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Fichas en torno al SACERDOCIO

P. Sergio G. Román del Real


LA MISIÓN DE REGIR

Para iniciar el diálogo

  • ¿Cómo se le hace para ser rey?  
  • ¿Cuándo decimos que una persona es un buen rey o buen presidente?

Para reflexionar juntos

Yo soy el buen Pastor. El buen Pastor da su vida por las ovejas (Jn 10, 11).

Una Iglesia jerárquica

Cuando un Papa visita algún país recibe trato de jefe de Estado. Nosotros sabemos que es por ser la cabeza del Estado Vaticano, el más pequeño del mundo, pero para los católicos es algo muy diferente a un rey o a un presidente, es el que hace las veces de Cristo. Eso significa ser “Vicario de Cristo”.

Él es el Obispo de Roma, como lo fue Pedro el apóstol a quien Jesús le confió el pastoreo de sus ovejas (Cfr Jn 21, 15-17) y a quien históricamente consideramos como autoridad máxima en nuestra Iglesia Católica desde su fundación, por Cristo.

Pero Jesús no sólo le confió a Pedro esa labor de ser el pastor, se la confió también a los demás apóstoles y a sus sucesores.

Decimos, pues, que la misión de regir a la Iglesia es dada al Papa y a los Obispos en la Iglesia universal, al Obispo en su Iglesia particular y a los presbíteros —en comunión con su Obispo— en la parroquia a ellos confiada.

Una autoridad con tintes de democracia

La Iglesia no es demócrata, sin embargo, para impedir la dictadura, las leyes de la Iglesia piden al Papa que elija a un Colegio Cardenalicio que tiene la misión no sólo de aconsejarlo y de colaborar con él en la guía de la Iglesia, sino la de ser el colegio elector de un nuevo Papa cuando el anterior ha muerto o ha dimitido, legalmente. Además, el Papa convoca a los representantes de los Obispos del mundo a un Sínodo periódico en el que se evalúa y se legisla sobre algún tema urgente de la Iglesia. Convoca también, cuando es necesario, al Concilio Ecuménico, al que asisten todos los Obispos del mundo.

El Obispo, en su diócesis, está en comunión con el Papa a quien informa de su labor pastoral y a quien obedece en caso de un cambio de diócesis. El Obispo tiene un senado presbiteral al que asisten los representantes de los sacerdotes de su diócesis a quien escucha con atención. Cuenta también con un Consejo de Pastoral al que pertenecen sacerdotes, diáconos, religiosos y laicos que lo informan y le dan a conocer las características de su diócesis.

El párroco tiene un Consejo de Pastoral Parroquial compuesto por otros sacerdotes, religiosos y laicos representativos que lo orientan y lo ayudan a ejecutar las líneas de pastoral propias de la comunidad.

Como vemos, la Iglesia, aunque es jerárquica, se esfuerza por regir escuchando a los demás miembros de la Iglesia.

Una regencia que es pastoreo

Aunque los sacerdotes tienen la misión de regir a la Iglesia dentro del grado del orden que les corresponde, deben ejercer esa regencia como un ministerio.

La palabra “ministro” significa “servidor”.

El ministerio sacerdotal es un servicio al pueblo fiel a imitación de Cristo, que no vino a ser servido, sino a servir (Cfr. Jn 13, 1-16).

El Papa, con humildad, suele llamarse a sí mismo: “siervo de los siervos de Dios”.

Todo sacerdote es eso: un servidor que busca el bien de los fieles cristianos a él confiados.

Y esta labor no va sólo en el orden espiritual, un buen sacerdote se preocupa por la superación íntegra de su comunidad, para que cada uno de ellos vaya de situaciones injustas a una vida más digna.

Por eso vemos, ayer y hoy, sacerdotes preocupados por hacer un acueducto, una carretera, un puente, una escuela, un hospital, un orfanato, un asilo, ¡un equipo de futbol! Para los católicos, la fe debe manifestarse en obras.

La obediencia a los pastores

Con frecuencia vemos que los fieles de una parroquia se inconforman cuando el Obispo les cambia a su párroco. Esto habla muy bien del párroco amado, pero también muy mal, porque no supo educar a sus fieles en la aceptación de las normas de la autoridad. Desde luego se acepta y se aconseja el diálogo, pero siempre tomando en cuenta que el Obispo y, el párroco en todo caso, tienen la autoridad, muchas veces a pesar de la fragilidad humana.

Oración en familia

¡Cuánta responsabilidad tienen nuestros sacerdotes en su misión de guiar al pueblo de Dios! Oremos para que Dios los ilumine y encuentren siempre soluciones justas y caritativas.

Sugerencia

Los papás hagan comprender a sus hijos que su autoridad es un servicio que tiene como fundamento el amor paternal.

Fuente: SIAME