VICARÍA EPISCOPAL DE ÁREAS DE PASTORAL

SUBSIDIOS

PARA LA MISIÓN

PROCESO PASTORAL ARQUIDIOCESANO

 

MANUAL OPERATIVO PARA LA PASTORAL PARROQUIAL

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

TERCERA SECCIÓN

VII. LAS PRINCIPALES ÁREAS DE PASTORAL PARROQUIAL

 

Los contenidos que se presentan en esta sección corresponden a las propuestas elaboradas por las Comisiones Arquidiocesanas.

 

PASTORAL FAMIILIAR*

 

* Propuesta de la Comisión Arquidiocesana de Pastoral Familiar. Director Pbro. Cipriano Sánchez

 

a. DEFINICIÓN

 

La pastoral familiar es la manera como la Iglesia acompaña y guía a las familias, en su camino de desarrollo y crecimiento, a fin de que puedan acercarse al modelo de familia que desde el principio ha querido el Creador.

 

«Ayudar a la familia a alcanzar su plenitud de vida humana en cristiana»

 

Las formas de actuación de la pastoral familiar, son:

 

a. Enseñando, durante las diversas etapas de la familia, los criterios rectos en cuanto a moral matrimonial, apertura a la vida, educación y cuidado de los hijos. Educación en la fe, vida de oración: Iglesia Doméstica.

 

b. Acompañando a las familias, en todo su camino, con palabras de verdad, de bondad, de comprensión, de esperanza. Asesoramiento.

 

c. Participando vivamente en las dificultades, a veces dramáticas, de las familias, dándoles el apoyo espiritual y moral necesario. Dirección espiritual.

 

b. DESTINATARIOS

 

La acción de la Pastoral Familiar debe ser progresiva, en el sentido de que debe seguir a la familia, acompañándola paso a paso en las diversas etapas de su esponsab y de su desarrollo. Por esta razón, los destinatarios de la Pastoral familiar son esponsabilid todos los fieles, desde niños, hasta los ancianos:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

c. AGENTES DE LA PASTORAL FAMILIAR

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

d. PROCESO DE INTEGRACIÓN

 

OBJETIVO: Armar una Pastoral familiar efectiva en una parroquia

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

e. SUBSIDIOS PARA LA PASTORAL FAMILIAR

 

- Exhortación apostólica Familiaris consortio, sobre la misión de la familia

- Carta encíclica Casti connubii, sobre el matrimonio cristiano, 31/12/1930.

- Carta encíclica Ingruentium malorum, sobre el rosario en la familia, 15/09/1951.

- Carta encíclica Humanae vitae, sobre la regulación de la natalidad, 25/07/1968.

- Carta encíclica Evangelium vitae,sobre la defensa de la vida, 25/03/1995.

 

- Salvifici Doloris

Carta apostólica sobre el sentido cristiano del sufrimiento humano, S.S. Juan Pablo II.

Vademécum para los Confesores sobre algunos temas de Moral Conyugal.

El presente Vademécum tiene su origen en la particular sensibilidad pastoral del Santo Padre, el cual ha confiado al Pontificio Consejo para la Familia la tarea de prepararlo para ayuda de los confesores

 

- Carta de los Derechos de la Familia

Tiene la finalidad de presentar a todos, cristianos o no, una formulació —lo más completa y ordenada posible— de los derechos fundamentales de la familia.

 

- 20 años de la Carta de los Derechos de la Familia

El documento mantiene todo su valor a causa de los continuos ataques que algunos grupos de presión realizan contra la familia.

 

- La familia, santuario de la vida

Documento de Santo Domingo (1992), en el que la Iglesia, junto a Juan Pablo II rememoran los 500 años de la llegada de la Cruz de Cristo al continente americano.

 

- Carta Pastoral Familia Educadora en la Sexualidad

Esta carta pastoral nace de la urgencia de apoyar a la familia en su tarea de preparar a los hombres y mujeres que constituirán nuestra sociedad en el próximo milenio.

Autor: Mons.Norberto Rivera C.,Cardenal

 

- Indisolubilidad del Matrimonio

Carta pastoral sobre la estabilidad e indisolubilidad del matrimonio, del Cardenal Arzobispo de Santiago Francisco Javier Errázuriz Ossa a las familias

Autor: Card. Francisco Javier Errázuriz Ossa

 

- Cartas a la familia , del Cardenal Norberto Rivera Carrera

12 homilías que pronunció en 1998, durante 12 domingos previos al encuentro internacional del Papa Juan Pablo II con las familias.

 

- De la vida humana. Carta pastoral sobre la verdad y el significado del amor conyugal.

Mons. Charles Chaput

 

- Catequesis de Juan Pablo II

Compromiso por la promoción de la familia, Catequesis en las audiencias generales de los miércoles, 01/12/1999.

 

- Encuentro de las familias de todo el mundo con S.S. Juan Pablo II, en Río de Janeiro, en octubre de 1997.

 

- Todo atentado contra la vida y la familia, es un atentado contra la humanidad y su futuro. A los obispos del CELAM y al Congreso teológico-pastoral, el 3 de octubre de 1997.

 

- El aborto, vergüenza de la humanidad, condena a la más injusta de las ejecuciones. Durante el encuentro con las familias en el estadio de Maracaná, el 4 de octubre de 1997.

 

- Una nueva aurora de santidad. A los comités que organizaron el Encuentro con las familias, el 5 de octubre de 1997.

 

- Homilía Felicidad y fidelidad del Papa Juan Pablo II en la misa para las familias, celebrada en la explanada de Flamenco,05/10/1997.

 

- Homilía del Papa Juan Pablo II La santidad del matrimonio en la misa oficiada en la catedral de San Sebastián 04/10/1997.

 

- La familia cristiana. Discurso a los obispos de la XII región pastoral de Estados Unidos en visita «ad limina apostolorum».

 

- Carta del Papa a los niños en el año de la familia, 13/12/1994. Con motivo de la Navidad, el Papa Juan Pablo II, escribe una carta a los niños de todo el mundo.

 

¡Levanta tu mano, divino Niño,

y bendice a estos pequeños amigos tuyos,

bendice a los niños de toda la tierra!

 

Índice

 

PASTORAL JUVENIL*

 

* Propuesta de la Comisión Arquidiocesana de Pastoral Juvenil.

Director Mons. Pedro Agustín Rivera

 

a. DEFINICIÓN DE LA PASTORAL JUVENIL PARROQUIAL

 

LA PASTORAL JUVENIL PARROQUIAL es la acción organizada de la Iglesia a favor de los adolescentes y jóvenes, presentes en la comunidad parroquial, para propiciar que asuman los valores del Evangelio como fruto del encuentro con Jesucristo e insertados en el dinamismo de la Misión Permanente de la Arquidiócesis de México, vivan un proceso de toda la vida, en continua conversión y maduración personal y comunitaria, que los lleve a la comunión y a la solidaridad, para transformar su propia historia y la de la humanidad, difundir el Evangelio, transformar las estructuras sociales, construir la civilización del amor y alcanzar la santidad.

 

b. DESTINATARIOS Y DIFERENCIACIÓN

 

La Pastoral Juvenil no es sólo el conjunto de acciones a favor de los grupos presentes en la Parroquia, comprende los planes y las acciones a favor de los adolescentes y jóvenes que viven en el territorio parroquial y que quizá están alejados de la Iglesia, tienen actitudes contrarias a ella o la rechazan o viven en situaciones críticas.

 

DESTINATARIOS

Los tipos de destinatarios de la Pastoral Juvenil de una Parroquia son básicamente los jóvenes que:

 

a) Participan en grupos, coros y movimientos.

b) Asisten a las misas pero no participan en ningún grupo parroquial.

c) Bautizados que no asisten a su parroquia, que afirman ser católicos no practicantes y viven, estudian (Pastoral Juvenil Universitaria), trabajan (Pastoral Juvenil Obrera) o se dedican a otras actividades dentro del territorio parroquial.

d) Viven "otras espiritualidades", que no se acerca a la Parroquia y han cambiado de religión y están en grupos de hermanos separados, tienen ideas confusas sobre la religión (esotéricos, satánicos, "santa muerte", etc.), rechazan cualquier religión o se declaran enemigos de la Iglesia Católica.

e) Viven situaciones críticas (drogadictos, jóvenes de la calle, prostitución, delincuentes etc.) a los cuales se les deberá acompañar con ayuda de otras instancias especializadas en su problemática.

 

Pastoral Diferenciada

 

La Pastoral Juvenil ha de ser diferenciada, tomando en cuenta la edad de los participantes y sus diversas realidades.

 

a.- Pastoral diferenciada por edades debe de ser de adolescentes y de jóvenes.

b.- Pastoral diferenciada por realidades:

 

Pastoral de Grupos Musicales Parroquiales Juveniles

Pastoral de Grupos Parroquiales

Pastoral de Movimientos y Grupos supraparroquiales

Pastoral Artística (teatro, grupos musicales o músicos solistas, etc)

Pastoral de Universitarios

Pastoral de jóvenes profesionistas

Pastoral de novios

Pastoral de jóvenes que trabajan

Pastoral de niños en la calle

Pastoral de jóvenes indígenas

Pastoral de "chavos banda" o con otras expresiones culturales

Pastoral de adolescentes y jóvenes con dependencia al alcohol o a la

droga

Pastoral de adolescentes y jóvenes en cárceles

Otras...

 

 

c. DIAGRAMA DE PROCESOS PARA INICIAR UNA PASTORAL JUVENIL

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

d. PROCESO DE PASTORAL JUVENIL PARROQUIAL

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

e. AGENTES DE PASTORAL JUVENIL

 

Características de los Agentes de Pastoral Juvenil

 

El asesor: es una persona cristiana madura llamado por Dios para ejercer el ministerio de acompañar en nombre de la Iglesia los procesos de educación en la fe de los jóvenes.

 

Características: Es una persona, (sacerdote, religioso, religiosa o laico) que ha vivido un proceso de crecimiento, que vive el seguimiento de Jesús, que conoce, ama y sirve a la Iglesia, se sabe enviado a todos los jóvenes, conoce la pedagogía porque es un educador, es una persona encarnada en su realidad y procura ser un actor social. Su función es a nivel de la dirección y orientación.

 

Es conveniente hacer la distinción entre Asesor Nato y Asesor Delegado.

 

El Asesor nato: en cuanto imagen del Buen Pastor, es el sacerdote, en particular en cuanto está al frente de una parroquia o de un grupo o pastoral juvenil. El Párroco es el Asesor Nato de la PJ en su comunidad pero puede tener un auxiliar. Este servicio de Asesoría puede ser ejercido por una religiosa, un religioso o laico.

 

El Asesor Delegado: es el auxiliar del párroco o equivalente, en la organización y conducción de la Pastoral Juvenil Parroquial.

 

El animador: es un(a) religioso(a) o un(a) joven, al que nombre el párroco y que asume como función primordial, ser enlace entre el Asesor y los Coordinadores de los grupos juveniles para motivarlos, integrarlos y ayudarles a crecer en un proceso comunitario a través del trabajo en equipo propio de la Pastoral Juvenil Parroquial. Su función es a nivel de la planeación.

 

Características: Es una persona que tiene conocimiento de la realidad juvenil, capacidad de cercanía, actitud positiva de apoyo y colaboración, facilidad para la relación personal, una madurez, una relación personal con Dios y un cierto recorrido en el camino de la fe.

 

El coordinador: es una persona que asume su protagonismo en la Pastoral Juvenil participando en la programación, organización y realización de las actividades de un grupo, es quien está al frente de un grupo de jóvenes y lo conduce para que realice de la mejor manera la finalidad para la que fue creado. Su función es a nivel de la coordinación y ejecución. Con los integrantes de su grupo programa acciones concretas en tiempos determinados.

 

Características: Es una persona con proyección de liderazgo, que está inmersa en un proceso juvenil de educación en la fe y de madurez; empieza a vivir la pedagogía de la acción, hace vida lo que aprende, es democrática y amable en su trato con el grupo juvenil; sabe escuchar, relacionarse y dialogar con animadores y asesores.

 

Tiene claros los objetivos del grupo y de la finalidad para la que fue creado y se esfuerza porque sean alcanzados por todos los integrantes del grupo.

 

Además promueve el constante crecimiento del grupo en cantidad y calidad. Cuida la formación integral de los miembros de su grupo, delega funciones, promueve liderazgos y capacita a quienes le han de suplir en 2 ó 3 años.

 

 

 

f. SUBSIDIOS BIBLIOGRÁFICOS RECOMENDADOS

 

Hay una gran cantidad de subsidios bibliográficos de Pastoral Juvenil, pero la mayoría de los grupos no cuentan con estos, debido a que los desconocen, ignoran dónde adquirirlos o no visitan las librerías católicas que los ofrecen como «La Nueva SECAM», «Librería Parroquial», «Publicaciones Paulinas» «Buena Prensa», librerías del «pasaje Catedral, etc.

 

Entre los libros básicos, podemos mencionar la siguiente bibliografía:

 

Civilización del Amor. «TAREA Y ESPERANZA»

Ed. Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) y Comisión Episcopal Mexicana de Pastoral Juvenil. (CEMPAJ).

Procesos de formación y evangelización para los jóvenes en grupos. CEMPAJ.

Procesos de Educación en la Fe. CEMPAJ.

Asesoría y Acompañamiento en la Pastoral Juvenil. CEMPAJ.

Formación Integral de los Grupos. SERAJ.

Formación de Animadores de Pastoral Juvenil, Vaca Lilia Alcántara, Ed. Progreso.

La Misión Permanente. Arquidiócesis de México.

Documentos de Puebla y de Santo Domingo.

ECUCIM. Documentos del II Sínodo Diocesano. (Arquidiócesis de México)

Documentos Vaticano II.

«Vademecum de la Pastoral Juvenil» / Pastoral Juvenil Arquidiocesana.

«Culturas Juveniles» / Pastoral Juvenil Arquidiocesana.

«Agentes de Pastoral Juvenil» / Pastoral Juvenil Arquidiocesana.

«Área Técnica: Respiración y Vocalización» / Pastoral Juvenil Arquidiocesana.

«Área Humana: Armonía de la persona» / Pastoral Juvenil Arquidiocesana.

Área Espiritual- Formativa / Pastoral Juvenil Arquidiocesana.

Definición y objetivos de un grupo musical parroquial / Pastoral Juvenil Arquidiocesana.

 

 

 

g. DIAGRAMA DEL PLAN DE ACCIÓN PARA FORMAR UN GRUPO JUVENIL

 

 

Esquema 1

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Esquema 2

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Anexo 1: recursos institucionales

 

Para un mejor trabajo en la Pastoral Juvenil y para contar con Agentes (Asesores, Animadores y Coordinadores) realmente capacitados, es importante aprovechar los medios de formación que están a nuestro alcance como son los cursos y talleres que imparten, a nivel nacional o arquidiocesano, diversas instituciones.

 

COMISIÓN DE PASTORAL JUVENIL DE LA ARQUIDIÓCESIS DE MÉXICO

Durango No. 90, 3er Piso, Col. Roma, Del. Cuauhtémoc, C.P. 06700, México, D. F.

Tel. 5208 2960 Ext. 1301

 

Es una expresión del Sr. Cardenal Norberto Rivera Carrera hacia las y los jóvenes de la Arquidiócesis de México.

 

Su objetivo es: Propiciar que desde las Vicarías y en el proceso de la Misión Permanente de nuestra Arquidiócesis, se manifiesten la creatividad y el compromiso del adolescente y del joven que es capaz de dejarse transformar por la verdad del Evangelio y de asumir el reto de transformar su propia historia y la de la humanidad.

 

Para lo cual ofrece

 

Área de Formación:

 

Talleres de: Comunicación oral, Autoestima, Medios de Comunicación Social, Grupos Musicales Parroquiales, Afectividad y Sexualidad Juvenil, Coordinadores de Pastoral Juvenil, Asesores de Pastoral Juvenil

Diplomado en Música Católica.

Publicación de materiales de formación (Folletos, libros)

Revista "A Contra Corriente, Voz Joven"

Área de Espiritualidad:

 

Día del Joven Creyente.

Congreso Juvenil.

Velada Juvenil.

Concierto.

Participación en Reuniones Nacionales de Pastoral Juvenil:

 

Asambleas Nacionales de: Asesores, Adolescentes, Pastoral Juvenil.

Participación en Foros Internacionales

 

Jornada Mundial de la Juventud

World Youth Alliance (ONU).

La Pastoral Juvenil Latinoamericana.

Otros:

 

Apoyo a Vicarías que así lo solicitan.

Apoyo a eventos de la Arquidiócesis de México.

Asamblea de la Pastoral Juvenil.

Participación en la Asamblea Diocesana.

Participación en eventos de la Arquidiócesis de México.

COMISIÓN EPISCOPAL MEXICANA DE PASTORAL JUVENIL (CEMPAJ)

Núñez No. 19, C. P. 49000, Ciudad Guzmán, Jalisco, Tel. 01-341-413 49 47.

 

Es una expresión de atención de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) hacia los jóvenes de nuestro país y es el enlace entre todas las Diócesis a nivel de Pastoral Juvenil, ya que cuenta con su propio Obispo.

 

Entre sus funciones están las de animar los procesos de educación en la fe en la Pastoral Juvenil de México, por medio de diversos talleres y Asambleas Nacionales como las de Adolescentes, Asesores, Movimientos y Pastoral Juvenil.

 

Brinda asesoría y acompañamiento a los asesores de pastoral juvenil.

 

Convoca y organiza reuniones nacionales:

 

Reunión Nacional de Asesores.

Reunión Nacional de Adolescentes

Reunión Nacional de Movimientos.

Reunión Nacional de Pastoral Juvenil.

UNIVERSIDAD PONTIFICIA DE MÉXICO (UPM)

Victoria No. 98, Tlalpan, México, D. F. Tel. 5573 0600.

 

Dar una formación superior a los estudiantes, clérigos, religiosos y laicos, en las propias disciplinas según la doctrina católica, prepararlos convenientemente para el ejercicio de los diversos cargos, especialmente en el de maestros, y promover la formación continua y permanente de los ministros de la Iglesia en una pastoral especializada.

 

INSTITUTO MEXICANO DE DOCTRINA SOCIAL CRISTIANA (IMDOSOC)

Pedro Luis Ogazón No. 56, Col. Guadalupe Inn, C. P. 01020, México, D. F.

Tel. 56691 3796 y 5661 4465.

 

Orientar y animar a los cristianos a que vivan plenamente su fe en una sociedad compleja, impersonal y frágil, formando a quienes enseñan, informan, dirigen o ejercen algún liderazgo en la sociedad. Para lo cual ofrecen:

 

Diplomados: Dimensión social de la fe, Doctrina Social Cristiana, Liderazgo juvenil y compromiso cristiano, Pastoral y comunicación, Teología básica para laicos, Pedagogía grupal y compromiso social, etc.

 

Cursos intensivos: Espiritualidad laical, Lo que necesito para contraer matrimonio, etc.

 

Talleres: Diseño y evaluación de proyectos, Cómo educar en derechos Humanos a niños y adolescentes.

 

SERVICIOS A LA JUVENTUD (SERAJ)

Moneda No. 15 bis, Col. Tlalpan, México, D. F.Tel. 5655 9010.

 

Promover el compromiso social de la juventud y preparar un laicado maduro para la situación y retos que presenta la realidad nacional. Para lo cual es necesario fortalecer asesores de juventud, acompañar a equipos y organizaciones en el diseño e instrumentación de proyectos, formar animadores y diseñar proyectos y propuestas metodológicas de trabajo con jóvenes.

 

Atiende a 3 áreas específicas: Área de Pastoral Juvenil, Procesos Pastorales y Procesos civiles de juventud. En cada una de estas áreas se ofrecen Cursos, talleres, acompañamiento, asesoría y conferencias, evaluación y sistematización y materiales

 

INSTITUTO MEXICANO DE LA JUVENTUD (IMJ)

Serapio Rendón No. 76, Col. San Rafael, Del. Cuauhtémoc, CP 06470, México, D. F.

Tel. 1500 1300.

 

Definir e instrumentar una política nacional de juventud que permita incorporar plenamente a la juventud al desarrollo del país. Promover coordinadamente con diferentes instituciones acciones destinadas a mejorar el nivel de vida de la juventud, así como sus expectativas sociales, culturales y derechos. Para lo cual se encarga de:

Organizar y realizar actividades artísticas y culturales a través de la coordinación con instituciones gubernamentales y privadas que cuenten con servicios juveniles.

 

Asesorar grupos juveniles y jóvenes artistas para la realización de actividades de expresión juvenil.

 

Organizar ciclos de Cine encaminados a reforzar la reflexión acerca de temas que se trabajan en el resto de las áreas del Instituto y las instancias de juventud en el país.

 

 

Anexo 2: diagnóstico de necesidades de los jóvenes

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Índice

 

PASTORAL SOCIAL*

* Propuesta del Secretariado de Pastoral Social.

Pbro. Enrique Maldonado. Secretario General

 

a. LA PASTORAL SOCIO - CARITATIVA EN LAS PARROQUIAS

 

El II Sínodo Arquidiocesano, al hablar de los medios idóneos para la evangelización, señala en primer término el TESTIMONIO, cuyo lenguaje, basado en las obras de asistencia y promoción del ser humano en situaciones de vulnerabilidad o críticas, así como en iniciativas de transformación social para perfeccionar estructuras o instituciones, es accesible e incluso motivador para todo tipo de personas, aún aquéllas que se han alejado de la fe, profesan otra religión o ninguna .

 

El proceso Misionero Arquidiocesano, para que realmente permee los diferentes ámbitos de nuestra gran Ciudad, debe tomar en cuenta la Pastoral Socio Caritativa como elemento constitutivo del mismo y no como algo secundario, accidental u optativo. Cuando la evangelización se ha ido realizando en fidelidad a Cristo y su Palabra, necesariamente las personas se preguntan: ¿qué debemos hacer para manifestar nuestra fe (cfr. St.2,14). Es en este momento cuando la Comunidad tiene que ser guiada prudentemente por sus Pastores para que empiece a organizarse para ir dando respuesta a las necesidades materiales, espirituales, psicológicas, etc del entorno. La Iglesia actual nos ofrece la valiosa experiencia de CARITAS que, en todo el mundo despliega múltiples servicios en favor de los más necesitados y que en nuestra Arquidiócesis ofrece asesoría y acompañamiento para el fortalecimiento de las múltiples iniciativas que existen en nuestras Parroquias y Vicarías .

 

Con un pequeño número de laicos suficientemente evangelizados y deseosos de hacer algo en bien de los demás, podemos constituír la CARITAS PARROQUIAL, cuya finalidad es animar, coordinar y promover el testimonio de la CARIDAD propio de la comunidad parroquial, en sintonía y bajo la dirección del Párroco.

 

Sus tareas son:

 

Ayudar a toda la Comunidad a poner a la Caridad en el centro del Testimonio y de toda la vida cristiana.

 

Ayudar a superar, tanto el asistencialismo como la indiferencia hacia las demandas humanas, para abrirse a la Caridad evangélica auténtica.

 

Promover procesos educativos que vayan favoreciendo el pasar de los gestos ocasionales de caridad, a la opción de vivir una vida en la que se comparte.

 

Suscitar propuestas reales que favorezcan la unión vital entre el anuncio de la Palabra, la celebración de los Sacramentos y el testimonio de la Caridad.

 

Impulsar, en colaboración con los diferentes sectores de la Pastoral, procesos formativos para que en cada grupo o agentes de la vida parroquial, manifiesten Caridad, según su propia especificidad y de acuerdo a sus diferentes necesidades.

 

Promover el Voluntariado y apoyarlo a fin de que pueda renovarse sin caer en rutinas, sino prestando siempre atención profética a las personas más frágiles de la Comunidad.

 

La existencia de la CARITAS PARROQUIAL facilita la organización y surgimiento de múltiples acciones testimoniales, sin el peligro de la dispersión o la anarquía y es, al mismo tiempo, el cauce para mantener permanente contacto con la realidad socio económica del ambiente, a través del OBSERVATORIO DE LA POBREZA, o ejercicio sistemático de análisis de la realidad pero a través de la «mirada misericordiosa de Cristo». Es también el medio privilegiado para mantener vinculación con las Organizaciones Cáritas que trabajan en la Ciudad de México como:

 

Caritas, Arquidiócesis de México, I A P

Cáritas, Salud Familiar y Comunitaria, I A P

Cáritas, Bienestar del Adulto Mayor, I A P

Cáritas, Superación Humana y Social, I A P

Cáritas, Hermanos Indígenas y Migrantes, A C

Cáritas, Niños de la Calle, San Felipe de Jesús,I A P

Alimento para Todos, I A P

Cáritas, Comunicación de Bienes, A C

Cáritas Emergencias, A C

Centro Cáritas de Formación para la Atención

de las Farmacodependencias y situaciones críticas asociadas, A C

Centro de Formación Familiar María Dolores Leal,I A P

Hogar Integral de Juventud, I A P

Centro Juvenil de Promoción Integral, A C

Albergue Quinta Carmelita ( SEDAC)

 

La Cáritas Parroquial. Es también el medio propicio para que pueda haber vinculación con acciones Arquidiocesanas de PASTORAL SOCIAL ESPECIFICA como son las realizadas por las COMISIONES:

 

Pastoral de la Salud. En favor de la atención a los enfermos que son atendidos en los diversos Hospitales públicos de la Ciudad de México, así como las acciones eclesiales en favor de la defensa de la Vida y la canalización de inquietudes profesionales y apostólicas de los MEDICOS CATÓLICOS organizados.

 

Comisión de Migrantes. Para la atención pastoral a quienes se han internado en el país sin haber regularizado su situación migratoria y se encuentran, por lo tanto, en situación de vulnerabilidad.

 

Pastoral Penitenciaria. Ofreciendo un conjunto de acciones testimoniales en favor de quienes se encuentran en los Reclusorios de la Ciudad de México, cualquiera que sea su situación jurídica.

 

Comisión de Justicia y Paz. Que manifiesta el interés de la Iglesia local por la defensa y promoción de las DERECHOS HUMANOS, desde la óptica cristiana.

 

 

b. DIAGNÓSTICO

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

c. AGENTES DE PASTORAL SOCIAL

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

d. DESTINATARIOS

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

e. PROCEDIMIENTO Y SUBSIDIOS PARA ACTIVAR LA CÁRITAS PARROQUIAL

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Índice

 

 

PASTORAL LITÚRGICA*

 

* Propuesta de la Comisión de Pastoral Litúrgica de la Arquidiócesis de México

Director Pbro. Ricardo Valenzuela

 

a. CONSIDERACIONES GENERALES

 

Dado que la comunidad parroquial se reúne en torno al Misterio Pascual —cumbre a la cual tiende la actividad de la Iglesia y, al mismo tiempo, es la fuente de donde dimana toda su fuerza[1ECUCIM 3062 [III p 68, párr. 1]; SC 10.]— para celebrarlo y actualizarlo[2 SC 2, 5, 6, 16, 106, 109.] por medio de las acciones sagradas que la Iglesia realiza en nombre de Cristo, conviene recodar lo siguiente:

 

En función de las acciones litúrgicas de la Iglesia, por su orden y ejecución, se pone de manifiesto que la Iglesia es «unitatis sacramentum»[3 SC 26.].

 

En el ámbito de estudio y reflexión del II Sínodo Diocesano se observa que «la liturgia es un elemento indispensable en la proclamación del Evangelio»[4 ECUCIM 2741.].

 

Conviene, además, «situar a la liturgia en su verdadero nivel, no como un simple medio para obtener algo —lo cual sería una especie de instrumentalización—, sino como el ejercicio de la función sacerdotal de Jesucristo por el cual «la Iglesia cumple la función de santificar de modo peculiar»[5 Cf. CIC 834 § 1: «Munus sanctificandi Ecclesia peculiari modo adimplet per sacram liturgiam, quæ quidem habetur ut Iesu Christi muneris sacerdotalis exercitatio».]. Ojalá que las consideraciones y discusiones sobre el papel de la liturgia nos lleven a clarificar su valor propio y a descubrir sus implicaciones concretas en las tareas de la Nueva Evangelización»[6 ECUCIM 2741. ].

 

Cuando el texto sinodal habla acerca de las «consideraciones y discusiones sobre el papel de la liturgia», propone que éstas «nos lleven a clarificar su valor propio y a descubrir sus implicaciones concretas en las tareas de la Nueva Evangelización».

 

La Nueva Evangelización pide hacer de la liturgia, es decir de la celebración de la fe, algo más vivo y testimonial[7 Decreto General 119 en ECUCIM p. 954.].

 

b. CONSIDERACIONES EN MATERIA DE LITURGIA SACRAMENTAL

 

La celebración de los sacramentos —centro de la experiencia de la vida cristiana— ha sido la base fundamental en la práctica de evangelización de la mayoría de los fieles [8 ECUCIM 3063 [III p 68, párr. 2]].

 

En la mentalidad mexicana, la cultura simbólica y celebrativa ha favorecido la pastoral de los sacramentos como medio ordinario y, en ocasiones, único medio de la evangelización [9 ECUCIM 3064 [III p 68, párr. 3]].

 

Es cierto que existen riesgos de «sacramentalismo»; igualmente, al negar o minimizar la importancia y significado de la práctica sacramental, se correría un grave riesgo teológico y pastoral [10 ECUCIM 3065 [III p 68, párr. 4]].

 

El desafío fundamental es: lograr que la acción sacramental tenga un sentido evangelizador desde su preparación, en su celebración y después de la misma [11 ECUCIM 3066 [III p 68, párr. 5]].

 

El propósito de la Nueva Evangelización en la Arquidiócesis de México desde la vida sacramental, consiste en desligar la celebración de los sacramentos de toda apariencia de lucro o interés económico [12 ECUCIM 3067 [III p 68, párr. 6]].

 

Conseguir que la celebración y la participación en los sacramentos forme parte de un proceso de conversión y de verdadero compromiso en la vida cristiana [13 ECUCIM 3068 [III p 68, párr. 7]].

 

La «liturgia» —y en particular el conjunto de los sacramentos— es el medio más habitual de la evangelización de las comunidades. Requerimos de una renovación profunda de la pastoral de los sacramentos de manera que los fieles puedan vivir una experiencia verdaderamente evangelizadora antes, durante y después de la celebración sacramental [14 ECUCIM 2760.].

 

c. CONSIDERACIONES EN MATERIA DE RELIGIOSIDAD POPULAR

 

Por lo que se refiere a la religiosidad popular, que tiene su estudio particular, parece oportuno presentar su nexo con la liturgia, dad que en nuestros ambientes se las une y en ocasiones hasta se las confunde.

 

En verdad, «toda celebración litúrgica, por ser obra de Cristo sacerdote y de su Cuerpo, que es la Iglesia, es acción sagrada por excelencia, cuya eficacia, con el mismo título y en el mismo grado, no la iguala ninguna otra acción de la Iglesia». Debe ser superado, por lo tanto, el equívoco de que la Liturgia no sea «popular»: la renovación conciliar ha querido promover la participación del pueblo en las celebraciones litúrgicas, favoreciendo modos y lugares (cantos, participación activa, ministerios laicos...) que, en otros tiempos han suscitado oraciones alternativas o sustitutivas de la acción litúrgica [15 Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, Directorio sobre la piedad popular y la liturgia, n. 11.].

 

En nuestro ambiente cultural y aun en la misma Iglesia, marcada por la religiosidad popular y la diversidad de devociones, no ha sido suficientemente comprendido, valorado y explorado —incluso entre los Sacerdotes— el potencial evangelizador de la liturgia. Las celebraciones litúrgicas deben llegar a ser acciones evangelizadoras más completas y fructuosas; para esto se requieren profundos cambios de mentalidad y de práctica pastoral [16 ECUCIM 3071.].

 

d. ACTIVIDADES / ESTRATEGIAS

 

En cada una de las celebraciones litúrgicas, es necesario tener en cuenta que la «dignidad, sobriedad y simplicidad» son características de la Liturgia Latina.

 

El celebrante es dispensador de la gracia y está al servicio del pueblo.

 

Las normas litúrgicas propuestas por los Praenotanda de los libros litúrgicos son una gran herramienta para descubrir el valor teológico y significativo de los sacramentos y de la liturgia en general. Conviene por lo tanto prestar atención y seguir las indicaciones que ellos contienen, a fin de que, la celebración litúrgica adquiera a la altura propia de actualización del misterio Pascual.

 

e. DOCUMENTACIÓN LITÚRGICA Y MATERIALES DE APOYO

 

Principales Documentos de la Reforma litúrgica:

 

  • Concilio Vaticano II, Constitución sobre la sagrada Liturgia Sacrosanctum Concilium, (capítulos 1, 2, 3 y 5 fundamentalmente).
  • 2ª Edición Típica del Misal Romano, Instrucción General del Misal Romano, pp. 24-86, Ed. Obra Nacional de la Buena Prensa, México.
  • Cuadernos Somelit No. 4, Institución General del Misal Romano, Tercera edición típica, Ed. Obra Nacional de la Buena Prensa, México, 2003.
  • Leccionario Romano, Prenotandos, Ed. Obra Nacional de la Buena Prensa, México.
  • Ritual para el Bautismo de los niños, Observaciones generales, pp. 7-25, Ed. Obra Nacional de la Buena Prensa, México.
  • Ritual de la Iniciación Cristiana de Adultos, Introducción General, pp. 9-38, Ed. Obra Nacional de la Buena Prensa, México.
  • Ritual de la Confirmación, Prenotandos, pp. 10-23, Ed. Obra Nacional de la Buena Prensa, México.
  • Ritual del Matrimonio, Introducción General, pp. 13-23, Ed. Obra Nacional de la Buena Prensa, México.
  • Ritual de la Penitencia, Introducción General, pp. 11-46, Ed. Obra Nacional de la Buena Prensa, México.
  • Catecismo de la Iglesia Católica, Segunda parte: La celebración del Misterio Cristiano, núms. 1066-1690.

 

DOCUMENTOS DE PASTORAL LITÚRGICA:

 

Arquidiócesis de México, Evangelización de las culturas en la ciudad de México (ECUCIM), núms. 3062-3204, 4306, 4347-4356. Editado por la Arquidiócesis Primada de México, México, 2002.

Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, Directorio sobre la piedad popular y la liturgia, editado por la Arquidiócesis Primada de México, México, 2002.

 

DOCUMENTACIÓN COMPLEMENTARIA:

 

Pardo, Andrés: Enchiridion, Documentación litúrgica posconciliar, Ed. Regina, Barcelona, España; 1995.

 

 

Índice

 

 

PASTORAL CATEQUÉTICA (INICIACIÓN CRISTIANA) *

* Propuesta de la Comisión de Catequesis de la Arquidiócesis de México.

Director Pbro. Eduardo Mercado Guzmán

 

a. VERTIENTES DE LA PASTORAL CATEQUÉTICA

 

La parroquia ha de tomar en cuenta dos énfasis que debe tener la Pastoral Catequética:

 

La catequesis de iniciación en la fe, y en términos de Nueva Evangelización, reiniciación cristiana. Esta faceta de la pastoral Catequética, también incluye la catequesis presacramental. Esta catequesis en la parroquia debe ser sistemática, orgánica, básica o fundamental, e integral.

 

Formación o educación permanente de la fe. Ya sea para las comunidades menores del proceso evangelizador o bien, para el proceso de educación en la fe de los niños, adolescentes, jóvenes, adultos y tercera edad, así como de grupos, asociaciones, movimiento, etc.

 

Hay que señalar, que en varias ocasiones, antes de iniciar un proceso de catequesis en los dos énfasis arriba señalados, se hace necesario un momento de primer anuncio o kerigma, llamándose catequesis kerigmática.

 

b. DESTINATARIOS E INTERLOCUTORES DE LA PASTORAL CATEQUÉTICA

 

La Pastoral Catequética ha de mirar a todo bautizado como sujeto de su acción, de tal manera que un plan de catequesis parroquial debe contemplar un proceso de iniciación cristiana para niños, adolescentes y jóvenes; pero también, un proceso de catequesis para adultos y ancianos. Lo más importante es no perder de vista que la coordinación catequética debe estar siempre vinculada con el proceso evangelizador de primer anuncio y la acción pastoral que la continúa en la experiencia de la vida en las comunidades menores y su servicio apostólico en el mundo y en la Iglesia.

 

Los destinatarios de esta pastoral no se reducen a las personas clasificadas a partir de su edad, el Directorio General para la Catequesis habla también, de una catequesis que mire a las personas a partir de situaciones especiales, mentalidades y ambientes; en particular menciona a los discapacitados, marginados, de ciertos ambientes y grupos diferenciados, etc. ( Cfr. DGC 171-192).

 

Este panorama nos lleva a la necesidad de partir de lo que tenemos en catequesis y descubrir qué otros ambientes o núcleos de personas de acuerdo a su edad podemos y debemos llegar.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

c. AGENTES DE LA PASTORAL CATEQUÉTICA

 

La formación de los catequistas como la de cualquier otro agente de pastoral, debe recorrer el camino que lo vaya capacitando mucho mejor para ejercitar con mayor calidad su ministerio dentro de la comunidad; para esto será necesario cuidar las siguientes etapas o momentos: a) formación inicial (curso propedéutico); b) formación básica y c) formación específica o especial de acuerdo a los destinatarios e interlocutores de la catequesis, a partir de su edad o ambiente en el que éste se mueve (Cfr. DGC 234- 237).

 

Esta formación, de acuerdo al Directorio General para la Catequesis ha de cuidar tres dimensiones: a) el Ser del catequista, es decir, su formación humana y cristiana; b) en el Saber del catequista, que consiste en la dimensión del conocimiento o el aspecto cognoscitivo de la fe que ha de transmitir y en el c) Saber Hacer del catequista, es decir en la dimensión pedagógica que lo capacite para transmitir adecuadamente el mensaje cristiano (Cfr. DGC 238-245).

 

El párroco debe convocar a todos los catequistas presentes en la parroquia, de niños, adolescentes, jóvenes, adultos, ancianos, discapacitados; a los catequistas que atienden a los papás de quienes se preparan para recibir los sacramentos e incluso los que ayudan a los jóvenes a prepararse para el matrimonio; así como también a los que atienden catecúmenos; ya que es necesario que todos éstos se descubran como catequistas.

 

La primera exigencia para un agente catequista, es el haber vivido un proceso de evangelización que lo haya llevado a una madurez de la fe, que lo haga capaz de compartirla con otros hermanos menores en la vivencia de la misma. Esto responde al hecho mismo de que la naturaleza propia de la catequesis es su carácter eclesial, por lo tanto comunitario, así que la experiencia personal de vida en comunidad es esencial para poder ejercer este ministerio.

 

Los catequistas de niños son los que han tenido aunque sea mínima, una experiencia que los capacita para atender otros sectores, así que son los mejores candidatos para entrar a otros campos específicos dentro de la pastoral catequética, que requiere una preparación específica para incursionar en esos nuevos campos. Cuando se tiene una pastoral evangelizadora, de los mismos que han seguido una experiencia de vida cristiana comunitaria son los mejores candidatos para ejercer un ministerio dentro de la comunidad, así que no olvidemos que una de nuestras tareas es la de promover vocaciones a los diferentes ministerios, en este caso particular al de la catequesis.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

d. PROCESO DE AYUDA PARA REALIZAR UNA PASTORAL CATEQUÉTICA

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

e. SUBSIDIOS PARA IMPLEMENTAR UNA PASTORAL CATEQUÉTICA

 

La Comisión Arquidiocesana de Catequesis, con relación a las Comisiones de Vicaría ofrece subsidios:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Índice

 

 

PASTORAL DE PIEDAD Y RELIGIOSIDAD POPULAR *

 

* Propuesta de la Comisión de Piedad y Religiosidad Popular

de la Arquidiócesis de México

Director Mons. Rubén Sandobal M.

 

a. DEFINICIÓN

 

Promover y fortalecer las «expresiones particulares de búsqueda de Dios y de la fe» del pueblo creyente de nuestra Iglesia local. Buscando que el Evangelio entre al corazón mismo de la RPP y que los agentes de pastoral, con apertura cristiana y cultural, abracen las peculiaridades, renazcan en sus gestos, convoquen en sus costumbres y hablen su lenguaje.

 

Importancia pastoral

 

En la piedad y religiosidad popular se identifican los siguientes valores:

 

  • es un proceso de inculturación ya iniciado, que requiere ser profundizado y potenciado,
  • sed de Dios, propia de los pobres y sencillos,
  • generosidad y sacrificio hasta el heroísmo, cuando se trata de manifestar la fe,
  • hondo sentido de los atributos de Dios: paternidad, providencia, presencia amorosa y constante, su misericordia,
  • actitudes interiores: paciencia, sentido de la cruz en la vida cotidiana, desapego, aceptación de los demás, devoción.
  • el deseo sincero de agradar a Dios, el sentido de amistad, de caridad y de unión familiar, también infunde los contenidos evangélicos sobre la vida, y la muerte, la libertad, la misión y destino del hombre,
  • y el gran respeto que manifiesta frente a lo sagrado.
  •  

 

b. DESTINATARIOS

 

La Iglesia no se preocupa por la PRP por meras estrategias interesadas, sino que busca encarnarse en ella para evangelizándola la acompañe a una mayor perfección. Por ello, son dos los principales destinatarios de esta Comisión:

 

1. El pueblo creyente que requiere ser considerado y aceptado con sus expresiones de fe, no hay que menospreciarlo ni mucho menos ignorarlo. Es hora de que sea escuchado, de que recupere y fortalezca su lugar dentro de la comunidad eclesial, y de que reciba una evangelización completa y eficaz, que lo lleve a la conversión.

 

2. Los agentes de pastoral, quienes deben estar muy abiertos al pueblo y a su cultura, querer a la gente, identificarse con sus expresiones, con sus gestos, con sus signos y sus símbolos. Sólo desde dentro se puede llevar a cabo una tarea necesaria de purificación y evangelización.

 

Y el Evangelio necesita, para ser de verdad Buena Noticia, que nosotros agentes de pastoral, evangelizadores del tercer milenio, hacernos presente en todas y cada una de las dimensiones del creyente. Esto, evidentemente, tiene sus riesgos, los mismos riesgos que asumió la Palabra que se hizo carne y vivió entre nosotros.

 

La Iglesia de hoy necesita respuestas pastorales desde el corazón de la religiosidad popular y del testimonio de quienes viviendo sus expresiones de fe están dentro de un proceso de conversión.

 

c. FUNDAMENTO TEOLÓGICO

 

Es necesario que a la luz de los principios teológicos, la piedad y religiosidad popular se configure como un momento del diálogo entre Dios y el hombre, por Cristo, en el Espíritu Santo. Pues el culto cristiano tiene su origen y fuerza en el Espíritu y se desarrolla y perfecciona en Él. Sin Él no puede haber un autentico culto litúrgico y mucho menos, puede expresarse una auténtica piedad y religiosidad popular.

 

La piedad y religiosidad popular es muy sensible al misterio de Dios, no ignora que en Él está la presencia del Espíritu Santo (D.P.P y L 79). Y está caracterizada por el sustento propio de una época de la historia y de la cultura en espera de la Palabra Viva. (D.P. 451)

 

Es preciso que en la piedad religiosidad popular se fortalezca la conciencia de la preferencia a la Santísima Trinidad de tal manera que en las prácticas religiosas se tenga como destinatario al Padre, que por mediación de Jesucristo, en la fuerza del Espíritu Santo, se muestre claramente la distinción de las tres personas, pues es necesario que las expresiones de piedad y religiosidad popular pongan de manifiesto el valor primario y fundamental de la Resurrección de Cristo. Sólo con estas condiciones se mostrará el rostro glorioso del cristianismo, que es la victoria de la Vida sobre la muerte, celebración del que «no es un Dios de muertos, sino de vivos» (Mt. 22,32)

 

También debemos tener en cuenta que, las expresiones religiosas deben llevar a los fieles a participar plena y conscientemente en la Eucaristía, en ésta se llega al culmen de la vida cristiana (D.P.P.L 80). Sin embargo, en la celebración litúrgica no se agota la misión de la Iglesia por lo que se refiere al culto divino, de las formas auténticas de la religiosidad y piedad popular son también fruto del Espíritu Santo y se deben considerar como expresiones de la piedad de la Iglesia.

Es necesario que las expresiones de piedad y religiosidad popular estén siempre iluminadas por el principio eclesiológico:

 

  • tener una visión correcta de las relaciones entre la Iglesia particular y la Iglesia universal;
  • situar la veneración de la Virgen Santísima, de los Ángeles, de los Santos y Beatos, y el sufragio por los difuntos, en el amplio campo de la Comunión de los Santos y dentro de las relaciones existentes entre la Iglesia celeste y la Iglesia que todavía peregrina en la tierra;
  • comprender de modo fecundo la relación entre ministerio y carisma; el primero, necesario en las expresiones del culto litúrgico; el segundo, frecuente en las manifestaciones de la piedad popular.

 

Partiendo de estos principios la religiosidad y piedad popular expresan los valores de eclesialidad que caracterizan, en diverso modo y grado, todo lo que nace y se desarrolla en el Cuerpo místico de Cristo: la Iglesia.

 

 

d. LA MISIÓN PERMANENTE EN NUESTRA ARQUIDIÓCESIS

 

Tres actitudes básicas que nos ayudan a dar continuidad a la Misión Permanente desde la PRP:

 

1) Tener sensibilidad hacia la piedad popular, esto es, tener el conocimiento descriptivo sobre cuáles son las expresiones de piedad popular más presentes en la Parroquia, identificando cuáles son las más valoradas por los fieles y por los pastores.

 

- Conviene hacer un elenco, lo más completo posible:

  • desde cuándo se iniciaron
  • quienes las promueven
  • cómo se organizan
  • en que consisten dichas formas
  • cada cuando se celebran
  • qué valores cristianos se descubren ellas, etc.

 

2) Entrar sinceramente al corazón de la PRP para identificar:

 

  • qué mitos ancestrales prevalecen en ellas,
  • qué sentimientos religiosos expresa: purificación, sacrificio, alabanza, agradecimiento,
  • qué tipo de ritos prevalecen,
  • qué papel representan las imágenes,
  • se trasladan en procesión ordenada o desordenada,
  • qué papel desempeñan los lugares sagrados,
  • qué símbolos se utilizan, etc.

 

Entendiéndola desde un punto de vista antropológico:

 

  • en torno a que eventos de la naturaleza giran; solsticios, equinoccios, fases estelares del trabajo agrícola,
  • ubicar con que grandes momentos de la vida familiar están relacionados,
  • si hace referencia a la vida o la muerte,
  • de qué manera responde a las grandes interrogantes de la humanidad,

 

Valorándola desde la práctica de la Iglesia y de la cultura:

 

  • por qué surgieron tales manifestaciones en tal lugar,
  • a qué mentalidad o momento concreto de la historia local y eclesiástica respondieron,
  • cómo han ido evolucionando hasta nuestros días,
  • a qué tipo de predicación respondieron esas prácticas, imágenes, ritos.

 

Analizando los elementos que influyen en su situación actual:

 

  • qué papel ocupa como medio de identificación cultural,
  • qué papel ocupa en la integración de las nuevas generaciones,
  • qué papel ocupa como medio de identificación familiar y como transmisora de tradiciones y de la fe cristiana en la familia,
  • qué influencia tienen los medios de comunicación, el nivel de vida, la migración,
  • hasta que punto están deteriorados en su contenido original conceptos como romería, procesión, bautizo, imagen, cofradía, devoto, promesa, etc.

 

3) Valorizarla desde la fe cristiana, identificando sus valores y sus riesgos, es decir:

 

a) Descubrir y valorar lo que es don de Dios

 

b) Dinamizar, completar y purificar con el Evangelio las expresiones concretas de religiosidad y piedad popular:

 

1. A diferencia de otras realidades eclesiales, ésta tiene un carácter fuertemente laical, y por eso, entre otras cosas, pone de manifiesto actitudes menos formales e intelectuales en relación con la religión.

 

2. El pueblo es siempre el protagonista, y de ahí la identificación existente, en muchas ocasiones, entre las devociones del pueblo y el pueblo mismo.

 

3. La vivencia de la fraternidad a través de las asociaciones dan un marco apropiado a una experiencia que va más allá de los momentos concretos de manifestación religiosa.

 

4. En esta línea cabe decir el sentido de igualdad entre las clases sociales; con frecuencia, en las juntas de gobierno de las asociaciones, conviven personas de diferentes rangos sociales, y éstos no dificultan la convivencia, ni siquiera el normal desarrollo de las actividades propias de cada uno.

 

5. Hay un sentido creciente de solidaridad con los más pobres a través de las obras de caridad, haciendo posible la ayuda o el sostenimiento de instituciones que atienden a los más desfavorecidos.

 

6. Actualmente se está dando una mayor presencia y colaboración con las comunidades parroquiales en las que las devociones de la piedad popular están más arraigadas. En este sentido es grande el esfuerzo que se está haciendo por renovarse, por formarse, por participar en las catequesis de la parroquia...

 

7. Las procesiones, en una sociedad laica y anticristiana, ponen de manifiesto, en no pocas ocasiones, un testimonio público de fe y de creencia en unos valores que van más allá de los que la sociedad está mostrando.

 

8. Para muchas personas que no tienen acceso al Evangelio, las imágenes y los ritos de la piedad popular son como una catequesis audiovisual, que les puede ayudar a acercarse a la vivencia religiosa.

 

9. La piedad popular tiene una gran riqueza de signos y de símbolos religiosos, que, para la gente sencilla, tienen una mayor comprensión que los aportados por la misma liturgia. La ritualidad popular expresa una necesidad de salvación que se despliega a todos los niveles, y que afecta tanto a los problemas particulares como a los sociales.

 

10. La religiosidad del pueblo lleva consigo el desarrollo de la dimensión festiva de la persona. «Las fiestas religiosas de los pobres, lejos de resolverse en superficialidades exteriores, responden a sus profundas exigencias y constituyen una celebración rica en símbolos, en fantasía creadora y en teología narrativa... En la fiesta, el pueblo encuentra fuerza para vivir y la capacidad de volver con renovada esperanza a la lucha cotidiana. La fiesta es la expresión de una solidaridad profunda, la recuperación de la conciencia de no estar solos en la lucha y de trabajar por una convivencia humana distinta» (L. Maldonado).

 

11. Gran parte de la devoción a María que se encuentra en el Pueblo de Dios se debe a la religiosidad popular.

 

c) Relacionar las devociones populares al misterio de Cristo

 

d) Deslindar de los servicios pastorales surgidos de la práctica de la religiosidad y piedad popular, todo interés económico. (ECUCIM 2888-2892).

 

Así la religiosidad y piedad popular podrá ser entendida, impulsada e integrada no sólo a la Sagrada Liturgia sino a la práctica ordinaria de los fieles de esta Iglesia Arquidiocesana.

 

 

Índice

 

 

PROMOCIÓN VOCACIONAL SACERDOTAL *

 

* Propuesta de la Comisión de Promoción Vocacional de la Arquidiócesis de México.

Directores Pbro. Eduardo Llano y Pbro. Efraín Hernández.

 

a. FUNDAMENTACIÓN

 

"Si alguno quiere venir en pos de mi, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame" (Mt 16,24)

 

Definición de Promoción Vocacional Sacerdotal

 

Todos al ser creados por el Padre, tenemos una vocación específica que cumplir en un tiempo determinado, Jesús llama a algunos de entre los hombres para compartir con Él su sacerdocio ministerial; pero ese llamado trae consigo ciertas exigencias que hay que cumplir para ejercer fielmente esa vocación a la que han sido llamados. Es por eso, que ciertos bienes propios de la naturaleza del hombre son dejados a un lado por la respuesta dada a Cristo, como es el caso del matrimonio dejado "por el Reino de los Cielos" ( Mt 19, 12).

 

Por ello, los llamados, para perseverar en la vocación, no debemos ni podemos atenernos a nuestras propias fuerzas, sino que tenemos que hacernos llegar de aquellos medios que el mismo Cristo nos da y con ellos seguir trabajando por el Reino. Por tanto en la Promoción Vocacional Sacerdotal se ayuda a los jóvenes a descubrir el llamado de Dios, para que puedan discernir y perseverar, dado el caso, en su vocacional sacerdotal.

 

b. ÁMBITO VOCACIONAL

 

Surgimiento de vocaciones

 

"Subió al monte y llamó a los que quiso; y vinieron junto a él" (Mc 3, 13) Así pues, la vocación al sacerdocio es un llamado de Dios a los hombres, y lo hace en ambientes concretos: la familia, la escuela y en toda comunidad cristiana donde verdaderamente se vive la fe. Por ello es tarea primordial de la Parroquia, ministros ordenados y laicos comprometidos, comunidad cristiana de creyentes, preocuparse por ser medio claro de comunicación del llamado de Dios hacia los elegidos.

 

Seguimiento de las vocaciones

 

"¿Cómo responder a ese llamado?, ¿hacia quién dirigirme?, ¿dónde me formaré?" Son sólo tres preguntas de las que se cuestiona aquel joven que es llamado por Dios a la vocación sacerdotal. La responsabilidad de detectar y conducir a esos jóvenes inquietos pertenece, ciertamente, a todo el pueblo de Dios, a través de la oración y la acción orientadora hacia los Promotores Vocacionales.

 

Destinatarios

 

En la vida parroquial, hermoso mosaico de acciones y alcances pastorales, todas ellas tienen la posibilidad de favorecer el surgimiento de vocaciones; no obstante, algunas de entre las pastorales y actividades, por su tipo concreto de tarea, se descubren especial campo de cultivo vocacional. Por ello debemos considerar a sus miembros, destinatarios directos de la Promoción Vocacional Sacerdotal:

 

a. Niños monaguillos.

b. Niños de perseverancia de la Primera Comunión.

c. Niños de Confirmación.

d. Adolescentes varones pertenecientes a grupos parroquiales.

e. Adolescentes varones de Confirmación.

f. Adolescentes varones pertenecientes a grupos parroquiales.

g. Adolescentes varones en escuelas particulares.

h. Adolescentes varones con inquietudes vocacionales.

i. Jóvenes varones que asisten a misa dominical.

j. Jóvenes varones que pertenecen a algún grupo parroquial

(Juvenil, Esc. Pastoral, catequistas, etc.).

k. Jóvenes varones estudiantes (preparatoria y universidad).

l. Jóvenes varones que explícitamente manifiestan inquietudes vocacionales.

 

 

c. AGENTES DE PASTORAL

 

Ministros Ordenados

 

La misión de aquel que ha sido llamado al sacerdocio de Cristo, no termina en el servicio al pueblo de Dios sino que tiene, además, la tarea de despertar ese llamado en otros que Cristo ha elegido de entre su pueblo, siendo testigos del Evangelio con la alegría de vivirlo y la santidad de sus actos. La Promoción Vocacional Sacerdotal: Hermosa encomienda implícitamente conferida al Párroco y Vicarios al recibir el Sacramento del Orden.

 

Bautizados

 

La misión de aquellos que han sido llamados a la vida plena por el Sacramento del Bautismo implica la búsqueda de la personal santidad, misma que los compromete a buscar los guías que orienten, perdonen y acompañen en su caminar. La Promoción Vocacional Sacerdotal: Serio compromiso conferido a todo Bautizado.

 

Formación de Agentes

 

a. Es necesaria una capacitación especial para los laicos encargados de la Promoción Vocacional, actualizándose a los signos de los tiempos, en temas y ejemplos.

b. La formación constante es un rubro básico en todas las áreas de cualquier pastoral, para poder desempeñar una labor más eficaz y lograr alcanzar las metas propuestas.

c. Los Promotores Vocacionales de Vicaría cuentan con la capacitación y material para implementar Escuelas de Promotores Vocacionales, a nivel Vicarial, Decanal o si se solicita, a nivel Parroquial.

 

 

d. PASOS Y PROCEDIMIENTOS

 

Como en toda pastoral y/o tarea especializada, se requiere un orden para alcanzar el objetivo. En el «Manual de Promoción Vocacional Sacerdotal Parroquial» (recordar que el presente texto es una Introducción a dicho Manual) ofrecemos una herramienta práctica, que funciona a manera de instructivo o guía, para «armar» u organizar la Promoción Vocacional en la Parroquia.

 

 

e. SUBSIDIOS Y ESTRATEGIAS

 

Información y Motivación

 

  • Tener reuniones periódicas del Promotor Vocacional Vicarial y/o el Equipo Promotor Vocacional Vicarial con el Párroco y su Equipo Parroquial de Promoción Vocacional (EPPV).
  • Procurar la obtención y/o elaboración y distribución de material vocacional.

 

Trabajo en equipo

 

Es necesario trabajar conjuntamente, así se tendrán mejores resultados, por lo tanto, habrá que unificar los planes de trabajo de acuerdo al Plan Parroquial, Decanal, Vicarial y Arquidiocesano para evitar confusiones y proyectos aislados.

 

Formación permanente

 

La formación permanente es un rubro básico en todas las áreas de cualquier pastoral, es por tanto, que al promoverse cursos de capacitación y formación permanente a nivel decanal, vicarial o arquidiocesano, es menester atender al llamado.

 

Misión Permanente

 

Todo fiel cristiano tiene que misionar, es por eso, que aquellos que salgan a la misión permanente, aprovechen en el visiteo, a preguntar sobre los jóvenes que viven en las casas entrevistadas y dejar trípticos informativos sobre la vocación sacerdotal. Y a la vuelta entreguen una relación al Párroco.

 

Medios de Comunicación

 

Es muy importante estar atento a los signos de los tiempos, por tanto, en el siglo XXI, estamos obligados a utilizar aquellos medios que se utilizan para lograr mayor alcance, especialmente en los jóvenes. Es por eso que se sugerimos aprovechar cualquier medio de comunicación accesible a nuestras manos para captar la atención de los futuros llamados a la vocación sacerdotal. A nivel parroquial no debe faltar al menos la elaboración de un Periódico Mural que informe de las actividades y novedades vocacionales.

 

Actividades Vocacionales

 

Toda actividad pastoral tiene de fondo el sentido vocacional, Dios llama a la santidad a todos sus hijos, El quiere que todos se salven. Ese es el sentido último de la Pastoral, descubrir el llamado que Dios tiene para cada uno de sus hijos. No obstante algunas actividades pueden tomar una fuerza particularmente vocacional, las ennumeramos en el apartado IV «Procedimiento y Subsidios para arrancar la Promoción Vocacional Parroquial» del Manual.

 

Institucionales

 

No olvidar que para apoyar en cualquiera de los rubros mencionados anteriormente se cuenta con el Equipo Vicarial de Promoción Vocacional, el Consejo Arquidocesano de Laicos Promotores Vocacionales, ACAN Monaguillos, el Club Serra, la Comisión de Promoción Vocacional Sacerdotal Arquidiocesana, el Centro de Orientación Vocacional Vicarial y del SCM, junto con el material que cada uno de ellos elabora.

 

 

 

Índice

 

 

Anexo: Diagnóstico y diagrama de flujo

 

MANUAL

DE PROMOCIÓN VOCACIONAL SACERDOTAL PARROQUIAL

 

MISIÓN: Propiciar el ambiente y fortalecer la organización parroquial para lograr las condiciones que permitan sembrar la inquietud vocacional sacerdotal, así como el despertar del llamado en aquellos que han sido elegidos por Cristo para continuar su Ministerio Sacerdotal.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Detección de posibles candidatos al Seminario

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Elección de candidatos

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Distinguir entre los jóvenes

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

IV. Procedimiento y Subsidios para arrancar la Promoción Vocacional Parroquial

 

Esquema 1

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Esquema 2

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

APÉNDICE: LA PARROQUIA, PARTE DE LA SOCIEDAD CIVIL

 

La comunidad parroquial no es una entidad que se encuentra fuera de este mundo, sino que ella se encuentra enclavada en la sociedad civil y en la organización de la misma que es el Estado. Bajo el punto de vista civil, la parroquia es una agrupación que con su acción puede determinar en parte la marcha de la misma comunidad civil. Económicamente depende de las actividades de la comunidad civil. Además, la infraestructura social y de desarrollo envuelven también a la parroquia misma. Por ello, debe tener un conocimiento de la relación con la administración del Estado.

 

A. PERSONA MORAL SUJETA A LAS LEYES CIVILES

 

La parroquia por ser reconocida como una parte integrante de la sociedad civil como también como una entidad jurídica dentro del Estado, es afectada por las leyes administrativas producidas por éste último, en lo que respecta a los actos jurídicos realizos por ella (Art. 19 de la Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público).

 

- Registro ante la Secretaría de Gobernación

 

Art. 6o.- Las iglesias y las agrupaciones religiosas tendrán personalidad jurídica como asociaciones religiosas una vez que obtengan su correspondiente registro constitutivo ante la Secretaría de Gobernación, en los términos de esta ley.

 

Cuyo administrador es el Obispo, y el párroco, registrado como ministro público. Juntamente con el acta de la toma de posesión del párroco se hará la comunicación oficial a la SG. Igualmente se debe hacer a la SH.

 

B. PATRIMONIO DE LAS ASOCIACIONES RELIGIOSAS

 

Adquisición. De bienes inmuebles con licencia del Ordinario del lugar y con declaratoria de procedencia a la SG.

Enajenación. No se indica nada al respecto. Sólo se legisla en el caso de las sucesiones. (art. 17, II).

 

C. OBLIGACIONES FISCALES

 

Impuesto Sobre la Renta (Asociaciones Religiosas = personas morales no lucrativas)

 

Obligaciones respecto al pago del ISR

Registros

Comprobantes

Declaraciones

Impuesto al Valor Agregado (AR, exentas, sólo está sujeta en la adquisición de bienes o servicios que reciba)

 

D. INSTRUMENTOS AL SERVICIO DE LA ADMINISTRACIÓN PAROQUIAL

    LA PARROQUIA, SUJETO DE PATRIMONIO

 

La parroquia como sujeto de derechos y obligaciones puede tener un patrimonio del cual se sirva para el desarrollo de sus funciones (can. 1255 & 1)

 

Después del Código de Derecho Canónico de 1983 por el cual se suprime el sistema beneficial, la parroquia constituye un sujeto que tiene su propio patrimonio con el cual pueda responder a los fines del mantenimiento del culto divino, al sostenimiento de los ministros de culto que realizan en ella la atención pastoral, el mantenimiento del edificio y de los edificios anexos de la iglesia parroquial, al auxilio de las obras de apostolado y de caridad, especialmente hacia los más indigentes (can. 1254 & 2).

 

El patrimonio de la parroquia concretamente puede estar integrado por el inmueble de la iglesia, por los inmuebles anexos que se construyan para oficinas, para salas de reuniones, para centros de juegos, para la escuela de catecismo y para campos de juegos. Además de los bienes inmuebles, la parroquia como sujeto de patrimonio, podrá tener bienes muebles como bienes de capital en pinturas o mobiliario.

 

Conviene hacer la observación de que se debe establecer una distinción muy clara entre el patrimonio de la parroquia o de la cuasi-parroquia y el patrimonio del párroco o del Instituto de Vida Consagrada o Sociedad de Vida Apostólica a los que frecuentemente se encomienda la administración de una parroquia.

 

Constituyen los bienes inmuebles de la parroquia los anexos a la parroquia que forman una unidad con el patrimonio de la misma. Estos deberán ser administrados de acuerdo al principio del buen padre de familia. Los bienes anexos a la parroquia que forman una unidad deberán ser utilizados primordialmente para el bien de la parroquia, como para una escuela de catequesis, un dispensario para los enfermos, un comedor para los pobres y necesitados, y para locales de encuentros de jóvenes y de ancianos.

 

Los bienes inmuebles anexos de la parroquia no podrán ser destinados para viviendas de los empleados parroquiales, como el sacristán, el cantor y el campanero, y mucho menos para los empleados directos del párroco. En un caso especial, se podría facilitar un anexo de la parroquia para este fin, pero con la licencia del Obispo diocesano, y siempre teniendo en cuenta los requisitos de derecho como la escucha del Consejo económico de la parroquia, y con todos los cuidados legales para proteger la propiedad del anexo (can. 1286).

 

Instrumentos para la administración ordinaria

 

Depósitos bancarios, inversiones y aperturas de crédito

 

Con el reconocimiento de la personalidad de las Asociaciones Religiosas y Iglesias, se podrá abrir una cuenta en el banco a título de la parroquia. Por tanto, los depósitos deberán ser depositados sólo a nombre de ella con la correcta denominación, y con la firma reservada a su legítimo representante, y no a nombre del párroco como persona física, ni del vicario parroquial o de alguno de los fieles, o de algún a familiar.

 

Es necesario procurar, siempre con la colaboración del Consejo de asuntos económicos, un diligente y fructuoso empleo de las sumas a disposición de la parroquia, aún de aquéllas de las cuales se dispone temporalmente en vista de construcciones, restauraciones, mantenimientos extraordinarios, fijando la atención en la tasa de interés, en la remuneración ofrecida de los títulos.

 

Contabilidad. El párroco deberá tener en orden el libro de las entradas y salidas (can. 1284,& 2, 7º). La contabilidad parroquial tiene un valor exclusivamente interno y debe, por tanto, comprender sólo todas las entradas y las salidas de la parroquia. Concretamente se debe tener en la parroquia:

 

Informe de cuentas y presupuesto anual

 

La parroquia como cualquier persona jurídica pública tiene la obligación cada año de presentar el informe administrativo al Ordinario de lugar, quien lo sujetará a examen del Consejo para los asuntos económicos de la diócesis (1284, & 2, 8 y 1287, & 1).

 

Mediante el informe administrativo, el Ordinario podrá ejercer la vigilancia (can, 1276, & 1) , con respecto a la administración de la parroquia e intervenir oportunamente a favor de ella.

 

También la normativa diocesana podrá establecer la necesidad del presupuesto de entradas y salidas con respecto al próximo año, y dar indicaciones sobre su estructura (can. 1284 & 3).

 

Información a los fieles

 

El can. 1287 & 2, impone que los administrativos rindan cuentas a los fieles de los bienes ofrecidos por estos a la Iglesia, de acuerdo a las leyes de derecho particular que deberán establecerse. Por su parte los fieles aprecian en muchos la praxis, seguida por muchos párrocos de publicar periódicamente, mensual o trimestralmente, el informe de cuentas o partes principales del mismo. Esta práctica, además de informar, responsabiliza a toda la comunidad sobre el aspecto de la vida parroquial.

 

Inventario de bienes

 

Según la disposición del can 1283, 2, se debe redactar un inventario detallado de los bienes inmuebles, de los bienes muebles, ya sea preciosos o bien aquellos que contemplan los bienes culturales, y de las otras cosas, con la descripción y estimación valorativa de los mismos. Y redactado volverá a ser examinado.

 

Se harán dos copias del inventario de las cuales una deberá ser conservada en el archivo de la curia y la otra en el archivo parroquial. Las dos copias deberán estar al día con las modificaciones sufridas por parte del patrimonio (cf. can, 1283, 3º.)

 

El inventario deberá estar bien cuidado, acompañado de fotografías si se trata de bienes de valor artístico e histórico. Esto para tener un medio eficaz de recuperación para los casos de pérdida y de robo. Es importante mantener el inventario actualizado.

 

Los inmuebles

 

La parroquia debe conocer con precisión la situación jurídica de los inmuebles de su propiedad, teniendo a disposición de cada uno de los documentos originales que contemplan la situación jurídica de los inmuebles de propiedad, o con copias auténticas de los mismos que son depositados en el archivo de la curia, junto con el inventario patrimonial puesto al día.

 

De cada uno deberá tener:

 

  • Su identificación catastral, según como se encuentra en el Registro Público de la Propiedad.
  • Su origen de donde provienen, con copia firmada y autentificada con relación a los actos públicos si existen, donación, herencia, legado, compra-venta con sus respectivas notas de trascripción.
  • Destinación, especialmente si ha sido establecida por el donante.
  • Documento de regularidad de acuerdo a la licencia de uso de suelo.
  • Certificado de habitabilidad del inmueble.
  • Adecuación del inmueble por medio de certificación, de acuerdo a las normas de seguridad, y del departamento de Bomberos y de la salvaguardia ambiental o ecológica.
  • Utilización efectiva, de acuerdo al contrato firmado con terceros.
  • Certificado acerca del estado de conservación del inmueble, con previsión de intervenciones eventuales.

 

Los muebles

 

Además de los bienes muebles de valor histórico-artístico, se deberá tomar en cuenta para un inventario puesto al día:

 

  • El arreglo de la casa parroquial.
  • Los arreglos de la iglesia y de las salas parroquiales, del oratorio, etc.
  • Los aparatos de propiedad de la parroquia, como fotocopiadoras, computadoras, y el material que utilizan, como papel.

 

El inventario completo y puesto al día es de gran utilidad para tutelar la propiedad de la parroquia, sobre todo en ocasiones de cambios de párrocos.

 

Una copia de este inventario puesto al día debe ser presentada a la curia diocesana en la fecha señalada por el Obispo diocesano.

 

Archivo parroquial

 

Los libros parroquiales son custodiados, con todos los otros documentos concernientes a la parroquia, en el archivo de la parroquia (can. 535, & 4).

 

También deberán ser conservados con cuidado especial los libros y los documentos antiguos (can. 535, & 5).

 

Con respecto a los bienes de la parroquia, en el archivo parroquial se deben conservar adecuadamente catalogados, los documentos y los instrumentos sobre los cuales se fundan los derechos de la parroquia acerca de los propios bienes. Se aconseja que los originales sean depositados en el archivo de la Curia Episcopal, dejando en el archivo de la parroquia copias auténticas (can. 1284, 2, 9º.) También se conserva en el archivo de la parroquia una copia de las fundaciones, además de aquéllas que se encuentran en la curia (can. 1306, & 2).

 

El párroco deberá custodiar, en un lugar o armario seguro, el archivo parroquial, en el cual se conservarán los siguientes libros y documentos:

 

Libros obligatorios por el C.I.C.

 

  • Libro de los catecúmenos (can, 788,& 1).
  • Libro de los bautizados (can. 535,& 1).
  • Libro de los matrimonios (can. 535, & 1).
  • Libro de los difuntos (can. 535,& 1,).

 

Documentos e instrumentos sobre los cuales se fundan los derechos de la Iglesia con respecto a sus bienes (can. 1284, & 2, n. 9).

 

  • Libro de registro en el cual los párrocos y los rectores de las iglesias anotan cada una de las obligaciones, el cumplimiento y las ofrendas recibidas (can. 1307, & 2).
  • Libro de la administración de los bienes, entradas y salidas.

 

Libros obligatorios por parte de la Conferencia Episcopal:

 

  • Libro de las confirmaciones.
  • Libro de las crónicas (de Gobierno, de Providencias).

 

Documentos episcopales y de la curia diocesana:

 

  • Decretos, disposiciones, declaraciones, nombramientos del Ordinario diocesano.
  • Documentos de la curia diocesana.
  • Revista diocesana.

 

Libros requeridos por la normativa estatal

 

También deberán conservarse en el archivo de la parroquia, los libros contables requeridos por la normativa estatal civil y fiscal con respecto a las actividades eventuales de la parroquia de carácter comercial. Aunque estos libros pueden ser conservados por lo profesionistas que llevan la contabilidad y la administración de los bienes eclesiásticos en su dimensión fiscal.

 

De acuerdo a la normativa vigente, los documentos comprobantes de pago deberán ser conservados en el archivo parroquial hasta el término de los derechos correspondientes.

 

  • Diez años en general.
  • Cinco años con respecto a las locaciones y a los usos.
  • Tres años para los honorarios de los profesionistas.
  • Un año para los permisos.
  • Diez años con respecto a las escrituras concernientes a la actividad comercial y a los relativos documentos (facturas, telegramas).

 

El archivo de la parroquia no es accesible a terceros. El can. 535, establece que el párroco tenga cuidado de que los documentos no vayan a para a manos extrañas.

 

E. MANUTENCIÓN Y UTILIZACIÓN DE LOS INMUEBLES

 

Quien administra la parroquia tiene la obligación de conservar los inmuebles teniendo en cuenta el principio de la diligencia del buen padre de familia (can. 1284).

 

El mantenimiento ordinario de los inmuebles supone pintura, sustitución de partes, controles, periódicos, etc. El mantenimiento deberá ser objeto de estudio, en el cual participarán el Consejo para los asuntos económicos, el que ayudará a preparar la disposición de la parroquia.

 

El mantenimiento ordinario de los inmuebles supone también la observancia de las normas higiénico-sanitarias, de seguridad y contra incendios.

 

El edificio del culto

 

La iglesia es un edificio sagrado destinado al culto divino a donde los fieles tienen derecho de entrar para ejercitarlo (can. 1214).

 

Sólo se puede permitir en el lugar sagrado, concretamente en la iglesia, lo que puede servir al ejercicio y a la promoción del culto, dela piedad, dela religión y se debe prohibir cualquier cosa que sea ajena a la santidad del lugar (can. 1210).

 

Sólo el Ordinario del lugar puede permitir a modo de acto, es decir, en una circunstancia ocasional especial, otros usos con tal de que no sean contrarios a la santidad del lugar (can. 1210).

 

La parroquia ejercita el culto en la iglesia parroquial y en las iglesias sucursales eventuales anexas a ella. Por tanto, ella tiene la posesión del edificio sagrado, aunque sea el propietario una persona o un ente diferente. Y en los lugares sagrados la autoridad eclesiástica ejercita libremente sus poderes y sus oficios (can. 1213).

 

Los conciertos en las iglesias, constituyen una actividad de religión o de culto, siempre y cuando se den los siguientes elementos:

 

  • Organización por parte de un ente eclesiástico.
  • Ejecución de manera especial de música sacra.
  • Entrada libre y gratuita.

 

Ante la situación de la organización de un concierto conviene obtener el parecer y si lo pide el caso la aprobación del Ordinario. Lo mismo se pide para poder realizar en un lugar sagrado una manifestación artística, incluidas las musicales, organizadas por entidades diversas dela eclesiástica.

 

Otros edificios parroquiales

 

Pertenecen al edificio del culto:

 

  • Las porciones del edificio (bautisterio, sacristía, campanario), constituyen con el aula principal una única unidad inmobiliaria.

 

Con respecto a las unidades inmobiliarias distintas del edificio del culto, pero que se sirven de éste (casa parroquial, locales para la catequesis y actividades pastorales, oratorio, oficina parroquial, atrio), en la realidad se trata de locales destinados y utilizados para todas las actividades de religión o de culto de una determinada iglesia o parroquia.

 

  • Se requiere respetar la destinación de los inmuebles.
  • Esto puede depender de la voluntad del donante.

 

Sin embargo, se deberá tener presente que:

 

  • En todo caso, depende de la disposición del Obispo diocesano, quien ha asignado tal edificio a la parroquia.
  • Para conjuntos de construcción reciente, depende de la destinación urbana del área.
  • Para los conjuntos antiguos, depende del vínculo de la destinación del uso.

 

Conviene hacer la observación de que la parroquia tiene el deber gravísimo de conservar la posesión plena y exclusiva del conjunto entero parroquial. La pérdida de la posesión, hecha aún salvando la propiedad, es un daño muy notable por causa de la lentitud de la justicia que se basa en el principio de Melior est conditio possidentis.

 

La parroquia puede decidir el destinar como renta una parte del conjunto parroquial, pero sólo en casos excepcionales. Esta decisión en realidad de gravedad particular, y, en cuanto acto de administración extraordinaria requiere dela licencia del Ordinario diocesano.

 

LOS BIENES CULTURALES DE INTERÉS RELIGIOSO

 

Por bienes culturales de interés religioso se entienden aquellos bienes temporales que son de interés histórico y artístico como edificios, obras de arte, ornamentos, archivos, bibliotecas, colecciones y museos. Estos tienen el sentido de ser testimonios de la fe de diferentes generaciones, tienen una relevancia pastoral y son patrimonio cultural también para la sociedad civil. Aunque muchas veces su mantenimiento comporta muchos gastos. Sin embargo, responden a los fines propios de la actividad eclesiástica y de la promoción cultural de la sociedad. De ahí que se requiera la colaboración de los organismos públicos y privados para lograr esta conservación.

 

Los criterios que deben guiar la utilización de los bienes de interés religioso son:

 

El valor pastoral de tales bienes

 

Para descubrir este valor se deberá tener presente, dentro del cuadro de la pastoral ordinaria, la catequesis, la liturgia, la devoción popular, la memoria dela fe vivida por el pueblo de Dios, y la promoción dela cultura cristiana. Cada comunidad considerará el patrimonio cultural y las memorias de las cuales ella es depositaria como bienes inalienables y como un recurso para la pastoral. De ahí que se recomiende también la utilización en la vida ordinaria de las comunidades cristianas, en particular en algunos momentos de la catequesis, como en algunas celebraciones litúrgicas y particularmente en las festividades.

 

La tutela, conservación y valorización de los bienes culturales

 

Todos estos valores incluyendo el incremento de los mismos deben realizarse dentro de las normas canónicas y civiles. Concretamente, para lograr el mantenimiento delos bienes culturales de interés religioso, se deben formar sacerdotes o religiosos o laicos que sean dedicados a ellos. También se deberá tener una colaboración estrecha con los organismos públicos y privados.

 

Seguridad

 

Se deben tener en cuenta los medios para la seguridad de los bienes de interés religioso, sobre todo de los muebles.

 

Los bienes culturales muebles deben ser tutelados, conservados y valorizados según su naturaleza y con instrumentos oportunos. De ahí que se exijan dispositivos especiales para los lugares y muebles de su conservación.

 

EMPLEADOS

 

Entre las personas que prestan sus servicios a las Parroquias se distinguen los voluntarios quienes por razón de apostolado realizan tales servicios, y los empleados, las personas quienes realizan la prestación del servicio por una remuneración justa.

 

Con respecto a los empleados directos de la A. R., ésta cumplirá las obligaciones en materia fiscal y laboral que la relación de empleo implica, Con respecto a los empleados directos de la persona del párroco o del responsable directo de la A.R., éste cubrirá las obligaciones fiscales y laborales creadas.

 

Cuando se trata de empleados a tiempo permanente, que prestan sus servicios de forma permanente como el sacristán, el notario y el campanero y el jardinero que atiende al atrio y jardines anexos a la parroquia, el párroco enterará a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, el Impuesto del pago Sobre la Renta o producto del trabajo.

 

Obligaciones laborales

 

Una de las funciones administrativas de párroco se encuentra en la contratación de los empleados. Se debe distinguir entre los empleados que sirven directamente a la parroquia, como el sacristán, el cantor, el notario y el campanero, y aquellos que directamente sirven a la persona del párroco, como la persona que se encarga de la cocina y de los servicios que miran directamente a la utilidad del párroco, tales como mensajeros y los que hacen las funciones de limpieza. Los primeros son contratados, trámite el párroco, por la misma parroquia ya sea que ésta haya sido inscrita como persona jurídica, o bien como entidad dependiendo directamente de la diócesis, que es la persona jurídica inscrita ante la Secretaría de Gobernación. Los segundos son contratados directamente por la persona del párroco, pero a nivel particular. De tal manera que la relación laboral de estos últimos durará, mientras el párroco dure en el oficio de la parroquia que se la ha encomendado como ministro de culto. Sin embargo, como praxis general se pide que a la salida del párroco todos los empleados, en general sean finiquitados, en el entendido que el párroco próximo a llegar, considera conveniente los puede re-contratar, iniciando así un nuevo período laboral.

 

Contratación de los empleados

 

Para la contratación de los empleados deberán tenerse en cuenta una serie de elementos señalados por la Ley.

 

Expediente individual del empleado

 

Apertura del expediente de cada una de las personas que prestan sus servicios.

Elaboración del contrato individual de trabajo.

Inscripción del empleado en el Registro Federal de Contribuyentes.

Dar de alta en el IMSS.

Dar de alta en el SAR e INFONAVIT.

 

Inscripción en el Registro Federal de Contribuyentes (R.F.C.)

 

La inscripción de los empleados en el Registro Federal de la Contribuyentes se realizará a través de la apertura de la cuenta en el Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR), mediante la presentación de los formatos autorizados para tal efecto. Esto es objeto de obligación a cargo de la A. R., que contrata al empleado o trabajador asalariado.

 

Inscripción en el Instituto del Seguro Social (IMSS)

 

Las Asociaciones Religiosas o A. R., como patrones o empleadores están obligadas a inscribir a sus trabajadores en el IMSS dentro de un plazo máximo de cinco días contados a partir de la fecha en que inicie la prestación de sus servicios.

 

Para realizar esta inscripción se deberá solicitar, en la agencia administrativa que le corresponda, según domicilio de la A. R., o en las oficinas o agencias administrativas delegacionales, si se trata de centros de trabajo ubicados en el interior de la República, los avisos de inscripción del trabajador (forma AFIL-02).