Índice / Éxodo


GÉNESIS


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CAPÍTULO 41

Sueño del faraón y nombramiento de José como virrey de Egipto
41:
1 Al cabo de dos años. Faraón soñó que se encontraba parado a la vera del río.
41:2 De pronto suben del río siete vacas hermosas y lustrosas que se pusieron a pacer en el carrizal.
41:3 Pero he aquí que detrás de aquéllas subían del río otras siete vacas, de mal aspecto y macilentas, las cuales se pararon cabe las otras vacas en la margen del río,
41:4 y las vacas de mal aspecto y macilentas se comieron a las siete vacas hermosas y lustrosas. Entonces Faraón se despertó.
41:5 Y vuelto a dormirse soñó otra vez que siete espigas crecían en una misma caña, lozanas y buenas.
41:6 Pero he aquí que otras siete espigas flacas y asolanadas brotaron después de aquéllas
41:7 y las espigas flacas consumieron a las siete lozanas y llenas. Despertó Faraón, y he aquí que era un sueño.
41:8 Aquella mañana estaba inquieto su espíritu y envió a llamar a todos los magos y a todos los sabios de Egipto. Faraón les contó su sueño, pero no hubo quien se lo interpretara a Faraón.
41:9 Entonces el jefe de escanciadores habló a Faraón diciéndole: "Hoy me acuerdo de mi yerro.
41:10 Faraón se había enojado contra sus siervos y me había puesto bajo custodia en casa del jefe de los guardias a mí y al jefe de panaderos.
41:11 Entonces tuvimos sendos sueños en una misma noche, tanto yo como él, cada uno con su sentido propio.
41:12 Había allí con nosotros un muchacho hebreo, siervo del jefe de los guardias. Le contamos nuestro sueño, y él nos dio el sentido propio de cada cual.
41:13 Y resultó que según nos lo había interpretado, así fue: A mí me restituyó Faraón en mi puesto, y a él le colgó."
41:14 Faraón mandó llamar a José y le sacaron del pozo Salmo 105, 20 con premura, se afeitó y mudó de vestido y compareció ante Faraón.
41:15 Dijo Faraón a José: "He tenido un sueño y no hay quien lo interprete, pero he oído decir de ti que te basta oír un sueño para interpretarlo."
41:16 Respondió José a Faraón: "No hablemos de mí, que Dios responda en buena hora a Faraón."
41:17 Y refirió Faraón a José su sueño: "Resulta que estaba yo parado a la orilla del río,
41:18 cuando de pronto suben del río siete vacas lustrosas y de hermoso aspecto, las cuales pacían en el carrizal.
41:19 Pero he aquí que otras siete vacas subían detrás de aquéllas, de muy ruin y mala catadura y macilentas, que jamás vi como aquéllas en toda la tierra de Egipto, de tan malas.
41:20 Y las siete vacas macilentas y malas se comieron a las siete vacas primeras, las lustrosas.
41:21 Pero una vez que las tuvieron dentro, ni se conocía que las tuviesen, pues su aspecto seguía tan malo como al principio. Entonces me desperté,
41:22 y volví a ver en sueños cómo siete espigas crecían en una misma caña, henchidas y buenas.
41:23 Pero he aquí que otras siete espigas secas, flacas y asolanadas, brotaban después de aquéllas
41:24 y consumieron las espigas flacas a las siete espigas hermosas. Se lo he dicho a los magos, pero no hay quien me lo explique."
41:25 José dijo a Faraón: "El sueño de Faraón es uno solo: Dios anuncia a Faraón lo que va a hacer.
41:26 Las siete vacas buenas son siete años de abundancia y las siete espigas buenas, siete años son: porque el sueño es uno solo.
41:27 Y las siete vacas macilentas y malas que subían después de aquéllas, son siete años; e igualmente las siete espigas flacas y asolanadas, es que habrá siete años de hambre.
41:28 Esto es lo que yo he dicho a Faraón. Lo que Dios va a hacer lo ha mostrado a Faraón.
41:29 He aquí que vienen siete años de gran hartura en todo Egipto.
41:30 Pero después sobrevendrán otros siete años de hambre y se olvidará toda la hartura en Egipto, pues el hambre asolará el país,
41:31 y no se conocerá hartura en el país, de tanta hambre como habrá.
41:32 Y el que se haya repetido el sueño de Faraón dos veces, es porque la cosa es firme de parte de Dios, y Dios se apresura a realizarla.
41:33 Ahora, pues, fíjese Faraón en algún hombre inteligente y sabio, y póngalo al frente de Egipto.
41:34 Hágalo así Faraón: ponga encargados al frente del país y exija el quinto a Egipto durante los siete años de abundancia.
41:35 Ellos recogerán todo el comestible de esos años buenos que vienen, almacenarán el grano a disposición de Faraón en las ciudades, y lo guardarán.
41:36 De esta forma quedarán registradas las reservas de alimento del país para los siete años de hambre que habrá en Egipto, y así no perecerá el país de hambre."
41:37 Pareció bien el discurso a Faraón y a todos sus servidores,
41:38 y dijo Faraón a sus servidores: "¿Acaso se encontrará otro como éste que tenga el espíritu de Dios?"
41:39 Y dijo Faraón a José: "Después de haberte dado a conocer Dios todo esto, no hay entendido ni sabio como tú.
41:40 Tú estarás al frente de mi casa, Salmo 105, 21 Hechos 7, 10 y de tu boca dependerá todo mi pueblo. Tan sólo el trono dejaré por encima de ti."
41:41 Dijo Faraón a José: "Mira: te he puesto al frente de todo el país de Egipto."
41:42 Y Faraón se quitó el anillo de la mano y lo puso en la mano de José, le hizo vestir ropas de lino fino y le puso el collar de oro al cuello,
41:43 luego le hizo montar en su segunda carroza, e iban gritando delante de él: "¡Abrek!" Así le puso al frente de todo el país de Egipto.
41:44 Dijo Faraón a José: "Yo, Faraón: sin tu licencia no levantará nadie mano ni pie en todo Egipto."
41:45 Faraón llamó a José Safnat Panéai y le dio por mujer a Asnat, hija de Poti Fera, sacerdote de On. Y salió José con autoridad sobre el país de Egipto.
41:46 Tenía José treinta años cuando compareció ante Faraón, rey de Egipto, y salió José de delante de Faraón, y recorrió todo Egipto.
41:47 La tierra produjo con profusión durante los siete años de abundancia
41:48 y él hizo acopio de todos los víveres de los siete años en que hubo hartura en Egipto poniendo en cada ciudad los víveres de la campiña circundante.
v49 José recolectó grano como la arena del mar, una enormidad, hasta tener que desistir de contar porque era innumerable.
41:50 Antes que sobreviniesen los años de hambre, le nacieron a José dos hijos que le dio Asnat, la hija de Poti Fera, sacerdote de On. Génesis 46, 20
41:51 Llamó José al primogénito Manasés, porque —decía— "Dios me ha hecho olvidar todo mi trabajo y la casa de mi padre,"
41:52 y al segundo le llamó Efraím, porque —decía— "me ha hecho fructificar Dios en el país de mi aflicción".
41:53 Concluyéronse los siete años de hartura que hubo en Egipto,
41:54 y empezaron a llegar los siete años de hambre Salmo 105, 16 Hechos 7, 11 como había predicho José. Hubo hambre en todas las regiones; pero en todo Egipto había pan.
41:55 Toda la tierra de Egipto sintió también hambre, y el pueblo clamó a Faraón pidiendo pan. Y dijo Faraón a todo Egipto: "Id a José: haced lo que él os diga." Juan 2, 5
41:56 —El hambre cundió par toda la haz de la tierra. — Entonces José sacó todas las existencias y abasteció de grano a Egipto. Arreciaba el hambre en Egipto;
41:57 de todos los países venían también a Egipto para proveerse comprando grano a José, porque el hambre cundía por toda la tierra.

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CAPÍTULO 42

Los hermanos de José bajan a Egipto
42:
1 Vio Jacob que se repartía grano en Egipto, y dijo Jacob a sus hijos: "¿Por qué os estáis ahí mirando?
42:2 Yo tengo oído que hay reparto de grano en Egipto. Bajad a comprarnos grano allí, para que vivamos y no muramos." Hechos 7, 12
42:3 Bajaron, pues, los diez hermanos de José a proveerse de grano en Egipto;
42:4 pero a Benjamín, hermano de José, no le envió Jacob con sus hermanos, pues se decía: "No vaya a sucederle alguna desgracia."
42:5 Fueron, pues, los hijos de Israel a comprar con otros que iban, pues había hambre en el país cananeo.
42:6 José era el que regía en todo el país, y él mismo en persona era el que distribuía grano a todo el mundo. Llegaron los hermanos de José y se inclinaron rostro en tierra.
42:7 Vio José a sus hermanos y los reconoció, pero él no se dio a conocer, y hablándoles con dureza les dijo: "¿De dónde venís?" Dijeron: "De Canaán, para comprar víveres."
42:8 O sea, que José reconoció a sus hermanos, pero ellos no le reconocieron.
42:9 José entonces se acordó de aquellos sueños que había soñado Génesis 37, 5-10 respecto a ellos, y les dijo: "Vosotros sois espías, que venís a ver los puntos desguarnecidos del país."
42:10 Dijéronle: "No, señor, sino que tus siervos han venido a proveerse de víveres.
42:11 Todos nosotros somos hijos de un mismo padre, y somos gente de bien: tus siervos no son espías."
42:12 Díjoles: "Nada de eso: a lo que venís es a ver los puntos desguarnecidos del país."
42:13 Dijéronle: "Tus siervos somos doce hermanos, hijos de un mismo padre, en el país cananeo; sólo que el menor está actualmente con nuestro padre, y el otro no existe."
42:14 José replicó: "Lo que yo os dije: sois espías.
42:15 Con esto seréis probados, ¡por vida de Faraón!, no saldréis de aquí mientras no venga vuestro hermano pequeño acá.
42:16 Enviad a cualquiera de vosotros y que traiga a vuestro hermano, mientras los demás quedáis presos. Así serán comprobadas vuestras afirmaciones, a ver si la verdad está con vosotros. Que si no, ¡por vida de Faraón!, espías sois."
42:17 Y los puso bajo custodia durante tres días.
42:18 Al tercer día les dijo José: "Haced esto —pues yo también temo a Dios— y viviréis.
42:19 Si sois gente de bien, uno de vuestros hermanos se quedará detenido en la prisión mientras los demás hermanos vais a llevar el grano que tanta falta hace en vuestras casas.
42:20 Luego me traéis a vuestro hermano menor; entonces se verá que son verídicas vuestras palabras y no moriréis." —Así lo hicieron ellos.—
42:21 Y se decían el uno al otro: "A fe que somos culpables contra nuestro hermano, cuya angustia veíamos cuando nos pedía que tuviésemos compasión y no le hicimos caso. Por eso nos hallamos en esta angustia."
42:22 Rubén les replicó: "¿Nos os decía yo que no pecarais contra el niño y no me hicisteis caso? ¡Ahora se reclama su sangre!" Génesis 37, 21-22
42:23 Ignoraban ellos que José les entendía, porque mediaba un intérprete entre ellos.
42:24 Entonces José se apartó de su lado y lloró; y volviendo donde ellos tomó a Simeón y le hizo amarrar a vista de todos.
42:25 Mandó José que se les llenaran los envases de grano, que se devolviera a cada uno su dinero en la talega, y que se les pusiera provisiones para el camino; así se hizo con ellos.
42:26 Ellos pusieron su cargamento de grano sobre los burros, y se fueron de allí.
42:27 Al ir a hacer noche, uno de ellos abrió su talega para dar pienso a su burro, y vio que su dinero estaba en la boca de la talega de grano.
42:28 Y dijo a sus hermanos: "Me han devuelto el dinero; lo tengo aquí en mi talega." Se quedaron sin aliento, y se miraban temblando y diciendo: "¿Qué es esto que ha hecho Dios con nosotros?"
42:29 Llegaron donde su padre, a Canaán, y le manifestaron todas sus aventuras, diciéndole:
42:30 "El hombre que es señor del país ha hablado con nosotros duramente y nos ha tomado por espías del país.
42:31 Nosotros le hemos dicho que éramos gente de bien y no espías,
42:32 que éramos doce hermanos, hijos del mismo padre; que uno de nosotros no existía, y que el otro se encontraba actualmente con nuestro padre en Canaán.
42:33 Entonces nos dijo el hombre que es señor del país: "De este modo conoceré si sois gente de bien; dejad conmigo a uno de vosotros, tomad lo que hace falta en vuestras casas y marchaos
42:34 a buscarme a vuestro hermano pequeño. Así conoceré que no sois espías, sino gente de bien. Entonces os entregaré a vuestro hermano y circularéis libremente por el país.""
42:35 Ahora bien, cuando estaban vaciando sus talegas, he aquí que cada uno tenía su dinero en la talega, y tanto ellos como su padre, al ver las bolsas, sintieron miedo.
42:36 Su padre Jacob les dijo: "Me dejáis sin hijos: Falta José, falta Simeón, y encima vais a quitarme a Benjamín. Esto acabará conmigo."
42:37 Dijo Rubén a su padre: "Que mueran mis dos hijos si no te lo traemos. Confíalo a mí y yo te lo devolveré."
42:38 Replicó: "No bajará mi hijo con vosotros, pues su hermano está muerto y sólo me queda él. Si le ocurre cualquier desgracia en ese viaje que vais a hacer, entonces haríais bajar mi vejez con pena al seol."

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CAPÍTULO 43

Segundo viaje a Egipto
43:
1 El hambre seguía abrumando la tierra.
43:2 Así pues, en cuanto acabaron de consumir el grano traído de Egipto, les dijo su padre: "Volved y compradnos algo de comer."
43:3 Judá le dijo: "Bien claro nos dio a entender aquel hombre que no veríamos su rostro si no estaba con nosotros nuestro hermano.
43:4 Si mandas a nuestro hermano con nosotros, bajaremos y te compraremos víveres;
43:5 pero si no le mandas, no bajamos, porque aquel hombre nos dijo: "No os presentéis a mí si no está vuestro hermano con vosotros.""
43:6 Dijo Israel: "¿Por qué para desgracia mía hicisteis saber a ese hombre que teníais otro hermano?"
43:7 Dijeron: "!Él empezó preguntándonos por nuestra familia, diciéndonos: ¿Tenéis aún padre? ¿Vive todavía vuestro padre? ¿Tenéis algún otro hermano? Y nosotros nos limitamos a responder a sus palabras. ¿Podíamos saber que iba a decirnos: Bajad a vuestro hermano?"
43:8 Dijo Judá a su padre Israel: "Deja ir al chico conmigo; deja que vayamos para vivir y no morir ni nosotros, ni tú, ni nuestros pequeños.
43:9 Yo respondo de él, de mi mano lo exigirás si no lo trajere aquí y te lo presentare, y estaría yo en falta contigo a perpetuidad.
43:10 Que lo que es, si no nos hubiéramos entretenido, para estas horas ya estaríamos de vuelta."
43:11 Díjoles su padre Israel: "Siendo así, hacedlo; llevaos de lo más fino del país en vuestras cestas, y bajad a aquel hombre un regalo, un poco de sandácara, un poco de miel, almáciga y ládano, pistachos y almendras.
43:12 Tomáis también con vosotros el doble de plata y devolvéis personalmente la plata devuelta en la boca de vuestras talegas, por si se trata de un error.
43:13 Tomad, pues, a vuestro hermano y volved inmediatamente donde ese hombre;
43:14 que El Sadday os haga hallar misericordia ante ese hombre, y que él os despache y suelte a vuestro otro hermano, y a Benjamín. Por mi parte, si he de perder a mis hijos, qué le vamos a hacer."
43:15 Ellos tomaron dicho regalo y el doble de plata consigo, y asimismo a Benjamín, y poniéndose en marcha bajaron a Egipto y se presentaron a José.
43:16 José vio con ellos a Benjamin, y dijo a su mayordomo: "Lleva a esos hombres a casa, mata algún animal y lo preparas, porque esos hombres van a comer conmigo a mediodía."
43:17 El hombre hizo como le había dicho José, y llevó a los hombres a casa de José.
43:18 Ellos se asustaron porque se les llevaba a casa de José, y dijeron: "Es por lo de la plata devuelta en nuestros sacos la otra vez, por lo que se nos trae acá, para ponernos alguna trampa, caer sobre nosotros y reducirnos a esclavitud, junto con nuestros asnos."
43:19 Y acercándose al mayordomo de José le dijeron a la puerta de la casa:
43:20 "Por favor, señor, nosotros bajamos anteriormente a comprar víveres.
43:21 Pero resultó que cuando fuimos a hacer noche y abrimos nuestras talegas de grano, nos encontramos con que la plata de cada uno estaba en la boca de su talega, nuestra plata bien pesada, y la hemos devuelto con nosotros,
43:22 y además traemos con nosotros más plata para comprar víveres. Ignoramos quién puso nuestra plata en nuestras talegas."
43:23 Díjoles: "La paz sea con vosotros, no temáis. Vuestro Dios y el Dios de vuestro padre os puso ese tesoro en las talegas. Vuestra plata ya me llegó." Y les sacó a Simeón.
43:24 Luego los introdujo en casa de José, les dio agua y se lavaron los pies, y les dio pienso para sus asnos.
43:25 Entonces ellos prepararon el regalo, mientras llegaba José a mediodía, pues oyeron que iban a comer allí.
43:26 Al entrar José en casa, le presentaron el regalo que llevaban consigo y se inclinaron hasta el suelo.
43:27 El les saludó y les preguntó: "Vuestro anciano padre de quien me hablasteis, ¿vive aún?"
43:28 Y le dijeron: "Está bien tu siervo, nuestro padre: todavía vive." Y postrándose se inclinaron.
43:29 Entonces José volvió los ojos y vio a Benjamín, su hermano de madre, y dijo: "¿Este es vuestro hermano menor, de quien me hablasteis?" Y añadió: "Dios te guarde, hijo mío."
43:30 José tuvo que darse prisa, porque le daban ganas de llorar de emoción por su hermano, y entrando en el cuarto lloró allí.
43:31 Luego se lavó la cara, salió y conteniéndose dijo: "Servid la comida."
43:32 Y le sirvieron a él aparte, aparte a ellos, y aparte a los egipcios que comían con él, porque los egipcios no soportan comer con los hebreos, cosa detestable para ellos.
43:33 Sentáronse, pues, delante de él por orden de antigüedad, de mayor a menor, y unos a otros se daban muestras de asombro.
43:34 El fue tomando de delante de sí raciones para ellos, y la ración de Benjamín era cinco veces mayor que la de todos los demás. Ellos bebieron y se alegraron en su compañía.

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CAPÍTULO 44

La copa de José
44:
1 Entonces él dio esta orden a su mayordomo: "Llena de víveres las talegas de estos hombres, cuanto quepa en ellas, y pones el dinero de cada uno en la boca de su talega.
44:2 Y mi copa, la copa de plata, la pones en la boca del saco del pequeño, además del dinero de su compra." Y él hizo conforme a lo que había dicho José.
44:3 Alumbró el día, y se les despachó a ellos con sus asnos.
44:4 Salieron de la ciudad, y no bien se habían alejado, cuando José dijo a su mayordomo: "Levántate y persigue a esos hombres, les das alcance y les dices: ¿Por qué habéis pagado mal por bien?
44:5 ¡Se trata nada menos que de lo que utiliza mi señor para beber, y también para sus adivinaciones! ¡Qué mal habéis obrado!"
44:6 El les alcanzó y les habló a este tenor.
44:7 Ellos le dijeron: "¿Por qué habla mi señor de ese modo? ¡Lejos de tus siervos hacer semejante cosa!
44:8 De modo que te hemos devuelto desde Canaán la plata que encontramos en la boca de nuestras talegas, ¿e íbamos a robar ahora de casa de nuestro señor plata ni oro?
44:9 Aquel de tus siervos a quien se le encuentre, que muera; y también los demás nos haremos esclavos del señor."
44:10 Dijo: "Sea así como decís: aquel a quien se le encuentre, será mi esclavo; pero los demás quedaréis disculpados."
44:11 Ellos se dieron prisa en bajar sus talegas a tierra y fueron abriendo cada cual la suya;
44:12 él les registró empezando por el grande y acabando por el chico, y apareció la copa en la talega de Benjamín.
44:13 Entonces rasgaron ellos sus túnicas, y cargando cada cual su burro regresaron a la ciudad.
44:14 Judá y sus hermanos entraron a casa de José, que todavía estaba allí, y cayeron rostro en tierra.
44:15 José les dijo: "¿Qué habéis hecho? ¡ ignorabais que uno como yo tenía que adivinarlo sin falta?"
44:16 Judá dijo: "¿Qué vamos a decir al señor, qué vamos a hablar, qué excusa vamos a dar? Dios ha hallado culpables a sus siervos, y henos aquí como esclavos de nuestro señor, tanto nosotros como aquel en cuyo poder ha aparecido la copa."
44:17 Replicó: "¡Lejos de mí, hacer eso! Aquel a quien se le ha hallado la copa, ése será mi esclavo, que los demás subiréis sin novedad donde vuestro padre."
44:18 Entonces se le acercó Judá y le dijo: "Con permiso, señor, tu siervo va a pronunciar una palabra a los oídos de mi señor, y que no se encienda tu ira contra tu siervo, pues tú eres como el mismo Faraón.
44:19 Mi señor preguntó a sus siervos: "¿Tenéis padre o algún hermano?"
44:20 Y nosotros dijimos a mi señor: ""Sí, tenemos padre anciano, y un hijo pequeño de su ancianidad. Otro hermano de éste murió; sólo le ha quedado éste de su madre, y su padre le quiere."
44:21 Entonces tú dijiste a tus siervos: "Bajádmelo, que ponga mis ojos sobre él."
44:22 Y dijimos a mi señor: "Imposible que el muchacho deje a su padre, pues si le dejara, éste moriría."
44:23 Pero dijiste a tus siervos: "Pues si no baja vuestro hermano menor con vosotros, no volveréis a verme la cara."
44:24 Así pues, cuando subimos nosotros a mi padre, tu siervo, le expusimos las palabras de mi señor.
44:25 Nuestro padre dijo: "Volved y compradnos algo de comer."
44:26 Dijimos: "No podemos bajar, a menos que nuestro hermano pequeño vaya con nosotros. En ese caso sí bajaríamos. Porque no podemos presentarnos a aquel hombre si no está con nosotros nuestro hermano el pequeño."
44:27 Mi padre, tu siervo, nos dijo: "Bien sabéis que mi mujer me dio a los dos:
44:28 el uno se me marchó, y dije que seguramente habría sido despedazado, y no le he vuelto a ver más hasta ahora.
44:29 Y ahora os lleváis también a éste de mi presencia, y le ocurre alguna desgracia, y habréis hecho bajar mi ancianidad al seol con amargura."
44:30 Ahora, pues, cuando yo llegue a donde mi padre, tu siervo, y el muchacho no esté con nosotros, teniendo como tiene el alma tan apegada a la suya,
44:31 en cuanto vea que falta el muchacho morirá, y tus siervos habrán hecho bajar la ancianidad de nuestro padre, tu siervo, con tristeza al seol.
44:32 La verdad es que tu siervo ha traído al muchacho de junto a su padre bajo palabra de que: "Si no te lo traigo, quedaré en falta para con mi padre a perpetuidad."
44:33 Ahora, pues, que se quede tu siervo en vez del muchacho como esclavo de mi señor, y suba el muchacho con sus hermanos.
44:34 Porque ¿cómo subo yo ahora a mi padre sin el muchacho conmigo? ¡No quiero ni ver la aflicción en que caerá mi padre!"

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CAPÍTULO 45

José se da a conocer
45:
1 Ya no pudo José contenerse delante de todos los que en pie le asistían y exclamó: "Echad a todo el mundo de mi lado." Y no quedó nadie con él mientras se daba a conocer José a sus hermanos. Hechos 7, 13
45:2 (Y se echó a llorar a gritos, y lo oyeron los egipcios, y lo oyó hasta la casa de Faraón.)
45:3 José dijo a sus hermanos: "Yo soy José. ¿Vive aún mi padre?" Sus hermanos no podían contestarle, porque se habían quedado atónitos ante él.
45:4 José dijo a sus hermanos: "Vamos, acercaos a mí." Se acercaron, y él continuó: "Yo soy vuestro hermano José, a quien vendisteis a los egipcios.
45:5 Ahora bien, no os pese mal, ni os dé enojo el haberme vendido acá, pues para salvar vidas me envió Dios delante de vosotros. Génesis 37, 28 Salmo 105, 17
45:6 Porque con éste van dos años de hambre por la tierra, y aún quedan cinco años en que no habrá arada ni siega.
45:7 Dios me ha enviado delante de vosotros para que podáis sobrevivir en la tierra y para salvaros la vida mediante una feliz liberación.
45:8 O sea, que no fuisteis vosotros los que me enviasteis acá, sino Dios, y él me ha convertido en padre de Faraón, en dueño de toda su casa y amo de todo Egipto.
45:9 Subid de prisa a donde mi padre, Génesis 45, 17-18 Hechos 7, 14 y decidle: "Así, dice tu hijo José: Dios me ha hecho dueño de todo Egipto; baja a mí sin demora.
45:10 Vivirás en el país de Gosen, y estarás cerca de mí, tú y tus hijos y nietos, tus ovejas y tus vacadas y todo cuanto tienes.
45:11 Yo te sustentaré allí, pues todavía faltan cinco años de hambre, no sea que quedéis en la miseria tú y tu casa y todo lo tuyo." Génesis 46, 27 Deuteronomio 10, 22 Hechos 7, 14
45:12 Con vuestros propios ojos estáis viendo, y también mi hermano Benjamín con los suyos, que es mi boca la que os habla.
45:13 Notificad, pues, a mi padre toda mi autoridad en Egipto y todo lo que habéis visto, y en seguida bajad a mi padre acá."
45:14 Y echándose al cuello de su hermano Benjamín, lloró; también Benjamín lloraba sobre el cuello de José.
45:15 Luego besó a todos sus hermanos, llorando sobre ellos; después de lo cual sus hermanos estuvieron conversando con él.
45:16 En el palacio de Faraón corrió la voz: "Han venido los hermanos de José." Hechos 7, 13 La cosa cayó bien a Faraón y sus siervos,
45:17 y Faraón dijo a José: "Di a tus hermanos: Haced esto: Cargad vuestras acémilas y poneos inmediatamente en Canaán ,
45:18 tomad a vuestro padre Génesis 45, 9-10 Hechos 7, 14 y vuestras familias, y venid a mí, que yo os daré lo mejor de Egipto, y comeréis lo más pingüe del país.
45:19 Por tu parte, ordénales: Haced esto: Tomad de Egipto carretas para vuestros pequeños y mujeres, y os traéis a vuestro padre.
45:20 Y vosotros mismos no tengáis pena de vuestras cosas, que le mejor de Egipto será para vosotros."
45:21 Así lo hicieron los hijos de Israel; José les proporcionó carretas por orden de Faraón; y les dio provisiones para el camino.
45:22 A todos ellos dio sendas mudas, pero a Benjamín le dio trescientas piezas de plata y cinco mudas.
45:23 A su padre le envió asimismo diez burros cargados de lo mejor de Egipto y diez asnas cargadas de trigo, pan y víveres para el viaje de su padre.
45:24 Luego despidió a sus hermanos, y cuando se iban les dijo: "No os excitéis en el camino."
45:25 Subieron, pues, de Egipto y llegaron a Canaán, a donde su padre Jacob,
45:26 y le anunciaron: "Todavía vive José, y es el amo de todo Egipto." Pero él se quedó impasible, porque no les creía.
45:27 Entonces le repitieron todas las palabras que José les había dicho, vio las carretas que José había enviado para trasportarle, y revivió el espíritu de su padre Jacob.
45:28 Y dijo Israel: "¡Esto me basta! Todavía vive mi hijo José: iré y le veré antes de morirme."

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