SALMOS


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SALMO 91 (90)

Al amparo del Altísimo, a la sombra del Poderoso
La protección divina en medio de los peligros
91:1 Tú que vives al amparo del Altísimo
y resides a la sombra del Todopoderoso,
91:2 di al Señor: "Mi refugio y mi baluarte,
mi Dios, en quien confío".
91:3 Él te librará de la red del cazador
y de la peste perniciosa;
91:4 te cubrirá con sus plumas,
y hallarás un refugio bajo sus alas.
91:5 No temerás los terrores de la noche,
ni la flecha que vuela de día,
91:6 ni la peste que acecha en las tinieblas,
ni la plaga que devasta a pleno sol.
91:7 Aunque caigan mil a tu izquierda
y diez mil a tu derecha,
tú no serás alcanzado:
91:4c su brazo es escudo y coraza.
91:8 Con sólo dirigir una mirada,
verás el castigo de los malos,
91:9 porque hiciste del Señor tu refugio
y pusiste como defensa al Altísimo.
91:10 No te alcanzará ningún mal,
ninguna plaga se acercará a tu carpa,
91:11 porque él te encomendó a sus ángeles Mateo 4, 6 Lucas 4, 10
para que te cuiden en todos tus caminos.
91:12 Ellos te llevarán en sus manos
para que no tropieces contra ninguna piedra; Mateo 4, 6 Lucas 4, 11
91:13 caminarás sobre leones y víboras,
pisotearás cachorros de león y serpientes. Lucas 10, 19

Oráculo del Señor
91:14 "Él se entregó a mí,
por eso, yo lo libraré;
lo protegeré, porque conoce mi Nombre;
91:15 me invocará, y yo le responderé.
Estaré con él en el peligro,
lo defenderé y lo glorificaré;
91:16 le haré gozar de una larga vida
y le haré ver mi salvación".

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SALMO 92 (91)

Es bueno dar gracias al Señor
92:
1 Salmo. Canto. Para el día sábado.
92:2 Es bueno dar gracias al Señor,
y cantar, Dios Altísimo, a tu Nombre;
92:3 proclamar tu amor de madrugada,
y tu fidelidad en las vigilias de la noche,
92:4 con el arpa de diez cuerdas y la lira,
con música de cítara.
92:5 Tú me alegras, Señor, con tus acciones,
cantaré jubiloso por la obra de tus manos.
92:6 ¡Qué grandes son tus obras, Señor,
qué profundos tus designios!
92:7 El hombre insensato no conoce
y el necio no entiende estas cosas.
92:8 Si los impíos crecen como la hierba
y florecen los que hacen el mal,
es para ser destruidos eternamente:
92:9 tú, en cambio, eres el Excelso para siempre.
92:10 Mira, Señor, cómo perecen tus enemigos
y se dispersan los que hacen el mal.
92:11 Pero a mí me das la fuerza de un toro salvaje
y me unges con óleo purísimo.
92:12 Mis ojos han desafiado a mis calumniadores,
mis oídos han escuchado
la derrota de los malvados.
92:13 El justo florecerá como la palmera,
crecerá como los cedros del Líbano:
92:14 trasplantado en la Casa del Señor,
florecerá en los atrios de nuestro Dios.
92:15 En la vejez seguirá dando frutos,
se mantendrá fresco y frondoso,
92:16 para proclamar qué justo es el Señor,
mi Roca, en quien no existe la maldad.

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SALMO 93 (92)

El Señor es rey; está vestido de poder
93:
1 ¡Reina el Señor, revestido de majestad!
El Señor se ha revestido,
se ha ceñido de poder.
El mundo está firmemente establecido:
¡no se moverá jamás!
93:2 Tu trono está firme desde siempre,
tú existes desde la eternidad.
93:3 Los ríos hacen resonar sus voces, Señor,
los ríos hacen resonar su fragor.
93:4 Pero más fuerte que las aguas impetuosas,
más fuerte que el oleaje del mar,
es el Señor en las alturas.
93:5 Tus testimonios, Señor, son dignos de fe,
la santidad embellece tu Casa
a lo largo de los tiempos.

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SALMO 94 (93)

Levántate, juez de la tierra

Apelación al Juicio de Dios
94:
1 ¡Dios vengador de las injusticias,
Señor, Dios justiciero, manifiéstate!
94:2 ¡Levántate, Juez de la tierra,
dales su merecido a los soberbios!
94:3 ¿Hasta cuándo triunfarán, Señor,
hasta cuándo triunfarán los malvados?
94:4 ¿Hasta cuándo hablarán con arrogancia
y se jactarán los malhechores?
94:5 Ellos pisotean a tu pueblo, Señor,
y oprimen a tu herencia;
94:6 matan a la viuda y al extranjero,
asesinan a los huérfanos;
94:7 y exclaman: "El Señor no lo ve,
no se da cuenta el Dios de Jacob".

Afirmación de la justicia de Dios
94:
8 ¡Entiendan, los más necios del pueblo!
y ustedes, insensatos, ¿cuándo recapacitarán?
94:9 El que hizo el oído, ¿no va a escuchar?
El que formó los ojos, ¿será incapaz de ver?
94:10 ¿Dejará de castigar el que educa a las naciones
y da a los hombres el conocimiento?
94:11 ¡El Señor conoce los planes de los hombres
y sabe muy bien que son vanos! 1 Corintios 3, 20
94:12 Feliz el que es educado por ti, Señor,
aquel a quien instruyes con tu ley,
94:13 para darle un descanso
después de la adversidad,
mientras se cava una fosa para el malvado.
94:14 Porque el Señor no abandona a su pueblo
ni deja desamparada a su herencia:
94:15 la justicia volverá a los tribunales
y los rectos de corazón la seguirán.

Confianza en el triunfo de la justicia
94:16 ¿Quién se pondrá a mi favor contra los impíos?
¿Quién estará a mi lado contra los malhechores?
94:17 Si el Señor no me hubiera ayudado,
ya estaría habitando en la región del silencio.
94:18 Cuando pienso que voy a resbalar,
tu misericordia, Señor, me sostiene;
94:19 cuando estoy cargado de preocupaciones,
tus consuelos me llenan de alegría.
94:20 ¿Podrá aliarse contigo un tribunal inicuo,
que comete injusticias en nombre de la ley?
94:21 Ellos atentan contra la vida de los justos
y condenan a muerte al inocente.
94:22 Pero el Señor es mi fortaleza,
mi Dios es la Roca en que me refugio:
94:23 él les devolverá su misma iniquidad
y los destruirá por su malicia.
¡El Señor, nuestro Dios, los destruirá!

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SALMO 95 (94)

Cantemos alegres al Señor

Invitación a la alabanza
95:1 ¡Vengan, cantemos con júbilo al Señor,
aclamemos a la Roca que nos salva!
95:2 ¡Lleguemos hasta él dándole gracias,
aclamemos con música al Señor!
95:3 Porque el Señor es un Dios grande,
el soberano de todos los dioses:
95:4 en su mano están los abismos de la tierra,
y son suyas las cumbres de las montañas;
95:5 suyo es el mar, porque él lo hizo,
y la tierra firme, que formaron sus manos.
95:6 ¡Entren, inclinémonos para adorarlo!
¡Doblemos la rodilla ante el Señor que nos creó!
95:7 Porque él es nuestro Dios,
y nosotros, el pueblo que él apacienta,
las ovejas conducidas por su mano.

Exhortación a la fidelidad
Ojalá hoy escuchen la voz del Señor:
95:8 "No endurezcan su corazón Hebreos 3, 8 Hebreos 3, 15 Hebreos 4, 7 como en Meribá,
como en el día de Masá, en el desierto,
95:9 cuando sus padres me tentaron y provocaron, Éxodo 17, 1-7 Números 20, 2-13 Nehemías 9, 15 Salmo 78, 16 Salmo 105, 41 1 Corintios 10, 4
aunque habían visto mis obras.
95:10 Cuarenta años me disgustó esa generación,
hasta que dije:
'Es un pueblo de corazón extraviado,
que no conoce mis caminos'.
95:11 Por eso juré en mi indignación:
'Jamás entrarán en mi Reposo'". Números 14, 23 Números 14, 26-35 Deuteronomio 1, 34-36 Hebreos 3, 7-11 Hebreos 3, 18 Hebreos 4, 3 Hebreos 4, 5

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SALMO 96 (95)

Gobernará al mundo con justicia
1 Crónicas 16, 7-36 / Salmo 105, 1-15 / Salmo 106, 1-5

96:1 Canten al Señor un canto nuevo,
cante al Señor toda la tierra;
96:2 canten al Señor, bendigan su Nombre,
día tras día, proclamen su victoria.
96:3 Anuncien su gloria entre las naciones,
y sus maravillas entre los pueblos.
96:4 Porque el Señor es grande
y muy digno de alabanza,
más temible que todos los dioses.
96:5 Los dioses de los pueblos
no son más que apariencia,
pero el Señor hizo el cielo;
96:6 en su presencia hay esplendor y majestad,
en su Santuario, poder y hermosura.
96:7 Aclamen al Señor, familias de los pueblos,
aclamen la gloria y el poder del Señor;
96:8 aclamen la gloria del nombre del Señor.
Entren en sus atrios trayendo una ofrenda,
96:9 adoren al Señor al manifestarse su santidad: Salmo 29, 3
¡que toda la tierra tiemble ante él!
96:10 Digan entre las naciones: "¡El Señor reina!
El mundo está firme y no vacilará.
El Señor juzgará a los pueblos con rectitud".
96:11 Alégrese el cielo y exulte la tierra,
resuene el mar y todo lo que hay en él;
96:12 regocíjese el campo con todos sus frutos,
griten de gozo los árboles del bosque.
96:13 Griten de gozo delante del Señor,
porque él viene a gobernar la tierra:
él gobernará al mundo con justicia,
y a los pueblos con su verdad.

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SALMO 97 (96)

El Señor es rey sobre toda la tierra
97:
1 ¡El Señor reina! Alégrese la tierra,
regocíjense las islas incontables.
97:2 Nubes y Tinieblas lo rodean,
la Justicia y el Derecho son
la base de su trono.
97:3 Un fuego avanza ante él
y abrasa a los enemigos a su paso;
97:4 sus relámpagos iluminan el mundo;
al verlo, la tierra se estremece.
97:5 Las montañas se derriten como cera
delante del Señor, que es el dueño de toda la tierra.
97:6 Los cielos proclaman su justicia
y todos los pueblos contemplan su gloria.
97:7 Se avergüenzan los que sirven a los ídolos,
los que se glorían en dioses falsos;
todos los dioses se postran ante él.
97:8 Sión escucha y se llena de alegría,
se regocijan las ciudades de Judá,
a causa de tus juicios, Señor.
97:9 Porque tú, Señor, eres el Altísimo:
estás por encima de toda la tierra,
mucho más alto que todos los dioses.
97:10 Tú amas, Señor, a los que odian el mal,
proteges la vida de tus fieles
y los libras del poder de los malvados.
97:11 Nace la luz para el justo,
y la alegría para los rectos de corazón.
97:12 Alégrense, justos, en el Señor
y alaben su santo Nombre.

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SALMO 98 (97)

El Señor muestra su salvación
98:
1 Salmo.
Canten al Señor un canto nuevo,
porque él hizo maravillas:
su mano derecha y su santo brazo
le obtuvieron la victoria.
98:2 El Señor manifestó su victoria,
reveló su justicia a los ojos de las naciones:
98:3 se acordó de su amor y su fidelidad
en favor del pueblo de Israel.
Los confines de la tierra han contemplado
el triunfo de nuestro Dios.
98:4 Aclame al Señor toda la tierra,
prorrumpan en cantos jubilosos.
98:5 Canten al Señor con el arpa
y al son de instrumentos musicales;
98:6 con clarines y sonidos de trompeta
aclamen al Señor, que es Rey.
98:7 Resuene el mar y todo lo que hay en él,
el mundo y todos sus habitantes;
98:8 aplaudan las corrientes del océano,
griten de gozo las montañas al unísono.
98:9 Griten de gozo delante del Señor,
porque él viene a gobernar la tierra:
él gobernará al mundo con justicia,
y a los pueblos con rectitud.

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SALMO 99 (98)

Santo es el Señor, nuestro Dios

La realeza universal del Señor
99:1 ¡El Señor reina! Tiemblan los pueblos.
Él tiene su trono sobre los querubines: Éxodo 25, 22 1 Samuel 4, 4 2 Samuel 6, 2 2 Reyes 19, 15 1 Crónicas 13, 6 Isaías 37, 16 Salmo 80, 2
la tierra vacila.
99:2 ¡Grande es el Señor en Sión!
99:3 Él se alza sobre todas las naciones.
Alaben tu Nombre grande y temible.
¡Santo es el Señor!

El Señor, rey de justicia
99:4 Tú eres el rey poderoso que ama la justicia,
tú has establecido lo que es recto,
tú ejerces sobre Jacob el derecho y la justicia.
99:5 Glorifiquen al Señor, nuestro Dios,
adórenlo ante el estrado de sus pies.
¡Santo es el Señor!

El Señor, legislador de su Pueblo
99:6 Moisés y Aarón, entre sus sacerdotes,
y Samuel, entre los que invocaban su Nombre,
clamaban al Señor y él les respondía.
99:7 Dios les hablaba desde la columna de nube; Éxodo 33, 9
ellos observaban sus mandamientos
y los preceptos que les había dado.
99:8 Señor, nuestro Dios, tú les respondías;
tú eras para ellos un Dios indulgente,
pero te vengabas de sus malas acciones.
99:9 Glorifiquen al Señor, nuestro Dios,
y adórenlo en su santa Montaña:
el Señor, nuestro Dios, es santo.

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SALMO 100 (99)

Dios nos hizo y somos suyos
100:
1 Salmo de acción de gracias.
Aclame al Señor toda la tierra,
100:2 sirvan al Señor con alegría,
lleguen hasta él con cantos jubilosos.
100:3 Reconozcan que el Señor es Dios:
él nos hizo y a él pertenecemos;
somos su pueblo y ovejas de su rebaño.
100:4 Entren por sus puertas dando gracias,
entren en sus atrios con himnos de alabanza,
alaben al Señor y bendigan su Nombre.
100:5 ¡Qué bueno es el Señor!
Su misericordia permanece para siempre,
y su fidelidad por todas las generaciones. 1 Crónicas 16, 34 2 Crónicas 5, 13 2 Crónicas 7, 3 Esdras 3, 11 Jeremías 33, 11 Salmo 106, 1 Salmo 107, 1 Salmo 118, 1 Salmo 136, 1

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