ASAMBLEAS

 

XIX ASAMBLEA

Un Rostro Joven para renovar la
Misión Permanente

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

21 al - 23 de Noviembre 2013

Seminario Conciliar de México

Casa Huipulco

INICIO

JUEVES 21

VIERNES 22

SÁBADO 23

ORACIÓN FINAL - VIERNES

 

Viernes 22 de noviembre

 

Oración Final

Se inicia con el canto:

 

Oh, deja que el Señor

1. Oh, deja que el Señor te envuelva

en su Espíritu de amor,

satisfaga hoy tu alma y corazón.

Entrégale lo que te pide y su Espíritu vendrá,

sobre ti vida nueva te dará.

 

Cristo, oh Cristo, ven y llénanos;

Cristo, oh Cristo, llénanos de ti.

 

2. Alzamos nuestra voz con gozo,

y nuestra alabanza a ti;

con dulzura te entregamos nuestro ser.

Entrega toda tu tristeza en el nombre de Jesús

y abundante vida hoy tendrás en él.

 

Invocación inicial (de pie)

V. Dios mío, ven en mi auxilio

R. Señor, date prisa en socorrerme.

 

HIMNO

El himno es recitado por todos.

Cuando la luz del sol es ya poniente,

gracias, Señor, es nuestra melodía;

recibe, cómo ofrenda, amablemente,

nuestro dolor, trabajo y alegría.

 

Si poco fue el amor en nuestro empeño,

en darle vida al día que fenece,

convierta en realidad lo que fue un sueño

tu gran amor que todo lo engrandece.

 

Tu cruz, Señor, redime nuestra suerte

de pecadora en justa e ilumina

la senda de la vida de la muerte

del hombre que en la fe lucha y camina.

 

Jesús, Hijo del Padre, cuando avanza

la noche oscura sobre nuestro día,

concédenos la paz y la esperanza

de esperar cada noche tu gran día. Amén.

 

Monición

Comentarista:

A lo largo de esta jornada, hemos escuchado la voz de Dios, que nos recuerda que la obra es suya, y suyo el amor que nos impulsa. En contraste, nuestro corazón, a veces rebelde, se ha negado a continuar con la disposición mostrada en el pasado, en la época del primer amor y la primera conversión. Pero Dios, cuyo corazón generoso no se puede contradecir, está dispuesto una vez más a seducirnos, para realizar su obra de salvación en el corazón de la ciudad. Escuchemos.

 

Del libro del profeta Oseas

2, 16. 17. 21·22

 

Esto dice el Señor:

"Yo conduciré a Israel, mi esposa infiel,

al desierto y le hablaré al corazón.

 

Ella me responderá allá,

como cuando era joven,

como el día en que salió de Egipto.

 

Israel, yo te desposaré conmigo para siempre.

Nos uniremos en la justicia y la rectitud,

en el amor constante y la ternura;

yo te desposaré en la fidelidad

y entonces tú conocerás al Señor".

Palabra de Dios.

R. Te alabamos, Señor.

 

Salmo responsorial

(del salmo 26)

El Señor es mi luz y mi salvación.

El Señor es la defensa de mi vida.

Si el Señor es mi luz ¿a quién temeré?

¿quién me hará temblar?

 

Una cosa pido al Señor:

habitar por siempre en  su casa,

gozar de la dulzura del Señor,

contemplando su templo santo. R.

 

No me escondas tu rostro, Señor,

buscaré todo el día tu rostro.

Si mi padre y mi madre me abandonan,

el Señor me recogerá. R.

 

Oh Señor, enséñame el camino,

guíame por la senda verdadera.

Gozaré de la dulzura del Señor

en la tierra de la vida. R.

 

V. El amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones. Dirijámonos al Padre con la oración que Jesús nos enseñó. Padrenuestro…

 

V. El Señor esté con ustedes.

R. Y con tu espíritu.

V. La bendición de Dios todopoderoso,

Padre, Hijo @ y Espíritu Santo

Esté con todos ustedes.

R. Amén.