EZEQUIEL
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Historia
simbólica de Jerusalén, esposa infiel del Señor
16:1
La palabra del Señor me llegó en estos términos:
16:2 Hijo de hombre, da a conocer a
Jerusalén sus abominaciones.
16:3 Tú dirás: Así
habla el Señor a Jerusalén: Por tus orígenes y tu nacimiento,
perteneces al país de Canaán; tu padre era un amorreo y tu
madre una hitita.
16:4 Al nacer, el día en que
te dieron a luz, tu cordón umbilical no fue cortado, no fuiste lavada
con agua para ser purificada ni frotada con sal, ni envuelta en pañales.
16:5 Nadie se compadeció de ti
para hacerte alguna de esas cosas, sino que fuiste arrojada en pleno campo,
porque dabas asco el día que naciste.
16:6 Yo pasé junto a ti, te vi
revolcándote en tu propia sangre y entonces te dije: "Vive
16:7 y crece como un retoño del
campo". Tú comenzaste a crecer, te desarrollaste y te hiciste
mujer; se formaron tus senos y crecieron tus cabellos, pero estabas completamente
desnuda.
16:8 Yo pasé junto a ti y te
vi. Era tu tiempo, el tiempo del amor; extendí sobre ti el borde
de mi manto y cubrí tu desnudez; te hice un juramento, hice una alianza
contigo oráculo del Señor y tú fuiste mía.
16:9 Yo te lavé con agua, limpié
la sangre que te cubría y te perfumé con óleo.
16:10 Te puse un vestido bordado, te
calcé con zapatos de cuero fino, te ceñí con una banda
de lino y te cubrí con un manto de seda.
16:11 Te adorné con joyas, puse
brazaletes en tus muñecas y un collar en tu cuello;
16:12 coloqué un anillo en tu
nariz, pendientes en tus orejas y una espléndida diadema en tu cabeza.
16:13 Estabas adornada de oro y de plata,
tu vestido era de lino fino, de seda y de tela bordada; te alimentabas con
la mejor harina, con miel y aceite. Llegaste a ser extraordinariamente hermosa
y te convertiste en una reina.
16:14 Tu fama se extendió entre
las naciones, porque tu belleza era perfecta gracias al esplendor con que
yo te había adornado oráculo del Señor.
16:15 Pero tú te preciaste de
tu hermosura y te aprovechaste de tu fama para prostituirte; te entregaste
sin pudor a todo el que pasaba y fuiste suya.
16:16 Tomaste tus vestidos para hacerte
lugares altos de vivos colores, y te prostituiste en ellos.
16:17 Tomaste tus joyas hechas con mi
oro y mi plata, que yo te había regalado, y te fabricaste imágenes
de hombres con las que te prostituiste.
16:18 Tomaste tus vestidos bordados
para cubrirlas, y pusiste delante de ellas mi aceite y mi incienso.
16:19 Y el pan que yo te había
dado, la mejor harina, el aceite y la miel con que yo te alimentaba, los
ofreciste delante de ellas como perfume de aroma agradable oráculo
del Señor.
16:20 Tomaste a tus hijos y a tus hijas,
los que tú habías engendrado para mí, y los sacrificaste
a esas imágenes como alimento. ¿Acaso no te bastaba con prostituirte,
16:21 que también inmolaste a
mis hijos y los entregaste, haciéndolos pasar por el fuego en honor
de ellas?
16:22 En medio de todas tus abominaciones
y prostituciones, no te acordaste de los días de tu juventud, cuando
estabas completamente desnuda, revolcándote en tu sangre.
16:23 Y en el colmo de tu maldad ¡ay,
ay de ti!, oráculo del Señor
16:24 te has edificado una colina y
has levantado un montículo en todas las plazas.
16:25 A la entrada de todos los caminos
edificaste un montículo, hiciste de tu hermosura una cosa abominable
y entregaste tu cuerpo a todo el que pasaba, multiplicando tus prostituciones.
16:26 Te prostituiste a los egipcios,
tus vecinos de cuerpo robusto, y multiplicaste tus prostituciones para provocarme.
16:27 Por eso, yo extendí mi
mano contra ti. Racioné tu alimento y te entregué a la avidez
de tus enemigos, a las ciudades de los filisteos, avergonzadas ellas mismas
de tu conducta infame.
16:28 No satisfecha con esto, te prostituiste
a los asirios; te prostituiste a ellos, y aún así no quedaste
satisfecha.
16:29 Entonces multiplicaste tus prostituciones
en una tierra de comerciantes, en Caldea, pero ni siquiera con esto quedaste
satisfecha.
16:30 ¡Qué enloquecido
estaba tu corazón oráculo del Señor cuando hacías
todo esto, obra de una prostituta empedernida!
16:31 Cuando tú edificabas una
colina a la entrada de todos los caminos, y levantabas un montículo
en todas las plazas, no eras como la prostituta que busca un salario.
16:32 La mujer adúltera, en lugar
de su marido, recibe un regalo.
16:33 A todas las prostitutas se les
da un regalo; tú, en cambio, dabas regalos a todos tus amantes, tú
los sobornabas a fin de que acudieran a ti de todas partes para tus prostituciones.
16:34 Al prostituirte, te sucedía
lo contrario que a las otras mujeres: nadie corría detrás
de ti, eras tú la que pagabas y nadie te pagaba a ti. ¡Hacías
exactamente lo contrario!
16:35 Por eso, prostituta, escucha la
palabra del Señor.
16:36 Así habla el Señor:
Por haberte exhibido desvergonzadamente y haber descubierto tu desnudez
en tus prostituciones con tus amantes y con todos tus ídolos abominables,
y por la sangre de tus hijos que les has ofrecido,
16:37 por todo eso, yo voy a reunir
a todos tus amantes, a los que has complacido y amado, y también
a los que has odiado; los reuniré contra ti, de todas partes, descubriré
ante ellos tu desnudez, y ellos verán toda tu desnudez.
16:38 Te aplicaré el castigo
de las mujeres adúlteras y sanguinarias y descargaré sobre
ti mi furor y mis celos.
16:39 Yo te entregaré en sus
manos. Ellos arrasarán tus colinas y demolerán tus montículos;
te despojarán de tus vestidos, te arrebatarán tus joyas y
te dejarán completamente desnuda.
16:40 Incitarán a la asamblea
contra ti, te lapidarán y te atravesarán con sus espadas.
16:41 Quemarán tus casas y te
infligirán justos castigos a la vista de una multitud de mujeres.
Yo te haré renunciar a la prostitución y ya no harás
más regalos.
16:42 Así se apaciguará
mi furor contra ti y mis celos se apartarán de ti, quedaré
tranquilo y no me irritaré más.
16:43 Porque no te has acordado de los
días de tu juventud y has provocado mi ira con todas estas cosas,
yo haré recaer tu mala conducta sobre tu cabeza oráculo del
Señor. ¿Acaso no has cometido una infamia con todas tus prácticas
abominables?
16:44 Todos los que hacen proverbios,
harán uno acerca de ti, diciendo: "De tal madre, tal hija".
16:45 Sí, tú eres la hija
de tu madre, que sentía asco de su marido y de sus hijos; eres la
hermana de tus hermanas, que sentían asco de sus maridos y de sus
hijos: la madre de ustedes era una hitita y su padre un amorreo.
16:46 Tu hermana mayor es Samaría,
que junto con sus hijas habita a tu izquierda, y tu hermana menor es Sodoma,
que junto con sus hijas habita a tu derecha.
16:47 Pero tú no te has contentado
con seguir sus caminos y practicar sus mismas abominaciones, sino que te
has corrompido más que ellas en todos tus caminos.
16:48 Juro por mi vida oráculo
del Señor que tu hermana Sodoma y sus hijas no han obrado como tú
y tus hijas.
16:49 Esta fue la iniquidad de tu hermana
Sodoma: soberbia, buena mesa y total despreocupación. Además
de esto, ella y sus hijas no socorrieron al pobre y al indigente;
16:50 se enorgullecieron y cometieron
abominaciones en mi presencia. Por eso las rechacé, como tú
lo has visto.
16:51 Y Samaría no cometió
ni la mitad de tus pecados. Tú has cometido más abominaciones
que tus hermanas, y con las abominaciones cometidas has hecho que ellas
parecieran justas.
16:52 Carga, entonces, con tu ignominia,
por haber intercedido en favor de tus hermanas: tú, con tus pecados,
te has hecho más abominable que ellas, y ellas son más justas
que tú. Avergüénzate y carga con tu ignominia, ya que
has hecho justas a tus hermanas.
16:53 Yo cambiaré su suerte,
la suerte de Sodoma con sus hijas y la suerte de Samaría con sus
hijas, y cambiaré tu suerte en medio de ellas,
16:54 a fin de que cargues con tu ignominia
y sientas vergüenza de lo que has hecho, para consuelo de ellas.
16:55 Tu hermana Sodoma y sus hijas,
lo mismo que Samaría y sus hijas, volverán a su antigua condición.
Y tú también volverás a tu antigua condición.
16:56 ¿Acaso no has comentado
muchas cosas acerca de Sodoma, en el día de tu orgullo,
16:57 antes que fuera descubierta tu
desnudez? Lo mismo que ella, tú eres ahora objeto de burla para las
ciudades de Edóm y de todas sus vecinas, y para las ciudades de los
filisteos, que se burlan de ti en tus alrededores.
16:58 Así cargarás con
tu infamia y con tus abominaciones oráculo del Señor.
16:59 Porque así habla el Señor:
Yo obraré contigo como has obrado tú, que despreciaste el
juramento imprecatorio, quebrantando la alianza.
16:60 Pero yo me acordaré de
la alianza que hice contigo en los días de tu juventud y estableceré
para ti una alianza eterna.
16:61 Tú te acordarás
de tu conducta y te sentirás avergonzada, cuando yo tome a tus hermanas,
a las mayores y a las menores que tú, y te las dé como hijas,
sin que ellas participen de tu alianza.
16:62 Yo estableceré mi alianza
contigo, y tú sabrás que yo soy el Señor,
16:63 para que te acuerdes y te avergüences,
y para que en tu confusión no te atrevas a abrir la boca, cuando
yo te haya perdonado todo lo que has hecho oráculo del Señor.
La
alegoría de las águilas y la vid
17:1
La palabra del Señor me llegó en estos términos:
17:2 Hijo de hombre, plantea un enigma
y narra una parábola a la casa de Israel.
17:3 Tú dirás: Así
habla el Señor:
El águila grande,
de grandes alas y largas plumas,
de espeso plumaje, lleno de colorido,
llegó hasta el Líbano
y tomó la copa de un cedro.
17:4 Arrancó la más alta
de sus ramas
y la llevó a un país de comerciantes,
la puso en una ciudad de mercaderes.
17:5 Tomó además una semilla
del país
y la sembró en un campo de cultivo:
la plantó como un sauce
junto a abundantes aguas.
17:6 Ella brotó y se convirtió
en una vid,
exuberante, de tamaño pequeño,
que volvía sus ramas hacia el águila
y tenía sus raíces debajo de ella.
Así se convirtió en una vid,
produjo ramas y dio sarmientos.
17:7 Pero había otra águila
grande,
de grandes alas y abundante plumaje,
y esa vid le tendió ansiosamente sus raíces y dirigió
sus ramas hacia ella,
para que la regara mejor que el terreno donde había sido plantada.
17:8 Ella estaba plantada en un campo
fértil, junto a abundantes aguas,
para dar sarmientos y producir frutos, para convertirse en una espléndida
vid.
17:9 Por eso, dirás: Así
habla el Señor:
¿Podrá florecer esa vid?
¿Acaso no se la arrancará de raíz y se cortarán
sus frutos para que se sequen todos sus tiernos retoños?
Sí, se secará, y no hará falta un brazo fuerte ni mucha
gente
para arrancarla de raíz.
17:10 Ahora está bien plantada:
¿podrá florecer?
Apenas la toque el viento del este,¿no quedará completamente
seca?
¡En el mismo lugar donde brotó, se secará!
17:11 La palabra del Señor me
llegó en estos términos:
17:12 Di a este
pueblo rebelde: ¿No saben lo que esto significa? Luego dirás:
El rey de Babilonia llegó a Jerusalén, tomó a su rey
y a sus príncipes y se los llevó consigo a Babilonia.
17:13 Tomó,
en cambio, a un vástago de estirpe real, hizo un pacto con él,
lo comprometió con un juramento
y se llevó a todos los hombres importantes del país,
17:14 para que ese reino fuera humilde
e incapaz de sublevarse, para que mantuviera su pacto, y así pudiera
subsistir.
17:15 Pero el príncipe
se rebeló contra el rey,
enviando mensajeros a Egipto a fin de obtener caballos y un ejército
numeroso. Ahora bien, ¿prosperará el que ha hecho esto? El
que violó el pacto, ¿escapará con vida?
17:16 Juro por mi vida oráculo
del Señor que él morirá en Babilonia, en el lugar
donde reside el rey que lo hizo reinar, cuyo juramento despreció
y cuyo pacto quebrantó.
17:17 Y el Faraón no podrá
intervenir en favor de él con un gran ejército y tropas numerosas,
en el momento del combate, cuando se levanten terraplenes y se construyan
empalizadas para exterminar muchas vidas humanas.
17:18 El príncipe despreció
un juramento y quebrantó un pacto; había dado su mano, y después
hizo todo esto: ¡no escapará con vida!
17:19 Por eso, así habla el Señor:
Juro por mi vida que haré recaer sobre su cabeza mi juramento, que
él despreció, y mi pacto, que él quebrantó.
17:20 Tenderé sobre él
mi red y quedará prendido en mi trampa. Lo llevaré a Babilonia,
y allí le haré rendir cuenta de la infidelidad que cometió
contra mí.
17:21 Lo mejor de sus escuadrones caerá
bajo la espada, y los sobrevivientes serán dispersados a todos los
vientos. Así sabrán que yo, el Señor, he hablado.
El
restablecimiento futuro de Israel
17:22
Así habla el Señor:
Yo también tomaré la copa de un gran cedro, cortaré
un brote de la más alta de sus ramas,
y lo plantaré en una montaña muy elevada:
17:23 lo plantaré en la montaña
más alta de Israel.
Él echará ramas y producirá frutos, y se convertirá
en un magnífico cedro.
Pájaros de todas clases anidarán en él, habitarán
a la sombra de sus ramas.
17:24 Y todos los árboles del
campo sabrán que yo, el Señor, humillo al árbol elevado
y exalto al árbol humillado,
hago secar al árbol verde y reverdecer al árbol seco. Yo,
el Señor, lo he dicho y lo haré.
La
responsabilidad individual
18:1
La palabra del Señor me llegó en estos términos:
18:2 ¿Por qué andan repitiendo
este refrán en la tierra de Israel:
"Los padres comieron uva verde, y los hijos sufren la dentera"?
18:3 Juro por mi vida oráculo
del Señor que ustedes nunca más dirán este refrán
en Israel.
18:4 Porque todas las vidas me pertenecen,
tanto la del padre como la del hijo: la persona que peca, esa morirá.
18:5 Si un hombre es justo y practica
el derecho y la justicia;
18:6 si no participa de las comidas
sagradas en las montañas y no levanta sus ojos hacia los ídolos
de la casa de Israel; si no deshonra a la mujer de su prójimo y no
se acerca a una mujer en los días de su menstruación;
18:7 si no oprime a nadie, si devuelve
la prenda al deudor y no quita nada por la fuerza; si da su pan al hambriento
y viste al desnudo;
18:8 si no presta con usura ni cobra
intereses; si aparta su mano de la injusticia y juzga imparcialmente en
los litigios;
18:9 si camina según
mis preceptos y observa mis leyes, obrando con fidelidad, ese hombre es
justo y seguramente vivirá
oráculo del Señor.
18:10 Pero si engendra un hijo ladrón
y sanguinario, que hace alguna de esas cosas,
18:11 mientras que él no ha hecho
ninguna de ellas, un hijo que participa de las comidas sagradas en las montañas
y deshonra a la mujer de su prójimo;
18:12 que oprime al pobre y al indigente,
que saca las cosas por la fuerza y no devuelve la prenda; que levanta sus
ojos a los ídolos y comete abominaciones;
18:13 que presta con usura y cobra intereses:
este hijo no vivirá. A causa de todas las abominaciones que cometió,
morirá irremediablemente, y su sangre recaerá sobre él.
18:14 Pero si un hombre engendra un
hijo que ve todos los pecados cometidos por su padre, los ve, pero no los
imita:
18:15 no participa de las comidas sagradas
en las montañas ni levanta sus ojos a los ídolos de la casa
de Israel; no deshonra a la mujer de su prójimo;
18:16 no oprime a nadie, no retiene
la prenda ni saca las cosas por la fuerza; da su pan al hambriento, viste
al desnudo
18:17 y aparta su mano de la injusticia;
no presta con usura ni cobra intereses; cumple mis leyes y camina según
mis preceptos: ese hijo no morirá por las culpas de su padre, sino
que vivirá.
18:18 Pero su padre, que oprimió
y sacó las cosas por la fuerza, y no hizo el bien en medio de su
pueblo, él sí morirá a causa de sus culpas.
18:19 Ustedes preguntarán: "¿Por
qué el hijo no carga con las culpas de su padre?" Porque el
hijo practicó el derecho y la justicia, observó todos mis
preceptos y los puso en práctica, por eso vivirá.
18:20 La persona
que peca, esa morirá; el hijo no cargará con las culpas del
padre, ni el padre cargará con las culpas del hijo. Sobre el justo
recaerá su justicia, y sobre el malvado, su maldad.
El
camino de Dios es justo
Ezequiel
33, 10-20
18:21
Pero si el malvado se convierte de todos los pecados que ha cometido, observa
todos mis preceptos y practica el derecho y la justicia, seguramente vivirá,
y no morirá.
18:22 Ninguna de las ofensas que haya
cometido le será recordada: a causa de la justicia que ha practicado,
vivirá.
18:23 ¿Acaso deseo yo la muerte
del pecador oráculo del Señor y no que se convierta de su
mala conducta y viva?
18:24 Pero si el justo se aparta de
su justicia y comete el mal, imitando todas las abominaciones que comete
el malvado, ¿acaso vivirá? Ninguna de las obras justas que
haya hecho será recordada: a causa de la infidelidad y del pecado
que ha cometido, morirá.
18:25 Ustedes dirán: "El
proceder del Señor no es correcto". Escucha, casa de Israel:
¿Acaso no es el proceder de ustedes, y no el mío, el que no
es correcto?
18:26 Cuando el justo se aparta de su
justicia, comete el mal y muere, muere por el mal que ha cometido.
18:27 Y cuando el malvado se aparta
del mal que ha cometido, para practicar el derecho y la justicia, él
mismo preserva su vida.
18:28 Él ha abierto los ojos
y se ha convertido de todas las ofensas que había cometido: por eso,
seguramente vivirá, y no morirá.
18:29 Y sin embargo, la casa de Israel
dice: "El proceder del Señor no es correcto". ¿Acaso
no es el proceder de ustedes, y no el mío, el que no es correcto?
18:30 Por eso, casa de Israel, yo los
juzgaré a cada uno de ustedes según su conducta oráculo
del Señor. Conviértanse y apártense de todas
sus rebeldías, de manera que nada los haga caer en el pecado.
18:31 Arrojen lejos de ustedes todas
las rebeldías que han cometido contra mí y háganse
un corazón nuevo y un espíritu nuevo. ¿Por qué
quieres morir, casa de Israel?
18:32 Yo no deseo la muerte de nadie
oráculo del Señor. Conviértanse, entonces, y vivirán.
Lamentación
por los últimos reyes de Judá
19:1
Entona una lamentación sobre los príncipes de Israel.
19:2 Tú dirás:
¡Tu madre sí que era una leona en medio de los leones!
Recostada entre los cachorros, amamantaba sus crías.
19:3 A uno de sus cachorros lo enalteció
y él se convirtió en un león:
aprendió a desgarrar su presa, devoró a los hombres.
19:4 Pero las naciones se concertaron
contra él y quedó atrapado en su fosa:
así lo llevaron con garfios a la tierra de Egipto.
19:5 Al ver que nada podía esperar,
que su esperanza estaba perdida,
tomó a otro de sus cachorro se hizo de él un león.
19:6 Él se paseaba entre los
leones, convertido en un león:
aprendió a desgarrar su presa, devoró a los hombres.
19:7 Hizo estragos en sus palacios,
devastó sus ciudades;
la tierra y sus habitantes se espantaron por el fragor de sus rugidos.
19:8 Las naciones marcharon contra él,
desde las regiones circundantes:
tendieron sus redes contra él, y quedó atrapado en su fosa.
19:9 Lo encerraron con garfios en una
jaula, lo llevaron al rey de Babilonia y lo pusieron en una fortaleza,
para que no volviera a oírse su voz por las montañas de Israel.
v10 Tu madre se parecía a una vid, plantada al borde de las aguas:
desbordada de frutos y de hojas, porque el agua era abundante.
v11 Le salieron unas ramas vigorosas, que fueron cetros de soberanos.
Su talla se elevó por encima del follaje, era bien visible por su
altura, por la abundancia de sus ramas.
19:12 Pero fue arrancada con furor y
arrojada por el suelo.
El viento del este secó sus frutos, que fueron cortados y se secaron;
y el fuego devoró su rama vigorosa.
19:13 Ahora está plantada en
el desierto, en una tierra reseca y sedienta.
19:14 De su rama ha salido un fuego
que devoró sus ramas y sus frutos.
Ya no hay en ella ninguna rama vigorosa, ningún cetro de soberanos.
Esta es una lamentación, y se la canta como tal.
Historia
de las infidelidades de Israel
20:1
El séptimo año, el día diez del quinto mes, algunos
de los ancianos de Israel vinieron a consultar al Señor y se sentaron
delante de mí.
20:2 La palabra del Señor me
llegó en estos términos:
20:3 Hijo de hombre, habla a los ancianos
de Israel y diles: Así habla el Señor: ¿Ustedes han
venido a consultarme? Juro por mi vida que no permitiré que ustedes
me consulten oráculo del Señor.
20:4 ¿Vas a juzgarlos? ¿Vas
a juzgarlos, hijo de hombre? Dales a conocer las abominaciones de sus padres.
20:5 Tú les dirás: Así
habla el Señor: El día en que elegí a Israel, alcé
mi mano para hacer un juramento a la descendencia de Jacob y me manifesté
a ellos en la tierra de Egipto; alcé mi mano y les dije: Yo soy el
Señor, su Dios.
20:6 Aquel día, alcé mi
mano, jurándoles que los haría salir del país de Egipto
y los llevaría a una tierra que yo mismo había explorado para
ellos: una tierra que mana leche y miel, el más espléndido
de todos los países.
20:7 Les dije: Arrojen lejos de ustedes
las cosas abominables que atraen sus miradas y no se contaminen con los
ídolos de Egipto: Yo soy el Señor, su Dios.
20:8 Pero ellos se rebelaron contra
mí y no quisieron escucharme; ninguno arrojó las cosas abominables
que atraían sus miradas y no abandonaron los ídolos de Egipto.
Entonces yo pensé derramar mi furor y desahogar mi ira contra ellos
en la tierra de Egipto.
20:9 Pero actué a causa de mi
Nombre, para que no fuera profanado a los ojos de las naciones en medio
de las cuales habitaban: yo me manifesté a ellos ante los ojos de
aquellas naciones, haciéndolos salir del país de Egipto.
20:10 Yo los hice salir del país
de Egipto y los conduje al desierto.
20:11 Les di mis
preceptos y les hice conocer mis leyes, que hacen vivir al hombre que las
practica.
20:12 Les di además mis sábados,
como una señal entre ellos y yo,
para que supieran que yo, el Señor, soy el que los santifico.
20:13 Pero la casa de Israel se rebeló
contra mí en el desierto: ellos no siguieron mis preceptos y despreciaron
mis leyes, que hacen vivir al hombre que las practica, y no hicieron más
que profanar mis sábados. Entonces pensé derramar mi furor
sobre ellos en el desierto para exterminarlos.
20:14 Pero actué a causa de mi
Nombre, para que no fuera profanado a los ojos de las naciones, en cuya
presencia los había hecho salir de Egipto.
20:15 No obstante, alcé mi mano
en el desierto para jurarles que no los dejaría entrar en la tierra
que les había dado, esa tierra que mana leche y miel, el más
espléndido de todos los países.
20:16 Yo obré así, porque
habían despreciado mis leyes, no habían seguido mis preceptos
y habían profanado mis sábados, por el apego que tenían
a sus ídolos.
20:17 Con todo, tuve compasión
de ellos, de manera que no los destruí ni los exterminé en
el desierto.
20:18 Dije entonces a sus hijos en el
desierto: No sigan los preceptos de sus padres, no observen sus leyes ni
se contaminen con sus ídolos.
20:19 Yo, el Señor, soy su Dios;
sigan mis preceptos y observen mis leyes, poniéndolas en práctica.
20:20 Santifiquen mis sábados:
que ellos sean una señal entre ustedes y yo, para que se sepa que
yo, el Señor, soy su Dios.
20:21 Pero también los hijos
se rebelaron contra mí, no siguieron mis preceptos ni observaron
mis leyes, poniéndolas en práctica esas leyes que hacen
vivir al hombre que las practica y profanaron mis sábados.
Entonces pensé derramar mi furor y desahogar mi ira contra ellos
en el desierto.
20:22 Sin embargo, retiré mi
mano y actué a causa de mi Nombre, para que no fuera profanado a
los ojos de las naciones, en cuya presencia los había hecho salir.
20:23 Pero una vez
más, alcé mi mano en el desierto, para jurarles que los dispersaría
entre las naciones y los diseminaría por los países,
20:24 ya que no habían practicado
mis leyes, habían despreciado mis preceptos y profanado mis sábados,
y tenían la mirada puesta en los ídolos de sus padres.
20:25 Incluso, llegué a imponerles
preceptos que no eran buenos, y leyes que no dan la vida.
20:26 Yo los contaminé con sus
propias ofrendas, cuando inmolaban en el fuego a todos los primogénitos,
y lo hice con el fin de inspirarles horror, para que supieran que yo soy
el Señor.
20:27 Por eso, hijo de hombre, habla
a la casa de Israel y diles: Así habla el Señor: Sus padres
me ultrajaron más todavía, cometiendo esta infidelidad contra
mí:
20:28 cuando los hice entrar en la tierra
que, con la mano levantada, había jurado darles, ellos, al ver cualquier
colina o cualquier árbol frondoso, ofrecían allí sus
sacrificios, presentaban allí sus ofrendas provocativas, depositaban
allí sus perfumes de aroma agradable y derramaban allí sus
libaciones.
20:29 Yo les dije entonces: "¿Qué
es ese lugar alto al que ustedes van?" Y lo llamaron "Lugar alto"
hasta el día de hoy.
20:30 Por eso, di a la casa de Israel:
Así habla el Señor: ¡Ustedes se están contaminando
de la misma manera que sus padres y se están prostituyendo con sus
abominaciones!
v31 Al presentar sus dones, inmolando a sus hijos en el fuego, se están
contaminando con todos sus ídolos hasta el día de hoy, ¿y
yo me dejaré consultar por ustedes, casa de Israel? Juro por mi vida
oráculo del Señor que no me dejaré consultar por
ustedes.
20:32 No sucederá nada de lo
que ustedes se imaginan cuando dicen: "Seremos como las demás
naciones, como las tribus de los otros países, servidores de la madera
y de la piedra".
20:33 Juro por mi vida oráculo
del Señor que reinaré sobre ustedes con mano fuerte y brazo
extendido, y con furor incontenible.
20:34 Los sacaré de entre los
pueblos y los reuniré de entre los países donde habían
sido dispersados con mano fuerte y brazo extendido, y con furor incontenible.
20:35 Los llevaré al desierto
de los pueblos y allí entraré en juicio con ustedes cara a
cara.
20:36 Así como entré en
juicio con sus padres en el desierto del país de Egipto, así
lo haré con ustedes oráculo del Señor.
20:37 Los haré pasar bajo la
vara y los introduciré en el vínculo de la alianza.
20:38 Excluiré de entre ustedes
a los rebeldes y a los que me han sido infieles: a ellos los haré
salir del país donde viven como extranjeros, pero no entrarán
en la tierra de Israel, y así ustedes sabrán que yo soy el
Señor.
20:39 En cuanto a ustedes, casa de Israel,
así habla el Señor: Que cada uno vaya a servir a sus ídolos,
pero juro que después ustedes me escucharán y ya no profanarán
más mi santo Nombre con sus ofrendas y sus ídolos.
20:40 Porque en mi santa montaña,
en la santa montaña de Israel oráculo del Señor,
allí me servirá todo el pueblo de Israel, congregado enteramente
en el país. Allí los recibiré con agrado y aceptaré
sus ofrendas, lo mejor de sus contribuciones y los dones que me consagren.
20:41 Yo los recibiré a ustedes
con un perfume de aroma agradable, cuando los haga salir de entre los pueblos
y los reúna de entre los países donde estaban dispersos, y
por medio de ustedes pondré de manifiesto mi santidad a los ojos
de las naciones.
20:42 Y cuando los haga entrar en la
tierra de Israel, en el país que, con la mano levantada, juré
dar a sus padres, ustedes sabrán que yo soy el Señor.
20:43 Allí se acordarán
de su conducta y de todas las acciones con las cuales se han contaminado,
y sentirán asco de ustedes mismos a causa de todas las maldades que
han cometido.
20:44 Y ustedes, casa de Israel, sabrán
que yo soy el Señor, cuando actúe en favor de ustedes a causa
de mi Nombre, y no según su mala conducta y sus acciones corrompidas
oráculo del Señor.