|
LEMA: "La familia formadora
14 a 18 de enero Sentido del Logotipo El logotipo representa a una familia, a través de siluetas humanas, “de ella nace del amor simbolizado en tres corazones y regido por la fe, representada por la cruz al tope. “La cruz representa la presencia de Dios como sostén de la unidad de la familia. Cristo da fuerza, luz y vida. Los tres corazones unen o representan a la familia unida por el amor y la relación. La actitud de los miembros de la familia es de confianza y alegría en el Señor”. “La familia, los corazones y la cruz tienen como base una elipse —representando el mundo— con el fin de que se vea como una fraternidad global. Se trata también de representar a la familia, unida por el amor y la fe, lo cual es fundamento de un auténtico desarrollo de todos los valores humanos y cristianos; es decir, del desarrollo integral de la persona a partir de la familia. La familia está en el mundo, pero trasciende fuera de él, gracias a que vive los valores humanos y cristianos”. Un detalle del logo es la figura de la madre, la cual se aprecia embarazada, “detalle que apunta al tema de la vida, primer valor fundamental, promovida, custodiada y celebrada por la familia. Finalmente, el color verde que compone la imagen significa, la alegre esperanza en el futuro de la Familia, y el color de México. ÍCONO OFICIAL DEL ENCUENTRO MUNDIAL DE LAS FAMILIAS
El presente icono tiene una connotación importante y su presencia en el VI Congreso Internacional de las Familias responde a la necesidad de mirar a las raíces de toda familia cristiana: la familia de Nazaret. Esta obra de arte presidió el V Encuentro Mundial de las Familias, que se llevó a cabo en Valencia, España en el año 2006. SU SIGNIFICADO. Simboliza el viaje de vuelta de Jerusalén, después de que Jesús fuera encontrado en el Templo. San José lleva en hombros a Jesús, el cual se vuelve hacia su madre, la Virgen María. Ella, durante el camino, le entrega el papiro con las palabras que anuncian su misión; en griego aparece escrito el texto de Isaías 61, 1-2: “El espíritu del Señor está sobre mí, pues me ha ungido...”. El rostro de San José refleja los rasgos del siervo de Yahve “la faz de la sábana santa”, como signo de preparación para la misión de Siervo de Dios que carga con los pecados del mundo.
Comisiones Vicaría de Pastoral
|
|
||||||||||||||||||||||||||||||