos: Amén.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que con admirable providencia dispusiste que el Reino de Cristo se extendiera por todo el mundo y que todos los hombres participaran de la redención, haz que tu Iglesia, sacramento universal de salvación, manifieste y realice entre los hombres el misterio de tu amor. Por nuestro Señor Jesucristo.

LITURGIA DE LA PALABRA

Comentarista: Sentados.

Monición

Lectura Profética del Antiguo Testamento
Dios habla a su pueblo a través de la Ley y los profetas.

Lectura del libro del Eclesiástico 35, 15-17. 20-22

El Señor es un juez que no se deja impresionar por apariencias. No menosprecia a nadie por ser pobre y escucha las súplicas del oprimido. No desoye los gritos angustiosos del huérfano ni las quejas insistentes de la viuda. Quien sirve a Dios con todo su corazón es oído y su plegaria llega hasta el cielo. La oración del humilde atraviesa las nubes, y mientras él no obtiene lo que pide, permanece sin descanso y no desiste, hasta que el Altísimo lo atiende y el justo juez le hace justicia. Palabra de Dios.

Todos: Demos gracias a Dios.

Salmo 33
Respondemos a Dios meditando su revelación.

R. El Señor no está lejos de sus fíeles.

1. Bendeciré al Señor a todas horas, no cesará mi boca de alabarlo. Yo me siento orgulloso del Señor, que se alegre su pueblo al escucharlo.

2. En contra del malvado está el Señor, para borrar de la tierra su recuerdo. Escucha, en cambio, al hombre justo y lo libra de todas sus congojas.

1. El Señor no está lejos de sus fieles y levanta a las almas abatidas. Salva el Señor la vida de sus siervos. No morirán quienes en Él esperan.

Lectura Apostólica del Nuevo Testamento

Monición a la lectura

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a Timoteo 4, 6-8.16-18

Querido hermano: para mí ha llegado la hora del sacrificio y se acerca el momento de mi partida. He luchado bien en el combate, he corrido hasta la meta, he perseverado en la fe. Ahora sólo espero la corona merecida, con la que el Señor, justo juez, me premiará en aquel día. Y no solamente a mí, sino a todos aquellos que esperan con amor su glorioso advenimiento. La primera vez que me defendí ante el tribunal, nadie me ayudó. Todos me abandonaron. Que no se les tome en cuenta. Pero el Señor estuvo a mi lado y me dio fuerza para que, por mi medio, se proclamara claramente el mensaje de salvación y lo oyeran todos los paganos. Y fui librado de las fauces del león. El Señor me seguirá librando de todos los peligros y me llevará a salvo a su Reino celestial. A Él la gloria por los siglos de los siglos. Amén. Palabra de Dios.

Todos: Demos gracias a Dios.

Aclamación

Monición al Evangelio.

De pie

Aleluya, aleluya,
aleluya, aleluya
(2)

Busca primero el Reino de Dios
y su justicia divina,
y por añadidura lo demás se te dará.
Aleluya, aleluya.

Aleluya, aleluya,
aleluya, aleluya
(2)

EVANGELIO

Ministro: El Señor esté con vosotros.

Todos: Y con tu espíritu.

Lectura del santo Evangelio según san Lucas 4, 14-22

En aquel tiempo, con la fuerza del Espíritu, Jesús volvió a Galilea. Iba enseñando en las sinagogas; todos lo alababan y su fama se extendió por toda la región. Fue también a Nazaret, donde se había criado. Entró en la sinagoga, como era su costumbre hacerlo los sábados, y se levantó para hacer la lectura. Se !e dio el volumen del profeta Isaías, lo desenrolló y encontró el pasaje en que estaba escrito: El espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para llevar a los pobres la buena nueva, para anunciar la liberación a los cautivos y la curación a los ciegos, para dar libertad a los oprimidos y proclamar el año del gracia del Señor. Enrolló el volumen, lo devolvió al encargado y se sentó. Los ojos de todos los asistentes a la sinagoga estaban fijos en él. Entonces comenzó a hablar, diciendo: "Hoy mismo se ha cumplido este pasaje de la Escritura que acaban de oír". Todos le daban su aprobación y admiraban la sabiduría de las palabras que salían de sus labios. Palabra del Señor.

Todos: Gloria y honor a ti, Señor Jesús.

Homilía

El Sacerdote, tomando el lugar de Cristo, aplica y explica el mensaje de la Palabra al Pueblo de Dios.

PRECES

Ministro: Invoquemos a Dios Padre, que ungió a su Hijo con el Espíritu Santo para que evangelizara a los pobres, vendara los corazones desgarrados y consolara a los afligidos. Digamos confiados:

Comentarista: Renuévanos, Señor, con el poder de tu Espíritu.

1. Dios de los padres, que quieres que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad, concede, a la Iglesia de tu Hijo, ser fiel a todo lo que Él nos ha enseñado y difundirlo entre toda la humanidad.

2. Tú que enviaste a Jesucristo para evangelizar a los pobres, proclamar a los cautivos la libertad y anunciar el tiempo de gracia, dilata tu Iglesia, de modo que toda cultura, lengua y nación se incorporen a ella.

3. Tú que llamas a todos los hombres a salir de la tiniebla para entrar en tu luz maravillosa, concédenos iluminar nuestra historia, la de nuestro mundo, nuestra nación y Ciudad de México, con la luz de tu verdad.

4. Tú que has otorgado a tu Hijo el nombre que está sobre todo nombre, para que al nombre de Jesús toda rodilla se doble en el cielo y en la tierra, haz que todos nos sometamos a la ley de su Evangelio y se doblen ante Él las rodillas de los que ostentan la sabiduría y el poder.

5. Danos un corazón recto y sincero para escuchar tu Palabra y haz que produzca en nosotros y en el mundo, obras que eleven la dignidad de todos los seres humanos.

ORACIÓN DE BENDICIÓN

Te bendecimos y te alabamos, oh Dios, porque, según el designio inefable de tu misericordia, enviaste a tu Hijo al mundo, para librar a los hombres, con la efusión de su sangre, de la cautividad del pecado, y llenarlos con los dones del Espíritu Santo. Él, después de haber vencido a la muerte, antes de subir a ti, Padre, envió a los apóstoles como dispensadores de su amor y su poder, para que anunciaran al mundo entero el Evangelio de la vida y purificaran a los creyentes con el baño del bautismo salvador. Te pedimos, ahora, Señor, que dirijas tu mirada sobre estos servidores tuyos, que quieren colaborar con el ministerio que has confiado a tus apóstoles y sus sucesores, como mensajeros de salvación y de paz. Con el poder de tu brazo, guía, Señor, sus pasos, fortalécelos con el poder de tu gracia, para que el cansancio no los venza. Que sus palabras sean un eco de las palabras de Cristo para que sus oyentes presten oído al Evangelio. Dígnate, Padre, infundir en sus corazones el poder de tu Espíritu Santo para que, hechos todos para todos, atraigan muchos hacia ti, que te alaben sin cesar en la santa Iglesia. Por Jesucristo nuestro Señor.

Todos: Amén.

LITURGIA DE LA EUCARISTÍA

Presentación de los dones

Durante el diálogo del ofertorio permanecemos sentados (IGMR 21 y 53)

Ministro: Oren, hermanos, para que este sacrificio, mío y de ustedes, sea agradable a Dios, Padre todopoderoso.

Todos: El Señor reciba de tus manos este sacrificio, para alabanza y gloria de su nombre, para nuestro bien y el de toda su santa Iglesia

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

De pie

Acepta, Padre misericordioso, las ofrendas de esta comunidad cristiana y por el poder de este sacrificio que estamos ofreciendo, haz que la multitud de los creyentes, viva cada vez más de acuerdo con su dignidad de estirpe elegida, sacerdocio real, de nación consagrada y de pueblo redimido por ti. Por Jesucristo, Nuestro Señor.

Todos: Amén.

PLEGARIA EUCARÍSTICA

PREFACIO
Reconocimiento de la obra maravillosa de Dios en favor de la humanidad. Prefacio dominical VIII, MR 326.

Sacerdote: El Señor esté con vosotros.

Todos: Y con tu espíritu.

Sacerdote: Levantemos el corazón.

Todos: Lo tenemos levantado hacia el Señor.

Sacerdote: Demos gracias al Señor, nuestro Dios.

Todos: Es justo y necesario.

Continúa el Sacerdote

HIMNO DEL TRISAGIO

Santo, Santo, Santo es el Señor...

ORACIÓN EUCARÍSTICA
Corresponde al sacerdote

RITO DE LA COMUNIÓN

Oración del Señor y embolismo.

Rito de la paz.

Rito de la fracción del pan.
Se canta la invocación del Cordero de Dios.

Monición

Sentados

COMUNIÓN

Canto

1. Sois la semilla que ha de crecer,
sois la estrella que ha de brillar.
Sois levadura, sois grano de sal,
antorcha que debe alumbrar.

Sois la mañana que vuelve a nacer,
sois la espiga que empieza a granar.
Sois aguijón y caricia a la vez,
testigos que voy a enviar.

Id amigos por el mundo anunciando el amor;
mensajeros de la vida, de la paz y el perdón.
Sed, amigos, los testigos de mi resurrección:
Id llevando mi presencia, con vosotros estoy.

2. Sois una llama que ha de encender,
resplandores de fe y caridad.
Sois los pastores que han de guiar
al mundo por sendas de paz.

Sois los amigos que quise escoger,
sois palabra que intento gritar.
Sois reino nuevo que empieza a engendrar
justicia, amor y verdad.

Id amigos por el mundo...

3. Sois fuego y sabia que vine a traer,
sois la ola que agita la mar.
La levadura pequeña de ayer
que fermenta la masa del pan.

Una ciudad no se puede esconder,
ni los montes pueden ocultar,
en vuestras obras que buscan el bien
los hombres al Padre verán.

Id amigos por el mundo...

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

De pie

Dios nuestro, que con tus sacramentos alimentas y fortaleces a tu Iglesia, concede a quienes hemos participado del Cuerpo y de la Sangre de tu Hijo, vivir su doctrina de amor y ser así fermento de vida e instrumento de salvación en medio de la comunidad humana. Por Jesucristo, Nuestro Señor.

Todos: Amén.

RITO DE CONCLUSIÓN

Antes del saludo y bendición se presenta lo que haya que comunicar a la asamblea.

SALUDO Y BENDICIÓN

Dios, que en Cristo ha manifestado su verdad y su amor, os haga mensajeros del Evangelio y testigos de su amor en el mundo.

Todos: Amén.

Jesús, el Señor, que prometió a su Iglesia que estaría con ella hasta el fin del mundo, dirija vuestros pasos y confirme vuestras palabras.

Todos: Amén.

El Espíritu del Señor esté sobre vosotros, para que, recorriendo los caminos del mundo, podáis anunciar el Evangelio a los pobres y sanar a los corazones desgarrados.

Todos: Amén.

Si preside el Obispo se concluye con la siguiente formula:

V. Sea bendito el nombre del Señor.

R. Ahora y por todos los siglos.

V. Nuestro auxilio es el nombre del Señor.

R. Que hizo el cielo y la tierra.

V. La bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre vosotros.

Todos: Amén.

Despedida

Anunciad a todos la alegría del Señor resucitado. Podéis ir en paz.

Todos: Demos gracias a Dios.