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LECTIO DIVINA

Guía 2

Esdras lee al pueblo el libro de la ley
Nehemías 8, 1-12

INVOCACIÓN AL ESPÍRITU SANTO:
Vayamos a una profundización del texto para interpretar y comprender mejor su sentido.

LECTURA: ¿Qué dice el texto?

1 En el séptimo mes todo el pueblo se reunió como un solo hombre en la plaza que se encuentra frente a la Puerta del Agua, y pidieron a Esdras que trajera el libro de la Ley de Moisés, que Yavé había dado a Israel. 2 Esdras trajo la Ley ante la asamblea, en que se mezclaban hombres y mujeres, y todos los niños que podían entender lo que se iba a leer. Era el primer día del séptimo mes. 3 Esdras leyó en el libro, ante todos ellos, desde la mañana hasta el mediodía, en la plaza que está enfrente de la Puerta del Agua; y todos los oídos estaban pendientes del libro de la Ley. 4 El maestro de la Ley, Esdras, estaba de pie sobre una tarima de madera levantada para esta ocasión y junto a él, a su derecha, Matatías, Sena, Anaías, Urías, Jilquías y Maaseías, y a su izquierda, Pedaías, Misael, Malquías, Jasum, Jasbaddná, Zacarías y Mesul-lam. 5 Esdras abrió el libro a la vista de todo el pueblo, pues estaba en un lugar más alto que ellos, y, cuando lo abrió, el pueblo entero se puso de pie. 6 Esdras bendijo a Yavé, el Dios grande; y todo el pueblo, alzando las manos, respondió: “¡Amén! ¡Amén!” Y se postraron rostro en tierra. 7 Los levitas, Josué, Baní y sus demás hermanos explicaban la Ley al pueblo, que seguía de pie. 8 Leyeron en el libro de la Ley de Dios, aclarando e interpretando el sentido, para que todos comprendieran lo que les estaban leyendo. 9 Entonces Esdras, maestro de la Ley, dijo al pueblo: “Este día está dedicado a Yavé, el Dios de ustedes, no estén tristes ni lloren.” Porque todos lloraban al oír la lectura de la Ley. 10 Les dijo entonces: “Vayan a comer comidas grasosas, tomen bebidas dulces y denle una ración al que no la tiene preparada. Porque este día está dedicado al Señor. No estén tristes. La alegría de Yavé es nuestro amparo". 11 También los levitas tranquilizaron al pueblo diciéndole: “Dejen de llorar. Este día es día de fiesta. No estén tristes.” 12 Y el pueblo se fue a comer, a beber y a repartir porciones, a hacer una gran fiesta, porque habían entendido lo que les habían dicho.

Algunas notas para comprensión del texto

Situemos este pasaje al tomar algunos datos históricos, porque probablemente Nehemías y Esdras formaron un solo libro, liados a los libros de crónicas, estudiosos consideran una única obra escrita hacia el año 400 a.C. cuando los exiliados en Babilonia regresan a la tierra de Israel, y cabe citar del libro de Esdras a Ciro, Rey de Persia, para que se cumpliera la palabra el Señor anunciada por el profeta Jeremías (Esdras 1, 1-4).

Los exiliados tienen preocupación por los preparativos para la reconstrucción del templo de Jerusalén. El Templo es el símbolo material de la presencia permanente de Dios en medio de su pueblo, así que reconstruir el templo y ante todo reconstruir el Altar de los holocaustos es prioritario para los repatriados.

No todo está perdido la acción combinada de un Sacerdote (Esdras) exigente y erudito, y de un laico (Nehemías) enérgico y comprometido, ha conseguido el milagro de reconstruir la comunidad de salvación.

Esta lectura marcó una fecha muy importante en la historia de Israel. El pueblo de Israel sufría rezando y participando en las ceremonias del templo y no sentían la necesidad de leer la Torah.

Esdras siente la necesidad que la comunidad judía tendrá que desarrollarse en torno a la lectura de los libros sagrados, los cuales se conservaban en el templo, no estaban al alcance del pueblo ni eran base de su fe.

Por eso el primer día del séptimo mes reunido todo el pueblo, Esdras trajo la Ley ante la asamblea, en que se mezclaban hombres, mujeres y todos los niños que podían entender todo lo que se iba a leer; y todos los oídos estaban pendientes del libro de la Ley, podría haber sido, podría haber sido el libro del Deuteronomio. Esdras sube en un lugar más alto y a la vista de todos abre el libro, después de la alabanza con la que abría la celebración, (v6). Esdras bendice al Señor el Gran Dios; y todo el pueblo levantando las manos, respondió “Amén”, y postrados rostro en tierra adoraron al Señor.

Viene enseguida una homilía, a la que debe de corresponder una conversión de corazón. Por la que los levitas ofrecen una explicación o traducción por si el pueblo ya no entendía el hebreo y había que explicarles en arameo. El pueblo responde primero con un llanto que podría ser una expresión de arrepentimiento ante las palabras de la Ley.

Pero como esto era más propio de una liturgia penitencial, los dirigentes exhortan a acoger la Palabra, más bien con gozo en el Señor. Esdras entiende que en adelante la comunidad judía se desarrollará en torno a la lectura la meditación y la interpretación del libro sagrado, empiezan nuevos tiempos en que los libros de la Ley serán norma de Fe. Esto es motivo de hacer fiesta porque este día es dedicado a Yahvé, no se debe de estar triste ni llorando, vayan, coman y beban, denle al que no venga preparado, a hacer una gran fiesta porque habían entendido lo que les habían dicho.

  • Los capítulos 8 al 10 forman una unidad, que constituye el punto culminante del conjunto de Esdras y Nehemías, cuyo centro es la proclamación pública de la ley de Moisés.
  • Contexto litúrgico, con un orden habitual: 1) Se convoca a la asamblea, 2) se prepara a los participantes para que escuchen, 3) se proclama la ley, 4) se añade una explicación. (Biblia de la Iglesia de América).

MEDITACIÓN: ¿Qué me dice el texto?

Éste momento es importante porque el Espíritu Santo nos ayuda a discernir lo que el Señor quiere decirnos. Con la siguiente pregunta, Podemos observar mejor la realidad:

Preguntémonos: ¿Quién es el pueblo que hoy se congrega en un lugar para escuchar la Ley? Sabemos que la Ley es la Palabra de Dios, y lo es también para nosotros hoy; sin embargo, ¿Nos congregamos para escuchar la Palabra de Dios? ¿Comprendo por qué nos ponemos de pie al escuchar la Palabra de Dios?

Éste pasaje del antiguo testamento nos enseña que la palabra de Dios no debe de ser ignorada, porque Ella ilumina la vida de todo el Pueblo de Dios, dejarla aparte y dedicarse a solo dar culto sin tomarla en cuenta lleva a desconocer todo lo que Dios quiere de su pueblo, Dios hizo una alianza con su pueblo, los sacerdotes y profetas lo venían predicando pero no sentían la necesidad de leer y mucho menos meditar la Torah. Tomando en cuenta los contextos al pueblo solo le interesaba reconstruir el templo y el altar de los holocaustos que vienen siendo símbolos materiales. Es probable que el pueblo durante su exilio sintiera que Dios los castigaba que los tenía olvidados, y su respuesta era olvidarse de la alianza de Dios con su pueblo, no se acordaban de retomar los escritos Sagrados.

No estén tristes porque celebrar al Señor es nuestra fuerza. Esdras y Nehemías, principales personajes contribuían al renacimiento del pueblo de Israel y la reconstrucción de Jerusalén después del exilio de Babilonia. Pero no solo es reconstruir, el verdadero programa de la reconstrucción es la Palabra de Dios, se trata de ir a la raíz de aquello que ha provocado el castigo del exilio a Israel y la destrucción de Jerusalén; su infidelidad a la alianza, su pecado.

La reconstrucción es retornar al proyecto de Dios, es hacerse nuevamente dignos de sus promesas y de sus bendiciones, obedecer su voluntad, mantenerse fieles a la alianza. A la luz de la Palabra de Dios, está primero la reconstrucción interior del hombre, y después la reconstrucción material de la ciudad, destruida por los pueblos invasores.

ORACIÓN: ¿Qué le digo a Dios desde el interior de mi corazón?

ANIMADOR: La oración bien por la meditación, e una manera silenciosa y de adoración al Señor.

Recitemos juntos el Salmo 18.

2 Los cielos cuentan la gloria del Señor,
Proclama el firmamento
la obra de sus manos.

3 Un día al siguiente la pasa el mensaje
Y una noche a la otra se lo hace saber.

4 No hay discursos ni palabras
Ni voces que se escuchen,
5 mas por todo el orbe se capta su ritmo,
Y el mensaje llega hasta el fin del mundo.

6 Al sol le fijó una tienda en lontananza,
De allí sale muy alegre,
Como un esposo que deja su alcoba,
Como atleta a correr su carrera.

7 Sale de un extremo de los cielos
Y en su vuelta, que alcanza al otro extremo,
No hay nada que se escape a su calor.

8 La ley del Señor es perfecta,
Es remedio para el alma,
Toda declaración del Señor es cierta
Y da al sencillo la sabiduría.

9 Las ordenanzas del Señor son rectas
Y para el corazón son alegría.
Los mandamientos del Señor son claros
Y son luz para los ojos.

10 El temor del Señor es un diamante,
Que dura para siempre;
Los juicios del Señor son verdad,
Y todos por igual se verifican.

11 Son más preciosos que el oro,
Vale más que montones de oro fino;
Más que la miel es su dulzura,
Más que las gotas del panal.

12 También son luz para tu siervo,                                              
Guardarlos es para mí una riqueza.
13 Pero, ¿quién repara en sus deslices?
Límpiame de los que se me escapan.

14 Guarda a tu siervo también de la soberbia,
Que nunca me domine.
Así seré perfecto
Y limpio de pecados graves.

15 ¡Ojalá te gusten las palabras de mi boca,
Esta meditación a solas ante ti,
Oh Señor, mi Roca y Redentor!

CONTEMPLACIÓN: ¿A Qué me comprometo con Dios y mis hermanos?

Al recibir el mensaje de Dios explicado para mi vida hoy, ¿Me alegro al recibir el mensaje de Dios hoy? ¿Hay alegría en mí al saberme amado por Dios? Ante la escucha de la Palabra de Dios, ¿cambio de actitud para bien de mi comunidad?

Es inquietante que hoy la mayoría de los cristianos no leemos la Palabra de Dios; le damos más importancia a las celebraciones litúrgicas, pero atendemos poco a la escucha de la Palabra de Dios.

Si nosotros hemos tenido la oportunidad de leer y de escuchar la Palabra de Dios, hemos de invitar con entusiasmo a otros a hacer lo mismo. Queremos ser mensajeros y testigos de la Palabra de Dios.