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Ven en PDF HORA SANTA SACERDOTAL DE ADVIENTO -2-

Año Santo Sacerdotal 2009-2010


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Vicaría      de Pastoral

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décima segunda
HORA SANTA


Hora Santa Sacerdotal de Adviento (2)




Exposición del Santísimo Sacramento (según costumbre)

Canto (ver cantoral).

(Terminada la exposición del Santísimo).

Animador

Hermanos En este tiempo de preparación para el gran acontecimiento de la llegada de Jesús (El Mesías), nos hemos reunido para orar en comunión con la Iglesia Universal por las Vocaciones sacerdotales, especialmente para que el Señor oriente el corazón de muchos jóvenes a responder con generosidad al llamado de Cristo.

Todos: ¡Gracias Señor!

Canto (ver cantoral).

Celebrante

Mira Señor a tu pueblo que espera con fe la fiesta del nacimiento de tu Hijo, y concédele celebrar el gran misterio de nuestra salvación con un corazón nuevo y una inmensa alegría. Por Nuestro Señor Jesucristo…

Todos: Amén.

Del santo Evangelio según san Lucas (1, 26-38).

En aquel tiempo el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un varón de la estirpe de David, llamado José. La Virgen se llamaba María. Entró el ángel a donde ella estaba y le dijo: “Alégrate llena de gracia, el Señor es contigo”. Al oír estas palabras, ella se preocupo mucho y se preguntaba ¿Qué quería decir semejante saludo? El ángel le dijo: “No temas, María, porque has hallado gracia ante Dios. Vas a concebir y dar a luz un hijo y le pondrás por nombre Jesús. Él será grande y será llamado Hijo del Altísimo; el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, y él reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino no tendrá fin”. María le dijo entonces al ángel: “¿Cómo podrá ser esto, puesto que yo permanezco virgen?” El ángel le contestó: “El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Por eso, el Santo que va a nacer de ti, será llamado Hijo de Dios. Ahí tienes a tu parienta Isabel, que a pesar de su vejez, ha concebido un hijo y ya va en el sexto mes la que llamaban estéril, porque no hay nada imposible para Dios”. María contesto: “Yo soy la esclava del Señor cúmplase en mí lo que me has dicho”. Y el ángel se retiro de su presencia. Palabra del Señor.

Todos: Gloria a ti Señor Jesús.

Meditación Dirigida

Ante el mensaje de Dios a María implica una respuesta de donación a su plan de salvación, donde todo el ser de María está a su servicio. De la misma manera nosotros como María debemos estar dispuestos a recibir su Plan de Salvación, de acuerdo a la vocación que hemos recibido, ya sea como padres de familia o en la vida consagrada, lo más importante es hacer presente en nosotros el Reino de Dios.

¿Cuál es el plan de Dios para mi? (Silencio).

Como vemos en el texto, María al recibir el anuncio de que será la Madre del redentor, a quien pondrá por nombre Jesús, se sorprendió y dijo al ángel cómo podrá ser eso. Y la respuesta del ángel es que el Espíritu Santo descenderá sobre ella y, su hijo será llamado Hijo de Dios. Esta situación que experimenta María también acontece en nosotros, ¿cómo podremos hacer presente el Reino de Dios en este mundo?, la respuesta es: a través de hombres y familias comprometidas, dispuestos a proclamar la Buena Nueva (Silencio).

María al decir cúmplase en mí lo que has dicho, se hace cooperadora al plan de salvación de Dios y el Verbo al encarnarse realizó el plan de redención trazado desde antiguo y nos abrió el camino de la salvación y, que ahora en vigilante espera, confiamos alcanzar.

¿Cómo respondo al plan que Dios tiene hoy para mi? (Silencio).

La gracia que Eva nos arrebató, nos ha sido devuelta en María. En ella, madre de todos los hombres, la maternidad, redimida del pecado y de la muerte, se abre al don de una vida nueva.

Así, donde había crecido el pecado, se ha desbordado tu misericordia por medio de tu Hijo nuestro salvador.

Todos: Gracias Señor, por cuanto nos amas y nos llamas a la salvación.

Canto (ver cantoral).

Celebrante

Oremos. Concédenos Señor, que en este Adviento aumente la firmeza de nuestra esperanza, la fortaleza de espíritu, la paz y el amor por la caridad con nuestro prójimo; te lo pedimos por el mismo Cristo Nuestro Señor.

Todos: Amén.

Pidamos al Padre como Cristo nos enseñó: Padre Nuestro que estás en el cielo...

Animador: Pidamos al Padre que siga enviando obreros a su mies diciendo:

¡Oh Jesús, pastor eterno de las almas!
Dígnate mirar con ojos de misericordia
A esta porción de tu grey amada.
Señor, gemimos en la orfandad.
Danos vocaciones,
Danos sacerdotes y religiosos santos,
Te lo pedimos por la Inmaculada
Virgen María de Guadalupe,
Tu dulce y santa Madre.
¡Oh Jesús, danos sacerdotes y religiosos
según tu corazón! Amén.

Bendición con el Santísimo Sacramento.

Canto (ver cantoral).

Se reserva al Santísimo, mientras se hace el canto final.

Canto Final (ver cantoral).