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Año Santo Sacerdotal 2009-2010


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séptima
HORA SANTA


Ser sacerdote es ...


Exposición del Santísimo Sacramento

Canto (ver cantoral).

Oración

Dios nuestro, que enseñaste a los ministros de la Iglesia a no buscar que alguien los sirva, sino a servir a todos, concédeles ser infatigables en el don de sí mismos, constantes en la oración, alegres y bondadosos en el ejercicio de su ministerio. Por nuestro señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina, en la unidad de Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

Salmo Responsorial (del Salmo 21)

R./ Alaben al Señor los que lo buscan.

Proclamaré tu fama a mis hermanos,
en medio de la asamblea te alabaré.
Fieles del Señor, alábenlo,
linaje de Jacob, glorifíquenlo,
teman, linaje de Israel. R./

En presencia del pueblo ofreceré mis dones,
de ellos comerán los pobres hasta hartarse.
Alabarán al Señor quienes lo buscan
y todos compartirán mi regocijo. R./

De Dios se acordará toda la tierra
y a Dios se volverá.
Yo viviré para él y le servirán mis hijos,
hablarán del Señor a la generación futura
y contarán al pueblo que ha de nacer,
todo lo que hizo el Señor. R./

De la Primera Carta de san Pablo a los Corintios (11, 23-26)

Lo que yo recibí del Señor, y a mi vez les he transmitido, es lo siguiente: El Señor Jesús, la noche en que fue entregado, tomó el pan, dio gracias, lo partió y dijo: "Esto es mi Cuerpo, que se entrega por ustedes. Hagan esto en memoria mía". De la misma manera, después de cenar, tomó la copa, diciendo: "Esta copa es la Nueva Alianza que se sella con mi Sangre. Siempre que la beban, háganlo en memoria mía". Y así, siempre que coman este pan y beban esta copa, proclamarán la muerte del Señor hasta que él vuelva.

Reflexión

Los pensamientos siguientes, leídos pausadamente y dando espacio a la meditación en silencio, pueden ayudarnos a comprender mejor el sacerdocio ministerial.

Ser sacerdote es...

Estrechar con una mano
la paternal mano de Dios,
y tomar firme con la otra
la mano de mi hermano el hombre.

(Pausa)

Amar con corazón finito
a Aquel que es el Infinito;
y con amor ya infinito
amar a su criatura, el hombre.

(Pausa)

Perdonar todos los pecados
muy a pesar de mi pecado;
y, humilde, confesar mi falta
para poder ser perdonado.

(Pausa)

De los tristes enjugar las lágrimas
y reír las risas que contagian,
vivir las vidas de los otros
y de ellas hacer mi propia vida.

(Pausa)

Pronunciar palabras sacrosantas
y consagrar el pan y el vino,
Cuerpo y Sangre de mi Cristo
que se entrega en mí confiado.

(Pausa)

Dar de comer a los hambrientos
que a Dios reciben de mis manos;
saciar su hambre y saciar la mía
y sentirnos unidos como hermanos.

(Pausa)

Sentirse pequeño ante lo inmenso
y descubrir en lo humano lo divino;
mostrar a Dios más humano
y hacer al hombre más divino.

(Pausa)

Hablar con palabras que no son mías
y que a fuerza de decirlas se hacen vida;
¡Cómo quisiera que mi propia vida
palabra de Dios fuera, que no mía!

(Pausa)

Un regalo de esos que sorprenden
porque nunca para mí pensé que fuera,
don de Dios que por mis manos pasa
a los hijos de Dios, que sí lo esperan.

(Pausa)

Privilegio inexplicable en lo humano
que sólo se entiende en lo divino,
extraño capricho del Eterno:
don su llamado y mi respuesta don.

(Pausa)

Ser el mismo Cristo aquí en la tierra
con envoltura falaz y pecadora,
y vivir con eterno sobresalto
de ser fiel, como Él de mí lo espera.

(Pausa)

Ser consciente de mi propia nada
y aceptar de Él su absoluto todo;
si hago el bien, Él es el que lo hace,
mía es la boca, suya la Palabra.

(Pausa)

Ser de la Madre de Jesús
hijo en todo predilecto,
y, como fue con el apóstol Juan,
que mi casa sea su humilde casa.

(Pausa)

Vivir con Dios agradecido
haciendo de mi vida Eucaristía,
al que todo dio dándolo todo,
y darlo con garbo y alegría.

(Pausa)

Gracias Jesús.

(Pausa)

Oración Universal

Oremos, hermanos, al Señor, que con su Espíritu santifica a la Iglesia y, por medio de sus ministros, la ilumina y gobierna:

R./ Te rogamos, óyenos.

Por nuestros hermanos sacerdotes, para que, llenos de la fuerza del Espíritu Santo que recibieron y saciados de la Palabra divina, enseñen adecuadamente al pueblo que tienen encomendado, roguemos al Señor. R./

Para que, ejerciendo fielmente su ministerio, congreguen al pueblo en la unidad y se salven ellos y los fieles que tienen encomendados, roguemos al Señor. R./
    
Para que se entreguen al bien de la Iglesia y de los fieles no como pastores asalariados, sino como imágenes del Buen Pastor, roguemos al Señor. R./

        

Acoge, Señor, la oración de tu pueblo y ya que quisiste escoger a tus sacerdotes para servir a tu Iglesia, concédeles la gracia de ser siempre fieles al ministerio que les has confiado. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina, en la unidad de Espíritu Santo y es Dios. Por los siglos de los siglos. Amén.

        

Fieles a la recomendación del Salvador y siguiendo su divina enseñanza nos atrevemos a decir: Padre Nuestro...

Oración por las vocaciones

         ¡Oh Jesús, pastor eterno de las almas...

Bendición con el Santísimo Sacramento