LEVÍTICO
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Leyes complementarias
Derechos
y deberes del sacerdote
a)
El holocausto
6:1 Habló así
Yahveh a Moisés:
6:2 Da esta orden a Aarón y a sus
hijos: Esta es la ley del holocausto. (Este es el holocausto que estará
sobre el fuego encendido, sobre el altar, toda la noche hasta la mañana,
y que el fuego del altar mantendrá encendido.)
6:3 El sacerdote se vestirá su
túnica de lino y cubrirá su cuerpo con calzones de lino. Sacará
las cenizas a que el fuego haya reducido las grasas del holocausto sobre el
altar y las depositará junto al altar.
6:4 Después se quitará los
vestidos y se pondrá otros para llevar las cenizas fuera del campamento
a un lugar puro.
6:5 Arderá el fuego sobre el altar
sin apagarse; el sacerdote lo alimentará con leña todas las
mañanas, colocará encima el holocausto y sobre él quemará
el sebo de los sacrificios de comunión.
6:6 Fuego permanente arderá sobre
el altar sin apagarse.
b)
La ofrenda vegetal
6:7 Esta es la ley de la oblación:
Los hijos de Aarón la presentarán delante de Yahveh, frente
al altar;
6:8 uno de ellos tomará de la oblación
un puñado de flor de harina (con su aceite, y todo el incienso que
se añade a la oblación), y lo quemará en el altar, en
memorial, como calmante aroma para Yahveh.
6:9 Aarón y sus hijos comerán
lo que quede de ella; debe comerse sin levadura, en lugar santo. Han de comerlo
en el atrio de la Tienda del Encuentro.
6:10 No se la cocerá con levadura:
es la porción que yo les doy de los manjares que se abrasan para mí.
Es cosa sacratísima, como el sacrificio por el pecado y como el sacrificio
de reparación.
6:11 Todos los varones de los hijos de
Aarón podrán comer de ello. Es ley perpetua para vuestros descendientes,
relativa a los manjares que se abrasan para Yahveh. Todo cuanto los toque
quedará consagrado.
6:12 Habló Yahveh a Moisés,
diciendo:
6:13 Esta es la ofrenda que Aarón
y sus hijos ofrecerán a Yahveh el día de su unción: una
décima de medida de flor de harina, como oblación perpetua,
la mitad por la mañana, y la mitad por la tarde.
6:14 Será preparada con aceite
en la sartén; la ofrecerás bien frita y la presentarás
partida en trozos como una oblación, como calmante aroma para Yahveh.
6:15 También la ofrecerá
el sacerdote ungido que le suceda de entre sus hijos. Es decreto perpetuo.
La oblación será totalmente quemada para Yahveh.
6:16 Cualquier oblación de sacerdote
será total; no se podrá comer.
c)
El sacrificio de expiación
6:17 Habló Yahveh a Moisés, diciendo:
6:18 Habla a Aarón y a sus hijos
y diles: Esta es la ley del sacrificio por el pecado: En el lugar donde se
inmola el holocausto, delante de Yahveh, será inmolada también
la víctima por el pecado. Es cosa sacratísima.
6:19 La comerá el sacerdote que
ofrece la víctima por el pecado. Será comida en lugar santo,
en el atrio de la Tienda del Encuentro.
6:20 Todo cuanto toque esta carne quedará
consagrado y, si su sangre salpica los vestidos, lavarás en lugar santo
la parte salpicada.
6:21 La vasija de barro en que haya sido
cocida se romperá; y si ha sido cocida en vasija de bronce, ésta
se fregará y lavará con agua.
6:22 Todos los varones
de entre los sacerdotes podrán comer de ella. Es cosa sacratísima.
6:23 Pero no se comerá ninguna
víctima ofrecida por el pecado, cuya sangre haya sido introducida en
la Tienda del Encuentro para hacer la expiación en el Santuario: será
consumida por el fuego.
d)
El sacrificio de reparación
7:1 Esta es la ley del sacrificio de reparación:
Es cosa sacratísima.
7:2 En el lugar donde inmolan el holocausto
inmolarán la víctima de reparación, y su sangre se derramará
sobre todos los lados del altar.
7:3 Se ofrecerá todo el sebo de
la víctima: el rabo y el sebo que cubre las entrañas;
7:4 los dos riñones y el sebo adherido
a ellos y a los lomos, y el resto que cubre el hígado; se quitará
todo este sebo junto con los riñones.
7:5 El sacerdote lo quemará sobre
el altar como manjar abrasado para Yahveh. Es un sacrificio de reparación.
7:6 Podrán comerlo todos los varones
de entre los sacerdotes; se comerá en lugar sagrado. Es cosa sacratísima.
7:7 El sacrificio por el pecado es como
el sacrifico de reparación: tienen la misma ley. La víctima
pertenece al sacerdote
que hace la expiación con ella.
7:8 El sacerdote que ofrece el holocausto
de una persona se quedará con la piel de la víctima que le han
ofrecido.
7:9 También toda oblación
cocida al horno y toda la preparada en cazuela o en sartén pertenece
al sacerdote que la ofrece;
7:10 pero toda oblación amasada
con aceite, o seca, se dará a todos los hijos de Aarón, en porciones
iguales.
e)
El sacrificio de comunión
7:11 Esta es la ley del sacrificio de comunión que se
ofrece a Yahveh:
7:12 Si se ofrece en alabanza, se ofrecerán,
juntamente con el sacrificio de alabanza, panes ázimos amasados con
aceite, tortas ázimas untadas de aceite y tortas de flor de harina
amasadas con aceite.
7:13 Se añadirá esta ofrenda
a las tortas de pan fermentado y al sacrificio de comunión en alabanza.
7:14 Se reservará una pieza de
cada clase como ofrenda reservada a Yahveh y corresponderá al sacerdote
que derrama la sangre del sacrificio de comunión.
7:15 La carne del sacrificio de comunión
en alabanza se comerá el mismo día de su ofrecimiento, sin dejar
nada de ella para la mañana siguiente.
7:16 Si se ofrece la víctima en
cumplimiento de un voto, o como ofrenda voluntaria, se comerá el mismo
día en que ha sido ofrecida, y lo que sobre deberá comerse al
día siguiente.
7:17 Pero el tercer día será
quemado lo que quede de la carne de la víctima.
7:18 Si se come la carne de un sacrificio
de comunión al tercer día, no obtendrá favor el oferente
del mismo; no se le tendrá en cuenta. Será abominación.
Y quien coma de ella, cargará con su iniquidad.
7:19 No podrá comerse la carne
que haya tocado cualquier cosa impura; será consumida por el fuego.
Toda persona pura podrá comer la carne.
7:20 Pero quien, en estado de impureza,
coma carne del sacrificio de comunión presentado a Yahveh, ése
será exterminado de su parentela.
7:21 Si alguien toca cualquier cosa inmunda,
sea inmundicia de hombre, o de animal, o cualquier otra abominación
impura y luego come de la carne del sacrificio de comunión ofrecido
a Yahveh, será exterminado de su parentela.
Prescripciones diversas
a) La grasa y la sangre
7:22
Habló Yahveh a Moisés, diciendo:
7:23 Habla a los israelitas y diles: No
comeréis sebo de buey, ni de cordero ni de cabra.
7:24 El sebo de animal muerto o destrozado
podrá servir para cualquier uso, pero en modo alguno lo comeréis.
7:25 Porque todo aquel que coma sebo de
animal del que suele ofrecerse manjar abrasado a Yahveh, será exterminado
de su parentela.
7:26 Tampoco comeréis
sangre, ni de ave ni de animal, en ninguno de los lugares en que habitaréis.
7:27 Todo el que coma cualquier clase
de sangre, ése será exterminado de su parentela.
b)
Porción de los sacerdotes
7:28 Yahveh habló a Moisés, diciendo:
7:29 Habla a los israelitas y diles: Quien
ofrezca a Yahveh un sacrificio de comunión, presente a Yahveh una porción
de su sacrificio.
7:30 Con sus propias
manos llevará los manjares que se abrasarán para Yahveh: él
mismo presentará el sebo y el pecho; el pecho para mecerlo como ofrenda
mecida ante Yahveh.
7:31 El sacerdote quemará el sebo
sobre el altar; el pecho será para Aarón y sus hijos.
7:32 Daréis también al sacerdote,
como ofrenda reservada, la pierna derecha de vuestros sacrificios de comunión.
7:33 Esta pierna derecha pertenecerá
a aquel de los hijos de Aarón que haya ofrecido la sangre y el sebo
de los sacrificios de comunión.
7:34 Pues yo sustraigo a los israelitas,
de sus sacrificios de comunión, el pecho mecido y la pierna reservada
para dárselos al sacerdote Aarón y a sus hijos, por decreto
perpetuo entre los israelitas.
7:35 Esta es la porción
de Aarón y la porción de sus hijos, en los manjares que se abrasan
en honor de Yahveh, desde el día en que los presentó para ejercer
el sacerdocio de Yahveh.
7:36 Esto mandó Yahveh que los
israelitas les dieran el día en que los ungió, como decreto
perpetuo de generación en generación.
Conclusión
7:37 Esta es la ley del holocausto, de la oblación, del
sacrificio por el pecado, del sacrificio de reparación, del sacrificio
de investidura y del sacrificio de comunión,
7:38 que Yahveh prescribió a Moisés
en el monte Sinaí, el día en que mandó a los israelitas
que presentaran sus ofrendas a Yahveh en el desierto del Sinaí.
II. INVESTIDURA DE LOS SACERDOTES Y COMIENZO DEL CULTO
Rito
de consagración
Éxodo
29, 1-37
8:1
Yahveh habló así a Moisés:
8:2 "Toma a Aarón y con él
a sus hijos, y también las vestiduras, el óleo de la unción,
el novillo para el sacrificio por el pecado, los dos carneros y el canastillo
de los ázimos;
8:3 y congrega a toda la comunidad a la
entrada de la Tienda del Encuentro."
8:4 Moisés hizo como Yahveh le
había mandado, y se congregó la comunidad a la entrada de la
Tienda del Encuentro.
8:5 Moisés dijo a la comunidad:
"Esto es lo que Yahveh ha ordenado hacer."
8:6 Moisés mandó entonces
que Aarón y sus hijos se acercaran y los lavó con agua.
8:7 Puso sobre Aarón la túnica
y se la ciñó con la faja; lo vistió con el manto y poniéndole
encima el efod, se lo ciñó atándoselo con la cinta del
efod.
8:8 Luego, le impuso el pectoral en el
que depositó el Urim y el Tummim.
8:9 Colocó también la tiara
sobre su cabeza y puso en su parte delantera la lámina de oro, la diadema
santa, como Yahveh había mandado a Moisés.
8:10 Después Moisés tomó
el óleo de la unción y ungió la Morada con todas las
cosas que contenía para consagrarlas.
8:11 Roció con él por siete
veces el altar y ungió el altar con todos su utensilios, así
como la pila con su base, para consagrarlos.
8:12 Y derramando óleo de la unción
sobre la cabeza de Aarón, lo ungió para consagrarlo.
8:13 Luego Moisés mandó
que se acercaran los hijos de Aarón; los vistió con las túnicas,
les ciñó la faja y les puso las mitras, como Yahveh había
mandado a Moisés.
8:14 Después hizo traer el novillo
para el sacrificio por el pecado, y Aarón y sus hijos impusieron las
manos sobre la cabeza del novillo, víctima por el pecado.
8:15 Moisés
lo inmoló. Tomó la sangre y mojó con su dedo los cuernos
del altar, todo en derredor,
para purificarlo. Después derramó la sangre al pie del altar;
de esta manera lo consagró haciendo por él la expiación.
8:16 Tomó luego todo el sebo que
cubre las entrañas, el que queda junto al hígado, y los dos
riñones con su sebo; y lo quemó Moisés sobre el altar.
8:17 Pero en cuanto a la piel, la carne
y los excrementos del novillo, los quemó fuera del campamento, como
Yahveh había mandado a Moisés.
8:18 Después hizo traer el carnero
del holocausto, sobre cuya cabeza Aarón y sus hijos impusieron las
manos.
8:19 Moisés lo inmoló y
roció con la sangre todos los lados del altar.
8:20 El carnero fue partido en trozos
y Moisés quemó la cabeza, los trozos y el sebo;
8:21 después de lavar en agua las
entrañas y las patas, Moisés quemó todo el carnero en
el altar, como holocausto de calmante aroma, manjar abrasado para Yahveh,
como Yahveh había mandado a Moisés.
8:22 Hizo luego traer el segundo carnero,
el carnero del sacrificio de la investidura, y Aarón y sus hijos impusieron
las manos sobre la cabeza del carnero.
8:23 Moisés lo inmoló, y,
tomando su sangre, mojó el lóbulo de la oreja derecha de Aarón,
el pulgar de su mano derecha de Aarón, el pulgar de su mano derecha
y el de su pie derecho.
8:24 Después Moisés hizo
que se acercaran los hijos de Aarón, les untó con la sangre
el lóbulo de la oreja derecha, el pulgar de su mano derecha y el de
su pie derecho; y derramó la sangre sobre el altar, todo en derredor.
8:25 Tomó luego el sebo: el rabo,
todo el sebo que cubre las entrañas, el que queda junto al hígado,
los dos riñones con su sebo y la pierna derecha.
8:26 Sacó del canastillo de los
ázimos que estaba ante Yahveh un pan ázimo, una torta de pan
amasada con aceite y otra torta untada, y las puso sobre el sebo y sobre la
pierna derecha.
8:27 Entregó todo esto en manos
de Aarón y en manos de sus hijos haciéndolo mecer como ofrenda
mecida ante Yahveh.
8:28 Moisés lo recibió de
sus manos y lo quemó en el altar, encima del holocausto. Era el sacrificio
de investidura, calmante aroma, manjar abrasado en honor de Yahveh.
8:29 Moisés tomó entonces
el pecho y lo meció como ofrenda mecida ante Yahveh; era ésta
la porción del carnero de la investidura que pertenecía a Moisés,
como Yahveh se lo había mandado.
8:30 Después
Moisés tomó óleo de la unción y sangre de la que
había encima del altar, roció a Aarón y sus vestiduras
de sus hijos. Así consagró
a Aarón y sus vestiduras, así como a sus hijos y las vestiduras
de sus hijos.
8:31 Moisés dijo a Aarón
y a sus hijos: "Coced la carne a la entrada de la Tienda del Encuentro
y comedla allí mismo; comed también el pan del canastillo de
la investidura tal como lo he mandado diciendo: Aarón y sus hijos lo
comerán.
8:32 Quemaréis la carne sobrante
y el pan.
8:33 Y no os apartaréis de la entrada
de la Tienda del Encuentro por espacio de siete días, hasta el día
en que se cumplan los días de vuestra investidura; porque siete días
durará vuestra investidura.
8:34 Yahveh mandó que se procediera
como se ha procedido hoy para hacer expiación por vosotros.
8:35 Así quedaréis siete
días, día y noche, a la entrada de la Tienda del Encuentro,
guardando la norma de Yahveh para no morir, pues así me fue ordenado."
8:36 Aarón y sus hijos hicieron
cuanto Yahveh había mandado por medio de Moisés.
Primeros
sacrificios de los nuevos sacerdotes
9:1 El día octavo Moisés llamó a Aarón
y a sus hijos, y a los ancianos de Israel.
9:2 Dijo a Aarón:
"Trae un becerro para el sacrificio por el pecado y un carnero para el
holocausto, ambos sin defecto, para ofrecerlos ante Yahveh.
9:3 Hablarás a los israelitas,
diciendo: "Tomad un macho cabrío para el sacrificio por el pecado
y un becerro y un cordero, ambos de un año y sin defecto, para el holocausto;
9:4 para los sacrificios de comunión,
un toro y un carnero, que se sacrificarán ante Yahveh; y una oblación
amasada con aceite. Cierto que hoy se os mostrará Yahveh.""
9:5 Trajeron, pues, ante la Tienda del
Encuentro lo que Moisés había mandado; toda la comunidad se
acercó y se mantuvo delante de Yahveh.
9:6 Dijo entonces Moisés: "Esto
es lo que ha mandado Yahveh; hacedlo y se os mostrará la gloria de
Yahveh."
9:7 Después Moisés
dijo a Aarón: "Acércate al altar, ofrece tu sacrificio
por el pecado y tu holocausto, y haz la expiación por ti mismo y por
tu casa; presenta también la ofrenda del pueblo
y haz la expiación por ellos, como Yahveh lo ha prescrito."
9:8 Acercóse, pues, Aarón
al altar e inmoló el becerro del sacrificio por su propio pecado.
9:9 Los hijos de Aarón le presentaron
la sangre; y él, mojando su dedo en la sangre, untó con ella
los cuernos del altar y derramó la sangre al pie del altar.
9:10 Luego quemó sobre el altar
el sebo, los riñones y lo que queda junto al hígado de la víctima
por el pecado, como Yahveh había mandado a Moisés;
9:11 pero quemó la carne y la piel
fuera del campamento.
9:12 Después inmoló la víctima
del holocausto y los hijos de Aarón le presentaron la sangre, que derramó
sobre todos los lados del altar.
9:13 Le presentaron la víctima
del holocausto en trozos, juntamente con la cabeza, y lo quemó todo
sobre el altar.
9:14 Y habiendo lavado las entrañas
y las patas, las quemó encima del holocausto sobre el altar.
9:15 Después presentó la
ofrenda del pueblo: tomó el macho cabrío correspondiente al
sacrificio por el pecado del pueblo, lo inmoló y lo sacrificó
como el primero.
9:16 Ofreció el holocausto, haciéndolo
según la norma.
9:17 Además presentó lo
oblación. Tomando un puñado de ella, la quemó en el altar
encima del holocausto de la mañana.
9:18 Inmoló
asimismo el toro y el carnero como sacrificio de comunión por el pueblo.
Los hijos de Aarón le entregaron la sangre, que él derramó
sobre todos los lados del altar.
9:19 En cuanto a las partes grasas del
toro y del carnero, el rabo, el sebo que cubre las entrañas, los riñones
y lo que queda junto al hígado,
9:20 las puso sobre los pechos de las
víctimas, y él las quemó sobre el altar;
9:21 Aarón por su parte meció
los pechos y la pierna derecha como ofrenda mecida ante Yahveh conforme Moisés
había mandado.
9:22 Entonces Aarón,
alzando las manos hacia el pueblo, lo bendijo;
después de haber acabado el sacrificio por el pecado, el holocausto
y el sacrificio de comunión, descendió.
9:23 Luego Moisés
y Aarón entraron en la Tienda del Encuentro y, cuando salieron, bendijeron
al pueblo. La gloria de Yahveh se dejó ver de todo el pueblo.
9:24 Salió fuego de la presencia
de Yahveh que consumió el holocausto y las partes grasas puestas sobre
el altar.
Todo el pueblo al verlo prorrumpió en gritos de júbilo y cayó
rostro en tierra.
Reglas complementarias
a)
Muerte de Nadab y Abihú
10:1 Nadab y Abihú, hijos de Aarón, tomaron cada
uno su incensario, pusieron fuego en ellos y, tras echar incienso encima,
ofrecieron ante Yahveh un fuego profano,
que él no les había mandado.
10:2 Entonces salió de la presencia
de Yahveh un fuego que los devoró, y murieron delante de Yahveh.
10:3 Moisés dijo entonces a Aarón:
"Esto es lo que Yahveh ha declarado diciendo: Entre los cercanos a mí
mostraré mi santidad. y ante la faz del pueblo manifestaré mi
gloria." Aarón no dijo nada.
b)
Duelo por Nadab y Abihú
10:4
Moisés llamó a Missael y a Elsafán, hijos de Uzziel,
tío paterno de Aarón, y les dijo: "Acercaos, retirad a
vuestros hermanos de delante del santuario y llevadlos fuera del campamento."
10:5 Se acercaron y los llevaron en sus
propias túnicas fuera del campamento, como Moisés había
mandado.
10:6 Moisés dijo a Aarón
y a sus hijos, Eleazar e Itamar: "No llevéis la cabeza desgreñada,
ni rasguéis vuestros vestidos, para no morir, pues la ira de Yahveh
recae sobre toda la comunidad. Vuestros hermanos, toda la casa de Israel,
llorarán a los abrasados por el fuego de Yahveh.
10:7 No os apartéis de la entrada
de la Tienda del Encuentro, no sea que muráis, pues tenéis sobre
vosotros la unción de Yahveh." Ellos obedecieron a la palabra
de Moisés.
10:8 Yahveh habló a Aarón,
diciendo:
10:9 "Cuando hayáis
de entrar en la Tienda del Encuentro, no bebáis vino ni bebida que
pueda embriagar,
ni tú ni tus hijos, no sea que muráis. Decreto perpetuo es éste
para vuestros descendientes,
10:10 para que podáis
distinguir entre lo sagrado y lo profano,
entre lo impuro y lo puro,
10:11 y enseñar a los israelitas
todos los preceptos que Yahveh les ha dado por medio de Moisés.
10:12 Moisés dijo a Aarón
y a Eleazar e Itamar, los hijos que le quedaban: "Tomad la oblación
que queda de los manjares que se abrasan en honor de Yahveh y comedla sin
levadura junto al altar, pues es cosa sacratísima.
10:13 La comeréis
en lugar sagrado, por ser la porción tuya y la porción de tus
hijos, de los manjares que se abrasan en honor de Yahveh, pues así
me ha ordenado.
10:14 Tú, y contigo tus hijos y
tus hijas, comeréis también en lugar puro el pecho mecido y
la pierna reservada, porque os han sido dados como porción tuya y de
tus hijos, de los sacrificios de comunión de los israelitas.
10:15 Ellos traerán
la pierna reservada y el pecho mecido, además de las grasas que han
de ser abrasadas para Yahveh como ofrenda mecida delante de Yahveh; serán
la porción perpetua para ti y para tus hijos junto a ti, según
ha mandado Yahveh."
10:16 Moisés preguntó con
interés acerca del macho cabrío del sacrificio por el pecado;
pero he aquí que había sido ya quemado. Irritado contra Eleazar
e Itamar, los hijos que le habían quedado a Aarón, dijo:
10:17 "¿Por
qué no comisteis en lugar sagrado la víctima del sacrificio
por el pecado? Pues era cosa sacratísima
que se os daba a vosotros para quitar la falta de la comunidad, haciendo expiación
por ellos ante Yahveh.
10:18 Teníais que haberla comido
en lugar sagrado según os había ordenado, porque su sangre no
había sido llevada al interior del santuario."
10:19 Respondió Aarón a
Moisés: "Mira que ellos han presentado hoy su sacrificio por el
pecado y su holocausto delante de Yahveh, y me ha sucedido esto; ¿si
yo hubiera comido la víctima por el pecado, acaso hubiera sido esto
grato a Yahveh?"
10:20 Cuando Moisés oyó
esto, se dio por satisfecho.