8a SEMANA ARQUIDIOCESANA DE CATEQUESIS -click para ver poster


EUCARISTÍA DE ENVÍO


LA ASCENSIÓN DEL SEÑOR

Monición de Entrada

Hermanos, estamos reunidos en un mismo espíritu, en el Espíritu de Dios vivo en el que creemos y confiamos. Él nos llama a hacer presente a Jesús en donde vivimos, trabajamos, en donde estudiamos, sí, ahí donde nos encontramos cada día, haciendo presente el Reino de Dios en la ciudad.

Nuestra Eucaristía fortalezca nuestra fe y nuestra vocación de catequistas. Hoy el Señor nos envía a dar testimonio y compartir lo que hemos visto, lo que hemos escuchado de su Palabra que es Vida, en estos momentos de inseguridad que nos toca vivir. Con Él a nuestro lado qué podemos temer. Hacemos nuestras las palabras del Apóstol San Pablo, “Que nos apartará del amor Cristo, la aflicción, la espada, el hambre, la enfermedad, en todo esto vencemos fácilmente por aquél que nos ha amado”.
Con la Esperanza y el amor fortalecidos, cantamos.

Canto de entrada

Presidente: En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

R. Amén.

Presidente: El Dios de la vida que ha resucitado a Jesucristo, rompiendo las ataduras de la muerte, esté con todos ustedes.

R. Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo.

Oración Colecta

Llena, Señor, nuestro corazón de gratitud y de alegría por la gloriosa ascensión de tu Hijo, ya que su triunfo es también nuestra victoria, pues a donde llegó Él, nuestra cabeza, tenemos la esperanza cierta de llegar nosotros, que somos su cuerpo. Por nuestro Señor Jesucristo...

1° Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles 1, 1-11

En mi primer libro, querido Teófilo, escribí acerca de todo lo que Jesús hizo y enseñó, hasta el día en que ascendió al cielo, después de dar sus instrucciones, por medio del Espíritu Santo, a los apóstoles que había elegido. A ellos se les apareció después de la Pasión, les dio numerosas pruebas de que estaba vivo y durante cuarenta días se dejó ver por ellos y les habló del Reino de Dios. Un día, estando con ellos a la mesa, les mandó: “No se alejen de Jerusalén. Aguarden aquí a que se cumpla la promesa de mi Padre, de la que ya les he hablado: Juan bautizó con agua; dentro de pocos días ustedes serán bautizados con el Espíritu Santo”. Los ahí reunidos le preguntaban: “Señor, ¿ahora sí vas a restablecer la soberanía de Israel?”. Jesús les contestó: “A ustedes no les toca conocer el tiempo y la hora que el Padre ha determinado con su autoridad; pero cuando el Espíritu Santo descienda sobre ustedes, los llenará de fortaleza y serán mis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta los últimos rincones de la tierra”. Dicho esto, se fue elevando a la vista de ellos, hasta que una nube lo ocultó a sus ojos. Mientras miraban fijamente al cielo, viéndolo alejarse, se les presentaron dos hombres vestidos de blanco, que les dijeron: “Galileos, ¿que hacen allí parados, mirando al cielo? Ese mismo Jesús que los ha dejado para subir al cielo, volverá como lo han visto alejarse”.

Palabra de Dios

Te alabamos, Señor.

Salmo 46

Entre voces de júbilo, Dios asciende a su trono. Aleluya.

2° Lectura de la carta del Apóstol san Pablo a los efesios 4, 1-13

Hermanos: Yo, Pablo, prisionero por la causa del Señor, los exhorto a que lleven una vida digna del llamamiento que han recibido. Sean siempre humildes y amables; sean comprensivos y sopórtense mutuamente con amor; esfuércense en mantenerse unidos en el Espíritu con el vínculo de la paz. Porque no hay más que un solo cuerpo y un solo Espíritu, como es también sólo una la esperanza del llamamiento que ustedes han recibido. Un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo, un solo Dios y Padre de todos, que reina sobre todos, actúa a través de todos y vive en todos. Cada uno de nosotros ha recibido la gracia en la medida en que Cristo se la ha dado. Por eso dice la Escritura: Subiendo a las alturas, llevó consigo a los cautivos y dio dones a los hombres.¿Y qué quiere decir “subió”? Que primero bajó a lo profundo de la tierra. Y el que bajó es el mismo que subió a lo más alto de los cielos, para llenado todo.Él fue quien concedió a unos ser apóstoles a otros, ser profetas; a otros, ser evangelizadores; a otros, ser pastores y maestros. Y esto, para capacitar a los fieles, a fin de que, desempeñando debidamente su tarea, construyan el cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a estar unidos en la fe y en el conocimiento del Hijo de Dios, y lleguemos a ser hombres perfectos, que alcancemos en todas sus dimensiones la plenitud de Cristo.

Palabra de Dios

Te alabamos, Señor.

Aleluya

Vayan y enseñen a todas las naciones, dice el Señor, y sepan que yo estaré con ustedes todos los días hasta el fin del mundo. Aleluya.

Evangelio (Marcos 16, 15-20)

En aquel tiempo, se apareció Jesús a los Once y les dijo: “Vayan por todo el mundo y prediquen el Evangelio a toda creatura. El que crea y se bautice, se salvará; el que se resista a creer, será condenado. Estos son los milagros que acompañarán a los que hayan creído: arrojarán demonios en mi nombre, hablarán lenguas nuevas, cogerán serpientes en sus manos, y si beben un veneno mortal no les hará daño; impondrán las manos a los enfermos y éstos quedarán sanos”. El Señor Jesús, después de hablarles, subió al cielo y está sentado a la derecha de Dios. Ellos fueron y proclamaron el Evangelio por todas partes, y el Señor actuaba con ellos y confirmaba su predicación con los milagros que hacían.

Palabra del Señor

Gloria a ti, Señor Jesús.

HOMILÍA (hacer click para ir a Homilía)

Oración Universal

Presidente: Invoquemos, alegres, al Rey de la gloria, que elevado sobre la tierra atrae a todos hacia sí, y aclamémosle, diciendo:

Cristo, tú eres el Rey de la gloria.

Señor Jesús rey de la gloria, que, después de ofrecerte como oblación por nuestros pecados, subiste victorioso hacia tu Padre, para sentarte a su diestra, lleva para siempre a la perfección a los que tú mismo nos has santificado. R.

Sacerdote eterno y ministro de la nueva alianza, que vives intercediendo continuamente por nosotros, salva al pueblo que pone en ti su esperanza. R.

Tú que, después de tu pasión, te manifestaste resucitado a tus discípulos y te dejaste ver de ellos durante cuarenta días, dígnate robustecer la debilidad de nuestra fe. R.

Tú que prometiste dar a los apóstoles el Espíritu Santo, para que fueran tus testigos hasta los confines del mundo, fortifica, con la fuerza de este mismo Espíritu, el testimonio que nosotros debemos dar en ti ante el mundo. R.

Oración

Concédenos, Señor, rebosar de alegría al celebrar la gloriosa ascensión de tu Hijo, y elevar a ti una cumplida acción de gracias, pues el triunfo de Cristo es ya nuestra victoria y, ya que él es la cabeza de la Iglesia, haz que nosotros, que somos su cuerpo, nos sintamos atraídos por una irresistible esperanza hacia donde él nos precedió. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo…

Oración después de la comunión.

Dios todopoderoso, ya que desde este mundo nos haces participar de tu vida divina, aviva en nosotros el deseo de la patria eterna, donde nos aguarda Cristo, Hijo tuyo y hermano nuestro. Él, que vive y reino por los siglos de los siglos.

Amén.


Eucaristía de envío y cantos en PDF




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