Visitar el sitio web de la ARQUIDIÓCESIS DE MÉXICO

Comisiones
Vicaría Pastoral

Mapa del Sitio



Ven en PDF HORA SANTA SACERDOTAL DE ADVIENTO -6-

Año Santo Sacerdotal 2009-2010


  Google
Vicaría      de Pastoral

Logotipo de la MISIÓN PERMANENTE en la Arquidiócesis de México


décima sexta
HORA SANTA


Hora Santa Sacerdotal de Adviento (6)


Exposición del Santísimo Sacramento

(Se inicia la procesión con los adoradores [donde haya adoradores], llevando la bandera de la Adoración Nocturna, si es conveniente. Y mientras se entona el canto de entrada y se hace la Exposición del Santísimo Sacramento, según costumbre).

Animador: Hermanos dispongámonos a iniciar nuestro encuentro con Cristo presente en la Eucaristía.

De pie.

Canto:

Cantemos al Amor de los Amores,
Cantemos al Señor,
¡Dios está aquí! venid adoradores,
adoremos a Cristo Redentor.

GLORIA A CRISTO JESÚS,
CIELOS Y TIERRA,
BENDECID AL SEÑOR,
HONOR Y GLORIA A TI,
REY DE LA GLORIA,
AMOR POR SIEMPRE A TI,
DIOS DEL AMOR.

Por nuestro amor oculto en el Sagrario,
su Gloria y esplendor
para nuestro bien se queda en el Sagrario,
esperando al justo y pecador.
GLORIA A CRISTO JESÚS...

(Terminado el rito de la exposición).

Celebrante: ¡Adorado sea el Santísimo Sacramento del altar!

Todos: En el cielo, en la tierra y en todo lugar.

ACTO DE ADORACIÓN

Animador: Soberano Señor Sacramentado: presentes estamos ante tu divina persona, no por nuestros méritos, sino por tu infinita misericordia, para adorarte y reconocer tu presencia en medio de nosotros.

Todos: ¡Gracias Señor! Nuestra consigna es adorarte por los que no te adoran; bendecirte por los que te blasfeman y maldicen.

Animador: Expiar nuestros propios pecados, con íntimo dolor del corazón, y desagraviarte por todos los que en el mundo se cometen.

Todos: Unir nuestras intenciones y súplicas con las tuyas y hacer que desciendan sobre la tierra las bendiciones de tu misericordia.

Animador: Mas, como dijiste: “pidan y recibirán, busquen y encontrarán, llamen y se les abrirá”.

Todos: Llamamos ahora a la puerta de tu sagrado corazón, suplicándote por intercesión de María santísima y de nuestros santos protectores, que nos recibas y que nos escuches.

Animador: Como padre amoroso y misericordioso, te presentamos con humildad y confianza nuestras necesidades. Acógelas favorablemente, si conviene a tu gloria y a nuestra salvación eterna.

Todos: Amén.

ACTO DE DESAGRAVIO

(De rodillas).

Celebrante: Divino Salvador de los hombres, cubiertos de humildad nuestros rostros, nos postramos en tu presencia soberana.

Permítenos que unamos esta tarde nuestros sentimientos a los tuyos, nuestras lágrimas a las tuyas, que brotaron por nuestra causa, de tus santísimos ojos; a la sangre, que amorosamente vertió tu divino corazón.

Te rogamos, Jesús, por los que no ruegan, te bendecimos por lo que te maldicen y te adoramos por los que profanan tu santa presencia; y con toda la fuerza de nuestro corazón, deseamos bendecirte y alabarte en todos los momentos de esta oración.

Suba, Señor, hasta Ti, el doloroso grito de expiación y arrepentimiento que el pesar arranca de nuestros contritos corazones.

Animador: Por nuestros pecados, por los de nuestros padres, hermanos y amigos, por los del mundo entero.

Todos: Perdón, Señor, perdón.

Animador: Por nuestros sacrilegios, los odios y rencores.

Todos: Perdón, Señor, perdón.

Animador: Por las blasfemias, por la profanación de tu santo nombre.

Todos: Perdón, Señor, perdón.

Animador: Por las impurezas y escándalos.

Todos: Perdón, Señor, perdón.

Animador: Por los hurtos e injusticias, por las debilidades y respetos humanos.

Todos: Perdón, Señor, perdón.

Animador: Por la desobediencia a la Santa Iglesia, y el rechazo a tus santos mandamientos.

Todos: Perdón, Señor, perdón.

Animador: Por la infidelidad de los esposos, por la negligencia de los padres, por las faltas de los hijos.

Todos: Perdón, Señor, perdón.

Animador: Por los atentados cometidos contra tus ministros consagrados.

Todos: Perdón, Señor, perdón.

Animador: Por las persecuciones levantadas contra los Obispos, Sacerdotes, religiosos y consagradas vírgenes.

Todos: Perdón, Señor, perdón.

Animador: Por la profanación a las santas imágenes y a tus templos; por el abuso y la falta de respeto en la recepción de tus Sacramentos.

Todos: Perdón, Señor, perdón.

Animador: Por los justos que vacilan, por los pecadores que se resisten a la gracia y por los que sufren.

Todos: Perdón, Señor, perdón.

Celebrante: Perdón, Señor, y piedad para el más necesitado de tu gracia, que tu luz no se aparte jamás de nosotros.

Animador: ¡México! ¡México! ¡Conviértete al Señor tu Dios!

Todos: ¡México! ¡México! ¡Conviértete al Señor tu Dios!

Animador: ¡México! ¡México! ¡Conviértete al Señor tu Dios!

Todos: ¡México! ¡México! ¡Conviértete al Señor tu Dios!

Animador: ¡México! ¡México! ¡Conviértete al Señor tu Dios!

Todos: ¡México! ¡México! ¡Conviértete al Señor tu Dios!

Animador: ¡Señor! ¡Señor! ¡Perdona a tu pueblo!

Todos: ¡Señor! ¡Señor! ¡Perdona a tu pueblo!

Animador: ¡Señor! ¡Señor! ¡Perdona a tu pueblo!

Todos: ¡Señor! ¡Señor! ¡Perdona a tu pueblo!

Animador: ¡Señor! ¡Señor! ¡Perdona a tu pueblo!

Todos: ¡Señor! ¡Señor! ¡Perdona a tu pueblo!

Animador: Dios Santo; Trino y Uno, Padre, Hijo y Espíritu Santo, en quien creemos, en quien esperamos, a quien amamos con todo nuestro corazón, cuerpo y alma, sentidos y potencias. Por ser Tú nuestro Padre, nuestro Señor y nuestro Dios, infinitamente bueno y digno de ser amado sobre todas las cosas, nos pesa, Trinidad Santísima; nos pesa Trinidad misericordiosísima; nos pesa Trinidad amabilísima de haberte ofendido sólo por ser quien eres; confiados en tu divina gracia, que te suplicamos nos concedas, nos proponemos y te damos nuestra palabra de nunca más ofenderte y morir antes que pecar; esperamos en tu suma bondad y misericordia infinita nos perdones todos nuestros pecados y nos des tus divinos auxilios para perseverar en un verdadero amor y sincera devoción de tu siempre amabilísima Trinidad.

Todos: Amén.

Sentados.

INVITATORIO

Animador: Salmo 94

Todo este Salmo es una invitación a alabar a Dios creador del mundo y de los hombres. Pastor de Israel, que se manifiesta en las obras de sus manos y en la historia de su pueblo. Sirve de fervorosa introducción a la Sagrada Liturgia de las Horas de cada día y está lleno del espíritu del santo rey profeta, todo lleno de fe y de amor filial.

Celebrante: Adoremos a Cristo Rey, Señor de las naciones, que da fortaleza de espíritu a los que lo comen.

Todos: Adoremos a Cristo Rey, Señor de las naciones, que da fortaleza de espíritu a los que lo comen.

Celebrante: Vengan, festejemos al Señor, aclamemos a la Roca de nuestra salvación. Lleguémonos a su presencia con alabanzas y entonemos alegres cánticos a su gloria.

Todos: Adoremos a Cristo Rey, Señor de las naciones, que da fortaleza de espíritu a los que lo comen.

Celebrante: Porque Dios grande es el Señor, - y Rey grande sobre todos los dioses; - en su mano están las profundidades de la tierra, - y las alturas de los montes son suyas.

Todos: Que da fortaleza de espíritu a los que lo comen.

Celebrante: Porque suyo es el mar, pues Él lo hizo, - y la tierra seca, que formaron sus manos; Vengan, adoremos y postrémonos, - y doblemos la rodilla ante el Señor que nos hizo: - porque Él es nuestro Dios, - y nosotros su pueblo y las ovejas que Él apacienta.

Todos: Adoremos a Cristo Rey, Señor de las naciones, que da fortaleza de espíritu a los que lo comen.

Celebrante: Ojalá escuchen hoy mismo su voz: No endurezcan sus corazones como en Meribá, como el día de Masá, en el desierto, - donde me tentaron sus padres, - me probaron aunque habían visto mis obras!

Todos: Que da fortaleza de espíritu a los que lo comen.

Celebrante: Durante cuarenta años aquella generación me repugnó y dije: “Este pueblo es de corazón extraviado y no conocieron mis caminos, por eso en mi indignación juré: no entrarán en mi reposo”.

Todos: Adoremos a Cristo Rey, Señor de las naciones, que da fortaleza de espíritu a los que lo comen.

Celebrante: Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. Así como era en el principio, ahora y siempre. Por los siglos de los siglos. Amén. Todos:Que da fortaleza de espíritu a los que lo comen.

ACLAMACIONES

Primer coro: A las sagradas solemnidades únanse las alegrías, y del corazón resuenen los himnos; retírese lo antiguo: nuevo sea todo, los corazones, las voces y las obras.

Segundo coro: Celebremos la memoria de la última cena, en que creemos que Cristo dio de comer a sus discípulos el cordero y el pan ázimo según la ley dada a nuestros antiguos padres.

Primer coro: Después de comer el cordero figurativo, y terminada la Cena, creemos que el Cuerpo del Señor fue dado a los discípulos por sus propias manos, y dado tan entero a todos como a cada uno de ellos.

Segundo coro: Dio a los débiles el alimento de su Cuerpo, dio a los tristes la bebida de su Sangre, diciendo: Tomen el cáliz que les entrego y beban todos de él.

Primer coro: Así instituyó este Sacrificio, cuyo ministerio quiso confiarlo sólo a los Presbíteros, a los cuales compete el tomarlo y el darlo a los demás.

Segundo coro: El Pan de los ángeles es hecho Pan de los hombres, da el Pan celestial fin a todas las antiguas figuras. ¡Oh cosa admirable! ¡Que coma al Señor el pobre, el siervo y el humilde!.

Primer coro: A ti Trina Deidad y Una te pedimos que nos visites así como nosotros te honramos. Por tus sendas guíanos al fin adonde tendemos, hasta la luz en que moras.

Todos: Amén.

Animador: Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida. Hermanos, escuchemos la Palabra de Dios:

De pie.

Celebrante: Del santo Evangelio según san Juan.

En aquel tiempo, Jesús dijo a los judíos: “Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo les voy a dar es mi carne para que el mundo tenga vida”. Entonces los judíos se pusieron a discutir entre sí: “¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?” Jesús les dijo: “Yo les aseguro: Si no comen la carne del Hijo del hombre y no beben mi sangre, no podrán tener vida en ustedes. El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna y yo lo resucitaré el último día. Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí y yo en él. Como el Padre, que me ha enviado, posee la vida y yo vivo por él, así también el que me come vivirá por mí. Éste es el pan que ha bajado del cielo; no es como el maná que comieron sus padres, pues murieron. El que come de este pan vivirá para siempre. Palabra del Señor.

Meditación (Homilía — Sentados).

Canto: ALTÍSIMO SEÑOR

De pie.

ALTÍSIMO SEÑOR, QUE SUPISTE JUNTAR
A UN TIEMPO EN EL ALTAR
SER CORDERO Y PASTOR
QUISIERA CON FERVOR, AMAR Y RECIBIR
A QUIEN POR MÍ QUISO MORIR.

Venid hijo de Adán al convite de amor,
que hoy nos da el Señor, de este divino pan,
de tan dulce sabor, de tal gracia y virtud,
que da alegría, que da salud.

ALTÍSIMO SEÑOR, QUE SUPISTE JUNTAR, ...

Los ángeles al ver tal gloria y majestad,
con profunda humildad adoran su poder,
sin ellos merecer la dicha de probar,
al Rey del cielo hecho manjar.

ALTÍSIMO SEÑOR, QUE SUPISTE JUNTAR, ...

Cordero celestial, que alma justa y fiel
más dulce sois que miel, más grato que el panal;
de gloria celestial sois la prenda mi Dios,
para reinar, sin fin con vos.

ALTÍSIMO SEÑOR, QUE SUPISTE JUNTAR, ...

Celebrante: Oh buen Jesús, Sacerdote eterno y Pastor que desde esta Hostia consagrada ruegas al Eterno Padre por nosotros, acoge benignamente, las súplicas de todos los que en espíritu y en verdad te adoramos y te reconocemos como nuestro Pastor-Sacerdote, a quien encomendamos a aquellos a quien Tú has elegido como Pastores de tu Iglesia.

PRECES COMUNITARIAS POR LOS SACERDOTES

Animador: A nuestro Santo Padre el Papa Benedicto XVI.

Todos: -Llénalo de tus dones, Señor.

Animador: A los Cardenales y Representantes Pontificios.

Todos: -Dales tu luz, Señor.

Animador: A los Arzobispos y Obispos.

Todos: -Dales tu gracia, Señor.

Animador: A los Sacerdotes Párrocos.

Todos: -Dales el celo de tu gloria, Señor.

Animador: A los Sacerdotes Vicarios.

Todos: -Dales docilidad y sencillez, Señor.

Animador: A los Sacerdotes Directores de Seminarios.

Todos: -Concédeles tus sagrados dones, Señor.

Animador: A los Sacerdotes, directores espirituales de los movimientos laicales.

Todos: -Inflámalos de amor a la Eucaristía, Señor.

Animador: A los Sacerdotes Religiosos.

Todos: -Perfecciónalos, Señor.

Animador: A los Sacerdotes Diocesanos.

Todos: -Santifícalos, Señor.

Animador: A los Sacerdotes confesores.

Todos: -Hazlos dóciles instrumentos del Espíritu Santo, Señor.

Animador: A los Sacerdotes predicadores.

Todos: -Instrúyelos, Señor.

Animador: A los Sacerdotes misioneros.

Todos: -Sostenlos fieles a su vocación, Señor.

Animador: A los Sacerdotes Pastores.

Todos: -Que conozcan, amen y conduzcan en la justicia a tu pueblo, Señor.

Animador: A los Sacerdotes obreros.

Todos: -Que sean la luz de tu Espíritu en la fábricas, Señor.

Animador: A los Sacerdotes encargados de los hospitales.

Todos: -Dales caridad y abnegación, Señor.

Animador: A los Sacerdotes enfermos.

Todos: -Dales la salud y reintégralos a sus ministerios, Señor.

Animador: A los Sacerdotes ancianos.

Todos: -Fortalécelos, Señor.

Animador: A los Sacerdotes aislados.

Todos: -Intégralos a la comunidad, Señor.

Animador: A los Sacerdotes turbados.

Todos: -Concédeles el espíritu de discernimiento, Señor.

Animador: A los Sacerdotes jóvenes.

Todos: -Dales generosidad en su entrega, Señor.

Animador: A los Sacerdotes perseguidos y calumniados.

Todos: -Fortalécelos y protégelos, Señor.

Animador: A los Sacerdotes en peligro.

Todos: -Líbralos, Señor.

Animador: A los Sacerdotes tentados.

Todos: -Dales el don de fortaleza y decisión, Señor.

Animador: A los Sacerdotes difuntos.

Todos: -Dales el gozo de compartir en plenitud tu banquete, Señor.

Animador: A los Seminaristas y aspirantes al Sacerdocio.

Todos: -Dales la perseverancia y generosidad en su vocación, Señor.

Animador: A todos los Sacerdotes,

Todos: -Transfórmalos en Ti, Señor.

Animador: Y que el Espíritu Santo los posea.

Todos: -Y que por ellos renueve la faz de la tierra.

Celebrante: Oh corazón de Jesús, corazón lleno de celo por la gloria del Eterno Padre, te rogamos por todos los Sacerdotes. También escucha nuestra oración para que envíes obreros a tu mies y así florezcan las vocaciones consagradas que trabajen con entusiasmo en tu mies.

Todos: ¡Oh Jesús, Pastor eterno de las almas,
dígnate mirar con ojos de misericordia
a esta porción de tu grey amada!
¡Señor, gemimos en la orfandad!
Danos vocaciones, danos Sacerdotes
y Religiosos santos, te lo pedimos por
la Inmaculada Virgen María de Guadalupe,
tu dulce y santa Madre. ¡Oh Jesús, danos
sacerdotes según tu Corazón!. Amén.

TRISAGIO A LA SANTÍSIMA TRINIDAD

HIMNO

Celebrante: Ya se aparta el sol ardiente, y así: ¡Oh, Luz perenne unida! infunde un amor constante en nuestras almas rendidas.

Todos: En la aurora te alabamos y también al mediodía, suspirando por gozar en el cielo de tu vista.

Celebrante: Al Padre, al Hijo y a ti, Espíritu que das vida, ahora y siempre se tributen alabanzas infinitas.

Todos: Amén.

Celebrante: Santo, Santo, Santo, Señor Dios, Señor Dios, Señor Dios de los ejércitos, llenos están los cielos y la tierra de tu gloria.

Todos: Gloria al Padre, gloria al Hijo, gloria al Espíritu Santo.

(se repite 3 veces).

Celebrante: A ti, Dios Padre creador; a ti, Hijo unigénito; a ti, Espíritu Santo paráclito, Santa e individua Trinidad, de todo corazón te confesamos, alabamos y bendecimos; a ti se dé la gloria por infinitos siglos de los siglos.

Todos: Amén.

Celebrante: Bendigamos al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.

Todos: Alabémosle y ensalcémosle, por todos los siglos de los siglos. Amén.

ORACIÓN

Celebrante: Señor Dios Uno y Trino, danos continuamente tu gracia, tu caridad y la comunicación de ti, para que en tiempo y eternidad te amemos y glorifiquemos, Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo, en una Deidad, por todos los siglos de los siglos.

Todos: Amén.

GOZOS A LA SANTÍSIMA TRINIDAD

Animador: Dios Uno y Trino, a quien tanto:

Todos: Ángeles y Querubines dicen: “¡Santo, Santo, Santo!”

Animador: A tu amable deidad humildes hoy veneramos, y que perdones clamamos nuestra ignorancia y maldad, por esta benignidad en su misterioso canto.

Todos: Ángeles y Querubines dicen: “¡Santo, Santo, Santo!”

Animador: Santísima Trinidad, una esencia soberana, de donde el bien nos dimana solamente por bondad: y porque vuestra piedad pone fin a nuestro llanto.

Todos: Ángeles y Querubines dicen: “¡Santo, Santo, Santo!”

Animador: El trisagio sagrado, voz del coro celestial, contra el poder infernal la Iglesia lo ha celebrado; y también más exaltado es Dios con él, entretanto.

Todos: Ángeles y Querubines dicen: “¡Santo, Santo, Santo!”

Animador: De la súbita muerte, del rayo, peste y temblor, el Trisagio por favor indemniza nuestra vida; y como el brazo del fuerte nos libra en todo quebranto.

Todos: Ángeles y Querubines dicen: “¡Santo, Santo, Santo!”

Animador: Es el iris que en el mar, en la tierra, en el fuego y en el aire ostenta luego que nos quiere liberar; por gracia tan singular con que nos protege tanto.

Todos: Ángeles y Querubines dicen: “¡Santo, Santo, Santo!”

Animador: Es escudo soberano, de la divina justicia, con que de infernal malicia triunfa el devoto cristiano, y como el dragón tirano huye de terror y espanto.

Todos: Ángeles y Querubines dicen: “¡Santo, Santo, Santo!”

Animador: Yo confío en vuestro amor, santo Dios, fuerte, inmortal, que en el coro celestial cantaré con más fervor el himno que tanto honor nos causa cuando en su canto.

Todos: Ángeles y Querubines dicen: “¡Santo, Santo, Santo!”

Animador: Y a la que es sagrario y templo de esa augusta Trinidad, reverentes celebran, que muy justo lo contemplo; pues por ser en él ejemplo y en él encenderse tanto.

Todos: Ángeles y Querubines dicen: “¡Santo, Santo, Santo!”

Animador: Bendita sea la santa e individua Trinidad, que todas las cosas crea y gobierna ahora y siempre y por infinitos siglos de los siglos. Amén.

Celebrante: Bendigamos al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.

Todos: Alabado y ensalzado sea, por todos los siglos de los siglos. Amén.

ORACIÓN

Celebrante: Omnipotente y sempiterno Dios, que te dignaste revelar a tus siervos en la confesión de la verdadera fe la gloria de tu eterna Trinidad y que adorasen la unidad en tu augusta majestad, te rogamos, Señor, que por la firmeza de esta misma fe nos veamos siempre libres de todas las adversidades y peligros de pecar. Por Cristo Señor nuestro.

Todos: Amén.

BENDICIÓN CON EL SANTÍSIMO SACRAMENTO

(Se sigue el rito ordinario y se inicia el canto).

Canto

¡Oh buen Jesús! Yo creo firmemente
que por mi amor, estás en el altar,
que das tu Cuerpo y Sangre juntamente.
Al alma fiel en celestial manjar,
al alma fiel en celestial manjar.

Espero en ti, piadoso Jesús mío,
oigo tu voz que dice : “Ven a mí”.
Porque eres fiel, por eso en Ti confío,
todo, Señor, lo espero yo de Ti,
todo, Señor, lo espero yo de Ti.

¡Oh buen Jesús! Yo creo firmemente...

¡Oh buen pastor, amable y fino amante!
Mi corazón se abrasa en santo amor.
Si te olvidé, hoy juro que constante,
he de vivir tan sólo de tu amor,
he de vivir tan sólo de tu amor.

¡Oh buen Jesús! Yo creo firmemente...

Indigno soy, confieso avergonzado,
de recibir la santa comunión;
Jesús, que ves mi nada y mi pecado,
prepara Tú mi pobre corazón,
prepara Tú mi pobre corazón.

¡Oh buen Jesús! Yo creo firmemente...

Dulce maná y celestial comida,
gozo y salud del que te come bien;
ven sin tardar, mi Dios, mi Luz, mi Vida;
desciende a mí, hasta mi alma ven,
desciende a mí, hasta mi alma ven.

¡Oh buen Jesús! Yo creo firmemente...

Celebrante: Les diste Pan del cielo.

Todos: Que en sí contiene todo deleite.

OREMOS

Celebrante: Oh Dios, que bajo este admirable Sacramento nos has dejado el memorial de tu Pasión; concédenos, te pedimos, venerar de tal modo los sagrados misterios de tu Cuerpo y de tu Sangre que sintamos continuamente en nuestras almas el fruto de tu redención, Tú que vives y reinas con Dios Padre, en unidad del Espíritu Santo, Dios por todos los siglos de los siglos.

Todos: Amén.

BENDICIÓN Y RESERVA DEL SANTÍSIMO SACRAMENTO

Bendición con el Santísimo Sacramento

Canto: HIMNO DE LA ADORACIÓN NOCTURNA

Coro: Gloria y honor, Oh Augusto Sacramento,
lazo de Unión que Cristo nos dejó;
adoraremos en todo momento
con viva fe y sacrosanto amor.

Que seamos siempre los adoradores
templos de Cristo, heraldos de la fe.
Y en el trabajo, nuestros corazones
a la bondad, impulsen nuestro pie.
Al Sacramento de Piedad oremos,
eterno vínculo de caridad;
rindamos nuestro humano entendimiento
y a Dios las gracias demos sin cesar.

Al Sacramento Augusto adoremos,
sólo por su Majestad;
que nuestra vida siempre la impregnemos
con oración constante en su altar.

Sé nuestra fuerza ¡Oh Santa Eucaristía!;
ven, ilumina todo nuestro ser.
Que en santa comunión con Dios ansía,
como antorcha vivir de viva fe.