CELEBRACIÓN EUCARÍSTICA DE CLAUSURA


Monición de entrada:

Canto de entrada: Venimos hoy a tu altar

Vienen con alegría, Señor
cantando vienen con alegría, Señor,
los que caminan por la vida, Señor,
sembrando tu paz y amor.

Vienen trayendo la esperanza
a un mundo cargado de ansiedad,
a un mundo que busca y que no alcanza
caminos de amor y de amistad.

Vienen trayendo entre sus manos,
esfuerzos de hermanos por la paz,
deseos de un mundo más humano
que nace del bien y la verdad.

Señor ten piedad…

Gloria…

Liturgia de la Palabra

1° Lectura: De la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 12, 9-16

Hermanos: Que el amor de ustedes sea sincero. Aborrezcan el mal y practiquen el bien; ámense cordialmente los unos a los otros, como buenos  hermanos; que cada uno estime a los otros más que así mismo. En el  cumplimiento de su deber, no sean negligentes y mantengan un espíritu fervoroso al servicio del Señor. Que la esperanza los mantenga alegres; sean constantes en la tribulación y perseverantes en la oración. Ayuden a los hermanos en sus necesidades y esmérense en la hospitalidad.

Bendigan a los que los persiguen, bendíganlos, no los maldigan. Alégrense con los que se alegran; lloren con los que lloran. Que reine la concordia entre ustedes. No sean, pues, altivos; más bien pónganse al nivel de los humildes.  Palabra de Dios

Salmo responsorial (Is 12)

R. El Señor ha hecho maravillas con nosotros

  • El Señor es mi Dios y salvador, con él estoy seguro y nada temo. El Señor es mi protección y mi fuerza y ha sido mi salvación. Sacarán agua con gozo de la fuente de salvación.  / R.
  • Den gracias al Señor, invoquen su nombre, cuenten a los pueblos sus hazañas, proclamen que su nombre es sublime. / R.
  • Alaben al Señor por sus proezas, anúncielas a toda la tierra. Griten jubilosos, habitantes de Sión, porque el Dios de Israel ha sido grande con ustedes. / R.

Aclamación antes del Evangelio

R. Aleluya, aleluya.

Dichosa tú, santísima Virgen María, que has creído, porque se cumplirá cuanto te fue anunciado de parte del Señor.

R. Aleluya

Del santo Evangelio según San Lucas 1, 39-56

En aquellos días, María se encaminó presurosa a un pueblo de las montañas de Judea, y entrando en la casa de Zacarías, saludo a Isabel. En cuanto ésta oyó el saludo de María, la criatura saltó en su seno.  Entonces Isabel quedó llena del Espíritu Santo, y levantando la voz, exclamó: “¡Bendita tu entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre!¿Quién soy yo para que la madre de mi Señor venga a verme? Apenas llegó tu saludo a mis oídos, el niño saltó de gozo en mi seno. Dichosa tú que has creído, porque se cumplirá cuanto te fue anunciado de parte del Señor”.

Entonces dijo María: “Mi alma glorifica al Señor y mi espíritu se llena de júbilo en Dios, mi Salvador, porque puso sus ojos en la humildad de su esclava. Desde ahora me llamarán dichosa todas las generaciones, porque ha hecho en mí grandes cosas el que todo lo puede. Santo es su nombre y su misericordia llega de generación en generación a los que lo temen. Ha hecho sentir el poder de su brazo: dispersó a los de corazón altanero, destronó a los potentados, y exaltó a los humildes. A los hambrientos los colmó de bienes y a los ricos los despidió sin nada.  Acordándose de su misericordia vino en ayuda de Israel, su siervo, como lo había prometido a nuestros padres, a Abraham y a su descendencia, para siempre”. María permaneció con Isabel unos tres meses, y luego regresó a su casa.  Palabra del Señor

  • Gloria a ti, Señor Jesús

Oración Universal

Celebrante: Confiados en la misericordia de Dios, que por medio de Santa María Virgen ha visitado y redimido a su pueblo, oremos a Dios por las necesidades de los catequistas.

Todos: Te rogamos, Señor.

  • Para que el Señor, que por medio de la visita de María, arca de la nueva alianza, llevó la salvación a la casa de Isabel, conceda a los catequistas transmitir a Cristo a los que aún no lo conocen. Roguemos al Señor.
  • Para que el Señor visite a los catequistas les fortalezca su esperanza y aleje de ellos la causa de sus sufrimientos. Roguemos al Señor.
  • Para que con el ejemplo de María los catequistas puedan imitar la caridad y extender la mano a quien más lo necesita. Roguemos al Señor.
  • Para que María sea el impulso y ejemplo para que los catequistas puedan llevar a la práctica lo aprendido en esta XI Semana Arquidiocesana. Roguemos al Señor.

Canto de ofertorio: Esto que te doy

Esto que te doy,
es vino y pan Señor.
Esto que te doy
es mi trabajo,
es mi corazón mi alma,
es mi cuerpo y mi razón,
el esfuerzo de mi caminar.

Esto que te doy,
mi vida es Señor,
es mi amor también es mi dolor,
es la ilusión mis sueños,
es mi gozo y mi llorar,
es mi canto y mi oración.

Toma mi vida ponla en tu corazón,
dame tu mano y llévame.
Cambia mi pan en tu carne
y mi vino en tu sangre,
y a mi Señor renuévame,
límpiame y sálvame.


Esto que te doy
no solo yo Señor
esta voz también
es de mi hermano.

Es la unión,
la paz el orden,
armonía y felicidad,
es un canto en comunidad.

Santo…

Cordero de Dios…

Canto de comunión:

Pan transformado

  • Pan transformado en cuerpo de Cristo, Vino transformado en la sangre del Señor.

  • Eucaristía milagro de Amor, Eucaristía, presencia del Señor.
  • Cristo nos dice, tomen y coman,  éste es mi Cuerpo que ha sido entregado.
  • Cristo en persona nos viene a liberar, de nuestro egoísmo y la división fatal.
  • Oh gran invento de Cristo sabio y bueno, para alimentarnos con su Sangre y con su Cuerpo.
  • Este alimento, renueva nuestras fuerzas, para caminar a la gran liberación.

Yo soy el Pan de Vida

  • Yo soy el Pan de vida, el que viene a mi no tendrá hambre, el que viene a mi no tendrá sed. Nadie viene a mí, si mi Padre no lo llama.
  • Yo lo resucitare, yo lo resucitare yo lo resucitare, en el día final.
  • El Pan que yo le daré es mi Cuerpo, vida del  mundo. El que coma de mi carne tendrá vida eterna,  tendrá vida eterna.
  • Mientras Tú no comas el Cuerpo del hijo del  hombre y bebas de su sangre y bebas de su  sangre, no tendrá Él.
  • Yo soy la resurrección. Yo soy la vida El que crea en mi, aunque muriera, tendrá  vida eterna, tendrá  vida eterna.


Oración después de la comunión.

Canto de salida:

Evangelizar

  • Desde la cruz este camino El, me ha llamado a realizar, anunciar al mundo que su amor es tan grande y tan hermoso que no se puede callar.
  • Mi misión es anunciar cada día su verdad, mientras tenga yo la fuerza, viviré para evangelizar.
  • Viviré y moriré anunciando tu verdad, viviré y moriré yo no debo descansar, hasta que en toda la tierra cada hombre sienta en él, el amor, la justicia y libertad.
  • Viviré y moriré para evangelizar y rompiendo las fronteras cruzaré el ancho mar hasta la tierra distante tu Palabra he de anunciar, viviré para evangelizar.
  • Mientras en mi corazón haya fuerza para amar, con mis manos, con mi vida, lucharé para evangelizar.

Madre

  • Junto a ti, María, como un niño quiero estar, tómame en tus brazos,  guíame en mi caminar. Quiero que me eduques, que me enseñes a rezar, hazme transparente, lléname de paz.
  • Madre, madre, madre, madre.
  • Gracias, madre mía, por llevarnos a Jesús, haznos más humildes, tan sencillos como tú. Gracias, madre mía, por abrir tu corazón, porque nos congregas y nos das tu amor.

    CELEBRACIÓN EUCARÍSTICA DE CLAUSURA


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