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Forro de Manual Operativo para la Pastoral Parroquial


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Vicaría      de Pastoral

Manual Operativo para la Pastoral Parroquial: Vicaría de Pastoral Arquidiócesis de México

Anexo: Diagnóstico y diagrama de flujo

MANUAL
DE PROMOCIÓN VOCACIONAL SACERDOTAL PARROQUIAL

MISIÓN: Propiciar el ambiente y fortalecer la organización parroquial para lograr las condiciones que permitan sembrar la inquietud vocacional sacerdotal, así como el despertar del llamado en aquellos que han sido elegidos por Cristo para continuar su Ministerio Sacerdotal.

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Detección de posibles candidatos al Seminario

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Elección de candidatos

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Distinguir entre los jóvenes

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IV. Procedimiento y Subsidios para arrancar la Promoción Vocacional Parroquial

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APÉNDICE: LA PARROQUIA, PARTE DE LA SOCIEDAD CIVIL

La comunidad parroquial no es una entidad que se encuentra fuera de este mundo, sino que ella se encuentra enclavada en la sociedad civil y en la organización de la misma que es el Estado. Bajo el punto de vista civil, la parroquia es una agrupación que con su acción puede determinar en parte la marcha de la misma comunidad civil. Económicamente depende de las actividades de la comunidad civil. Además, la infraestructura social y de desarrollo envuelven también a la parroquia misma. Por ello, debe tener un conocimiento de la relación con la administración del Estado.

A. PERSONA MORAL SUJETA A LAS LEYES CIVILES

La parroquia por ser reconocida como una parte integrante de la sociedad civil como también como una entidad jurídica dentro del Estado, es afectada por las leyes administrativas producidas por éste último, en lo que respecta a los actos jurídicos realizos por ella (Art. 19 de la Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público).

- Registro ante la Secretaría de Gobernación

Art. 6o.- Las iglesias y las agrupaciones religiosas tendrán personalidad jurídica como asociaciones religiosas una vez que obtengan su correspondiente registro constitutivo ante la Secretaría de Gobernación, en los términos de esta ley.

Cuyo administrador es el Obispo, y el párroco, registrado como ministro público. Juntamente con el acta de la toma de posesión del párroco se hará la comunicación oficial a la SG. Igualmente se debe hacer a la SH.

B. PATRIMONIO DE LAS ASOCIACIONES RELIGIOSAS

  • Adquisición. De bienes inmuebles con licencia del Ordinario del lugar y con declaratoria de procedencia a la SG.
  • Enajenación. No se indica nada al respecto. Sólo se legisla en el caso de las sucesiones. (art. 17, II).

C. OBLIGACIONES FISCALES

Impuesto Sobre la Renta (Asociaciones Religiosas = personas morales no lucrativas)

  • Obligaciones respecto al pago del ISR
    • Registros
    • Comprobantes
    • Declaraciones
  • Impuesto al Valor Agregado (AR, exentas, sólo está sujeta en la adquisición de bienes o servicios que reciba)

D. INSTRUMENTOS AL SERVICIO DE LA ADMINISTRACIÓN PAROQUIAL
    LA PARROQUIA, SUJETO DE PATRIMONIO

La parroquia como sujeto de derechos y obligaciones puede tener un patrimonio del cual se sirva para el desarrollo de sus funciones (can. 1255 & 1)

Después del Código de Derecho Canónico de 1983 por el cual se suprime el sistema beneficial, la parroquia constituye un sujeto que tiene su propio patrimonio con el cual pueda responder a los fines del mantenimiento del culto divino, al sostenimiento de los ministros de culto que realizan en ella la atención pastoral, el mantenimiento del edificio y de los edificios anexos de la iglesia parroquial, al auxilio de las obras de apostolado y de caridad, especialmente hacia los más indigentes (can. 1254 & 2).

El patrimonio de la parroquia concretamente puede estar integrado por el inmueble de la iglesia, por los inmuebles anexos que se construyan para oficinas, para salas de reuniones, para centros de juegos, para la escuela de catecismo y para campos de juegos. Además de los bienes inmuebles, la parroquia como sujeto de patrimonio, podrá tener bienes muebles como bienes de capital en pinturas o mobiliario.

Conviene hacer la observación de que se debe establecer una distinción muy clara entre el patrimonio de la parroquia o de la cuasi-parroquia y el patrimonio del párroco o del Instituto de Vida Consagrada o Sociedad de Vida Apostólica a los que frecuentemente se encomienda la administración de una parroquia.

Constituyen los bienes inmuebles de la parroquia los anexos a la parroquia que forman una unidad con el patrimonio de la misma. Estos deberán ser administrados de acuerdo al principio del buen padre de familia. Los bienes anexos a la parroquia que forman una unidad deberán ser utilizados primordialmente para el bien de la parroquia, como para una escuela de catequesis, un dispensario para los enfermos, un comedor para los pobres y necesitados, y para locales de encuentros de jóvenes y de ancianos.

Los bienes inmuebles anexos de la parroquia no podrán ser destinados para viviendas de los empleados parroquiales, como el sacristán, el cantor y el campanero, y mucho menos para los empleados directos del párroco. En un caso especial, se podría facilitar un anexo de la parroquia para este fin, pero con la licencia del Obispo diocesano, y siempre teniendo en cuenta los requisitos de derecho como la escucha del Consejo económico de la parroquia, y con todos los cuidados legales para proteger la propiedad del anexo (can. 1286).

Instrumentos para la administración ordinaria

Depósitos bancarios, inversiones y aperturas de crédito

Con el reconocimiento de la personalidad de las Asociaciones Religiosas y Iglesias, se podrá abrir una cuenta en el banco a título de la parroquia. Por tanto, los depósitos deberán ser depositados sólo a nombre de ella con la correcta denominación, y con la firma reservada a su legítimo representante, y no a nombre del párroco como persona física, ni del vicario parroquial o de alguno de los fieles, o de algún a familiar.

Es necesario procurar, siempre con la colaboración del Consejo de asuntos económicos, un diligente y fructuoso empleo de las sumas a disposición de la parroquia, aún de aquéllas de las cuales se dispone temporalmente en vista de construcciones, restauraciones, mantenimientos extraordinarios, fijando la atención en la tasa de interés, en la remuneración ofrecida de los títulos.

Contabilidad. El párroco deberá tener en orden el libro de las entradas y salidas (can. 1284,& 2, 7º). La contabilidad parroquial tiene un valor exclusivamente interno y debe, por tanto, comprender sólo todas las entradas y las salidas de la parroquia. Concretamente se debe tener en la parroquia:

Informe de cuentas y presupuesto anual

La parroquia como cualquier persona jurídica pública tiene la obligación cada año de presentar el informe administrativo al Ordinario de lugar, quien lo sujetará a examen del Consejo para los asuntos económicos de la diócesis (1284, & 2, 8 y 1287, & 1).

Mediante el informe administrativo, el Ordinario podrá ejercer la vigilancia (can, 1276, & 1) , con respecto a la administración de la parroquia e intervenir oportunamente a favor de ella.

También la normativa diocesana podrá establecer la necesidad del presupuesto de entradas y salidas con respecto al próximo año, y dar indicaciones sobre su estructura (can. 1284 & 3).

Información a los fieles

El can. 1287 & 2, impone que los administrativos rindan cuentas a los fieles de los bienes ofrecidos por estos a la Iglesia, de acuerdo a las leyes de derecho particular que deberán establecerse. Por su parte los fieles aprecian en muchos la praxis, seguida por muchos párrocos de publicar periódicamente, mensual o trimestralmente, el informe de cuentas o partes principales del mismo. Esta práctica, además de informar, responsabiliza a toda la comunidad sobre el aspecto de la vida parroquial.

Inventario de bienes

Según la disposición del can 1283, 2, se debe redactar un inventario detallado de los bienes inmuebles, de los bienes muebles, ya sea preciosos o bien aquellos que contemplan los bienes culturales, y de las otras cosas, con la descripción y estimación valorativa de los mismos. Y redactado volverá a ser examinado.

Se harán dos copias del inventario de las cuales una deberá ser conservada en el archivo de la curia y la otra en el archivo parroquial. Las dos copias deberán estar al día con las modificaciones sufridas por parte del patrimonio (cf. can, 1283, 3º.)

El inventario deberá estar bien cuidado, acompañado de fotografías si se trata de bienes de valor artístico e histórico. Esto para tener un medio eficaz de recuperación para los casos de pérdida y de robo. Es importante mantener el inventario actualizado.

Los inmuebles

La parroquia debe conocer con precisión la situación jurídica de los inmuebles de su propiedad, teniendo a disposición de cada uno de los documentos originales que contemplan la situación jurídica de los inmuebles de propiedad, o con copias auténticas de los mismos que son depositados en el archivo de la curia, junto con el inventario patrimonial puesto al día.

De cada uno deberá tener:

  • Su identificación catastral, según como se encuentra en el Registro Público de la Propiedad.
  • Su origen de donde provienen, con copia firmada y autentificada con relación a los actos públicos si existen, donación, herencia, legado, compra-venta con sus respectivas notas de trascripción.
  • Destinación, especialmente si ha sido establecida por el donante.
  • Documento de regularidad de acuerdo a la licencia de uso de suelo.
  • Certificado de habitabilidad del inmueble.
  • Adecuación del inmueble por medio de certificación, de acuerdo a las normas de seguridad, y del departamento de Bomberos y de la salvaguardia ambiental o ecológica.
  • Utilización efectiva, de acuerdo al contrato firmado con terceros.
  • Certificado acerca del estado de conservación del inmueble, con previsión de intervenciones eventuales.

Los muebles

Además de los bienes muebles de valor histórico-artístico, se deberá tomar en cuenta para un inventario puesto al día:

  • El arreglo de la casa parroquial.
  • Los arreglos de la iglesia y de las salas parroquiales, del oratorio, etc.
  • Los aparatos de propiedad de la parroquia, como fotocopiadoras, computadoras, y el material que utilizan, como papel.

El inventario completo y puesto al día es de gran utilidad para tutelar la propiedad de la parroquia, sobre todo en ocasiones de cambios de párrocos.

Una copia de este inventario puesto al día debe ser presentada a la curia diocesana en la fecha señalada por el Obispo diocesano.

Archivo parroquial

Los libros parroquiales son custodiados, con todos los otros documentos concernientes a la parroquia, en el archivo de la parroquia (can. 535, & 4).

También deberán ser conservados con cuidado especial los libros y los documentos antiguos (can. 535, & 5).

Con respecto a los bienes de la parroquia, en el archivo parroquial se deben conservar adecuadamente catalogados, los documentos y los instrumentos sobre los cuales se fundan los derechos de la parroquia acerca de los propios bienes. Se aconseja que los originales sean depositados en el archivo de la Curia Episcopal, dejando en el archivo de la parroquia copias auténticas (can. 1284, 2, 9º.) También se conserva en el archivo de la parroquia una copia de las fundaciones, además de aquéllas que se encuentran en la curia (can. 1306, & 2).

El párroco deberá custodiar, en un lugar o armario seguro, el archivo parroquial, en el cual se conservarán los siguientes libros y documentos:

Libros obligatorios por el C.I.C.

  • Libro de los catecúmenos (can, 788,& 1).
  • Libro de los bautizados (can. 535,& 1).
  • Libro de los matrimonios (can. 535, & 1).
  • Libro de los difuntos (can. 535,& 1,).

Documentos e instrumentos sobre los cuales se fundan los derechos de la Iglesia con respecto a sus bienes (can. 1284, & 2, n. 9).

  • Libro de registro en el cual los párrocos y los rectores de las iglesias anotan cada una de las obligaciones, el cumplimiento y las ofrendas recibidas (can. 1307, & 2).
  • Libro de la administración de los bienes, entradas y salidas.

Libros obligatorios por parte de la Conferencia Episcopal:

  • Libro de las confirmaciones.
  • Libro de las crónicas (de Gobierno, de Providencias).

Documentos episcopales y de la curia diocesana:

  • Decretos, disposiciones, declaraciones, nombramientos del Ordinario diocesano.
  • Documentos de la curia diocesana.
  • Revista diocesana.

Libros requeridos por la normativa estatal

También deberán conservarse en el archivo de la parroquia, los libros contables requeridos por la normativa estatal civil y fiscal con respecto a las actividades eventuales de la parroquia de carácter comercial. Aunque estos libros pueden ser conservados por lo profesionistas que llevan la contabilidad y la administración de los bienes eclesiásticos en su dimensión fiscal.

De acuerdo a la normativa vigente, los documentos comprobantes de pago deberán ser conservados en el archivo parroquial hasta el término de los derechos correspondientes.

  • Diez años en general.
  • Cinco años con respecto a las locaciones y a los usos.
  • Tres años para los honorarios de los profesionistas.
  • Un año para los permisos.
  • Diez años con respecto a las escrituras concernientes a la actividad comercial y a los relativos documentos (facturas, telegramas).

El archivo de la parroquia no es accesible a terceros. El can. 535, establece que el párroco tenga cuidado de que los documentos no vayan a para a manos extrañas.

E. MANUTENCIÓN Y UTILIZACIÓN DE LOS INMUEBLES

Quien administra la parroquia tiene la obligación de conservar los inmuebles teniendo en cuenta el principio de la diligencia del buen padre de familia (can. 1284).

El mantenimiento ordinario de los inmuebles supone pintura, sustitución de partes, controles, periódicos, etc. El mantenimiento deberá ser objeto de estudio, en el cual participarán el Consejo para los asuntos económicos, el que ayudará a preparar la disposición de la parroquia.

El mantenimiento ordinario de los inmuebles supone también la observancia de las normas higiénico-sanitarias, de seguridad y contra incendios.

El edificio del culto

La iglesia es un edificio sagrado destinado al culto divino a donde los fieles tienen derecho de entrar para ejercitarlo (can. 1214).

Sólo se puede permitir en el lugar sagrado, concretamente en la iglesia, lo que puede servir al ejercicio y a la promoción del culto, dela piedad, dela religión y se debe prohibir cualquier cosa que sea ajena a la santidad del lugar (can. 1210).

Sólo el Ordinario del lugar puede permitir a modo de acto, es decir, en una circunstancia ocasional especial, otros usos con tal de que no sean contrarios a la santidad del lugar (can. 1210).

La parroquia ejercita el culto en la iglesia parroquial y en las iglesias sucursales eventuales anexas a ella. Por tanto, ella tiene la posesión del edificio sagrado, aunque sea el propietario una persona o un ente diferente. Y en los lugares sagrados la autoridad eclesiástica ejercita libremente sus poderes y sus oficios (can. 1213).

Los conciertos en las iglesias, constituyen una actividad de religión o de culto, siempre y cuando se den los siguientes elementos:

  • Organización por parte de un ente eclesiástico.
  • Ejecución de manera especial de música sacra.
  • Entrada libre y gratuita.

Ante la situación de la organización de un concierto conviene obtener el parecer y si lo pide el caso la aprobación del Ordinario. Lo mismo se pide para poder realizar en un lugar sagrado una manifestación artística, incluidas las musicales, organizadas por entidades diversas dela eclesiástica.

Otros edificios parroquiales

Pertenecen al edificio del culto:

  • Las porciones del edificio (bautisterio, sacristía, campanario), constituyen con el aula principal una única unidad inmobiliaria.
  • Con respecto a las unidades inmobiliarias distintas del edificio del culto, pero que se sirven de éste (casa parroquial, locales para la catequesis y actividades pastorales, oratorio, oficina parroquial, atrio), en la realidad se trata de locales destinados y utilizados para todas las actividades de religión o de culto de una determinada iglesia o parroquia.
  • Se requiere respetar la destinación de los inmuebles.
  • Esto puede depender de la voluntad del donante.

Sin embargo, se deberá tener presente que:

  • En todo caso, depende de la disposición del Obispo diocesano, quien ha asignado tal edificio a la parroquia.
  • Para conjuntos de construcción reciente, depende de la destinación urbana del área.
  • Para los conjuntos antiguos, depende del vínculo de la destinación del uso.

Conviene hacer la observación de que la parroquia tiene el deber gravísimo de conservar la posesión plena y exclusiva del conjunto entero parroquial. La pérdida de la posesión, hecha aún salvando la propiedad, es un daño muy notable por causa de la lentitud de la justicia que se basa en el principio de Melior est conditio possidentis.

La parroquia puede decidir el destinar como renta una parte del conjunto parroquial, pero sólo en casos excepcionales. Esta decisión en realidad de gravedad particular, y, en cuanto acto de administración extraordinaria requiere dela licencia del Ordinario diocesano.

LOS BIENES CULTURALES DE INTERÉS RELIGIOSO

Por bienes culturales de interés religioso se entienden aquellos bienes temporales que son de interés histórico y artístico como edificios, obras de arte, ornamentos, archivos, bibliotecas, colecciones y museos. Estos tienen el sentido de ser testimonios de la fe de diferentes generaciones, tienen una relevancia pastoral y son patrimonio cultural también para la sociedad civil. Aunque muchas veces su mantenimiento comporta muchos gastos. Sin embargo, responden a los fines propios de la actividad eclesiástica y de la promoción cultural de la sociedad. De ahí que se requiera la colaboración de los organismos públicos y privados para lograr esta conservación.

Los criterios que deben guiar la utilización de los bienes de interés religioso son:

El valor pastoral de tales bienes

Para descubrir este valor se deberá tener presente, dentro del cuadro de la pastoral ordinaria, la catequesis, la liturgia, la devoción popular, la memoria dela fe vivida por el pueblo de Dios, y la promoción dela cultura cristiana. Cada comunidad considerará el patrimonio cultural y las memorias de las cuales ella es depositaria como bienes inalienables y como un recurso para la pastoral. De ahí que se recomiende también la utilización en la vida ordinaria de las comunidades cristianas, en particular en algunos momentos de la catequesis, como en algunas celebraciones litúrgicas y particularmente en las festividades.

La tutela, conservación y valorización de los bienes culturales

Todos estos valores incluyendo el incremento de los mismos deben realizarse dentro de las normas canónicas y civiles. Concretamente, para lograr el mantenimiento delos bienes culturales de interés religioso, se deben formar sacerdotes o religiosos o laicos que sean dedicados a ellos. También se deberá tener una colaboración estrecha con los organismos públicos y privados.

Seguridad

Se deben tener en cuenta los medios para la seguridad de los bienes de interés religioso, sobre todo de los muebles.

Los bienes culturales muebles deben ser tutelados, conservados y valorizados según su naturaleza y con instrumentos oportunos. De ahí que se exijan dispositivos especiales para los lugares y muebles de su conservación.

EMPLEADOS

Entre las personas que prestan sus servicios a las Parroquias se distinguen los voluntarios quienes por razón de apostolado realizan tales servicios, y los empleados, las personas quienes realizan la prestación del servicio por una remuneración justa.

Con respecto a los empleados directos de la A. R., ésta cumplirá las obligaciones en materia fiscal y laboral que la relación de empleo implica, Con respecto a los empleados directos de la persona del párroco o del responsable directo de la A.R., éste cubrirá las obligaciones fiscales y laborales creadas.

Cuando se trata de empleados a tiempo permanente, que prestan sus servicios de forma permanente como el sacristán, el notario y el campanero y el jardinero que atiende al atrio y jardines anexos a la parroquia, el párroco enterará a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, el Impuesto del pago Sobre la Renta o producto del trabajo.

Obligaciones laborales

Una de las funciones administrativas de párroco se encuentra en la contratación de los empleados. Se debe distinguir entre los empleados que sirven directamente a la parroquia, como el sacristán, el cantor, el notario y el campanero, y aquellos que directamente sirven a la persona del párroco, como la persona que se encarga de la cocina y de los servicios que miran directamente a la utilidad del párroco, tales como mensajeros y los que hacen las funciones de limpieza. Los primeros son contratados, trámite el párroco, por la misma parroquia ya sea que ésta haya sido inscrita como persona jurídica, o bien como entidad dependiendo directamente de la diócesis, que es la persona jurídica inscrita ante la Secretaría de Gobernación. Los segundos son contratados directamente por la persona del párroco, pero a nivel particular. De tal manera que la relación laboral de estos últimos durará, mientras el párroco dure en el oficio de la parroquia que se la ha encomendado como ministro de culto. Sin embargo, como praxis general se pide que a la salida del párroco todos los empleados, en general sean finiquitados, en el entendido que el párroco próximo a llegar, considera conveniente los puede re-contratar, iniciando así un nuevo período laboral.

Contratación de los empleados

Para la contratación de los empleados deberán tenerse en cuenta una serie de elementos señalados por la Ley.

Expediente individual del empleado

  • Apertura del expediente de cada una de las personas que prestan sus servicios.
  • Elaboración del contrato individual de trabajo.
  • Inscripción del empleado en el Registro Federal de Contribuyentes.
  • Dar de alta en el IMSS.
  • Dar de alta en el SAR e INFONAVIT.

Inscripción en el Registro Federal de Contribuyentes (R.F.C.)

La inscripción de los empleados en el Registro Federal de la Contribuyentes se realizará a través de la apertura de la cuenta en el Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR), mediante la presentación de los formatos autorizados para tal efecto. Esto es objeto de obligación a cargo de la A. R., que contrata al empleado o trabajador asalariado.

Inscripción en el Instituto del Seguro Social (IMSS)

Las Asociaciones Religiosas o A. R., como patrones o empleadores están obligadas a inscribir a sus trabajadores en el IMSS dentro de un plazo máximo de cinco días contados a partir de la fecha en que inicie la prestación de sus servicios.

Para realizar esta inscripción se deberá solicitar, en la agencia administrativa que le corresponda, según domicilio de la A. R., o en las oficinas o agencias administrativas delegacionales, si se trata de centros de trabajo ubicados en el interior de la República, los avisos de inscripción del trabajador (forma AFIL-02).