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Vicaría      de Pastoral

Logotipo de la MISIÓN PERMANENTE en la Arquidiócesis de México

La Dimensión Eclesiológica
Pbro. Dr. Federico Altbach

Regresar a 3a Jornada Arquidiocesana de Estudio Litúrgico
La Eucaristía
Signo generador de identidad
y de diálogo eclesial

Introducción:

Signo e identidad

Planteamiento de la tesis

  • La eucaristía hace referencia a la Iglesia como el signo a la realidad.
  • Sin la eucaristía no puede haber Iglesia, así como sin la Iglesia no puede haber eucaristía.
  • La celebración del banquete pascual es un acontecimiento simbólico dialogal, interpersonal, que genera la comunidad eclesial.
  • La Iglesia es una comunidad comunicativa, constituida según el modelo de la comunidad eucarística

Esquema

1. La eucaristía: celebración y proclamación del misterio pascual
2. Sacrificio de Cristo y de la Iglesia
3. La Eucaristía: sacramento del Cuerpo de Cristo
4. La celebración del Banquete Pascual: signo de comunión y diversidad
5. Alimento para la interacción comunicativa
6. La Eucaristía: celebración de la Diaconía de Cristo y de la Iglesia

1. La Eucaristía: celebración y proclamación del misterio pascual

  • Dios se manifestó de modo definitivo e insuperable en su Ungido, el cual vivió y actuó totalmente consagrado a la voluntad de su Padre, ofreciendo a todos los hombres, especialmente a los pobres y pecadores, la reconciliación con Dios.
  • En la Última Cena Jesús expresó simbólicamente el significado de su muerte, como un acto de entrega para la salvación de todos aquellos que habrían de creer en él.
  • Jesús murió por todos y su presencia salvadora es permanente, de modo que la celebración del misterio de su muerte y su resurrección, no es sólo el recuerdo de algo pasado, sino es la confesión viva de que el Señor permanece presente en su Iglesia.

2. Sacrificio de Cristo y de la Iglesia

  • La Eucaristía aplica a los hombres de hoy la reconciliación obtenida por Cristo una vez por todas para la humanidad de todos los tiempos.
  • Los creyentes, al celebrar la eucaristía, se ofrecen a sí mismos como hostias vivas. Junto con el pan y el vino, se entregan los gozos y las fatigas de todos los celebrantes, para que sean aceptados por Dios.
  • Aquí se realiza la vocación fundamental de todo ser humano, que es llamado a la vida eterna, a alcanzar su fin definitivo en el creador.

3. La eucaristía: Sacramento del Cuerpo de Cristo

  • Por la participación de un mismo pan, somos todos un solo cuerpo, pues comemos de un mismo pan.
  • El Cristo total, el totus Christus, es la meta final de este sacramento.
  • Fortalecidos con el cuerpo y sangre de tu Hijo y llenos de su Espíritu Santo, formemos en Cristo un solo cuerpo y un solo espíritu.

4. La celebración del banquete pascual: signo de comunión y diversidad

  • La eucaristía potencia la comunicación y la interacción entre todos los creyentes.
  • Todo aquel que toma parte del banquete del Señor tiene algo que decir, es sujeto activo de la Iglesia.
  • La eucaristía no sólo expresa la unidad y común dignidad de todos los cristianos, sino también expresa la diversidad de carismas dentro de la Iglesia.

5. Alimento para los creyentes

  • El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna, y yo lo resucitaré el último día.
  • Cirilo de Jerusalén dice que, al participar del cuerpo y sangre del Señor, los fieles son hechos concorpóreos
    (su,ssomoj) y consanguíneos, (nsuaimoj) suyos.
  • La eucaristía es un alimento, no para una vida encerrada en sí misma, sino para una vida en comunicación e interacción. El banquete pascual es convite fraternal, instrumento y vehículo de interrelación y de comunión interhumana.

6. La eucaristía: celebración de la diaconía de Jesucristo

  • Durante la cena […] se levantó de la mesa, se quitó el manto, y, tomando una toalla, se la ciñó. Luego echó agua en una vasija y se puso a lavar los pies de los discípulos.
  • "Anunciar la muerte del Señor 'hasta que venga' (1Cor 11,26), comporta para los que participan en la Eucaristía el compromiso de transformar su vida, para que toda ella llegue a ser en cierto modo 'eucarística'".

Conclusión

  • La eucaristía es epifanía y signo creador de la comunidad. Juan Pablo II, en su encíclica Ecclesia de Eucharistia, formula la idea de que la cultura de la eucaristía tiene que desembocar en una cultura del diálogo.
  • "La liturgia, y en especial la eucaristía, tiende a crear un ámbito de verdadera comunión y presencia interpersonal, a crear personas que en el marco de la comunidad cuerpo de Cristo realicen su personalidad y la afirmación de sí mismos en el contexto de una auténtica comunión de amor y de solidaridad y afirmación del otro, encontrando así la plenitud de su realización personal en la unión con Dios y con los hermanos".