SALMOS
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Al
amparo del Altísimo, a la sombra del Poderoso
La protección divina en medio de los peligros
91:1 Tú que vives al amparo del
Altísimo
y resides a la sombra del Todopoderoso,
91:2 di al Señor: "Mi refugio
y mi baluarte,
mi Dios, en quien confío".
91:3 Él te librará de la
red del cazador
y de la peste perniciosa;
91:4 te cubrirá con sus plumas,
y hallarás un refugio bajo sus alas.
91:5 No temerás los terrores de
la noche,
ni la flecha que vuela de día,
91:6 ni la peste que acecha en las tinieblas,
ni la plaga que devasta a pleno sol.
91:7 Aunque caigan mil a tu izquierda
y diez mil a tu derecha,
tú no serás alcanzado:
91:4c su brazo es escudo y coraza.
91:8 Con sólo dirigir una mirada,
verás el castigo de los malos,
91:9 porque hiciste del Señor tu
refugio
y pusiste como defensa al Altísimo.
91:10 No te alcanzará ningún
mal,
ninguna plaga se acercará a tu carpa,
91:11 porque él
te encomendó a sus ángeles
para que te cuiden en todos tus caminos.
91:12 Ellos te llevarán en sus
manos
para que no tropieces contra ninguna piedra;
91:13 caminarás sobre leones y
víboras,
pisotearás cachorros de león y serpientes.
Oráculo
del Señor
91:14
"Él se entregó a mí,
por eso, yo lo libraré;
lo protegeré, porque conoce mi Nombre;
91:15 me invocará, y yo le responderé.
Estaré con él en el peligro,
lo defenderé y lo glorificaré;
91:16 le haré gozar de una larga
vida
y le haré ver mi salvación".
Es
bueno dar gracias al Señor
92:1 Salmo. Canto. Para el día
sábado.
92:2 Es bueno dar gracias al Señor,
y cantar, Dios Altísimo, a tu Nombre;
92:3 proclamar tu amor de madrugada,
y tu fidelidad en las vigilias de la noche,
92:4 con el arpa de diez cuerdas y la
lira,
con música de cítara.
92:5 Tú me alegras, Señor,
con tus acciones,
cantaré jubiloso por la obra de tus manos.
92:6 ¡Qué grandes son tus
obras, Señor,
qué profundos tus designios!
92:7 El hombre insensato no conoce
y el necio no entiende estas cosas.
92:8 Si los impíos crecen como
la hierba
y florecen los que hacen el mal,
es para ser destruidos eternamente:
92:9 tú, en cambio, eres el Excelso
para siempre.
92:10 Mira, Señor, cómo
perecen tus enemigos
y se dispersan los que hacen el mal.
92:11 Pero a mí me das la fuerza
de un toro salvaje
y me unges con óleo purísimo.
92:12 Mis ojos han desafiado a mis calumniadores,
mis oídos han escuchado
la derrota de los malvados.
92:13 El justo florecerá como la
palmera,
crecerá como los cedros del Líbano:
92:14 trasplantado en la Casa del Señor,
florecerá en los atrios de nuestro Dios.
92:15 En la vejez seguirá dando
frutos,
se mantendrá fresco y frondoso,
92:16 para proclamar qué justo
es el Señor,
mi Roca, en quien no existe la maldad.
El
Señor es rey; está vestido de poder
93:1 ¡Reina el Señor, revestido
de majestad!
El Señor se ha revestido,
se ha ceñido de poder.
El mundo está firmemente establecido:
¡no se moverá jamás!
93:2 Tu trono está firme desde
siempre,
tú existes desde la eternidad.
93:3 Los ríos hacen resonar sus
voces, Señor,
los ríos hacen resonar su fragor.
93:4 Pero más fuerte que las aguas
impetuosas,
más fuerte que el oleaje del mar,
es el Señor en las alturas.
93:5 Tus testimonios, Señor, son
dignos de fe,
la santidad embellece tu Casa
a lo largo de los tiempos.
Levántate,
juez de la tierra
Apelación
al Juicio de Dios
94:1 ¡Dios vengador de las injusticias,
Señor, Dios justiciero, manifiéstate!
94:2 ¡Levántate, Juez de
la tierra,
dales su merecido a los soberbios!
94:3 ¿Hasta cuándo triunfarán,
Señor,
hasta cuándo triunfarán los malvados?
94:4 ¿Hasta cuándo hablarán
con arrogancia
y se jactarán los malhechores?
94:5 Ellos pisotean a tu pueblo, Señor,
y oprimen a tu herencia;
94:6 matan a la viuda y al extranjero,
asesinan a los huérfanos;
94:7 y exclaman: "El Señor
no lo ve,
no se da cuenta el Dios de Jacob".
Afirmación
de la justicia de Dios
94:8 ¡Entiendan, los
más necios del pueblo!
y ustedes, insensatos, ¿cuándo recapacitarán?
94:9 El que hizo el oído, ¿no
va a escuchar?
El que formó los ojos, ¿será incapaz de ver?
94:10 ¿Dejará de castigar
el que educa a las naciones
y da a los hombres el conocimiento?
94:11 ¡El Señor conoce los
planes de los hombres
y sabe muy bien que son vanos!
94:12 Feliz el que es educado por ti,
Señor,
aquel a quien instruyes con tu ley,
94:13 para darle un descanso
después de la adversidad,
mientras se cava una fosa para el malvado.
94:14 Porque el Señor no abandona
a su pueblo
ni deja desamparada a su herencia:
94:15 la justicia volverá a los
tribunales
y los rectos de corazón la seguirán.
Confianza
en el triunfo de la justicia
94:16
¿Quién se pondrá a mi favor contra los impíos?
¿Quién estará a mi lado contra los malhechores?
94:17 Si el Señor no me hubiera
ayudado,
ya estaría habitando en la región del silencio.
94:18 Cuando pienso que voy a resbalar,
tu misericordia, Señor, me sostiene;
94:19 cuando estoy cargado de preocupaciones,
tus consuelos me llenan de alegría.
94:20 ¿Podrá aliarse contigo
un tribunal inicuo,
que comete injusticias en nombre de la ley?
94:21 Ellos atentan contra la vida de
los justos
y condenan a muerte al inocente.
94:22 Pero el Señor es mi fortaleza,
mi Dios es la Roca en que me refugio:
94:23 él les devolverá su
misma iniquidad
y los destruirá por su malicia.
¡El Señor, nuestro Dios, los destruirá!
Cantemos
alegres al Señor
Invitación
a la alabanza
95:1
¡Vengan, cantemos con júbilo al Señor,
aclamemos a la Roca que nos salva!
95:2 ¡Lleguemos hasta él
dándole gracias,
aclamemos con música al Señor!
95:3 Porque el Señor es un Dios
grande,
el soberano de todos los dioses:
95:4 en su mano están los abismos
de la tierra,
y son suyas las cumbres de las montañas;
95:5 suyo es el mar, porque él
lo hizo,
y la tierra firme, que formaron sus manos.
95:6 ¡Entren, inclinémonos
para adorarlo!
¡Doblemos la rodilla ante el Señor que nos creó!
95:7 Porque él es nuestro Dios,
y nosotros, el pueblo que él apacienta,
las ovejas conducidas por su mano.
Exhortación
a la fidelidad
Ojalá
hoy escuchen la voz del Señor:
95:8 "No endurezcan su corazón
como en Meribá,
como en el día de Masá, en el desierto,
95:9 cuando sus padres me tentaron y provocaron,
aunque habían visto mis obras.
95:10 Cuarenta años me disgustó
esa generación,
hasta que dije:
'Es un pueblo de corazón extraviado,
que no conoce mis caminos'.
95:11 Por eso juré en mi indignación:
'Jamás entrarán en mi Reposo'".
Gobernará
al mundo con justicia
1
Crónicas 16, 7-36 / Salmo
105, 1-15 / Salmo
106, 1-5
96:1
Canten al Señor un canto nuevo,
cante al Señor toda la tierra;
96:2 canten al Señor, bendigan
su Nombre,
día tras día, proclamen su victoria.
96:3 Anuncien su gloria entre las naciones,
y sus maravillas entre los pueblos.
96:4 Porque el Señor es grande
y muy digno de alabanza,
más temible que todos los dioses.
96:5 Los dioses de los pueblos
no son más que apariencia,
pero el Señor hizo el cielo;
96:6 en su presencia hay esplendor y majestad,
en su Santuario, poder y hermosura.
96:7 Aclamen al Señor,
familias de los pueblos,
aclamen la gloria y el poder del Señor;
96:8 aclamen la gloria del nombre del
Señor.
Entren en sus atrios trayendo una ofrenda,
96:9 adoren al Señor al manifestarse
su santidad:
¡que toda la tierra tiemble ante él!
96:10 Digan entre las naciones: "¡El
Señor reina!
El mundo está firme y no vacilará.
El Señor juzgará a los pueblos con rectitud".
96:11 Alégrese el cielo y exulte
la tierra,
resuene el mar y todo lo que hay en él;
96:12 regocíjese el campo con todos
sus frutos,
griten de gozo los árboles del bosque.
96:13 Griten de gozo delante del Señor,
porque él viene a gobernar la tierra:
él gobernará al mundo con justicia,
y a los pueblos con su verdad.
El
Señor es rey sobre toda la tierra
97:1 ¡El Señor reina! Alégrese
la tierra,
regocíjense las islas incontables.
97:2 Nubes y Tinieblas lo rodean,
la Justicia y el Derecho son
la base de su trono.
97:3 Un fuego avanza ante él
y abrasa a los enemigos a su paso;
97:4 sus relámpagos iluminan el
mundo;
al verlo, la tierra se estremece.
97:5 Las montañas se derriten como
cera
delante del Señor, que es el dueño de toda la tierra.
97:6 Los cielos proclaman su justicia
y todos los pueblos contemplan su gloria.
97:7 Se avergüenzan los que sirven
a los ídolos,
los que se glorían en dioses falsos;
todos los dioses se postran ante él.
97:8 Sión escucha y se llena de
alegría,
se regocijan las ciudades de Judá,
a causa de tus juicios, Señor.
97:9 Porque tú, Señor, eres
el Altísimo:
estás por encima de toda la tierra,
mucho más alto que todos los dioses.
97:10 Tú amas, Señor, a
los que odian el mal,
proteges la vida de tus fieles
y los libras del poder de los malvados.
97:11 Nace la luz para el justo,
y la alegría para los rectos de corazón.
97:12 Alégrense, justos, en el
Señor
y alaben su santo Nombre.
El
Señor muestra su salvación
98:1 Salmo.
Canten al Señor un canto nuevo,
porque él hizo maravillas:
su mano derecha y su santo brazo
le obtuvieron la victoria.
98:2 El Señor manifestó
su victoria,
reveló su justicia a los ojos de las naciones:
98:3 se acordó de su amor y su
fidelidad
en favor del pueblo de Israel.
Los confines de la tierra han contemplado
el triunfo de nuestro Dios.
98:4 Aclame al Señor toda la tierra,
prorrumpan en cantos jubilosos.
98:5 Canten al Señor con el arpa
y al son de instrumentos musicales;
98:6 con clarines y sonidos de trompeta
aclamen al Señor, que es Rey.
98:7 Resuene el mar y todo lo que hay
en él,
el mundo y todos sus habitantes;
98:8 aplaudan las corrientes del océano,
griten de gozo las montañas al unísono.
98:9 Griten de gozo delante del Señor,
porque él viene a gobernar la tierra:
él gobernará al mundo con justicia,
y a los pueblos con rectitud.
Santo
es el Señor, nuestro Dios
La
realeza universal del Señor
99:1
¡El Señor reina! Tiemblan los pueblos.
Él tiene su trono sobre los querubines:
la tierra vacila.
99:2 ¡Grande es el Señor
en Sión!
99:3 Él se alza sobre todas las
naciones.
Alaben tu Nombre grande y temible.
¡Santo es el Señor!
El
Señor, rey de justicia
99:4
Tú eres el rey poderoso que ama la justicia,
tú has establecido lo que es recto,
tú ejerces sobre Jacob el derecho y la justicia.
99:5 Glorifiquen al Señor, nuestro
Dios,
adórenlo ante el estrado de sus pies.
¡Santo es el Señor!
El
Señor, legislador de su Pueblo
99:6
Moisés y Aarón, entre sus sacerdotes,
y Samuel, entre los que invocaban su Nombre,
clamaban al Señor y él les respondía.
99:7 Dios les hablaba desde la columna
de nube;
ellos observaban sus mandamientos
y los preceptos que les había dado.
99:8 Señor, nuestro Dios, tú
les respondías;
tú eras para ellos un Dios indulgente,
pero te vengabas de sus malas acciones.
99:9 Glorifiquen al Señor, nuestro
Dios,
y adórenlo en su santa Montaña:
el Señor, nuestro Dios, es santo.
Dios
nos hizo y somos suyos
100:1 Salmo de acción de gracias.
Aclame al Señor toda la tierra,
100:2 sirvan al Señor con alegría,
lleguen hasta él con cantos jubilosos.
100:3 Reconozcan que el Señor es
Dios:
él nos hizo y a él pertenecemos;
somos su pueblo y ovejas de su rebaño.
100:4 Entren por sus puertas dando gracias,
entren en sus atrios con himnos de alabanza,
alaben al Señor y bendigan su Nombre.
100:5 ¡Qué bueno es el Señor!
Su misericordia permanece para siempre,
y su fidelidad por todas las generaciones.