1° MACABEOS
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La
campaña de Tolomeo VI contra Alejandro
11:1 El rey de Egipto reunió un
ejército tan numeroso como la arena que hay a orillas del mar y una
gran flota, porque pretendía apoderarse con astucia del reino de Alejandro
y unirlo al suyo.
11:2 Entonces se dirigió a Siria
con pretextos pacíficos, y los habitantes de las ciudades le abrían
las puertas y salían a su encuentro, porque Alejandro había
dado orden de recibirlo, ya que era su suegro.
11:3 A medida que Tolomeo entraba en las
ciudades, dejaba una guarnición en cada una de ellas.
11:4 Cuando estuvo cerca de Azoto le mostraron
el templo de Dagón incendiado, la ciudad y sus alrededores en ruinas,
los cadáveres esparcidos y los restos calcinados de los que habían
sido quemados en la batalla, porque los habían amontonado por donde
iba a pasar el rey.
11:5 Entonces contaron al rey todo lo
que había hecho Jonatán, esperando que lo desaprobara, pero
el rey guardó silencio.
11:6 Jonatán, por su parte, fue
a encontrarse con el rey en Jope con gran pompa: ambos se saludaron y pasaron
la noche allí.
11:7 Después Jonatán acompañó
al rey hasta el río llamado Eléuteros, y de allí regresó
a Jerusalén.
11:8 El rey Tolomeo se adueñó
de las ciudades del litoral hasta Seleucia Marítima. Mientras tanto,
maquinaba sus planes contra Alejandro.
La
alianza de Tolomeo VI con Demetrio II
11:9 A tal efecto, Tolomeo mandó
una embajada al rey Demetrio, con este mensaje: "Hagamos una alianza
entre nosotros. Yo te daré a mi hija, la que ahora tiene Alejandro,
y tú serás rey en el reino de tu padre.
11:10 Estoy arrepentido de habérsela
entregado, ya que él trató de asesinarme".
11:11 En realidad, le hacía estos
cargos porque ambicionaba su reino.
11:12 Entonces quitó su hija a
Alejandro y se la dio a Demetrio: así rompió con Alejandro y
se puso en evidencia su enemistad.
11:13 Después entró en Antioquía
y se ciñó la corona de Asia, poniendo así sobre su frente
dos coronas, la de Egipto y la de Asia.
La
muerte de Alejandro y de Tolomeo VI
11:14 En ese momento el rey Alejandro
se encontraba en Cilicia, porque la gente de aquella región se había
rebelado.
11:15 Apenas se enteró, salió
a combatirlo, pero Tolomeo se movilizó con un poderoso ejército
y lo derrotó.
11:16 Alejandro huyó a Arabia en
busca de refugio, y el rey Tolomeo quedó dueño de la situación.
11:17 El árabe Zabdiel le cortó
la cabeza a Alejandro y se la envió a Tolomeo.
11:18 Pero tres días después
murió también Tolomeo, y los habitantes de las plazas fuertes
mataron a los egipcios acantonados en ellas.
11:19 Demetrio comenzó a reinar
el año ciento sesenta y siete.
Las
relaciones de Jonatán con Demetrio II
11:20 En ese tiempo, Jonatán reunió
a los habitantes de Judea para atacar la Ciudadela de Jerusalén y con
ese fin levantó numerosas máquinas de guerra.
11:21 Algunos renegados, enemigos de su
propia nación, acudieron al rey y le anunciaron que Jonatán
tenía sitiada a la Ciudadela.
11:22 Esta noticia lo enfureció
y en seguida se puso en marcha y fue a Tolemaida. Al mismo tiempo, escribió
a Jonatán, ordenándole suspender el asedio e ir lo antes posible
a Tolemaida para entrevistarse con él.
11:23 Cuando Jonatán se enteró
de esto, ordenó continuar el asedio y decidió enfrentar él
mismo el peligro: eligió un grupo de ancianos y sacerdotes de Israel,
11:24 y fue a Tolemaida a entrevistarse
con el rey, llevando consigo plata, oro, vestiduras y muchos otros regalos.
De esta manera, se ganó el favor del rey.
11:25 Algunos renegados de su nación
lo acusaron,
11:26 pero el rey lo trató como
lo habían hecho sus predecesores y lo honró en presencia de
todos sus Amigos.
11:27 Lo confirmó en el sumo sacerdocio
y en todos los altos cargos que había tenido antes, y le dio un lugar
preeminente entre sus principales Amigos.
11:28 Jonatán pidió al rey
que eximiera de impuestos a Judea y a los tres distritos de Samaría,
prometiéndole en cambio trescientos talentos.
11:29 El rey lo aprobó y extendió
a Jonatán un documento acerca de lo conversado, en los siguientes términos:
Nuevo
documento de Demetrio II en favor de los judíos
11:30 "El rey Demetrio saluda a su
hermano Jonatán y al Pueblo judío.
11:31 A título de información,
les adjuntamos una copia de la carta que hemos escrito acerca de ustedes a
nuestro pariente Lástenes.
11:32 El rey Demetrio saluda a su padre
Lástenes.
11:33 Por sus buenos sentimientos hacia
nosotros, hemos decidido favorecer al Pueblo judío, que es Amigo nuestro
y respeta nuestros derechos.
11:34 Les confirmamos los límites
territoriales de Judea, con los tres distritos de Aferema, Lida y Ramataim.
Estos, con todas sus adyacencias, fueron separados de Samaría y anexados
a Judea, para beneficio de los que ofrecen sacrificios en Jerusalén,
en compensación por los impuestos reales que el rey percibía
de ellos cada año, sobre los productos de la tierra y los frutos de
los árboles.
11:35 En lo que respecta a nuestros otros
derechos los diezmos, los impuestos que nos corresponden de las salinas,
y las coronas de oro a partir de ahora, los declaramos exentos de toda obligación.
11:36 Ninguna de estas concesiones será
derogada de ahora en adelante.
11:37 Manden hacer una copia de este documento,
para entregarla a Jonatán y exponerla en la Montaña santa, en
lugar bien visible".
Intrigas
de Trifón contra Demetrio II
11:38 El rey Demetrio vio que todo el
país estaba en calma bajo su mando y que no encontraba ninguna resistencia.
Entonces licenció a su ejército, enviando a cada uno a su casa,
excepto a los extranjeros que había reclutado en las islas de las naciones.
Por este motivo, se atrajo la hostilidad de todas las tropas de sus antepasados.
11:39 Trifón, antiguo partidario
de Alejandro, al ver que todas esas tropas protestaban contra Demetrio, fue
a ver al árabe Imalcué, preceptor de Antíoco, el hijo
de Alejandro.
11:40 Lo presionó para que se lo
entregara, a fin de que reinara en lugar de su padre; lo puso al corriente
de todo lo que había hecho Demetrio y del odio que le tenían
sus tropas, y permaneció allí mucho tiempo.
La
ayuda de Jonatán a Demetrio II
11:41 Entre tanto, Jonatán pidió
al rey Demetrio que retirara las guarniciones de la Ciudadela de Jerusalén
y de las plazas fuertes, porque hostigaban continuamente a Israel.
11:42 Demetrio mandó decir a Jonatán:
"No sólo haré por ti y por tu nación lo que me pides,
sino que te colmaré de honores a ti y a tu nación apenas se
me presente la ocasión favorable.
11:43 Pero ahora harías bien en
enviarme algunos hombres en mi auxilio, porque todas mis tropas han desertado".
11:44 Jonatán le envió a
Antioquía tres mil soldados aguerridos, y cuando se presentaron al
rey, este se alegró de su llegada.
Rebelión
del pueblo contra Demetrio II
11:45 Pero los habitantes de la ciudad,
unos ciento veinte mil hombres, se amotinaron en las calles con la intención
de matar al rey.
11:46 Este se refugió en su palacio,
mientras la gente ocupaba las calles y comenzaba el ataque.
v47 Entonces el rey pidió auxilio a los judíos, y ellos se agruparon
todos juntos alrededor de él. Luego se dispersaron por la ciudad, y
ese día mataron a unas cien mil personas.
v48 Después incendiaron la ciudad y recogieron ese mismo día
un cuantioso botín, salvando así al rey.
11:49 Cuando la gente vio que los judíos
dominaban completamente la ciudad, se desanimaron y comenzaron a suplicar
al rey:
11:50 "¡Hagamos las paces!
¡Que esos judíos dejen de atacarnos a nosotros y a la ciudad!"
11:51 Y deponiendo las armas, hicieron
la paz. Los judíos se cubrieron de gloria delante del rey y de todos
sus vasallos, y regresaron a Jerusalén con un abundante botín.
11:52 Así el rey Demetrio se afianzó
en su trono real, y el país quedó pacificado bajo su mando.
11:53 Pero luego faltó a sus promesas
y se distanció de Jonatán, no correspondiendo a los servicios
que le había prestado y ocasionándole grandes sufrimientos.
Derrota
de Demetrio II y coronación de Antíoco VI
11:54 Después de un tiempo, regresó
Trifón, acompañado de Antíoco, que todavía era
muy joven, y este ocupó el trono, ciñéndose la corona.
11:55 Todas las tropas dadas de baja por
Demetrio se pusieron de su parte y lucharon contra Demetrio, lo derrotaron
y lo obligaron a huir.
11:56 Trifón se apoderó
de los elefantes y ocupó Antioquía.
Las
relaciones amistosas de Antíoco VI con Jonatán
11:57 Entonces el joven Antíoco
escribió a Jonatán, en estos términos: "Te confirmo
en el sumo sacerdocio, te pongo al frente de los cuatro distritos y quiero
que te cuentes entre los Amigos del rey".
11:58 Al mismo tiempo, le envió
una vajilla de oro y un juego completo de mesa, autorizándolo a beber
en copas de oro, a vestirse de púrpura y a llevar un prendedor de oro.
11:59 A su hermano Simón lo designó
comandante desde la Escalera de Tiro hasta la frontera de Egipto.
Nuevas
campañas de Jonatán
11:60 Jonatán salió a hacer
un recorrido por la región y las ciudades de este lado del Éufrates,
donde se le incorporaron todas las tropas sirias como aliados de guerra. Cuando
llegó a Ascalón, sus habitantes salieron a recibirlo con muchos
honores.
11:61 De allí pasó a Gaza,
pero los habitantes le cerraron las puertas. Entonces sitió la ciudad
y saqueó e incendió sus alrededores.
11:62 Los habitantes de Gaza fueron a
pedirle clemencia y Jonatán hizo las paces con ellos, pero tomó
como rehenes a los hijos de los jefes y los envió a Jerusalén.
Luego atravesó el país en dirección a Damasco.
Triunfo
de Jonatán sobre los generales de Demetrio II
11:63 Jonatán se enteró
de que los generales de Demetrio se encontraban cerca de Quedes de Galilea
con un ejército numeroso, para hacerlo desistir de su proyecto.
11:64 Entonces dejó en el país
a su hermano Simón y salió al encuentro de ellos.
11:65 Simón acampó frente
a Betsur, la atacó durante muchos días y la sitió.
11:66 Sus habitantes le hicieron una propuesta
de paz y él la aceptó, pero los obligó a evacuar la ciudad,
y se apoderó de ella, poniendo allí una guarnición.
11:67 Jonatán y su ejército
acamparon junto al algo de Genesaret y, muy de madrugada, llegaron a la llanura
de Asor.
11:68 El ejército extranjero les
salió al encuentro en la llanura, dejando algunos hombres emboscados
en las montañas. Mientras el ejército avanzaba de frente,
11:69 los que estaban emboscados salieron
de sus puestos y entraron en combate.
11:70 Los hombres de Jonatán huyeron
y no quedó ni uno solo, a excepción de Matatías, hijo
de Absalón, y de Judas, hijo de Calfí, generales del ejército.
11:71 Jonatán rasgó sus
vestiduras, se cubrió de polvo la cabeza y oró.
11:72 Luego reanudó el combate,
derrotó al enemigo y lo puso en fuga.
11:73 Al ver esto, los hombres de Jonatán
que huían se unieron de nuevo a él, persiguieron juntos al enemigo
hasta su campamento en Quedes, y acamparon allí.
11:74 Aquel día cayeron unos tres
mil hombres del ejército extranjero. Después Jonatán
regresó a Jerusalén.
Embajadas
de Jonatán a Roma y Esparta
12:1 Jonatán, al ver que las circunstancias
le eran favorable, eligió a unos cuantos hombres y los envió
a Roma para confirmar y renovar la amistad con los romanos.
12:2 También envió cartas
a los espartanos y a otros lugares en el mismo sentido.
12:3 Cuando los judíos llegaron
a Roma y se presentaron ante el Senado, dijeron: "El Sumo Sacerdote Jonatán
y la nación de los judíos nos han enviado para que ustedes renueven
con ellos la amistad y el pacto, tal como quedó establecido anteriormente".
12:4 El Senado les dio un salvoconducto
para los distintos países, a fin de que les permitieran llegar sanos
y salvos al país de Judá.
12:5 Esta es la copia de la carta que
Jonatán escribió a los espartanos:
12:6 "Jonatán, Sumo Sacerdote,
el consejo de la nación, los sacerdotes y todo el Pueblo judío
saludan a sus hermanos de Esparta.
12:7 Ya en tiempos pasados, Areios, que
reinaba entre ustedes, envió una carta al Sumo Sacerdote Onías
en la que le decía que ustedes son hermanos nuestros, como lo atestigua
la copia adjunta.
12:8 Onías recibió al embajador
con todos los honores, y aceptó la carta que hablaba claramente de
pacto y amistad.
12:9 Ahora nosotros, aunque no tenemos
necesidad de estas cosas, porque encontramos el consuelo en los Libros santos
que están en nuestras manos,
12:10 nos hemos permitido enviarles embajadores
para renovar la fraterna amistad que nos liga con ustedes, a fin de no comportarnos
como extraños, ya que ha pasado mucho tiempo desde que nos escribieron.
12:11 En todo momento nos acordamos de
ustedes, particularmente en las fiestas y en otros días apropiados,
cuando ofrecemos los sacrificios y hacemos oración, ya que es justo
y conveniente acordarse de los hermanos.
12:12 Nos alegramos mucho de la gloria
de ustedes.
12:13 Nosotros, en cambio, nos hemos visto
envueltos en muchas tribulaciones y guerras, y hemos sido atacados por los
reyes vecinos.
12:14 Pero no hemos querido molestarlos,
ni a ustedes ni a nuestros otros aliados y amigos, con motivo de estas guerras,
12:15 porque contamos con el auxilio del
Cielo que nos asiste constantemente. Así fuimos liberados de nuestros
enemigos y ellos quedaron humillados.
12:16 Ahora hemos elegido a Numenio, hijo
de Antíoco, y a Antípatro, hijo de Jasón, y los hemos
enviado a los romanos para renovar con ellos nuestro antiguo pacto de amistad.
12:17 Además, les ordenamos que
fueran a saludarlos a ustedes y les entregaran la carta con la que queremos
renovarles nuestra fraternidad.
12:18 Tengan ahora la bondad de respondernos".
12:19 Esta es la copia de la carta que
había sido enviada a Onías:
12:20 "Areios, rey de los espartanos,
saluda a Onías, Sumo Sacerdote.
12:21 En un documento que trata de los
espartanos y los judíos, consta que son hermanos y que pertenecen a
la raza de Abraham.
12:22 Ahora que sabemos esto, hagan el
favor de escribirnos para ver cómo están.
12:23 Nosotros, por nuestra parte, les
escribimos: El ganado y todos los bienes de ustedes son nuestros, y los nuestros
son de ustedes. En consecuencia, ordenamos que se les envíe un mensaje
para comunicarles esto".
Campañas
de Jonatán en Celesiria y de Simón en Filistea
12:24 Jonatán tuvo noticias de
que los generales de Demetrio habían regresado con un ejército
más numeroso que el anterior, para combatir contra él.
12:25 Partió entonces de Jerusalén
y fue a enfrentarlos en la región de Jamat, sin dejarles tiempo a que
invadieran sus dominios.
12:26 Envió espías al campamento
enemigo y estos, al regresar, le anunciaron que los sirios se estaban preparando
para atacarlos durante la noche.
12:27 Al ponerse el sol, Jonatán
ordenó a sus hombres que velaran toda la noche con las armas en la
mano, listos para entrar en combate, y estableció puestos de avanzada
alrededor del campamento.
12:28 Cuando los enemigos supieron que
Jonatán y sus hombres estaban preparados para el combate, sintieron
un gran temor y encendieron fogatas en su campamento.
12:29 Pero Jonatán y los suyos,
como veían arder las hogueras, no se dieron cuenta de su partida hasta
el amanecer.
12:30 Jonatán los persiguió,
pero no pudo alcanzarlos, porque ya habían pasado el río Eléutero.
12:31 Entonces Jonatán se volvió
contra los árabes llamados sabadeos, los derrotó y se apoderó
del botín.
12:32 Luego reanudó la marcha hacia
Damasco y recorrió toda la región.
12:33 Simón, por su parte, hizo
una expedición hasta Ascalón y las fortalezas vecinas. Se volvió
luego hacia Jope y la tomó,
12:34 porque se había enterado
de que sus habitantes querían entregar la plaza fuerte a los hombres
de Demetrio. Por eso dejó en ella una guarnición para defenderla.
Fortificaciones
de Jonatán en Judea
12:35 A su regreso, Jonatán reunió
en asamblea a los ancianos del pueblo y decidió con ellos construir
fortalezas en Judea.
12:36 También resolvió elevar
las murallas de Jerusalén y levantar un gran muro entre la Ciudadela
y el resto de la ciudad, a fin de separarlas, de manera que la Ciudadela quedara
aislada y sus habitantes no pudieran comprar ni vender.
12:37 Se reunieron entonces para reconstruir
la ciudad, porque se había caído la parte de la muralla que
da al torrente oriental, y también se restauró la parte llamada
Cafenatá.
12: 38 Simón, por su lado, reconstruyó
Adidá en la Sefelá, la fortificó y la aseguró
con puertas y cerrojos.
La
caída de Jonatán en manos de Trifón
12:39 Mientras tanto, Trifón aspiraba
a reinar sobre Asia y a ceñirse la corona, eliminando al rey Antíoco.
12:40 Temiendo que Jonatán se lo
impidiera y le hiciera la guerra, buscaba la manera de detenerlo para deshacerse
de él. Entonces se puso en marcha y llegó a Betsán.
12:41 Jonatán salió a su
encuentro con cuarenta mil hombres elegidos para la guerra y también
llegó a Betsán.
12:42 Trifón, al ver que se presentaba
con un ejército tan numeroso, no se atrevió a enfrentarlo.
12:43 Lo recibió con grandes honores,
lo recomendó a todos sus Amigos, le hizo regalos y ordenó a
sus Amigos y a sus tropas que lo obedecieran como a él mismo.
v44 Luego dijo a Jonatán: "¿Por qué has fatigado
a toda esta gente sino hay guerra entre nosotros?
12:45 Mándalos ahora mismo a sus
casas, quédate con una pequeña escolta y ven conmigo a Tolemaida.
Yo te la entregaré con las otras plazas fuertes, el resto de las tropas
y todos los funcionarios. Enseguida emprenderé el regreso, porque para
eso he venido".
12:46 Jonatán confió en
él e hizo lo que Trifón le había dicho: licenció
las tropas, que se retiraron al país de Judea,
12:47 y no se reservó más
que tres mil soldados, dejando a dos mil en Galilea y haciéndose acompañar
por los otros mil.
12:48 Pero apenas entró Jonatán
en Tolemaida, sus habitantes cerraron las puertas, lo apresaron y pasaron
al filo de la espada a todos los que habían entrado con él.
12:49 Luego Trifón envió
tropas y caballería a Galilea y a la Gran Llanura para acabar con todos
los partidarios de Jonatán.
12:50 Pero estos, al darse cuenta que
Jonatán había sido apresado y que había perecido con
todos sus acompañantes, se animaron uno a otros y avanzaron en filas
bien compactas, resueltos a luchar.
12:51 Sus perseguidores, viendo que estaban
resueltos a jugarse la vida, emprendieron la retirada.
12:52 Así pudieron regresar sanos
y salvos al país de Judá, donde lloraron a Jonatán y
a sus compañeros, en medio de un gran temor. Hubo un gran duelo en
Israel, 53 y todos los pueblos vecinos trataban de exterminarlos, porque decían:
"Ya no tienen jefe ni nadie que los ayude. Ataquémolos ahora mismo,
y borremos su recuerdo de entre los hombres".
SIMÓN, SUMO SACERDOTE Y ETNARCA DE LOS JUDÍOS (142-134 a. C.)
Simón,
sucesor de Jonatán
13:1
Simón supo que Trifón había reunido un gran ejército
para invadir y devastar a Judea.
13:2 Viendo que el pueblo era presa del
pánico, subió a Jerusalén, reunió a sus habitantes
13:3 y los exhortó, diciéndoles:
"Ustedes saben muy bien todo lo que yo, mis hermanos y la familia de
mi padre hemos hecho por las leyes y el Santuario, y las guerras y tribulaciones
que hemos soportado.
13:4 A causa de esto, todos mis hermanos
han muerto por Israel y he quedado yo solo.
13:5 ¡Pero lejos de mí tratar
de ponerme a salvo en los momentos de peligro, ya que no valgo más
que mis hermanos!
13:6 Al contrario, vengaré a mi
nación, al Santuario, a las mujeres y a los hijos de ustedes, porque
todos los pueblos, por el odio que nos tienen, se han unido para exterminarnos".
13:7 Al oír estas palabras, se
enardeció el espíritu del pueblo
13:8 y todos le respondieron a una sola
voz: "Tú eres nuestro jefe, en lugar de Judas y de tu hermano
Jonatán:
13:9 dirige nuestra guerra, y nosotros
haremos todo lo que nos mandes".
13:10 Luego reunió a todos los
hombres aptos para la guerra, se apresuró a terminar los muros de Jerusalén
y fortificó todo su contorno.
13:11 En seguida envió a Jonatán,
hijo de Absalón, a Jope, con un buen número de hombres, y este
expulsó a sus habitantes y se estableció en ella.
Retirada
de Trifón frente a Simón y muerte de Jonatán
13:12 Trifón partió de Tolemaida
al frente de un gran ejército para invadir el país de Judá,
llevando prisionero consigo a Jonatán.
13:13 Entonces Simón acampó
en Adidá, frente a la llanura.
13:14 Al enterarse Trifón de que
Simón había sucedido en el mando a su hermano Jonatán
y que estaba preparado para combatir con él, le envió mensajeros
para decirle:
13:15 "Tenemos en nuestro poder a
tu hermano Jonatán por las deudas contraídas con el tesoro real
en el desempeño de su cargo.
13:16 Envíanos cien talentos de
plata y a dos de sus hijos como rehenes, no sea que una vez puesto en libertad
se vuelva contra nosotros. Sólo así lo soltaremos".
13:17 Simón, aunque se dio cuenta
del engaño, mandó traer el dinero y a los niños, a fin
de no provocar una fuerte oposición de parte del pueblo,
13:18 que de lo contrario hubiera dicho:
"Por no haberle enviado el dinero y a los niños, ha muerto Jonatán".
13:19 Entonces envió a los niños,
junto con los cien talentos, pero Trifón faltó a su palabra
y no liberó a Jonatán.
13:20 Después de esto, se puso
en marcha para invadir el país y devastarlo. Dio un rodeo por el camino
de Adorá, mientras Simón y su ejército le seguían
los pasos por todas las partes donde iba.
13:21 Al mismo tiempo, los de la Ciudadela
enviaban mensajeros a Trifón, instándolo a que viniera por el
desierto y les hiciera llegar víveres.
13:22 Trifón dispuso toda su caballería
para ir, pero aquella noche cayó tanta nieve que no pudo avanzar. Por
eso partió y se fue a Galaad.
13:23 En las cercanías de Bascamá,
hizo matar a Jonatán, que fue enterrado allí mismo.
13:24 Luego Trifón dio la vuelta
y volvió a su país.
La
sepultura de Jonatán en Modín
13:25 Simón mandó recoger
los restos de su hermano Jonatán y les dio sepultura en Modín,
la ciudad de sus padres.
13:26 Todo Israel hizo un gran duelo por
él y lo lloraron durante muchos días.
13:27 Simón construyó sobre
el sepulcro de su padre y de sus hermanos un mausoleo bien alto, de manera
que pudiera verse, cubriéndolo por detrás y por delante con
piedras pulidas.
13:28 Levantó siete pirámides,
una frente a otra, dedicadas a su padre, a su madre y a sus cuatro hermanos.
13:29 Las adornó, rodeándolas
de grande columnas y sobre estas colocó escudos con armas, en recuerdo
eterno. Junto a las armas, hizo esculpir unas naves, para que las vieran los
que navegan por el mar.
13:30 Este es el mausoleo que construyó
en Modín y que existe hasta el día de hoy.
Acuerdo
entre Simón y Demetrio II
13:31 Trifón, que actuaba insidiosamente
con el joven rey Antíoco, terminó por matarlo.
13:32 Ocupó su trono y se ciñó
la corona de Asia, causando grandes estragos en el país.
13:33 Simón, por su parte, reparó
las fortalezas de Judea, las rodeó de altas torres y de grandes murallas
con puertas y cerrojos, y almacenó víveres en ellas.
13:34 Después eligió a algunos
hombres y los envió al rey Demetrio, para que este concediera al país
una remisión de impuestos, ya que Trifón no había hecho
más que cometer depredaciones.
13:35 El rey Demetrio accedió a
su demanda, y le escribió esta carta:
13:36 "El rey Demetrio saluda a Simón,
Sumo Sacerdote y amigo de reyes, a los ancianos y a la nación de los
judíos.
13:37 Hemos recibido la corona de oro
y el ramo de palma que ustedes nos enviaron y estamos dispuestos a otorgarles
una paz completa y a ordenar a los funcionarios que les concedan la exención
de las deudas.
13:38 Todo lo que hemos decretado en favor
de ustedes mantendrá su vigencia, y quedarán en poder de ustedes
las fortalezas que han construido.
13:39 Les indultamos los errores y delitos
cometidos hasta el día de hoy y renunciamos a la corona que nos deben.
Si se percibía algún otro impuesto de Jerusalén, ya no
será exigido.
13:40 Si alguno de ustedes es apto para
enrolarse en nuestro séquito, podrá inscribirse. Y que haya
paz entre nosotros".
13:41 El año ciento setenta Israel
fue liberado del yugo de las naciones.
13:42 A partir de entonces, el pueblo
comenzó a escribir en los documentos y contratos: "Año
primero de Simón, Sumo Sacerdote insigne y general en jefe de los Judíos".
Gázara conquistada por Simón
13:43 En aquellos días Simón
acampó frente a Gázara y la sitió con sus tropas. Fabricó
una torre móvil de asalto y la acercó a la ciudad; así
embistió uno de los baluartes y lo tomó.
13:44 Los que estaban en la torre saltaron
al interior de la ciudad y se produjo entre la gente una gran conmoción.
13:45 Los habitantes de la ciudad, con
sus mujeres y sus niños, subieron a la muralla, rasgándose las
vestiduras y pidiendo a gritos a Simón que les concediera la paz.
13:46 "No nos trates, le decían,
según nuestras maldades, sino según tu misericordia".
13:47 Entonces Simón se reconcilió
con ellos y dejó de atacarlos, pero los expulsó de la ciudad
y purificó las casas donde había ídolos. Así entró
en la ciudad, entonando himnos y bendiciones.
13:48 Después de limpiarla de toda
impureza, estableció en ella gente que practicaba la Ley, la fortificó
y se construyó una residencia.
La
victoria de Simón sobre la Ciudadela de Jerusalén
13:49 Los que ocupaban la Ciudadela de
Jerusalén, como no podían ir y venir por la región para
comprar y vender, se vieron acosados por el hambre, y muchos de ellos murieron
de inanición.
13:50 Entonces clamaron a Simón,
pidiéndole la paz. Él se la concedió, pero los expulsó
de allí y purificó la Ciudadela de toda contaminación.
13:51 Los judíos entraron en ella
el día veintitrés del segundo mes del año ciento setenta
y uno, con vítores y palmas, al son de arpas, címbalos y cítaras,
y entonando himnos y cantos, porque un gran enemigo había sido exterminado
de Israel.
13:52 Simón dispuso que este día
se celebrara cada año jubilosamente. Luego fortificó la montaña
del Templo a lo largo de la Ciudadela y se estableció allí con
los suyos.
13:53 Y al ver que su hijo Juan era ya
un hombre, lo nombró general de todas las tropas. Juan vivía
en Gázara.
Demetrio
II, prisionero de los persas
14:1 El año ciento setenta y dos
el rey Demetrio reunió sus tropas y se dirigió a Media, a fin
de obtener ayuda para combatir a Trifón.
14:2 Arsaces, rey de Persia y Media, al
saber que Demetrio había penetrado en su territorio, envió a
uno de sus generales para capturarlo vivo.
14:3 Este partió y derrotó
al ejército de Demetrio; lo tomó prisionero y lo llevó
ante Arsaces, el cual lo hizo encarcelar.
Elogio
de Simón
14:4 Mientras vivió Simón,
el país de Judá gozó de paz.
Él procuró el bienestar de la nación;
su autoridad y su magnificencia
fueron siempre aceptadas por todos.
14:5 Añadió a sus muchas
acciones gloriosas,
la conquista de Jope como puerto,
y abrió una salida hacia las islas del mar.
14:6 Extendió las fronteras de
su nación
y tuvo el país en sus manos.
14:7 Repartió numerosos cautivos;
conquistó Gázara, Betsur y la Ciudadela,
y las purificó de toda impureza,
sin encontrar ninguna resistencia.
14:8 Se cultivaba la tierra en paz,
el suelo producía sus cosechas
y los árboles de la llanura sus frutos.
14:9 Los ancianos se sentaban en las plazas,
todos comentaban el bienestar reinante,
y los jóvenes iban vestidos
con vistosos uniformes militares.
14:10 Abasteció de víveres
a las ciudades
y las dotó de medios para su defensa,
de manera que el renombre de su gloria
llegó hasta los confines de la tierra.
14:11 Restableció la paz en su
nación,
con gran regocijo de Israel:
14:12 cada uno se sentó bajo su
parra
y su higuera
sin que nadie los inquietara.
14:13 Los enemigos desaparecieron del
país
y en aquellos días fueron derrotados
los reyes.
14:14 Amparó a los humildes de
su pueblo,
observó fielmente la Ley
y eliminó a los impíos y a los malvados.
14:15 Dio nuevo esplendor al Templo
y lo enriqueció con muchos vasos
sagrados.
Renovación
de la amistad con Esparta y Roma
14:16 Cuando se supo en Roma y en Esparta
que Jonatán había muerto, lo sintieron mucho.
14:17 Pero al enterarse que su hermano
Simón lo había sucedido como Sumo Sacerdote y había asumido
el gobierno del país y de sus ciudades,
14:18 le escribieron en planchas de bronce
para renovar con él el pacto de amistad que habían establecido
con sus hermanos Judas y Jonatán.
14:19 El texto fue leído en Jerusalén
delante de la asamblea.
14:20 Esta es la copia de la carta enviada
para los espartanos: "Los magistrados y la ciudad de los espartanos saludan
al Sumo Sacerdote Simón, a los ancianos, a los sacerdotes y al resto
del Pueblo judío, nuestros hermanos.
14:21 Los embajadores enviados a nuestro
pueblo nos han informado acerca de la gloria y el prestigio de ustedes. Por
eso nos hemos alegrado de su venida.
14:22 Hemos registrado sus declaraciones
en las actas del pueblo en los siguiente términos: Numenio, hijo de
Antíoco, y Antípatros, hijo de Jasón, embajadores de
los judíos, se han presentado para renovar su amistad con nosotros.
14:23 Fue del agrado del pueblo recibirlos
con todos los honores y depositar la copia de sus discursos en los archivos
públicos, para que sirva de recuerdo al pueblo espartano. Se ha sacado
una copia de esto para el Sumo Sacerdote Simón".
14:24 Después, Simón envió
a Roma a Numenio con un gran escudo de oro que pesaba mil minas, para confirmar
el pacto con ellos.
Decreto
de la asamblea en honor de Simón
14:25 Al enterarse de estas cosas, el
pueblo dijo: "¿Cómo expresaremos nuestro reconocimiento
a Simón y a sus hijos?
14:26 Porque tanto él como sus
hermanos y toda la familia de su padre han combatido con firmeza y expulsado
a los enemigos de Israel, y le han asegurado la libertad". Entonces hicieron
grabar una inscripción en planchas de bronce y las fijaron sobre unas
columnas en el monte Sión.
14:27 Esta es la copia de la inscripción:
"El día dieciocho del mes de Elul del año ciento setenta
y dos el tercero de Simón, Sumo Sacerdote insigne en Asaramel,
14:28 en la gran asamblea de los sacerdotes,
del pueblo, de los príncipes de la nación y de los ancianos
del país, se nos ha notificado lo siguiente:
14:29 En los incesantes combates librados
en nuestro país, Simón, hijo de Matatías, descendiente
de la familia de Joarib, y sus hermanos, afrontaron el peligro y se opusieron
a los enemigos de su patria, a fin de preservar su Santuario y su Ley: así
cubrieron de gloria su nación.
14:30 Jonatán unificó a
su nación y llegó a ser Sumo Sacerdote, hasta que fue a reunirse
con sus padres.
14:31 Cuando los enemigos quisieron invadir
el país para devastarlo y levantar su mano contra el Santuario,
14:32 surgió Simón y combatió
por su pueblo. Él invirtió gran parte de su fortuna en equipar
a los soldados de su nación y pagarles el sueldo;
14:33 fortificó las ciudades de
Judea y la ciudad fronteriza de Betsur, donde antes estaba el arsenal enemigo,
y estableció allí una guarnición judía.
14:34 También fortificó
a Jope, en la orilla del mar, y a Gázara en la frontera de Azoto, donde
antes habitaban los enemigos, y estableció en ella una población
judía, proveyéndola de todo lo necesario para su mantenimiento.
14:35 El pueblo, al ver la lealtad de
Simón y cómo se interesaba por la gloria de su nación,
lo constituyó su jefe y Sumo Sacerdote por todos los servicios que
había prestado, por la justicia y la fidelidad que manifestó
hacia su nación y por haber buscado de todas las formas posibles la
exaltación de su pueblo.
14:36 En su tiempo y bajo su conducción,
se logró expulsar a los extranjeros del país, en especial, a
los que se encontraban en la Ciudad de David, en Jerusalén. Allí
habían construido una Ciudadela, de la que salían para profanar
los alrededores del Santuario causando graves ultrajes a su santidad.
14:37 Simón puso en ella soldados
judíos, la fortificó para seguridad del país y de la
ciudad, y elevó los muros de Jerusalén.
14:38 Por estos motivos, el rey Demetrio
lo confirmó en el sumo sacerdocio
14:39 y lo hizo uno de sus Amigos, colmándolo
de grandes honores.
14:40 Él se había enterado,
en efecto, que los romanos llamaban a los judíos amigos, aliados y
hermanos, y que habían recibido con todos los honores a los embajadores
de Simón.
14:41 Supo también que los judíos
y los sacerdotes habían decidido que Simón fuera su jefe y Sumo
Sacerdote vitalicio, hasta que surgiera un profeta digno de fe;
14:42 que fuera asimismo su comandante,
que se ocupara del Lugar santo y designara por sí mismo a los encargados
de los trabajos, de la administración del país, de los asuntos
militares y de las plazas fuertes;
14:43 que cuidara de las cosas santas
y fuera obedecido por todos; que todos los documentos del país se redactaran
en su nombre y que se vistiera de púrpura y llevara insignias de oro.
14:44 A nadie del pueblo ni de los sacerdotes
le estará permitido violar estas disposiciones, contradecir sus ordenes,
celebrar asambleas en el país sin su autorización, vestir de
púrpura o llevar un prendedor de oro.
14:45 Todo el que obre contrariamente
a estas decisiones, o viole alguna de ellas, será pasible de sanción.
14:46 El pueblo entero estuvo de acuerdo
en conceder a Simón el derecho de obrar conforme a estas disposiciones.
14:47 Simón aceptó, y consintió
en ejercer el sumo sacerdocio, en ser comandante y etnarca del Pueblo judío
y de los sacerdotes, y en ponerse al frente de ellos".
14:48 Se decidió que este documento
fuera grabado en planchas de bronce, que estas fueran colocadas cerca del
Santuario, en un lugar visible,
14:49 y que se guardaran copias en el
Tesoro del Templo a disposición de Simón y de sus hijos.
Carta
de Antíoco VII, reconociendo los títulos de Simón
15:1 Antíoco, hijo del rey Demetrio,
envió desde las islas del mar una carta a Simón, sacerdote y
etnarca de los judíos, y a toda la nación,
15:2 redactada en los siguientes términos:
"El rey Antíoco saluda a Simón, Sumo Sacerdote y etnarca,
y a la nación de los judíos.
15:3 Puesto que gente indeseable ha usurpado
el trono de mis padres, yo estoy dispuesto a hacer valer mis derechos sobre
el reino, a fin de restablecerlo como estaba antes. A tal efecto, he reclutado
un ejército numeroso y equipado barcos de guerra,
15:4 con la intención de desembarcar
en el país para perseguir a los que lo han arruinado y han devastado
muchas ciudades de mi reino.
15:5 Por eso, ahora ratifico todas las
exenciones de tributos que te concedieron mis predecesores, y las otras dispensas
de contribuciones que ellos te otorgaron.
15:6 Te autorizo, además, a acuñar
moneda propia, de curso legal en tu país.
15:7 Jerusalén y el Santuario serán
libres. Las armas que has fabricado y las fortalezas que has construido y
ocupas, quedarán en tu poder.
15:8 A partir de este momento, se te condona
todo lo que adeudas al tesoro real y todo lo que adeudarás en el futuro.
15:9 Y cuando hayamos reconquistado nuestro
reino, te colmaremos a ti, a tu pueblo y al Santuario de tales honores, que
tu gloria será conocida en toda la tierra".
Campaña
de Antíoco VII contra Trifón
15:10 El año ciento setenta y cuatro
Antíoco partió para el país de sus padres; todas las
tropas se pusieron de su parte, de manera que sólo unos pocos quedaron
con Trifón.
15:11 Antíoco lo persiguió
y Trifón se refugió en Dora, a orillas del mar,
15:12 porque veía que había
caído en desgracia y que las tropas lo habían abandonado.
15:13 Antíoco acampó frente
a Dora con ciento veinte mil soldados de infantería y ocho mil jinetes.
15:14 Luego sitió la ciudad, mientras
la escuadra se aproximaba por el mar. De esa manera bloqueó la ciudad
por tierra y por mar, sin dejar que nadie entrara o saliera.
Promulgación de la alianza con los romanos
15:15 Mientras tanto, Numenio y su comitiva
regresaron de Roma con cartas para los reyes de los diversos países,
en las que se decía:
15:16 "Lucio, cónsul de los
romanos, saluda al rey Tolomeo.
15:17 Los embajadores judíos, enviados
por el Sumo Sacerdote Simón y por el Pueblo judío, se han presentado
a nosotros como amigos y aliados, para renovar el antiguo pacto de amistad,
15:18 trayéndonos un escudo de
oro de mil minas.
15:19 En consecuencia, nos ha parecido
bien escribir a los reyes de los diversos países que no les hagan ningún
daño ni los ataquen, ni a ellos ni a sus ciudades ni a su país,
y que no presten apoyo a sus enemigos.
15:20 También hemos decidido aceptar
de ellos el escudo.
15:21 Por lo tanto, si se encuentra entre
ustedes algún hombre indeseable que haya huido del país de los
judíos, entréguenlo al Sumo Sacerdote Simón, para que
lo castigue de acuerdo con su ley".
15:22 Cartas iguales fueron remitidas
al rey Demetrio, a Atalo, a Ariarates, a rasases
15:23 y a todos los países, a saber:
Sámpsamo, Esparta, Delos, Mindos, Sición, Caria, Samos, Panfilia,
Licia, Halicarnaso, Rodas, Fasélida, Cos, Side, Arados, Gortina, Cnido,
Chipre y Cirene.
15:24 Redactaron, además, una copia
de esta carta para el Sumo Sacerdote Simón.
Los
reclamos de Antíoco VII a Simón
15:25 Mientras tanto, el rey Antíoco
continuaba el sitio de Dora, acampando en los suburbios de la ciudad, lanzando
incesantemente sus tropas contra ella y construyendo máquinas de guerra.
Tenía bloqueado a Trifón y nadie podía entrar ni salir.
15:26 Simón le envió dos
mil hombres elegidos para ayudarlo en la lucha, además de plata, oro
y abundante material.
15:27 Pero él no quiso aceptar
el envío; más aún, anuló las concesiones que le
había hecho antes y se mostró hostil con él.
15:28 Además, le envió a
Atenobio, uno de sus Amigos, para transmitirle el siguiente mensaje: "Ustedes
ocupan Jope, Gázara y la Ciudadela de Jerusalén, que son ciudades
de mi reino.
15:29 Han devastado su territorio, causando
graves daños al país, y se han adueñado de muchos lugares
de mi reino.
15:30 Devuélvanme ahora mismo las
ciudades que han tomado y los impuestos de los lugares ocupados fuera de las
fronteras de Judea.
15:31 De lo contrario, paguen en compensación
quinientos talentos de plata, y otros quinientos talentos como indemnización
por los daños causados y por los tributos de las ciudades. Si no, iremos
a atacarlos".
15:32 Cuando Atenobio, el Amigo del rey,
llegó a Jerusalén quedó asombrado al ver la magnificencia
de Simón, su aparador con vajilla de oro y plata y toda la fastuosidad
que lo rodeaba. Entonces le transmitió el mensaje del rey,
15:33 y Simón respondió:
"Nosotros no nos hemos apoderado de tierras ajenas ni nos hemos apropiado
de los bienes de otros, sino de la herencia de nuestros padres. Nuestros enemigos
la retuvieron injustamente en un momento dado,
15:34 pero nosotros, al presentarse la
ocasión favorable la hemos recuperado.
15:35 En cuanto a Jope y a Gázara,
las ciudades que tú reclamas, eran ellas precisamente las que causaban
graves daños al pueblo y asolaban el país. A pesar de todo,
te daremos por ellas cien talentos". Atenobio no le respondió
nada,
15:36 sino que regresó muy indignado
y transmitió la respuesta al rey, informándolo acerca de la
magnificencia de Simón y de todo lo que había visto. Y el rey
se enojó muchísimo.
Incursiones de Cendebeo en Judea
15:37 A todo esto, Trifón había
huido a Ortosia en un barco.
15:38 El rey designó a Cendebeo
comandante en jefe de la zona marítima y le entregó tropas de
infantería y caballería.
15:39 Le mandó acampar frente a
Judea, reconstruir Cedrón, reforzar sus puertas y hacer la guerra al
pueblo, mientras el rey trataba de alcanzar a Trifón.
15:40 Cuando Cendebeo llegó a Iamnia,
comenzó a hostigar al pueblo, haciendo incursiones por Judea, tomando
prisioneros y dando muerte a gente del pueblo.
15:41 También reconstruyó
Cedrón, y puso en ella tropas de caballería e infantería
para incursionar por los caminos de Judea, como el rey se lo había
ordenado.
Victoria
de los hijos de Simón sobre Cendebeo
16:1 Juan subió desde Gázara
a contar a su padre Simón lo que estaba haciendo Cendebeo.
16:2 Simón llamó entonces
a sus dos hijos mayores, Judas y Juan, y les dijo: "Yo, mis hermanos
y la familia de mi padre hemos combatido a los enemigos de Israel desde nuestra
juventud hasta el día de hoy, y gracias a nosotros se logró
más de una vez la liberación de Israel.
16:3 Pero ahora estoy viejo, mientras
que ustedes, por la misericordia del Cielo, están en la mejor edad.
Ocupen mi puesto y el de mi hermano, salgan a combatir por nuestra nación
y que la ayuda del Cielo esté con ustedes".
16:4 Después seleccionó
veinte mil combatientes y jinetes del país, y estos partieron para
atacar a Cendebeo. Pasaron la noche en Modín
16:5 y, al amanecer, se levantaron y avanzaron
hacia la llanura. De pronto divisaron un numeroso ejército, compuesto
de soldados y jinetes, que venía a su encuentro. Entre ellos se interponía
un torrente.
16:6 Juan tomó posiciones con sus
tropas frente al enemigo y, advirtiendo que sus hombres tenían miedo
de pasar el torrente, lo pasó él primero. Al verlo, todos los
demás lo siguieron.
16:7 Él había dividido su
ejército en dos cuerpos, poniendo la caballería en medio de
la infantería, porque la caballería del enemigo era muy numerosa.
16:8 En seguida tocaron las trompetas,
y Cendebeo fue derrotado con todo su ejército. Muchos de ellos murieron
y los restantes huyeron en dirección a la fortaleza.
16:9 Entonces fue herido Judas, el hermano
de Juan. Este los persiguió hasta que Cendebeo entró en Cedrón,
la fortaleza que había reconstruido.
16:10 Algunos huyeron también a
las torres de los campos de Azoto. Juan las incendió, y murieron unos
dos mil enemigos. Luego Juan regresó a Judea sano y salvo.
Muerte
de Simón y sucesión de Juan
16:11 Tolomeo, hijo de Abubos, había
sido designado comandante de la llanura de Jericó y poseía mucha
plata y oro
16:12 por ser yerno del Sumo Sacerdote.
16:13 Su corazón se ensoberbeció
tanto que aspiró a adueñarse del país, y por eso maquinaba
pérfidamente la manera de eliminar a Simón y a sus hijos.
16:14 Una vez, mientras Simón inspeccionaba
las ciudades del país y se ocupaba de su administración, bajó
a Jericó, con sus hijos Matatías y Judas. Era en el undécimo
mes, el mes de Sabat, del año ciento setenta y siete.
16:15 El hijo de Abubos los recibió
dolosamente en la pequeña fortaleza llamada Doc, que él había
hecho construir. Allí les sirvió un gran banquete, a la vez
que les preparaba una emboscada.
16:16 Cuando Simón y sus hijos
estuvieron ebrios, Tolomeo y sus hombres se levantaron, empuñaron sus
armas, se precipitaron sobre Simón en la sala del banquete y lo mataron,
junto con sus dos hijos y algunos de sus servidores.
16:17 Así cometió una grave
traición, devolviendo mal por bien.
16:18 Luego Tolomeo escribió un
informe al rey acerca de lo sucedido, pidiéndole que le enviara tropas
en su auxilio y que le cediera las ciudades y el país.
16:19 Además, mandó otros
emisarios a Gázara con el encargo de matar a Juan y envió cartas
a los oficiales del ejército, invitándolos a reunirse con él
para obsequiarles oro, plata y otros regalos.
16:20 Finalmente, envió algunos
hombres para que ocuparan Jerusalén y la montaña del Templo.
16:21 Pero alguien se adelantó
y anunció a Juan en Gázara que su padre y sus hermanos habían
muerto, y añadió: "Ha enviado gente para matarte también
a ti".
16:22 Esta noticia lo dejó consternado.
Entonces mandó arrestar a los hombres que venían a matarlo y
los hizo ejecutar, porque sabía que pretendían asesinarlo.
Conclusión
16:23 El resto de las acciones de Juan,
sus guerras y las hazañas que llevó a cabo, las murallas que
construyó, sus hechos y sus gestas,
16:24 todo esto está escrito en
los Anales de su pontificado, a partir del día en que sucedió
a su padre como Sumo Sacerdote.