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Vicaría      de Pastoral

USTEDES, ¿QUIÉN DICEN QUE SOY YO?

1. INTRODUCCIÓN

Jesús, antes de explicarnos quién es Él, primero nos pide la opinión de la gente sobre su persona. Dijéramos que hace como una encuesta para saber qué conceptos o qué imagen se tiene de Él.

Prestemos atención a esta Palabra de Dios:

"Al llegar Jesús a la región de Cesarea de Filipo, preguntó a sus discípulos: ‘¿Quién dice la gente que soy yo?’. Ellos dijeron: ‘Unos dicen que eres Juan Bautista; otros dicen que Elías; otros, que Jeremías o alguno de los profetas’. Jesús les preguntó: ‘Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?". Simón contestó: ‘Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios vivo’. Jesús le respondió: ‘Feliz eres, Simón Bar-Joná, porque no te lo enseñó la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en los Cielos. Y ahora, yo te digo: Tú eres Pedro, o sea Piedra, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia y las fuerzas del infierno no la podrán vencer. Yo te daré las llaves del Reino de los Cielos: todo lo que ates en la tierra será atado en el Cielo, y lo que desates en la tierra será desatado en los Cielos" ( Mt 16, 13 - 20).

En este pasaje, Jesús hace dos preguntas a sus discípulos. La primera sobre la Religión de la gente: ¿Quién es para la gente el Hijo del Hombre, Jesús, el Mesías? La gente ¿a quién considera como Hijo de Dios, enviado a los hombres para su salvación?

Se trata de una pregunta general sobre la fe, y cuyas respuestas pueden ser muy variadas, tanto como la Religión de cada quien (Mahoma, Buda, Confucio, Moisés…), e incluso habría que poner como primera respuesta la de aquellos que NO creen en Dios, que no pertenecen a ninguna religión, y la de aquellos que ni siquiera les preocupa la religión ni Dios. Los primeros son los ateos; los segundos los indiferentes.

Y también habría que poner entre las respuestas a esta primera pregunta las de las Sectas y Movimientos Religiosos que ponen por delante de todo la persona de su fundador o dirigente actual, como los Testigos de Jehová, los Mormones, los de Monte María excomulgados por el Obispo, etc…

La segunda pregunta de Jesús es más particular y directa porque va dirigida a cada uno y se refiere a nuestra fe en Jesucristo: "Según ustedes, ¿quién soy yo?"

Esta sí es una pregunta fundamental y de suma importancia. Podemos platicar sobre lo que la gente cree, o en dónde pone la gente su bien, su felicidad y salvación, o incluso sobre qué dicen otros de Jesucristo. Pero lo realmente importante es que veamos QUIÉN ES JESUCRISTO PARA NOSOTROS.

Somos discípulos de Él, somos sus seguidores; por eso importa mucho que tengamos ideas claras sobre Él, que le conozcamos cada vez mejor y que le amemos muy sinceramente, para así seguir sus enseñanzas y vivir conforme a ellas.

Estas dos preguntas se completan con otra: Y Jesucristo ¿quién dice que es Él? Porque se trata no nada más de lo que nosotros creemos, sino de checar si eso es lo que debemos creer realmente, pues muchas veces nuestra fe puede tener puntos incorrectos o equivocados y debiéramos purificarla y liberarla de esos errores.

Esperamos que este tema nos ayude a descubrir posibles errores sobre nuestra fe en Jesucristo, para rechazarlos y para que vivamos más cerca y unidos a Él.

2. LOS QUE NO CREEN EN JESUCRISTO

Hay muchas personas que NO creen en Jesucristo, porque pertenecen a otras religiones, como los Budistas, Mahometanos o Judíos. Otros ni siquiera profesan una religión o viven al margen de Dios porque no les importa.

Dialogaremos ahora unas preguntas, quizá no muy fáciles, con el ruego de que si no las entendemos bien, tampoco les dediquemos mucho tiempo:

    1. ¿Qué pensamos de los que tienen una religión NO cristiana? ¿Conocemos alguna persona de esas religiones (budista, mahometana, judía)? ¿Cómo son?
    2. ¿Creemos que se pueden salvar? ¿Por qué?
    3. Es lo mismo ateo que indiferente? Los ateos, ¿son buenos o malos?
    4. ¿Qué nos parecen las personas que viven sin preocuparse para nada de Dios o de la Religión?
    5. ¿Conocemos algún grupo que luche contra Cristo y contra la Religión?

Que una persona sea buena o mala no depende de su religión, sino de cómo se comporta según su religión. Hay católicos y judíos y mahometanos buenos y malos. Aunque el ser creyente y religioso ayuda mucho para portarse bien.

La religión que tenemos no depende muchas veces de nosotros, sino que es consecuencia de haber nacido en un lugar o en otro, en una familia que tiene tal religión concreta. Por eso nuestra salvación no depende de la religión que profesamos, sino de que seamos buenos; de modo que a todos los que viven sinceramente su religión Dios los salvará.

Pero también es verdad que estar en la verdadera religión, como estamos los católicos, nos ayuda mucho. Es como un atleta que tiene el mejor preparador y los entrenamientos apropiados; ese atleta cuenta con los mejores recursos para triunfar.

3. LOS QUE CREEN EQUIVOCADAMENTE

Hay personas que se llaman cristianos, es decir, afirman creer en Jesucristo, pero su fe no es correcta, tienen muchos errores, o mezclan cosas de la fe verdadera con supersticiones y otras cosas extrañas; como las sectas, los curanderos, los grupos que se apartan de la Iglesia, etc.

Sigamos dialogando:

  1. ¿Qué sectas hay en nuestra comunidad? ¿Qué admiramos de ellas?
  2. ¿Vamos a ver a personas que curan, que hacen limpias, echan las cartas, etc?
  3. ¿Conocemos otros grupos o movimientos apartados de la Iglesia? ¿Debemos asegurarnos de ciertos grupos antes de ir a ellos? ¿Quién nos puede orientar?

Los católicos debemos defender nuestra fe, no nada más de las sectas que intentan jalarnos hacia ellas, sino también de otros grupos que parecen buenos, pero también practican cosas y ritos extraños.

Cuando nos asalte cualquier duda, nuestro deber es informarnos acudiendo con un sacerdote, religiosa o persona bien preparada y no dejarnos envolver si no estamos ciertos de que son grupos buenos; porque hay gentes muy interesadas que aprovechan nuestros problemas, dificultades, pobreza, enfermedades y hasta nuestra buena fe, mas sin embargo junto con los rezos e invocaciones a los santos mezclan supersticiones y hechicerías, y llegan a sacarnos el dinero con amenazas de condenación y engaños.

4. Y PARA NOSOTROS, ¿QUIÉN ES JESÚS?

Nosotros somos discípulos de Jesús, sus seguidores, que creemos en Él y en sus enseñanzas; pero no todos somos igualmente piadosos, comprometidos o caritativos. Como en tiempos de Jesús, también hoy le siguen muchas gentes por sus milagros, otros porque hablaba bonito, otros porque sentían "algo de Dios" cerca de Él, otros porque eran sus discípulos.

Y Jesús se vuelve a sus discípulos y les pregunta: "Y ustedes ¿quién dicen que soy yo?"

Comentemos esto:

  1. ¿Cuáles son los santuarios más importantes dedicados al Señor?
  2. ¿Qué buscamos en esos lugares?
    · Sentido de las cosas divinas
    · Confianza en Dios
    · Fervor religioso
    · Sanar de nuestras enfermedades
    · Disponibilidad para aceptar la voluntad de Dios
    · Sentido cristiano de la cruz en nuestras vidas
    · Perdón de los pecados y cambio de vida
    · Solidaridad con los hermanos necesitados
    · Confianza en el amor de Dios y su Providencia
    · Capacidad de armonizar lo religioso y lo patrio
    · Capacidad de armonizar lo humano y lo espiritual
    · Agradecer a Dios por sus favores.

  3. Qué celebramos en la Semana Santa? ¿Sentimos que Dios se ofrece por nosotros?
  4. ¿Qué devociones tenemos al Señor? ¿Cuales nos llegan más?

5. ORACIÓN

JESÚS, hijo de María y de José,
hermano y salvador nuestro:
Un día preguntaste a tus discípulos
qué se comentaba de Ti,
cuál era la opinión acerca de tu persona.

Y, si juzgamos las respuestas,
muchos no te conocían de verdad.
Sólo Pedro, el futuro primer Papa,
dio la respuesta buena:
TÚ ERES EL CRISTO, EL HIJO DE DIOS VIVO.

Aún hoy, son tan variadas las ideas sobre tu persona,
que se podrían escribir miles de libros y de teorías.
Pero a nosotros, lo que nos preocupa
es llegar a conocerte mejor para amarte más.

Sabemos que no eres un mago, ni un brujo,
Sino alguien muy superior a ellos;
Aunque a veces, no podemos negarlo,
hemos corrido con ellos.

Nuestro sincero deseo
es experimentar tu Amor
Y trasmitírselo a nuestros hermanos.
Ojalá y que con estas reuniones
nos quieras iluminar con tu Espíritu Santo,
y que nosotros, tus hermanos,
podamos decir con los labios,
y manifestar con nuestros hechos que
TÚ ERES EL CRISTO, EL HIJO DE DIOS VIVO.

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