DECANOS

 

 

 

 

 

 

Reunión de Decanos 2015 - I

 

11 de marzo de 2015

"Configurando una nueva etapa

de la Misión Permanente"

 

 

 

 

 

ORACIONES

 

Oración inicial

 

Canto inicial

Canción del Testigo

 

Por ti mi Dios, cantando voy

la alegría de ser tu testigo Señor.

 

1. Es fuego tu Palabra que mi boca quemó,

mis labios ya son llamas y ceniza mi voz.

Da miedo proclamarte pero Tú me dices:

"no temas contigo estoy".

 

2. Tu Palabra es una carga que mi espalda dobló,

es brasa tu mensaje que mi lengua secó.

"Déjate quemar si quieres alumbrar;

no temas, contigo estoy".

 

3. Me mandas que cante con toda mi voz,

no sé cómo cantar tu mensaje de amor.

Los hombres me preguntan cuál es mi misión;

les digo: "tu testigo soy".

 

Invocación inicial

V.      Señor, abre mis labios

R.      Y mi boca proclamará tu alabanza

 

 

 

 

 

Oración

V.      Oremos.

Dios todopoderoso y eterno,

concede, bondadoso, a tu misioneros

que nos esforcemos en proclamar siempre aquella fe

que hemos recibido de otros

y que la manifestemos sin cesar con nuestras obras

para ser luz del mundo y sal de la tierra.

Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo,

que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo

y es Dios por los siglos de los siglos.

R.      Amén.

 

Comentario introductorio

Sentados.

Lector 1:

Las orientaciones para 2015 nos hablan de una nueva etapa de la misión permanente. Nos muestran que la misión permanente es obra y edificación del Espíritu Santo, que ha generado un cimiento de renovación eclesial; nos señalan que el impulso misionero ha guiado a muchos en su conversión pastoral. También nos dicen que la Misión Permanente en nuestra Iglesia local no es una obra terminada, es un cimiento, cuya base ya perfila el edificio.

La renovación pastoral surge como un nuevo proyecto misionero, con prioridades definidas en la familia, las nuevas generaciones, los más pobres y marginados y los alejados del influjo del evangelio. Esta edificación requiere de una actitud pastoral dispuesta a renovarse de raíz por medio de la encarnación, del diálogo y del testimonio. Es una plataforma eclesial pensada para una participación amplia y corresponsable de todos los bautizados, con una formación integral y progresiva. Con unas columnas resistentes, por la búsqueda constante de conversión, comunión y servicio. Es un cimiento que tiene suficiente profundidad y amplitud para que la Iglesia diocesana desarrolle sus dones y carismas, para la pluralidad y diversidad de los ambientes culturales de la ciudad

Lector 2:

Las orientaciones nos plantean que uno de los principales desafíos es la participación de todos los bautizados en la misión evangelizadora. Desde las parroquias que han optado por la misión se percibe una identidad, posible gracias al ser, al saber y al saber hacer de algunos agentes misioneros; pero hay que integrar a todos los agentes.

La renovación pastoral está dirigida a la parroquia, sobre todo en tres vertientes: para que se convierta en comunidad misionera abierta a todos; para que sea una comunidad testimonial que siente la responsabilidad de transmitir la fe y para que llegue a ser una comunidad solidaria capaz de cercanía con todos, especialmente los marginados. Diseñar comunidades que acojan y reciban a todos es un reto grande para nuestras parroquias. Tengamos la aspiración de que nuestras parroquias vayan configurándose como escuelas de comunión y de servicio. La práctica del Evangelio nos hace capaces de compasión y de involucrarnos en la situación de nuestro prójimo; estamos llamados a cuidar a los más frágiles de la tierra.

Una comunidad se configura en Misión Permanente cuando comienza a moldear su organización y actividad para darle prioridad al anuncio de la Buena Noticia a los más pobres y alejados, cuando cuida como su tarea más preciosa cimentar la fe de todos los bautizados para que vayan madurando como discípulos y como misioneros, y cuando busca que su vivencia de fe culmine siempre en acciones significativas de caridad y de servicio.

Salmo Responsorial

(del Salmo 116)

R.      Vayan por todo el mundo, y prediquen el Evangelio.

1.      Que alaben al Señor todos los pueblos,

que todas las naciones lo festejen. R.

2.      Porque grande es su amor hacia nosotros,

y su fidelidad dura por siempre. R.

Aclamación al Evangelio

De pie.

R.      Honor y gloria a ti, Señor Jesús.

El que crea en mí,

hará las obras que hago yo y las hará aún mayores,

dice el Señor.

R.      Honor y gloria a ti, Señor Jesús.

 

Evangelio

V.      El Señor esté con ustedes

R.      Y con tu espíritu.

V.      Del santo evangelio según san Lucas

15, 1-11

R.      Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, se acercaban a Jesús los publicanos y los pecadores a escucharlo; por lo cual los fariseos y los escribas murmuraban entre sí: “Este recibe a los pecadores y come con ellos”.

Jesús les dijo entonces esta parábola: “¿Quién de ustedes, si tiene cien ovejas y se le pierde una, no deja las noventa y nueve en el campo y va en busca de la que se le perdió hasta encontrarla? Y una vez que la encuentra, la carga sobre sus hombros, lleno de alegría, y al llegar a su casa, reúne a los amigos y vecinos y les dice: ‘Alégrense conmigo, porque ya encontré la oveja que se me había perdido’. Yo les aseguro que también en el cielo habrá más alegría por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos, que no necesitan arrepentirse.

¿Y qué mujer hay, que si tiene diez monedas de plata y pierde una, no enciende luego una lámpara y barre la casa y la busca con cuidado hasta encontrarla? Y cuando la encuentra, reúne a sus amigas y vecinas y les dice: ‘Alégrense conmigo, porque ya encontré la moneda que se me había perdido’. Yo les aseguro que así también se alegran los ángeles de Dios por un solo pecador que se arrepiente”.

Palabra del Señor.

R.      Gloria a ti, Señor Jesús.

Si se cree conveniente, el celebrante hace una reflexión

 

Para Meditar

Sentados.

Lector 3:

La vida cristiana es un proceso de encuentro con Jesús en el que siempre se está creciendo en la comprensión de su persona y, sobre todo, en la experiencia de cercanía y amistad con Él.

Este encuentro supone una manera nueva de ver la vida propia, la historia y la realidad en la que se vive. No es posible encontrarse con Jesús y seguir viendo la realidad del mismo modo.

Encontrarse con Jesús supone la disponibilidad de convertirse en apóstol, en enviado para compartir esta misma experiencia con los demás hermanos y hermanas; un buen enviado según el evangelio es aquel que suscita el encuentro con el Señor más allá de su propia persona.

Lector 4:

¿Quién de ustedes, si tiene cien ovejas y se le pierde una, no deja las noventa y nueve en el campo y va en busca de la que se le perdió hasta encontrarla? Debo aprender a mirar como Jesús, que es capaz de ver en los desafíos pastorales, en las áreas prioritarias y en las metas, a la oveja perdida; debo aprender a entender a las familias, a los jóvenes y a los alejados y pobres, no como instancias impersonales, sino como personas vivas a las que hay que rescatar, traer de vuelta, sanar, incorporar al redil. Tengo que valorar con una mirada diferente las propuestas de nuestras parroquias, que a pesar de no tener agentes muy preparados ni estructuras pastorales para soportar los trabajos, han salido a buscar a la oveja perdida, y también, por qué no decirlo, han sabido dejar a las otras noventa y nueve en el campo.

Se guarda un momento de silencio.

Lector 5:

¿Y qué mujer hay, que si tiene diez monedas de plata y pierde una, no enciende luego una lámpara y barre la casa y la busca con cuidado hasta encontrarla? Debo aprender de Jesús a iluminar con su verdad las situaciones de extravío pastoral. Debo estar dispuesto a mirar con su luz las oscuridades de la praxis pastoral de mi Decanato, y a saber poner las manos en la escoba, y de rodillas conocer cuidadosamente el quehacer pastoral de las parroquias, hasta descubrir lo que se ha perdido o dejado de hacer. Entonces, también vendrá el momento de reunir a los amigos y hacer fiesta.

Se guarda un momento de silencio.

 

Oración del Señor

De pie.

V.      Con la confianza de saber que el Padre nos escucha, dirijámonos con la oración que su Hijo nos enseñó. Padrenuestro…

 

ORACIÓN POR LAS VOCACIONES

Todos la recitan.

R.      Oh, Jesús, Pastor eterno de las almas, dígnate mirar

con ojos de misericordia a esta porción de tu grey amada.

Señor, gemimos en la orfandad, danos vocaciones,

danos sacerdotes y religiosos santos.

Te lo pedimos por la Inmaculada Virgen María de Guadalupe,

tu dulce y Santa Madre.

¡Oh Jesús! danos sacerdotes y religiosos según tu corazón. Amén.

 

V.      Bendigamos al Señor.

R.      Demos gracias a Dios

 

Canto conclusivo

 

Id y enseñad

1. Sois la semilla que ha de crecer, sois estrella que ha de brillar.

Sois levadura, sois grano de sal, antorcha que debe alumbrar.

Sois la mañana que vuelve a nacer, sois espiga que empieza a granar.

Sois aguijón y caricia a la vez, testigos que voy a enviar.

 

Id, amigos, por el mundo, anunciando el amor;

mensajeros de la vida, de la paz y el perdón.

Sed, amigos, los testigos de mi resurrección;

id llevando mi presencia, con vosotros estoy.

 

2. Sois una llama que ha de encender, resplandores de fe y caridad.

Sois los pastores que han de guiar al mundo por sendas de paz.

Sois los amigos que quise escoger, sois palabra que intento gritar.

Sois reino nuevo que empieza a engendrar justicia, amor y verdad.

 

3. Sois fuego y savia que vine a traer, sois ola que agita la mar.

La levadura pequeña de ayer fermenta la masa del pan.

Una ciudad no se puede esconder, ni los montes se han de ocultar.

En vuestras obras que buscan el bien, los hombres al Padre verán.

 

 

 

 

Oración Conclusiva

 

V.      En el nombre del Padre,

y del Hijo, y del Espíritu Santo.

R.      Amén.

 

Todos recitan al unísono la siguiente oración.

Padre de bondad,

Tú que eres rico en amor y misericordia,

que nos enviaste a tu Hijo Jesús

para nuestra salvación,

escucha a tu Iglesia misionera.

Que todos los bautizados

sepamos responder al llamado de Jesús:

"Vayan y hagan que todos los pueblos

sean mis discípulos".

Fortalece con el fuego de tu Espíritu

a todos los misioneros,

que en tu nombre anuncian

la Buena Nueva del Reino.

María, Madre de la Iglesia

y Estrella de la Evangelización,

acompáñanos y concédenos

el don de la perseverancia

en nuestro compromiso misionero. Amén.

 

Canto de Salida

ALMA MISIONERA

 

Señor toma mi vida

nueva antes de que la espera, desgaste años en mí.

Estoy dispuesto a lo que quieras,

no importa lo que sea, tu llámame a servir.

 

Llévame donde los hombres necesiten tus palabras,

necesiten mis ganas de vivir.

Donde falte la esperanza, donde todo sea triste,

simplemente por no saber de ti.

 

Te doy mi corazón sincero,

para gritar sin miedo lo hermoso que es tu amor.

Señor, tengo alma misionera,

condúceme a la tierra que tenga sed de ti.

 

Llévame donde los hombres… 

 

 

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Oraciones

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