NÚMEROS
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El
castigo del Señor en Taberá
11:1
Una vez, el pueblo se quejó amargamente delante del Señor. Cuando
el Señor los oyó, se llenó de indignación. El
fuego del Señor se encendió contra ellos y devoró el
extremo del campamento.
11:2 El pueblo pidió auxilio a
Moisés. Este intercedió ante el Señor, y se apagó
el fuego.
11:3 Aquel lugar fue llamado Taberá
que significa Incendio porque allí se había encendido
el fuego del Señor contra los israelitas.
Las
quejas del pueblo en el desierto
11:4
La turba de los advenedizos que se habían mezclado con el pueblo se
dejó llevar de la gula, y los israelitas se sentaron a llorar a gritos,
diciendo: "¡Si al menos tuviéramos carne para comer!
11:5 ¡Cómo recordamos los
pescados que comíamos gratis en Egipto, y los pepinos, los melones,
los puerros, las cebollas y los ajos!
11:6 ¡Ahora nuestras gargantas están
resecas! ¡Estamos privados de todo, y nuestros ojos no ven nada más
que el maná!"
11:7
El maná se parecía a la semilla de cilantro y su color era semejante
al del bedelio.
11:8 El pueblo tenía que ir a buscarlo;
una vez recogido, lo trituraban con piedras de moler o lo machacaban en un
mortero, lo cocían en una olla, y lo preparaban en forma de galletas.
Su sabor era como el de un pastel apetitoso.
11:9 De noche, cuando
el rocío caía sobre el campamento, también caía
el maná.
La
intercesión de Moisés
11:10
Moisés oyó llorar al pueblo, que se había agrupado por
familias, cada uno a la entrada de su carpa. El Señor se llenó
de una gran indignación, pero Moisés, vivamente contrariado,
11:11 le dijo: "¿Por qué
tratas tan duramente a tu servidor? ¿Por qué no has tenido compasión
de mí, y me has cargado con el peso de todo este pueblo?
11:12 ¿Acaso he sido yo el que
concibió a todo este pueblo, o el que lo dio a luz, para que me digas:
Llévalo en tu regazo, como la nodriza lleva a un niño
de pecho, hasta la tierra que juraste dar a sus padres?
11:13 ¿De dónde voy a sacar
carne para dar de comer a todos los que están llorando a mi lado y
me dicen: Danos carne para comer?
11:14 Yo solo no puedo soportar el peso
de todo este pueblo: mis fuerzas no dan para tanto.
11:15 Si me vas a seguir tratando de ese
modo, mátame de una vez. Así me veré libre de mis males".
La
respuesta del Señor
11:16
El Señor respondió a Moisés: "Reúneme a setenta
de los ancianos de Israel deberás estar seguro de que son realmente
ancianos y escribas del pueblo llévalos a la Carpa del Encuentro,
y que permanezcan allí junto contigo.
11:17 Yo bajaré hasta allí,
te hablaré, y tomaré algo del espíritu que tú
posees, para comunicárselo a ellos. Así podrán compartir
contigo el peso de este pueblo, y no tendrás que soportarlo tú
solo.
11:18 También dirás al pueblo:
Purifíquense para mañana y comerán carne. Ya que ustedes
han llorado delante del Señor, diciendo: ¡Si al menos tuviéramos
carne para comer! ¡Qué bien estábamos en Egipto!,
el Señor les dará de comer carne.
11:19 Y no la comerán un día,
ni dos, ni diez, ni veinte,
11:20 sino un mes entero, hasta que se
les salga por las narices y les provoque repugnancia. Porque han despreciado
al Señor que está en medio de ustedes, y han llorado en su presencia,
diciendo: ¿Para qué habremos salido de Egipto?"
11:21 Moisés dijo entonces: "El
pueblo que me rodea está formado por seiscientos mil hombres de a pie,
¿y tú dices que le darás carne para comer un mes entero?
11:22 Si se degollaran ovejas y vacas,
¿alcanzarían para todos? Y si se reunieran todos los peces del
mar, ¿tendrían bastante?"
11:23 Pero el Señor respondió
a Moisés: "¿Acaso hay un límite para el poder del
Señor? En seguida verás si lo que acabo de decirte se cumple
o no".
La
comunicación del espíritua los ancianos
11:24
Moisés salió a comunicar al pueblo las palabras del Señor.
Luego reunió a setenta hombres entre los ancianos del pueblo, y los
hizo poner de pie alrededor de la Carpa.
11:25 Entonces el Señor descendió
en la nube y le habló a Moisés. Después tomó algo
del espíritu que estaba sobre él y lo infundió a los
setenta ancianos. Y apenas el espíritu se posó sobre ellos,
comenzaron a hablar en éxtasis; pero después no volvieron a
hacerlo.
11:26
Dos hombres uno llamado Eldad y el otro Medad se habían
quedado en el campamento; y como figuraban entre los inscritos, el espíritu
se posó sobre ellos, a pesar de que no habían ido a la Carpa.
Y también ellos se pusieron a hablar en éxtasis.
11:27 Un muchacho vino corriendo y comunicó
la noticia a Moisés, con estas palabras: "Eldad y Medad están
profetizando en el campamento".
11:28 Josué, hijo de Nun, que desde
su juventud era ayudante de Moisés, intervino diciendo: "Moisés,
señor mío, no se lo permitas".
11:29 Pero Moisés le respondió:
"¿Acaso estás celoso a causa de mí? ¡Ojalá
todos fueran profetas en el pueblo del Señor, porque él les
infunde su espíritu!".
11:30 Luego Moisés volvió
a entrar en el campamento con todos los ancianos de Israel.
Las
codornices
11:31
Entonces se levantó un viento enviado por el Señor, que trajo
del mar una bandada de codornices y las precipitó sobre el campamento.
Las codornices cubrieron toda la extensión de un día de camino,
a uno y otro lado del campamento, hasta la altura de un metro sobre la superficie
del suelo.
11:32 El pueblo se puso a recoger codornices
todo el día, toda la noche y todo el día siguiente. El que había
recogido menos, tenía diez medidas de unos cuatrocientos cincuenta
litros cada una. Y las esparcieron alrededor de todo el campamento.
11:33
La carne estaba todavía entre sus dientes, sin masticar, cuando la
ira del Señor se encendió contra el pueblo, y el Señor
lo castigó con una enorme mortandad.
11:34 El lugar fue
llamado Quibrot Hataavá
que significa Tumbas de la Gula porque allí enterraron
a la gente que se dejó llevar por la gula.
11:35
Desde Quibrot Hataavá el pueblo siguió avanzando hasta Jaserot,
y allí se detuvo.
Las
murmuraciones de Miriam y de Aarón contra Moisés
12:1
Miriam y Aarón se pusieron a murmurar contra Moisés a causa
de la mujer cusita con la que este se había casado. Moisés,
en efecto, se había casado con una mujer de Cus.
12:2 "¿Acaso el Señor
ha hablado únicamente por medio de Moisés?, decían. ¿No
habló también por medio de nosotros?". Y el Señor
oyó todo esto.
12:3 Ahora bien, Moisés era un
hombre muy humilde, más humilde que cualquier otro hombre sobre la
tierra.
El
elogio del Señor a Moisés
12:4
De pronto, el Señor dijo a Moisés, a Aarón y a Miriam:
"Vayan los tres a la Carpa del Encuentro". Cuando salieron los tres,
12:5 el Señor descendió
en la columna de nube y se detuvo a la entrada de la Carpa. Luego llamó
a Aarón y a Miriam. Los dos se adelantaron,
12:6 y el Señor les dijo: "Escuchen
bien mis palabras: Cuando
aparece entre ustedes un profeta, yo
me revelo a él en una visión, le
hablo en un sueño.
12:7
No sucede así con mi servidor Moisés: él
es el hombre de confianza en toda mi casa.
12:8
Yo hablo con él cara a cara, claramente,
no con enigmas, y
él contempla la figura del Señor. ¿Por
qué entonces ustedes se han atrevido a hablar contra mi servidor Moisés?".
12:9
Y lleno de indignación contra ellos, el Señor se alejó.
El
castigo de Miriam
12:10
Apenas la nube se retiró de encima de la Carpa, Miriam se cubrió
de lepra,
quedando
blanca como la nieve. Cuando Aarón se volvió hacia ella y vio
que estaba leprosa,
12:11 dijo a Moisés: "Por
favor, señor, no hagas pesar sobre nosotros el pecado que hemos cometido
por necedad.
12:12 No permitas que ella sea como el
aborto, que al salir del seno materno ya tiene consumida la mitad de su carne".
12:13 Moisés invocó al Señor,
diciendo: "¡Te ruego, Dios, que la cures!".
12:14 Pero el Señor
le respondió: "Si su padre la hubiera escupido en la cara, ¿no
tendría que soportar ese oprobio durante siete días? Que esté
confinada fuera del campamento durante siete días,
y al cabo de ellos vuelva a ser admitida".
12:15 Así Miriam quedó confinada
fuera del campamento durante siete días, y el pueblo no reanudó
la marcha hasta que fue admitida de nuevo.
12:16 Después el pueblo salió
de Jaserot y acampó en el desierto de Parán.
La
exploración de Canaán
Deuteronomio
1, 19-33
13:1
El Señor dijo a Moisés:
13:2 "Envía unos hombres a
explorar el país de Canaán, que yo doy a los israelitas; enviarás
a un hombre por cada una de sus tribus paternas, todos ellos jefes de tribu".
13:3 Entonces Moisés los envió
desde el desierto de Parán, según la orden del Señor.
Todos estos hombres eran jefes de los israelitas,
13:4 y sus nombres eran los siguientes:
Por
la tribu de Rubén, Samuá, hijo de Zacur;
13:5
por la tribu de Simeón, Safat, hijo de Jorí;
13:6
por la tribu de Judá, Caleb, hijo de Iefuné;
13:7
por la tribu de Isacar, Igal, hijo de José;
13:8
por la tribu de Efraím, Oseas, hijo de Nun;
13:9
por la tribu de Benjamín, Paltí, hijo de Rafú;
13:10
por la tribu de Zabulón, Gadiel, hijo de Sodí;
13:11
por la tribu de José, o sea, por la tribu de Manasés, Gadí,
hijo de Susí;
13:12
por la tribu de Dan, Amiel, hijo de Guemalí;
13:13
por la tribu de Aser, Setur, hijo de Miguel;
13:14
por la tribu de Neftalí, Najbí, hijo de Vofsí;
13:15
por la tribu de Gad, Gueuel, hijo de Maquí.
13:16
Estos son los nombres de las personas que envió Moisés a explorar
elpaís. Y a Oseas, hijo de Nun, Moisés lo llamó Josué.
13:17
Cuando Moisés los envió a explorar el territorio de Canaán,
les dijo: "Suban ahí, por el Négueb, y luego avancen hasta
la región montañosa.
13:18 Observen cómo es el país,
y si la gente que lo ocupa es fuerte o débil, escasa o numerosa.
13:19 Fíjense también si
la tierra donde viven es buena o mala, y si las ciudades en que habitan son
abiertas o fortificadas;
13:20 si el suelo es fértil o árido,
y si está arbolado o no. Tengan valor, y traigan algunos frutos de
la región". Esto
sucedió en el tiempo de las primeras uvas.
13:21 Los hombres fueron a
explorar el país, desde el desierto de Cin hasta Rejob, a la Entrada
de Jamat.
13:22 subieron por el Négueb y
llegaron a Hebrón, donde vivían Ajimán, Sesai y Talmai,
descendientes de Anac Hebrón había sido fundada siete
años antes que Tanis de Egipto .
13:23 Cuando llegaron al valle de Escol,
cortaron una rama de vid con un racimo de uvas, y tuvieron que llevarla entre
dos, sostenida con una vara. También recogieron granadas e higos.
13:24 Ese lugar fue llamado valle de Escol
que significa Racimo a causa del racimo que los israelitas habían
cortado allí.
El
informe de los exploradores
13:25
Al cabo de cuarenta días volvieron de explorar el país.
13:26 Entonces fueron a ver a Moisés,
a Aarón y a toda la comunidad de los israelitas en Cades, en el desierto
de Parán, y les presentaron su informe, al mismo tiempo que les mostraban
los frutos del país.
13:27 Les contaron lo siguiente: "Fuimos
al país donde ustedes nos enviaron; es realmente un país que
mana leche y miel, y estos son sus frutos.
13:28 Pero, ¡qué poderosa
es la gente que ocupa el país! Sus ciudades están fortificadas
y son muy grandes. Además, vimos allí a los anaquitas.
13:29 Los amalecitas habitan en la región
del Négueb; los hititas, los jebuseos y los amorreos ocupan la región
montañosa; y los cananeos viven junto al mar y a lo largo del Jordán".
13:30
Caleb trató de animar al pueblo que estaba junto a Moisés, diciéndole:
"Subamos en seguida y conquistemos el país, porque ciertamente
podremos contra él".
13:31 Pero los hombres que habían
subido con él replicaron: "No podemos atacar a esa gente, porque
es más fuerte que nosotros".
13:32 Y divulgaron entre los israelitas
falsos rumores acerca del país que habían explorado, diciendo:
"La tierra que recorrimos y exploramos devora a sus propios habitantes.
Toda la gente que vimos allí es muy alta.
13:33 Vimos a los
gigantes
los anaquitas son raza de gigantes. Nosotros nos sentíamos
como langostas delante de ellos, y esa es la impresión que debimos
darles".
La
rebelión de Israel
14:1
Entonces la comunidad en pleno prorrumpió en fuertes gritos, y el pueblo
lloró toda aquella noche.
14:2 Los israelitas protestaban contra
Moisés y Aarón, y toda la comunidad les decía: ¡Ojalá
hubiéramos muerto en Egipto! ¡Ojalá muriéramos
en este desierto!
14:3 ¿Por qué el Señor
nos quiere hacer entrar en esa tierra donde caeremos bajo la espada? ¡Nuestras
mujeres y nuestros hijos serán llevados como botín! ¡Más
nos valdría regresar a Egipto!
14:4 Y se decían unos a otros:
"¡Elijamos un jefe y volvamos a Egipto!"
14:5
Moisés y Aarón cayeron con el rostro en tierra delante de toda
la comunidad de los israelitas reunidos en asamblea.
14:6 Pero Josué, hijo de Nun, y
Caleb, hijo de Iefuné que estaban entre los que habían
explorado el país rasgaron su ropa
14:7 y dijeron a toda la comunidad de
los israelitas: "La tierra que hemos recorrido y explorado es extraordinariamente
buena.
14:8 Si el Señor nos favorece,
nos hará entrar en esa tierra que mana leche y miel, y nos la dará.
14:9 Pero no se rebelen
contra el Señor,
ni le tengan miedo a la gente del país, porque los venceremos fácilmente.
Su sombra protectora se ha apartado de ellos; con nosotros, en cambio, está
el Señor. ¡No les tengan miedo!"
La
indignación del Señor
14:10
Toda la comunidad amenazaba con matarlos a pedradas, cuando la gloria del
Señor se manifestó a todos los israelitas en la Carpa del Encuentro.
14:11 Y el Señor dijo a Moisés:
"¿Hasta cuándo este pueblo me seguirá despreciando?
¿Hasta cuándo no creerán en mí, a pesar de los
signos que realicé en medio de ellos?
14:12 Los voy a castigar con una peste
y los voy a desheredar. De ti, en cambio, suscitaré una nación
mucho más fuerte que ellos".
14:13
Pero Moisés respondió al Señor:
"Cuando
oigan la noticia los egipcios de cuyo país sacaste a este pueblo
gracias a tu poder
14:14 se la pasarán a los habitantes
de esa tierra. Ellos han oído que tú, Señor, estás
en medio de este pueblo; que te dejas ver claramente cuando tu nube se detiene
sobre ellos; y que avanzas delante de ellos, de día en la columna de
nube, y de noche en la columna de fuego.
14:15 Si haces morir a este pueblo como
si fuera un solo hombre, las naciones que conocen tu fama, dirán:
14: 16 El Señor era impotente
para llevar a ese pueblo hasta la tierra que le había prometido con
un juramento, y los mató en el desierto.
14:17 Por eso, Señor, manifiesta
la grandeza de tu poder, como tú lo has declarado, cuando dijiste:
14:18 El Señor
es lento para enojarse y está lleno de misericordia.
Él
tolera la maldad y la rebeldía, pero no las deja impunes, sino que
castiga la culpa de los padres en los hijos y en los nietos hasta la cuarta
generación.
14:19 Perdona, por favor, la culpa de
este pueblo según tu gran misericordia y como lo has venido tolerando
desde Egipto hasta aquí".
El
castigo de la infidelidad
Deuteronomio
1, 34-40
14:20
El Señor respondió: "Lo perdono, como tú me lo has
pedido.
14:21 Sin embargo tan cierto como
que yo vivo, y que la gloria del Señor llena toda la tierra
14:22 ninguno de los hombres que vieron
mi gloria y los prodigios que realicé en Egipto y en el desierto, ninguno
de los que ya me han puesto a prueba diez veces y no me han obedecido,
14:23 verá la tierra que prometí
a sus padres con un juramento; no la verá ninguno de los que me han
despreciado.
14:24 En cuanto a
mi servidor Caleb, por estar animado de otro espíritu y haberse mantenido
fiel a mí, lo llevaré a la tierra donde ya entró una
vez, y sus descendientes la poseerán.
14:25 Pero como los amalecitas y los cananeos
ocupan el valle, den vuelta mañana y partan para el desierto por el
camino del Mar Rojo".
14:26
Luego el Señor dijo a Moisés y a Aarón:
14:27 "¿Hasta cuándo
esta comunidad perversa va a seguir protestando contra mí? Ya escuché
las incesantes protestas de los israelitas.
14:28 Por eso, diles:
Juro por mi vida, palabra del Señor, que los voy a tratar conforme
a las palabras que ustedes han pronunciado.
14:29 Por haber protestado
contra mí, sus cadáveres quedarán tendidos en el desierto:
los cadáveres de todos los registrados en el censo, de todos los que
tienen más de veinte años.
14:30 Ni uno solo
entrará en la tierra donde juré establecerlos,
salvo Caleb hijo de Iefuné
y Josué hijo de Nun.
14:31 A sus hijos, en cambio, a los que
ustedes decían que iban a ser llevados como botín, sí
los haré entrar; ellos conocerán la tierra que ustedes han despreciado.
14:32 Pero los cadáveres de ustedes
quedarán tendidos en este desierto.
14:33 Mientras tanto,
sus hijos andarán vagando por el desierto durante cuarenta años,
sufriendo por las prostituciones de ustedes, hasta que el último cadáver
quede tendido en el desierto.
14:34 Ustedes cargarán con su culpa
durante cuarenta años, por los cuarenta días que emplearon en
explorar la tierra: a razón de un año por cada día. Entonces
conocerán lo que significa rebelarse contra mí.
14:35 Así lo he dispuesto yo, el
Señor. De esa manera trataré a toda esta comunidad perversa
que se ha confabulado contra mí: hasta el último hombre morirá
en este desierto".
14:36
Los hombres que Moisés envió a explorar el territorio esos
que al volver instigaron a toda la comunidad a protestar contra él,
difundiendo falsos rumores
14: 37 y propagando malas noticias acerca
de la tierra cayeron muertos en la presencia del Señor.
14: 38 De los que habían ido a
explorar el territorio, solamente sobrevivieron Josué, hijo de Nun,
y Caleb, hijo de Iefuné.
La
presunción y la derrota de los israelitas
Deuteronomio
1, 41-46
14:39
Cuando Moisés repitió estas palabras a todos los israelitas,
el pueblo quedó muy afligido.
14:40 Y a la madrugada del día
siguiente subieron a la parte más alta de la montaña, diciendo:
"Estamos preparados para ir al lugar que el Señor ha indicado,
porque en realidad estábamos en un error".
14:41 Pero Moisés replicó:
"¿Por qué están transgrediendo la orden del Señor?
Eso no va a dar buen resultado.
14:42 No suban, y así no serán
derrotados por sus enemigos, ya que el Señor no está en medio
de ustedes.
14: 43 Los amalecitas y los cananeos saldrán
a hacerles frente, y ustedes caerán bajo la espada, porque se han apartado
del Señor y él no estará con ustedes".
14:44 Pero ellos se obstinaron en subir
a la cima de la montaña, a pesar de que ni el Arca de la Alianza del
Señor ni Moisés se movieron del campamento.
14:45 Entonces bajaron los amalecitas
y los cananeos que habitaban en aquella región montañosa, derrotaron
a los israelitas y los fueron exterminando hasta Jormá.
Disposiciones
relativas a los sacrificios
15:1 El Señor dijo a Moisés:
15:2 Habla en estos términos a
los israelitas: Cuando
entren en la tierra que yo les daré para que vivan en ella,
15:3 y presenten un animal del ganado
mayor o menor como ofrenda que se quema en holocausto o en sacrificio al Señor,
ya sea para cumplir un voto, ya sea como ofrenda voluntaria o en las fiestas
fijas ofreciendo así un aroma agradable al Señor
15:4 la persona que presente la ofrenda
al Señor deberá traer, como oblación, la décima
parte de una medida de harina de la mejor calidad, amasada con un litro y
medio de aceite.
15:5 También deberás ofrecer,
con el holocausto o el sacrificio, un litro y medio de vino como libación
para cada cordero.
15:6
Si se trata de un carnero, presentarás como oblación dos décimas
partes de una medida de harina de la mejor calidad, amasada con dos litros
y cuarto de aceite;
15:7 y como libación como
ofrenda de aroma agradable al Señor ofrecerás dos litros
y cuarto de vino.
15:8
Si ofreces al Señor como holocausto o sacrificio un animal del ganado
mayor o menor, sea para cumplir un voto o como sacrificio de comunión,
15:9 además del animal, se ofrecerá
una oblación consistente en tres décimas partes de una medida
de harina de la mejor calidad, amasada con un litro y medio de aceite;
15:10 y como libación ofrecerás
tres litros y medio de vino. Estas son ofrendas que se queman con aroma agradable
al Señor.
15:11
Lo mismo se hará con cada toro, con cada carnero, y con cada oveja
o cabra,
15:12 cualquiera sea la cantidad que ofrezcas:
lo mismo harás con cada uno de esos animales, cualquiera sea su número.
15:13 Todos los israelitas procederán
de la misma manera, cuando presenten una ofrenda que se quema con aroma agradable
al Señor.
15:14 Y si un extranjero residente entre
ustedes, o cualquiera que viva en medio de ustedes, a lo largo de las generaciones,
quiere presentar una ofrenda que se quema con aroma agradable al Señor,
lo hará también él como lo hacen ustedes.
15:15 En la asamblea, habrá una
sola ley para ustedes y para los extranjeros. Este es un decreto válido
para siempre, a lo largo de las generaciones. El extranjero hará lo
mismo que ustedes delante del Señor.
15:16 En una palabra,
el mismo ritual y la misma disposición estará en vigencia para
ustedes y para los extranjeros que residan entre ustedes.
Las
primicias del pan
15:17
El Señor dijo a Moisés:
15:18 Habla en estos términos a
los israelitas: Cuando
entren en la tierra adonde yo los haré entrar,
15:19 y coman el pan de esa tierra, reservarán
una ofrenda para el Señor:
15:20 como primicias de la harina, ofrecerán
una torta; como se reserva la ofrenda de la era, se reservará también
aquella.
15:21 Así presentarán al
Señor una ofrenda de las primicias de su harina, a lo largo de las
generaciones.
La
expiación de las faltas cometidas inadvertidamente
15:22
Si ustedes, por inadvertencia, dejan de cumplir cualquiera de estos mandamientos
que el Señor prescribió a Moisés
15:23 cualquiera de las cosas que
el Señor les ordenó por medio de él desde el momento
en que el Señor les impuso el mandamiento, y después, a lo largo
de las generaciones, se procederá de la siguiente manera:
15:24
Si quien obró inadvertidamente fue la comunidad, toda la comunidad
ofrecerá un novillo como holocausto de aroma agradable al Señor
con su oblación y la libación prescrita y un chivo
como sacrificio por el pecado.
15:25 El sacerdote practicará el
rito de expiación en favor de toda la comunidad, y esta será
perdonada, porque se trata de un error, y ellos, para reparar ese error, presentaron
delante del Señor su ofrenda una ofrenda que se quema para el
Señor y su sacrificio por el pecado.
15:26 Así será perdonada
toda la comunidad de los israelitas, y también el extranjero que resida
en medio de ellos, porque esto le sucedió a todo el pueblo inadvertidamente.
15:27
Si quien obró inadvertidamente fue una sola persona, ofrecerá
una cabra de un año como sacrificio por el pecado.
15:28 El sacerdote practicará el
rito de expiación delante del Señor, en favor de esa persona,
porque ella pecó inadvertidamente. Y cuando se practique en favor de
ella el rito de expiación, será perdonada,
15:29 tanto el israelita como el extranjero
residente entre ustedes: habrá una sola ley para todo el que obra por
inadvertencia.
15:30 Pero el que obra deliberadamente
tanto el israelita como el extranjero ultraja al Señor
y será excluido de su pueblo.
15:31 Por haber despreciado la palabra
del Señor y violado su mandamiento, esa persona será extirpada:
es responsable de su culpa.
Un
caso de violación del sábado
15:32
Mientras los israelitas estaban en el desierto, se encontraron con un hombre
que estaba juntando leña en sábado.
15: 33 Los que lo encontraron juntando
leña lo llevaron ante Moisés, Aarón y toda la comunidad.
15: 34 Entonces fue puesto bajo custodia,
porque no estaba determinado lo que se debía hacer con él.
15:35 Pero el Señor dijo a Moisés:
"Ese hombre debe ser castigado con la muerte: que toda la comunidad lo
mate a pedradas fuera del campamento".
15:36 Toda la comunidad lo sacó
fuera del campamento, y lo mataron a pedradas, como el Señor lo había
ordenado a Moisés.
Los
flecos de los mantos
15:37
El Señor dijo a Moisés:
15:38 "Habla a los israelitas, e
instrúyelos para que tanto ellos como sus descendientes se pongan unos
flecos en las puntas de sus mantos,
y para que aten a los flecos de cada punta un cordón de púrpura
violeta.
15:39 Ustedes llevarán esos flecos,
y al verlos se acordarán de todos los mandamientos del Señor.
Así los pondrán en práctica, y no seguirán los
caprichos de su corazón y de sus ojos que los arrastran al desenfreno.
15:40 Así se acordarán de
cumplir mis mandamientos, y serán santos para su Dios.
15:41 Yo soy el Señor, su Dios,
que los hice salir de Egipto para ser su Dios. Yo soy el Señor, su
Dios".