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Vicaría      de Pastoral

V ESTACIÓN
PERSEGUIDOS Y MIGRANTES
Huida a Egipto

G. Te adoramos oh Cristo, y te bendecimos.
T. Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo, y a mí pecador.

Lector 1: «Después que ellos se retiraron, el Ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo: Levántate, toma contigo al niño y a su madre y huye a Egipto; y estate allí hasta que yo te diga. Porque Herodes va a buscar al niño para matarle. Él se levantó, tomó de noche al niño y a su madre, y se retiró a Egipto; y estuvo allí hasta la muerte de Herodes; para que se cumpliera el oráculo del Señor por medio del profeta: De Egipto llamé a mi hijo» (Mt 2, 13-15).

Lector 2: Desde su más tierna infancia, Jesús es perseguido y corre la misma suerte de tantos migrantes que tienen que abandonar su tierra para escapar de la falta de oportunidades, de la marginación, de los odios raciales o religiosos... Millones de nuestros hermanos, incluso niños y adolescentes han tenido que ir al norte, arriesgando su vida, su salud, su integridad física, moral y espiritual, -con la consecuente desintegración de sus familias-, porque aquí no encuentran caminos para una vida digna y los recursos naturales del país han sido acaparados por unos cuantos que han hecho del dinero su «dios».

G. Oremos: Jesús, tú que conociste la persecución y el destierro en carne propia, te pedimos envíes tu Espíritu sobre aquellos que poseen medios económicos, para que con ellos creen fuentes de trabajo y se esfuercen por contribuir a que se hagan realidad la justicia y el amor. Tú que vives y reinas, por los siglos de los siglos. Amén.

G. Pequé, Señor, ten misericordia de mí.
T. Pecamos Señor, ten misericordia de nosotros.
G. Padre Nuestro. Ave María. Gloria.
Canto

VI ESTACIÓN
MUERTES PREMATURAS
Matanza de niños inocentes

G. Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos.
T. Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo, y a mí pecador.

Lector 1: «Entonces Herodes, al ver que había sido burlado por los magos, se enfureció terriblemente y envió a matar a todos los niños de Belén y de toda su comarca, de dos años para abajo, según el tiempo que habían precisado los magos. Entonces se cumplió el oráculo del profeta Jeremías: Un clamor se ha oído en Ramá, mucho llanto y lamento: es Raquel que llora a sus hijos, y no quiere consolarse porque ya no existen» (Mt 2, 16-18)

Lector 2: Hoy siguen muriendo muchos niños inocentes: unos porque son abortados por voluntad de sus propios padres. Otros porque carecen de asistencia médica oportuna; unos más porque no reciben alimentación adecuada... Muchos no llegan a morir, pero sí tienen que soportar maltratos físicos o psicológicos en sus ambientes.

G. Oremos: Ven Espíritu Santo, para que ilumines nuestro entendimiento y toques nuestro corazón, de tal modo que juntos podamos solucionar los problemas derivados del desamor y de la falta de madurez en nuestras familias y en nuestra comunidad en general. Tú que vives y reinas con el Padre y el Hijo, por los siglos de los siglos. Amén.

G. Pequé, Señor, ten misericordia de mí.
T. Pecamos Señor, ten misericordia de nosotros.
G. Padre Nuestro. Ave María. Gloria.
Canto

VII ESTACIÓN
DECISIONES TEMPRANAS: ACEPTACIÓN O RECHAZO DE DIOS
Presentación del Niño Jesús en el Templo

G. Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos.
T. Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo, y a mí pecador.

Lector 1: «Cuando se cumplieron los días de la purificación de ellos, según la ley de Moisés, llevaron a Jesús a Jerusalén para presentarle al Señor, como está escrito en la Ley del Señor: Todo varón primogénito será consagrado al Señor y para ofrecer en sacrificio un par de tórtolas o dos pichones, conforme a lo que se dice en la Ley del Señor» (Lc 2, 22-24).

Lector 2: El niño Jesús nació en una familia profundamente religiosa, que sabe reconocer la presencia de Dios en sus vidas. De ahí brotan sentimientos de gratitud y alabanza, y actitudes de profundo respeto a la Ley de Dios... Hoy vemos cómo paulatinamente van desapareciendo de las familias aquellos valores que, cuando están presentes, generan hombres y mujeres libres y responsables. Prolifera el ateísmo práctico, fruto del poco interés de no pocas familias hacia la educación religiosa de sus hijos.

G. Oremos: Señor Dios, Todopoderoso, que has manifestado a través de tu Hijo Jesús cuál es tu Voluntad, ayúdanos a renovar nuestra fe a través de un mayor compromiso por conocer tu Palabra y por aceptar los signos sacramentales, por medio de los cuales nos hacemos partícipes de tu Vida Divina, para que ninguno de los que te hemos conocido, se pierda. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

G. Pequé, Señor, ten misericordia de mí.
T. Pecamos Señor, ten misericordia de nosotros.
G. Padre Nuestro. Ave María. Gloria.
Canto

VIII ESTACIÓN
LOS NIÑOS PERDIDOS Y ENCONTRADOS... EN LA CALLE
Primera Pascua de Jesús

G. Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos.
T. Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo, y a mí pecador.

Lector 1: «Cuando tuvo doce años, subieron ellos como de costumbre a la fiesta y, al volverse, pasados los días, el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin saberlo sus padres. Pero creyendo que iba en la caravana, hicieron un día de camino, y le buscaban entre los parientes y conocidos; pero al no encontrarle, se volvieron a Jerusalén en su busca. Y sucedió que, al cabo de tres días, le encontraron en el Templo sentado en medio de los maestros, escuchándoles y preguntándoles; todos los que le oían, estaban estupefactos por su inteligencia y sus respuestas. Cuando le vieron, quedaron sorprendidos, y su madre le dijo: Hijo, ¿por qué nos has hecho esto? Mira, tu padre y yo, angustiados, te andábamos buscando. Él les dijo: ¿Y por qué me buscaban? ¿No sabían que yo debía estar en la casa de mi Padre?» (Lc 2, 42-49).

Lector 2: El niño Jesús siente fuertemente el llamado de su Padre Dios, lo cual lo impulsa a tomar su primera gran decisión: quedarse en el Templo de Jerusalén, sin siquiera avisarle a sus padres. ¡Hoy también muchos niños tienen que tomar decisiones muy tempranas, pero movidos por razones menos loables, como la violencia que se vive en sus hogares. Es cada día mayor el número de los niños y niñas que viven, trabajan, deambulan, se drogan, se prostituyen en las calles de nuestra gran ciudad, esperando alguna respuesta de nosotros, los cristianos, que somos portadores de las Buenas noticias de nuestro Padre Dios para todos.

G. Oremos: Jesús, hermano mayor y Salvador nuestro, te pedimos por los niños que viven en la calle, para que tu presencia los acompañe, y a través de nosotros encuentren orientación, comprensión y apoyo concreto, tanto ellos como sus familiares. A ti que vives y reinas, por los siglos de los siglos. Amén.

G. Pequé, Señor, ten misericordia de mí.
T. Pecamos Señor, ten misericordia de nosotros.
G. Padre Nuestro. Ave María. Gloria.
Canto