Click para visitar el Sitio Web de la ARQUIDIÓCESIS DE MÉXICO

Comisiones Vicaría de Pastoral

Mapa del Sitio

Contenido del apartado: ENCUENTRO MUNDIAL DE LAS FAMILIAS


  Google
Vicaría      de Pastoral

Logotipo de la Misión Permanente en la Arquidiócesis de México. IR A DOCUMENTOS DE LA MISIÓN

TEMA 3. EL AMOR, FUENTE DE VALORES

Amor, caridad, respeto, libertad en la verdad, generosidad, desprendimiento de los hijos que abandonarán a la familia para formar nuevas familias o para dedicarse a una vocación religiosa.

Objetivos

• Definir el auténtico amor en su dimensión natural y sobrenatural.
• Mostrar cómo se expresa de diversas maneras el amor en familia.
• Obtener consecuencias prácticas del amor
.

1. Oración

Padre, te pedimos que te manifiestes DÍA a DÍA para crecer en caridad con nuestra familia y poder llevar a cabo tu plan de amor. Si retrocedemos en nuestro camino, toma nuestro corazón y modela nuestra vida para poder agradarte. Que con tu ayuda podamos manifestar a cada uno de los miembros de nuestra familia lo que Tú nos has enseñado a través de tu Hijo: “Ámense los unos a los otros como yo los he amado”. Espíritu Santo, ilumina nuestra conciencia para que nuestro esfuerzo no sea estéril y por tu bondad infinita no apartemos nuestra mirada de Ti. Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor. Amén.

2. Lectura bíblica

“Aunque hable la lengua de los hombres y de los ángeles, si no tengo caridad, soy como bronce que suena o címbalo que retiñe. Aunque tenga el don de profecía y conozca todos los misterios y toda la ciencia; aunque tenga plenitud de fe, como para trasladar montañas, si no tengo caridad, nada soy. Aunque reparta todos mis bienes y entregue mi cuerpo a las llamas, si no tengo caridad, en nada me aprovecha. La caridad es paciente, es amable; la caridad no es envidiosa, no es jactanciosa, no se engríe, es decorosa, no busca su interés, no se irrita, no toma en cuenta el mal, no se alegra de toda injusticia; se alegra con la verdad. Todo lo excusa. Todo lo cree. Todo lo espera. Todo lo soporta. La caridad no acaba nunca” (I Corintios 13, 1-8).

3. Desarrollo del tema

El amor es la búsqueda del bien del otro o de sí mismo. Buscar el bien nos muestra lo que es realmente valioso, en cuanto que nos enriquece como persona, y no nos degrada rebajándonos a animal o a un simple objeto de placer o utilidad para otros. Para poder lograr este tipo de amor en la familia o en la sociedad, será muy importante entender lo que implica que el amor viene de Dios.

El verdadero Amor que procede de Dios, Fuente del Amor, nos lleva a amar a Dios sobre todas las cosas, a sentirlo como Padre amoroso y a reconocer a nuestro prójimo como a nuestro hermano, por ser todos hijos de un mismo Padre. Esto conllevará por lo tanto a tratar al otro con amor, con paciencia, con misericordia, con respeto y con generosidad. El Señor Jesús nos enseña el auténtico amor y nos pide que amemos al prójimo como Él nos ama a nosotros.

Cristo se nos da totalmente y para siempre y busca nuestro bien, a pesar de nuestro comportamiento. Con su presencia nos muestra el camino del bien y todos los valores verdaderamente humanos. También nos corrige y advierte de todos los “valores” pasajeros que nos pierden.

La familia que quiere vivir el amor como eje y fuente de valores verdaderos, tiene que procurar conocer a Cristo y configurarse con Él a través de la Eucaristía y el sacramento de la Reconciliación, la oración, el rezo del rosario, las prácticas de misericordia. Todo esto nos prepara para tener la inteligencia, la voluntad y los sentimientos necesarios para ser fieles a los valores que nos manifiesta el amor.

4. Caso o hecho de vida

Una mujer viuda, muere dejando huérfanas a 3 hijas pequeñas, quienes quedan en custodia de la abuela materna. Al amparo de ella crecieron con carencias, aunque nunca faltó el alimento material y espiritual ya que luchó por darles educación, las sacó adelante, dándoles los valores que poseía. Sabiendo escuchar, olvidándose de sí, con serenidad reflejaba su riqueza interior, su espiritualidad. A veces la sorprendían orando, pues le pedían que intercediera para que les fuera bien en la escuela, después con su primer novio y luego, para conseguir trabajo.

Le preguntaba la nieta mayor por qué siempre tenía una hermosa sonrisa. Contestaba que aprendió a ser agradecida y le alababan su capacidad de amar a Dios para servir a los demás, pues tenía puesta su esperanza en el más allá y les alentó a tener fe.

La abuela falleció hace varios años, pero en las nietas vive el recuerdo de la “mamá grande”. Las acogió con cariño, les transmitió tradiciones, amor a su tierra, a ser unidas, solidarias con las necesidades de otros, pues con base en su atención, cercanía y servicio les enseñó el Evangelio con su vida. Esta abuela evaluaba los acontecimientos con sabiduría, les enseñó que es posible la buena convivencia con tolerancia y respeto, les daba una proyección a futuro de los acontecimientos. No dejaba crecer los problemas. Les transmitió las enseñanzas de la universidad de la vida, siempre abierta a aprender, ya que estaba convencida que el mundo está en continuo movimiento. Se adaptaba a los cambios. Su pasado, sus recuerdos, eran fuente de renovación y decía que a través de la oración se sentía más libre interiormente, puesto que reconocía sus alegrías, sufrimientos y logros. Antes de regresar al Padre, Doña Antonia con gozo recitó: “La corona de los ancianos son los hijos de los hijos”.

5. Reflexión y diálogo

  • ¿Trato de aprender a amar como Dios me ama: con una entrega total? ¿O amo para que me amen, me lo agradezcan o sólo si me caen bien?
  • ¿Estoy dispuesto a amar a mi familia y amigos buscando siempre su bien aunque a veces les duela o se enojen conmigo? ¿Soy paciente con mi cónyuge? ¿O prefiero la comodidad de no meterme en problemas y así tenerlos cerca de mí? ¿Soy capaz de amar a mi prójimo como a mi mismo?
  • Cuando alguien hace algo mal, ¿veo la manera de hacerle ver con amor su error o lo lastimo con mis palabras o mi desprecio e incluso hasta veo cómo vengarme?
  • ¿Soy consciente de que mi ejemplo de amor es la mejor manera de educar en valores o creo que no sirve de nada mi generosidad y espíritu de sacrificio? ¿Que estoy dispuesto a hacer por amor a Cristo?

6. Textos de apoyo

“La caridad es la virtud teologal por la cual amamos a Dios sobre todas las cosas y amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos” (Catecismo de la Iglesia Católica 1822). “Jesús hace de la caridad un mandamiento nuevo: “Que se amen los unos a los otros como yo los he amado” (CEC 1823); “Si guardan mis mandamientos permanecen en mi amor” (CEC 1824). “La caridad es superior a todas las virtudes” (CEC 1826). “La práctica de la vida moral animada por la caridad, da al cristiano la libertad espiritual de los hijos de Dios” (CEC 1828). “...El camino de la caridad que es el amor de Dios y del prójimo, representa el mayor mandamiento social que respeta al otro y a sus derechos, exige la práctica de la justicia y nos hace capaces de ésta. Inspira una vida de entrega de sí mismo: ‘quien intente guardar su vida la perderá y quien la pierda la conservará’ (CEC 1889). “La caridad de Cristo es en nosotros la fuente de todos nuestros méritos ante Dios...” (CEC 2011). “...La caridad no hace mal al prójimo; la caridad es, por lo tanto, la ley en su plenitud” (CEC 2196). “La caridad es la forma de todas las virtudes...” (CEC. 2346).

“El amor conyugal, comporta una totalidad de la persona, cuerpo e instinto, la fuerza del sentimiento y de la afectividad, aspiración del espíritu y de la voluntad; mira a la pareja como una unidad profundamente personal más allá de la unión de la carne, conduce a tener un solo corazón y una sola alma; exige la indisolubilidad y la fidelidad de la donación recíproca por el amor; se abre a la fecundidad. Estas son características normales del amor conyugal que purifica y consolida y que expresa todos los valores propiamente cristianos” (CEC 1643).

“La familia cristiana es una comunión de personas, reflejo e imagen de la comunión del Padre y del Hijo en el Espíritu Santo. Su actividad procreadora y educativa es reflejo de la obra creadora de Dios. Es llamada a participar en la oración y el sacrificio de Cristo. La oración cotidiana y la lectura de la Palabra de Dios fortalecen en ella la caridad. La familia cristiana es evangelizadora y misionera (CEC 2205). “La familia cristiana constituye una revelación y una actuación específicas de la comunión eclesial; por eso... puede y debe decirse iglesia doméstica’ (Juan Pablo II, Encíclica Familiaris Consortio 21, cf. LG 11).

7. Síntesis conclusiva

  • Dios es amor y quiere que todos los hombres se amen. Dios nos ama con amor personal e individual y, de este amor brotan todos los beneficios que Él derrama sobre nuestras vidas.
  • El amor a Dios y el verdadero amor al prójimo, se alimentan en la oración y en los sacramentos vividos en familia.
  • El amor es el primero de todos los valores. Sin el amor los demás valores quedan sin sentido, como nos dice San Pablo: “Sin amor no soy nada”.
  • Este amor como valor y fuente de todos los demás valores lo tenemos que vivir en primer lugar en nuestros deberes con la familia, en el trabajo, con las amistades, etc.

8. Compromiso

Que nuestro amor a Dios reflejado en el amor a Santa María de Guadalupe crezca más día con día y que este amor se refleje en nuestra vida con todas las personas que me rodean, sobre todo con mi familia. Hoy le diré a mi familia cuánto la amo.

9. Oración final

Padre, Tú que al enviarnos a tu Hijo hecho hombre, quisiste que formáramos parte de una familia humana, enseña a las familias las virtudes que resplandecieron en la casa de Nazaret. Ayuda a los padres de familia para que sean testigos de la fe entre sus hijos. Que su testimonio les haga conocer el rostro amoroso de Dios que por el Espíritu Santo nos has manifestado en Tu Hijo Jesús a través de tu Iglesia: Una, Santa, Católica y Apostólica. Que su palabra ayude a los hijos a conocer y vivir la fe cristiana y las virtudes que nos acercan a ti. Haz que las familias permanezcan unidas como Tú, Jesucristo tu hijo y el Espíritu Santo son Uno, y sean vivo testimonio de amor, de justicia y solidaridad; que sean escuela de respeto, de perdón y de mutua ayuda; que sean fuente de vocaciones al sacerdocio, a la vida consagrada y a las demás formas de intenso compromiso cristiano. Enséñanos a amar a tu Madre, María, como la amaste Tú. ¡Nuestra Señora de Guadalupe, Madre de América, ruega por nosotros!

10. Glosario

  • Valores: son las perfecciones que Dios puso en las personas y en las cosas. Cualidades y características dignas de ser apreciadas, que se identifican con lo bueno o positivo y que hacen buena a una persona. El valor se orienta al buen ser y al buen hacer de la persona.
  • Valores humanos: sirven para tener una vida individual y una convivencia social, justa y humana para ser personas. Forman parte de una moral de mínimos, para llevar una vida digna.
  • Valores cristianos: permiten llevar una buena vida de bautizado. Sus valores guía son Jesucristo, Dios, el Evangelio, las bienaventuranzas, el amor cristiano, la esperanza en la resurrección.

11. Bibliografía

  • Benedicto XVI, Exhortación Apostólica Dios es Amor, 2005.
  • Juan Pablo II, El Papa de los mayores: sentido, vida y misión de los mayores en la Iglesia y en la Sociedad, 1991. Caritas Española Editores.
  • Juan Pablo II, Exhortación Apostólica Christifideles Laici, 1988.
  • Juan Pablo II, Exhortación Apostólica Familiaris Consortio, 1981.
  • Francisco Fernández Carvajal. Hablar con Dios, Meditaciones para cada día del año, 1988, Ediciones Palabra.

Fuente: Arquidiócesis de México