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Ven en PDF HORA SANTA SACERDOTAL DE ADVIENTO -5-

Año Santo Sacerdotal 2009-2010


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décima quinta
HORA SANTA


Hora Santa Sacerdotal de Adviento (5)




Exposición del Santísimo Sacramento
(Según costumbre)

Canto (ver cantoral).

Guía: En los cielos y en la tierra sea por siempre adorado.

Pueblo: El corazón amoroso de Jesús Sacramentado.

Guía: Padre nuestro…; Dios te salve…, Gloria al Padre y ...

(Así lo hace por tres veces. Al término dirige estas palabras u otras semejantes).

Guía: Hermanos, Jesús entrega el amor de su corazón por la salvación de los hombres como respuesta a la voluntad de Dios. Queremos contemplar en este momento de oración el misterio que nos deja en su Iglesia comunidad de comunidades.

Oración: “Corazón Eucarístico y sacerdotal de Jesús, te adoramos y te reconocemos como hoguera ardiente de caridad infinita. Enciende nuestros corazones con el fuego de tu amor, para que amemos como Tú y reconozcamos en los consagrados la transparencia de tu amor misericordioso. Amén.

(Se hacen unos minutos de silencio y se hace esta u otra lectura apropiada)

Lectura de la Primera Carta del Apóstol san Pablo a los Corintios (1 Cor 12, 5-31)

Hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo. Y hay diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo. Y hay diversidad de operaciones, pero Dios, que hace todas las cosas en todos, es el mismo. Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho. Porque a éste es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; a otro, palabra de ciencia según el mismo Espíritu; a otro, fe por el mismo Espíritu; y a otro, dones de sanidades por el mismo Espíritu. A otro, el hacer milagros; a otro, profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a otro, diversos géneros de lenguas; y a otro, interpretación de lenguas. Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como él quiere. Porque así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un solo cuerpo, así también Cristo. Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo, sean judíos o griegos, sean esclavos o libres; y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu.
Además, el cuerpo no es un solo miembro, sino muchos. Si dijere el pie: Porque no soy mano, no soy del cuerpo, ¿por eso no será del cuerpo? Y si dijere la oreja: Porque no soy ojo, no soy del cuerpo, ¿por eso no será del cuerpo? Si todo el cuerpo fuese ojo, ¿dónde estaría el oído? Si todo fuese oído, ¿dónde estaría el olfato? Mas ahora Dios ha colocado los miembros cada uno de ellos en el cuerpo, como él quiso. Porque si todos fueran un solo miembro, ¿dónde estaría el cuerpo? Pero ahora son muchos los miembros, pero el cuerpo es uno solo. Ni el ojo puede decir a la mano: No te necesito, ni tampoco la cabeza a los pies: No tengo necesidad de vosotros. Antes bien los miembros del cuerpo que parecen más débiles, son los más necesarios; y a aquellos del cuerpo que nos parecen menos dignos, a éstos vestimos más dignamente; y los que en nosotros son menos decorosos, se tratan con más decoro. Porque los que en nosotros son más decorosos, no tienen necesidad; pero Dios ordenó el cuerpo, dando más abundante honor al que le faltaba, para que no haya desavenencia en el cuerpo, sino que los miembros todos se preocupen los unos por los otros. De manera que si un miembro padece, todos los miembros se duelen con él, y si un miembro recibe honra, todos los miembros con él se gozan. Ustedes, pues, son el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular. Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros, luego los que hacen milagros, después los que sanan, los que ayudan, los que administran, los que tienen don de lenguas. ¿Son todos apóstoles? ¿son todos profetas? ¿todos maestros? ¿hacen todos milagros? ¿Tienen todos dones de sanidad? ¿hablan todos lenguas? ¿interpretan todos? Procurad, pues, los dones mejores.

Reflexión

(ahora se le explica a los asistentes que viene un momento de oración profunda en el silencio, luego se harán todas los oraciones y cantos pertinentes).

Silencio profundo

(Después de un largo rato de silencio, se hace un canto Eucarístico y al concluir se prosigue).

Guía: Dirijamos nuestra súplica confiada al Padre a través del Buen Pastor, diciéndole:

R/. Danos, Señor, pastores según tu corazón.

Para que no falten en tu Iglesia ministros que prediquen el Evangelio de la Vida. Oremos. R/.

Para que escuchando a los heraldos del Evangelio, la humanidad, necesitada de reconciliación, de paz y de esperanza, se vuelva a Dios Padre de toda la familia humana. Oremos. R/.

Para que los que viven agobiados y desesperanzados encuentren en los sacerdotes el consuelo y el aliento del Buen Pastor. Oremos. R/.

Para que aquellos que tienen la inquietud vocacional, el Señor los fortalezca en los momentos de desánimo y ponga en su corazón el deseo de ser santos dando su vida a favor de los demás. Oremos. R/.

¡Para que nuestras comunidades, se conviertan en terreno fértil en donde broten las vocaciones sacerdotales. Oremos. R/.

Animador: Confiados en que somos hijos de Dios, alabemos a nuestro Padre: Padre Nuestro…

Celebrante: Concédenos Señor, que en este Adviento aumente la firmeza de nuestra esperanza, la fortaleza de espíritu, la paz y amor por la caridad con nuestro prójimo; te lo pedimos por el mismo Cristo Nuestro Señor.

Todos: Amén.

Oración por las vocaciones:

¡Oh Jesús, Pastor eterno de las almas!
Dígnate mirar con ojos de misericordia a esta porción de tu grey amada.
Señor, gemimos en la orfandad.
Danos vocaciones, Danos sacerdotes y religiosos santos.
Te lo pedimos por la Inmaculada Virgen María de Guadalupe,
tu dulce y Santa Madre.
¡Oh Jesús, danos sacerdote y religiosos según tu corazón!.
Amén.

Canto Eucarístico (ver cantoral).

Bendición con el Santísimo Sacramento

Canto de despedida a la Virgen