Visitar el sitio web de la ARQUIDIÓCESIS DE MÉXICO

Comisiones
Vicaría Pastoral

Mapa del Sitio


Año Santo Sacerdotal 2009-2010


  Google
Vicaría      de Pastoral

Logotipo de la MISIÓN PERMANENTE en la Arquidiócesis de México



Pensamientos en torno al SACERDOCIO

P. Sergio G. Román del Real


Más... ¡todavía más!

Señor,
por el ciento por uno aquí en la tierra
y por el Reino allá en el cielo,
yo te he dado lo que nunca fue mío.

Por ti pensé dejar padres y hermanos
y resulta que ahora son más míos.

Dejé un hogar que no era mío,
dejé barrio, ciudad, patria, ¡y mundo!;
trascendí la geografía y la historia,
me hiciste habitante de otro mundo,
y ciudadano novel de tu infinito.

Te di, Señor, lo que más cuesta,
la opción de perpetuarme en el futuro,
la gloria de reflejarme en otros rostros
nacidos, por amor, de mí mismo
y de aquella que, por amor,
así lo creo,
habría escogido compañera de mis días,
mitad querida de mi yo incompleto.

Cambiaste mis hijos por tus hijos
y, con amor, me llaman “padre”,
adivinando en mi persona tu presencia,
buscando en mi amor tu trascendencia.

Te di las noches que habitan en mi alma,
noches oscuras, privadas de luceros,
y las transformaste en día,
en plácida alborada, radiante mediodía
y refulgente crepúsculo que no acaba.

Te di mi tiempo, instante a instante,
desgranado todo en tu presencia;
y tu eternidad tocó mi tiempo,
me hiciste inmortal; ¡no importa el tiempo!

Te di, Señor, mis anhelos propios,
sometiendo mi interés a tus designios;
por tu querer encausaste mi camino
y tu querer resultó también ser mío.

Todo te di: mente, corazón y vida;
de todo mi yo tú eres el dueño,
¿por qué, entonces,
en mi interior yo siento
tu exigencia de más de mí,
si nada más yo tengo?

Señor,
todo te di,
ya nada tengo.

Y oí tu voz:
“Mas... ; todavía más.”

Y ya no soy yo.