PARROQUIA "LA SANTÍSIMA TRINIDAD"
Villa Coapa, D.F.

Pbro. Alberto Fernández Valencia

La Parroquia y su entorno: Geográficamente está situada en el sureste del Valle de México dentro de los límites de la Delegación Tlalpan; eclesiásticamente pertenece a la VI Vicaría Episcopal y al VII Decanato de la misma; fue erigida Parroquia en octubre de 1970, desmembrándose de la de San Lorenzo Huipulco, cuando se detonó el crecimiento habitacional ocasionado por la construcción de la Unidad Narciso Mendoza en los terrenos de la Ex Hacienda Coapa. Familias y matrimonios jóvenes fueron los primeros pobladores tanto de la Unidad como de los cada día nuevos fraccionamientos que se fueron desarrollando a su alrededor. El nivel sociocultural de las personas fue de clase media-media y media lata; actualmente hay también presencia de la clase media baja en unidades que ha construido el Infonavit. En todos estos niveles de personas se ha dejado sentir fuertemente la crisis económica, manifestándose por lo tanto los problemas de inseguridad, delincuencia, drogadicción, alcoholismo y otros. Algunos fraccionamientos y condominios horizontales y verticales son verdaderos ghetos en los que se presentan dificultades para poder evangelizar. Es de notar que esta zona es considerada un polo económico muy importante en la Ciudad de México y en Latinoamérica.

La Parroquia pretende ser una COMUNIDAD DE COMUNIDADES, EVANGELIZADA Y EVANGELIZADORA, MISIONERA, TESTIMONIAL Y PROMOTORA DE LOS VALORES DEL REINO DE DIOS EN VILLA COAPA Y EN LAS COLONIAS ALEDAÑAS.

El Equipo sacerdotal junto con el Consejo de Pastoral en estrecha colaboración son el factor trascendental e importante para impulsar a todos y cada uno de los distintos grupos y movimientos, sin duda alguna inspirados por el Espíritu Santo, para que vivan la común unión en el amor y sea realmente la Parroquia expresión eclesial; para que la tarea evangelizadora sea constante y perseverante cada uno de los laicos comprometidos tiene que se un misionero y un testigo creíble del Evangelio. Puedo decir que en la Parroquia, desde sus orígenes, los laicos han tenido un papel preponderante en esta tarea evangelizadora: integrándose en grupos y movimientos como son: Movimiento de Integración Familiar para matrimonios, Catequesis Familiar (fundamentalmente señoras), Familia Educadora en la Fe, Escuela de Pastoral, S.I.N.E., Renovación Cristiana en el Espíritu Santo, Catequesis de la Iniciación Cristiana para Adultos, Catequesis Básica (para niños - 11 centros); Grupo de la Tercera Edad, Comunidad Orante y Talleres de Oración; Pastoral social: (Bolsa de Trabajo, talleres de superación; servicios a codependientes, de psicología, etc...). Equipos de Pláticas Prematrimoniales y prebautismales; M.E.C.E. Acólitos, Lectores, Animadores; Pastoral de la Juventud. La asesoría de los presbíteros y Diáconos a todos estos grupos es permanente, privilegiándose la formación y evangelización y dándosele al culto su justa dimensión para celebrar la fe y hacer de esta celebración la fuerza que los ayude a crecer y a dar testimonio. Es notoria la ayuda intergrupal y la comunicación fraterna, la exigencia de retiros y charlas como instrumentos de crecimiento.

Es de notarse también el que se ha dado la CONTINUIDAD en el trabajo pastoral a través del tiempo, respetándose el proceso de cada grupo y movimiento.

El respetar el proceso de cada grupo parroquial por parte delos agentes, especialmente de los clérigos que han acompañado a los laicos, ha sido esencial para vivir esta Continuidad. Respetar a los laicos, dejar que ellos mismos sean los agentes de su propia evangelización evangelizando; hacerles tomar conciencia de su lugar en la Iglesia, eso es lo que ha ayudado a crecer nuestra comunidad parroquial.

Son varios los grupos parroquiales que han vivido esta continuidad en su proceso de conversión. Me detengo sólo en el GRUPO DE CATEQUESIS FAMILIAR que tiene más de 25 años.

En este programa -que se dirige especialmente a los padres de familia, pero en el que participan principalmente las mujeres- se integran estos aspectos: el bíblico, el doctrinal, el vivencial, el litúrgico y el comunitario.

  • Aspecto Bíblico: La Biblia se ha tomado como el fundamento principal del Programa, pues la palabra es liberadora y creadora, trae consigo gozo, esperanza y alivio. Los textos bíblicos se han seleccionado para que los que reciben esta catequesis vayan formando en sí mismos actitudes hacia el Padre, el Hijo el Espíritu Santo. Para que progresivamente se vaya evangelizando al individuo según los grandes temas bíblicos.
  • Aspecto Doctrinal: Cada tema lleva "una gotita de Doctrina" (la idea doctrinal), la que el individuo medita y por la cual se integra más a la vida de fe de la Iglesia, la gran familia del Padre (Cfr. Dir. Gral. Catequístico, No. 47).
  • Aspecto Vivencial: Para que la Palabra de Dios "esté encarnada en la vida del hombre por la fe viva y la caridad operante" se subraya la importancia del testimonio concreto en las reuniones. Se recomienda que no sólo se cuente lo positivo, sino también lo problemático. Son las experiencias problemáticas las que ayudan a sentir la necesidad y el hambre de la Palabra de Dios que se a la vez como alentadora, orientadora y educadora y que ayudan NUESTRO SENDERO (Salmo 118, 105).
  • Aspecto Litúrgico: Para hacer más patente lo que en esencia es la liturgia deberá darse dentro de la Pastoral PARROQUIAL un lugar muy importante a la organización de una liturgia alegre, animada, profética y edificante de las comunidades y grupos. La liturgia que celebra la fe, no deja de ser también formadora y evangelizadora y en esto tiene un papel fundamental la homilía, sobre todo cuando la Eucaristía se celebra en los pequeños grupos.
  • Aspecto Comunitario: Por último, este programa se vale dela revelación que ocurre dentro de la experiencia libre y conciente de hermanos en comunidad: DONDE HAY CARIDAD Y FRATERNO AMOR, ALLÍ ESTÁ DIOS. Al ver esta señal de amor en las comunidades, los hombres por lo menos sentirán el impulso de responder también con amor. Por eso es que este Programa se insiste en el "mandamiento nuevo" y en su realización en las pequeñas comunidades de base (Familia, grupo, parroquia). Cada comunidad descubrirá su propia inquietud y buscará la relación entre la Palabra de vida y la misma vida.

Desarrollo del Programa:

1. Necesidad de Basar el programa en la Familia.
2. Necesidad de trabajar intensivamente con las mismas personas durante un período prolongado (3 etapas - años cada uno durante el ciclo escolar) para que vivan el proceso de conversión.
3. Necesidad de trabajar en pequeñas comunidades.

  • Los Coordinadores tienen semanalmente su preparación, asesorados por el presbítero o el diácono.
    La 1ª Etapa pretende despertar el sentido de Dios y de la oración (= 28 temas).
    La 2ª Etapa pretende iniciar al individuo en la vida sacramental de la Iglesia.
    La 3ª Etapa pretende iniciar al individuo -a la persona- que se catequiza a que viva su inserción en la Iglesia de una manera más y personal. La Iglesia se presenta como la Gran Familia de los hijos de Dios, como Asamblea de convocados, a vivir unidos en el amor.
  • Este proceso de Conversión basado en el libro "Catequesis Familiar" de los PP. Basilianos y de las Misioneras Catequistas de los SS.CC. de Jesús y de María (=Las Violetas) fue iniciado por una religiosa de esa comunidad en estrecha colaboración con el primer párroco el P. Roberto Kecnan.

Los PP. Rubén Ávila, 2° Párroco y Carlos López 3er Párroco, lo continuaron, y un servidor lo sigue apoyando ampliamente.


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