IX Semana Arquidiocesana de Catequesis
Ciudad

SALUDO DE BIENVENIDA


Pbro. Eduardo Mercado Guzmán

Escuchar audio de la Bienvenida

Les doy la bienvenida a esta Novena Semana Arquidiocesana de Catequesis. Vamos en la novena, pero todavía no aprendemos. Es decir, todavía hay dificultades por superar para que todos los catequistas que quieran venir puedan participar.

Claro, yo les digo en las reuniones de la comisión, que dar boletos y todo esto, ayuda a seleccionar a los catequistas que han llevado un camino más avanzado en esta experiencia de la catequesis; de la misma manera son quienes forman, acompañan a otros catequistas.

Así es que espero que realmente los que estamos aquí, vengamos con esa actitud positiva de recibir, para después compartir y transmitir.

A veces tenemos dificultades para buscar otro espacio, otro lugar, en alguna ocasión hicimos el intento, pero no siempre hay la respuesta.

Bueno, aún con estas limitaciones, estamos nuevamente, aquí. Quiero comenzar y darles esa bienvenida, estoy leyendo porque seguramente ya lo han hecho en sus vicarías, la carta que el señor Cardenal, el Arzobispo de esta diócesis nos entregó, ustedes ven que cada año, el Arzobispo se hace presente con los catequistas, a través de esa carta, ya ven que para él es imposible poder estar en todos los eventos y acontecimientos que se realizan a nivel arquidiocesano.

Lo tenemos presente y él sabe de nuestro evento, de nuestro encuentro. Dentro de un rato estará con nosotros monseñor Alberto Márquez, en otras ocasiones también ha estado con nosotros, porque él es el vicario episcopal que el Cardenal tiene para las cuestiones de acciones pastorales, el vicario de las acciones o tareas pastorales de nuestra Arquidiócesis. Es el principal responsable, a nombre del Arzobispo para lo que es el trabajo de la catequesis.

Estará con nosotros y seguramente también él nos transmitirá un saludo, les digo que él es el que entra en el círculo de los doce vicarios episcopales del Cardenal. ¿Nunca han pensado en eso?, es muy simbólico, el Consejo Episcopal está formado por doce vicarios episcopales y el Arzobispo, que encabeza. Son los obispos de las zonas territoriales, más el Vicario de Guadalupe, más el Vicario de Áreas, más el Vicario de Agentes, más el vicario de las cuestiones administrativas y son doce.

Así como los doce apóstoles, con la cabeza, que es el Arzobispo y, es ahí donde el Vicario de las Áreas de Pastoral tiene la oportunidad de comunicarle al señor Arzobispo lo que se hace y lo que le toca, en su caso; él me ha comunicado que el miércoles pasado le informó al señor Arzobispo que tendríamos este encuentro, con las dificultades que les digo, porque saben que se dan boletos, así que a los mismos obispos les digo que nada de palancas. Les digo que se dan boletos por las mismas circunstancias, de que no hemos encontrado un espacio decuado, conveniente, que sí los hay, pero cuestan, además están en otro lugar y el cambiar un evento de lugar, causa dificultades.

Miren, quizá no a todos les llegó la carta, pero hasta donde me informaron, salió en el periódico Desde la Fe, ahí apareció la carta y se manda a las vicarías. A lo mejor no la recibieron, porque no fueron al encuentro de su vicaría.

Quiero leer esta carta, porque en ella siempre hay esa sintonía, porque el Arzobispo está bien enterado del trabajo que realizamos, por eso nos escribe esta carta:

 

Escudo del Arzobispo Norberto Rivera Carrera

Estimados Catequistas:

Una vez más me dirijo a Ustedes con la intención de saludarlos en este día en que en nuestra Arquidiócesis celebramos el “Día del Catequista”, en el domingo de la Ascensión del Señor que va a sentarse a la derecha del Padre, acontecimiento que nos recuerda el mandato misionero a los apóstoles, del cual participamos todos los miembros de la Iglesia.

Ustedes, de manera específica, realizan este mandato a través del servicio que prestan a la catequesis. Es por eso que a través de este saludo les expreso mi afecto y reconocimiento por esta tan importante tarea en la evangelización. Tratándose de un medio privilegiado dentro del proceso evangelizador, necesitamos de una mayor integración de esta acción dentro de nuestro plan pastoral, para hacer vida la tan deseada pastoral de conjunto.

En comunión con toda la Iglesia, especialmente la de nuestra Arquidiócesis, necesitamos seguir trabajando para que la catequesis sea el camino de la Iniciación Cristiana y de la madurez de la fe de todos los bautizados y, en el contexto de la Nueva Evangelización, un medio para la Reiniciación cristiana de muchos alejados del “influjo del evangelio”, como ha sido expresado desde nuestro II Sínodo diocesano.

En la línea de la comunión, los exhorto a adentrarse en el proceso pastoral arquidiocesano que hoy tiene su acento en la formación de agentes. Conozco los esfuerzos que se han ido dando desde la Comisión arquidiocesana y en cada una de las Vicarías territoriales, para que hoy contemos con catequistas mejor formados desde el proceso evangelizador y formativo, que los cualifica para ser formadores en la fe de sus hermanos; así, que no podemos dejar este camino iniciado desde hace varios años, lo cual tiene que favorecer en los bautizados de esta Ciudad de México una mayor vivencia del encuentro con Cristo, de la conversión, el discipulado, la comunión y la misión.

Hace dos años vi la conveniencia de instituir para toda la Arquidiócesis el “Ministerio de Catequista”, convencido de la necesidad de reconocer de una manera institucional, el servicio tan importante que realizan muchas mujeres y hombres de nuestra Iglesia, pero al mismo tiempo con la convicción de contar cada día, con mejores catequistas, mejor formados para enfrentar los distintos ambientes que reclaman una atención especial para formar mejores cristianos al servicio de nuestra sociedad y sus distintas realidades.

Confío en que el nuevo impulso que se le quiere dar a la Institución del Ministerio de Catequista en la IX Semana Arquidiocesana de Catequesis, celebrada en el contexto del “Día del Catequista”, sea una oportunidad para seguir por el camino de la renovación de esta práctica, para que la catequesis esté al servicio de la Misión de la Iglesia y responda así a las exigencias de la Misión permanente, puesta en marcha desde hace varios años en nuestra Arquidiócesis.

Pido al Señor, recordando el gesto de su Ascensión, que todos ustedes se sientan enviados a llevar su Buena noticia a todos los rincones de nuestra Ciudad; que nuestra dulce Madre del Tepeyac, la Primera evangelizadora de América, les ayude a renovar su compromiso y ministerio al servicio de todos nuestros hermanos, necesitados de experimentar el amor misericordioso del Padre en su Hijo Jesucristo Muerto y Resucitado.

¡Felicidades amados catequistas!

+ Norberto Card. Rivera Carrera
Arzobispo Primado de México

Es lo que él quiere para toda la Arquidiócesis y los catequistas nos tenemos que sentir involucrados.

Ya saben que en la página del SIAME, en Desde la Fe ahí se publican todos estos documentos del señor Arzobispo y seguramente en la página de la Vicaría de Pastoral. Tenemos muchos medios para acercarnos a todos estos documentos, seguramente este documento (Ministerio del Catequista) también se podrá poner, aquí tienen la portada, aquí está el documento; son como las primicias, llegando a mi oficina, antes de venir para acá, ya estaba el documento, todavía no para la venta, porque estamos pensndo en el costo, seguramente será una ganga para los catequistas que vinieron a la Semana Arquidiocesana de Catequesis.

Muchas gracias. Nuevamente bienvenidos. Vamos a seguir con nuestro trabajo.


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