Visión
Sintética del II Sínodo y del Proceso Postsinodal
PRESENTACIÓN
La
finalidad de la IX Asamblea Diocesana es llevar a cabo una evaluación
de la puesta en práctica del II Sínodo y del Proceso que
éste ha desencadenado en nuestra Arquidiócesis, por este
motivo se ve muy conveniente ofrecer un subsidio encaminado a dar a
conocer, o solamente a recordar, el contenido global del Sínodo,
así como las orientaciones posteriores con las cuales se han
ido profundizando o explicando las respectivas orientaciones.
Esta
"Visión sintética del II Sínodo y del Proceso
Postsinadal" trata de señalar cuál es el camino que
debemos haber recorrido, cuáles son sus exigencias, cuáles
sus proyecciones. Es un instrumento iluminador. Pretende fungir como
documento de trabajo de la IX Asamblea, a la manera de los documentos
de trabajo que se acostumbran en reuniones o asambleas análogas
a la nuestra. De ninguna forma lleva las conclusiones a las que deben
llegar los participantes, más bien expresa los principales presupuestos
de los que debe partir su deliberación.
Nuestra
asamblea será para evaluar sí, pero bien sabemos que toda
evaluación bien llevada no sólo tiene una mirada retrospectiva,
sino que si nos detenemos en considerar lo que hemos hecho, es para
rectificar lo que no está correcto, para potenciar lo que hay
de bueno. Indudablemente ése será el espíritu de
todos los que estamos llamados a tomar parte en ese trabajo de tal manera
que podamos presentar al Pastor las mejores propuestas para avanzar
más firme y más eficazmente en nuestro quehacer evangelizador.
Esta
visión sintética consiste en una selección de los
más importantes principios y directrices que se encuentran tanto
en el Decreto General del II Sínodo como en los Planes Pastorales
de cada año con los que el señor Cardenal Norberto Rivera
Carrera ha venido guiando e impulsando nuestro proceso pastoral.
Dado
el objetivo de este instrumento, podrá resultar muy útil
para los agentes de pastoral en general y, desde luego, tiene una especial
importancia para quienes participarán en la Asamblea.
Confiados
en la intercesión de santa María de Guadalupe y de su
esposo, san José, patrono del II Sínodo, reafirmemos nuestro
compromiso de caminar juntos participando en la construcción
del Reino de Dios en nuestra Ciudad.
15
agosto 2003
Mons.
Alberto Márquez Aquino
Vicario
Episcopal de Pastoral
