SALMOS


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SALMO 101 (100)

Voy a cantar al amor y a la justicia
101:
1 De David. Salmo.
Celebraré con un canto la bondad y la justicia:
a ti, Señor, te cantaré;
101:2 expondré con sensatez el camino perfecto:
¿cuándo vendrás en mi ayuda?
Yo procedo con rectitud de corazón
en los asuntos de mi casa;
101:3 nunca pongo mis ojos
en cosas infames.
Detesto la conducta de los descarriados
y no los cuento entre mis amigos;
101:4 la gente falsa se aparta de mí
y nunca apruebo al malvado.
101:5 Al que difama en secreto a su prójimo
lo hago desaparecer;
al de mirada altiva y corazón soberbio
no lo puedo soportar.
101:6 Pongo mis ojos en las personas leales
para que estén cerca de mí;
el que va por el camino perfecto
es mi servidor.
101:7 No habita dentro de mi casa
el hombre traicionero;
la gente mentirosa no puede permanecer
delante de mi vista.
8 Hago desaparecer día tras día
a los malvados del país,
para extirpar de la Ciudad del Señor
a todos los que hacen el mal.

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SALMO 102 (101)

Tú eres siempre el mismo, Señor
102:
1 Oración del afligido que, en su angustia, derrama su llanto ante el Señor.

Lamentación de un afligido
102:2 Señor, escucha mi oración
y llegue a ti mi clamor;
102:3 no me ocultes tu rostro
en el momento del peligro;
inclina hacia mí tu oído,
respóndeme pronto, cuando te invoco.
102:4 Porque mis días se disipan como el humo,
y mis huesos arden como brasas;
102:5 mi corazón se seca, marchitado como la hierba,
¡y hasta me olvido de comer mi pan!
102:6 Los huesos se me pegan a la piel,
por la violencia de mis gemidos.
102:7 Me parezco a una lechuza del desierto,
soy como un búho entre las ruinas;
102:8 estoy desvelado, y me lamento
como un pájaro solitario en el tejado;
102:9 mis enemigos me insultan sin cesar,
y enfurecidos, me cubren de imprecaciones.
102:10 Yo como ceniza en vez de pan
y mezclo mi bebida con lágrimas,
102:11 a causa de tu indignación y tu furor,
porque me alzaste en alto y me arrojaste.
102:12 Mis días son como sombras que se agrandan,
y me voy secando como la hierba.
102:13 Pero tú, Señor, reinas para siempre,
y tu Nombre permanece eternamente.

Confianza en la restauración de Jerusalén
102:14 Tú te levantarás, te compadecerás de Sión,
porque ya es hora de tenerle piedad,
ya ha llegado el momento señalado:
102:15 tus servidores sienten amor por esas piedras
y se compadecen de esas ruinas.
102:16 Las naciones temerán tu Nombre, Señor,
y los reyes de la tierra se rendirán ante tu gloria:
102:17 cuando el Señor reedifique a Sión
y aparezca glorioso en medio de ella;
102:18 cuando acepte la oración del desvalido
y no desprecie su plegaria.

El futuro glorioso de Israel
102:19 Quede esto escrito para el tiempo futuro
y un pueblo renovado alabe al Señor:
102:20 porque él se inclinó desde su alto Santuario
y miró a la tierra desde el cielo,
102:21 para escuchar el lamento de los cautivos
y librar a los condenados a muerte.
102:29 Los hijos de tus servidores tendrán una morada
y su descendencia estará segura ante ti,
102:22 para proclamar en Sión el nombre del Señor
y su alabanza en Jerusalén,
102:23 cuando se reúnan los pueblos y los reinos,
y sirvan todos juntos al Señor.

Reiteración y fundamentación de la súplica
102:24 Mis fuerzas se debilitaron por el camino
y se abreviaron mis días;
102:25 pero yo digo: "Dios mío,
no me lleves en la mitad de mi vida,
tú que permaneces para siempre".
102:26 En tiempos remotos, fundaste la tierra,
y el cielo es obra de tus manos;
102:27 ellos se acaban, y tú permaneces:
se desgastan lo mismo que la ropa,
los cambias como a un vestido, y ellos pasan.
102:28 Tú, en cambio, eres siempre el mismo,
y tus años no tienen fin. Hebreos 1, 10-12
102:29 Los hijos de tus siervos tendrán una morada,
y sus descendientes estarán siempre en tu presencia.

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SALMO 103 (102)

Bendice, alma mía, al Señor
103:
1 De David.

La misericordia del Señor con sus fieles
Bendice al Señor, alma mía,
que todo mi ser bendiga a su santo Nombre;
103:2 bendice al Señor, alma mía,
y nunca olvides sus beneficios.
103:3 Él perdona todas tus culpas
y cura todas tus dolencias;
103:4 rescata tu vida del sepulcro,
te corona de amor y de ternura;
103:5 él colma tu vida de bienes,
y tu juventud se renueva como el águila.
103:6 El Señor hace obras de justicia
y otorga el derecho a los oprimidos;
103:7 él mostró sus caminos a Moisés
y sus proezas al pueblo de Israel.

La condescendencia divina hacia la debilidad humana
103:8 El Señor es bondadoso y compasivo, Santiago 5, 11
lento para enojarse y de gran misericordia;
103:9 no acusa de manera inapelable
ni guarda rencor eternamente;
103:10 no nos trata según nuestros pecados
ni nos paga conforme a nuestras culpas.
103:11 Cuanto se alza el cielo sobre la tierra,
así de inmenso es su amor por los que lo temen;
103:12 cuanto dista el oriente del occidente,
así aparta de nosotros nuestros pecados.
103:13 Como un padre cariñoso con sus hijos,
así es cariñoso el Señor con sus fieles;
103:14 él conoce de qué estamos hechos,
sabe muy bien que no somos más que polvo.
103:15 Los días del hombre son como la hierba:
él florece como las flores del campo;
103:16 las roza el viento, y ya no existen más,
ni el sitio donde estaban las verá otra vez.
103:17 Pero el amor del Señor permanece para siempre,
y su justicia llega hasta los hijos y los nietos
103:18 de los que lo temen y observan su alianza,
de los que recuerdan sus preceptos
y los cumplen.

Invitación universal a bendecir al Señor
103:19 El Señor puso su trono en el cielo,
y su realeza gobierna el universo.
103:20 ¡Bendigan al Señor, todos sus ángeles,
los fuertes guerreros que cumplen sus órdenes
apenas oyen la voz de su palabra!
103:21 ¡Bendigan al Señor, todos sus ejércitos,
sus servidores, los que cumplen su voluntad!
103:22 ¡Bendíganlo todas sus obras,
en todos los lugares donde ejerce su dominio!
¡Bendice al Señor, alma mía!

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SALMO 104 (103)

Señor, todo lo hiciste con sabiduría

El espacio celestial
104:1 Bendice al Señor, alma mía:
¡Señor, Dios mío, qué grande eres!
Estás vestido de esplendor y majestad
104:2 y te envuelves con un manto de luz.
Tú extendiste el cielo como un toldo
104:3 y construiste tu mansión sobre las aguas.
Las nubes te sirven de carruaje
y avanzas en alas del viento.
104:4 Usas como mensajeros a los vientos,
y a los relámpagos, como ministros. Hebreos 1, 7
La tierra y las aguas
104:5 Afirmaste la tierra sobre sus cimientos:
¡no se moverá jamás!
104:6 El océano la cubría como un manto,
las aguas tapaban las montañas;
104:7 pero tú las amenazaste y huyeron,
escaparon ante el fragor de tu trueno.
104:8 Subieron a las montañas, bajaron por los valles,
hasta el lugar que les habías señalado:
104:9 les fijaste un límite que no pasarán,
ya no volverán a cubrir la tierra.

Las fuentes y las lluvias
104:10 Haces brotar fuentes en los valles,
y corren sus aguas por las quebradas.
104:11 Allí beben los animales del campo,
los asnos salvajes apagan su sed.
104:12 Las aves del cielo habitan junto a ellas
y hacen oír su canto entre las ramas.
104:13 Desde lo alto riegas las montañas,
y la tierra se sacia con el fruto de tus obras.

Los frutos de la tierra
104:14 Haces brotar la hierba para el ganado
y las plantas que el hombre cultiva,
para sacar de la tierra el pan
104:15 y el vino que alegra el corazón del hombre,
para que él haga brillar su rostro con el aceite
y el pan reconforte su corazón.
104:16 Se llenan de savia los árboles del Señor,
los cedros del Líbano que él plantó;
104:17 allí ponen su nido los pájaros,
la cigüeña tiene su casa en los abetos;
104:18 los altos peñascos son para las cabras,
y en las rocas se refugian los erizos.

El día y la noche
104:19 Hiciste la luna para medir el tiempo,
señalaste al sol el momento de su ocaso;
104:20 mandas la oscuridad, y cae la noche:
entonces rondan las fieras de la selva
104:21 y los cachorros rugen por la presa,
pidiendo a Dios su alimento.
104:22 Haces brillar el sol y se retiran,
van a echarse en sus guaridas:
104:23 entonces sale el hombre a trabajar,
a cumplir su jornada hasta la tarde.
104:24 ¡Qué variadas son tus obras, Señor!
¡Todo lo hiciste con sabiduría,
la tierra está llena de tus criaturas!

El mar y sus habitantes
104:25 Allí está el mar, grande y dilatado,
donde se agitan, en número incontable,
animales grandes y pequeños.
104:26 Por él transitan las naves, y ese Leviatán Isaías 27, 1 Salmo 74, 14 Job 40, 25
que tú formaste para jugar con él.

La Providencia universal de Dios
104:
27 Todos esperan de ti
que les des la comida a su tiempo:
104:28 se la das, y ellos la recogen;
abres tu mano, y quedan saciados.
104:29 Si escondes tu rostro, se espantan;
si les quitas el aliento,
expiran y vuelven al polvo.
104:30 Si envías tu aliento, son creados,
y renuevas la superficie de la tierra.

Doxología final
104:31 ¡Gloria al Señor para siempre,
alégrese el Señor por sus obras!
104:32 Él mira, y la tierra se estremece;
toca las montañas, y echan humo.
104:33 Cantaré al Señor toda mi vida;
mientras yo exista, celebraré a mi Dios:
104:34 que mi canto le sea agradable,
y yo me alegraré en el Señor.
104:35 Que los pecadores desaparezcan de la tierra
y los malvados ya no existan más.
¡Bendice al Señor, alma mía!
¡Aleluya!

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SALMO 105 (104)

Recuerden las maravillas que hizo el Señor

Invitación a la alabanza
1 Crónicas 16, 7-36 / Salmo 96, 1-13 / Salmo 106, 1-5

105:1 ¡Den gracias al Señor, invoquen su Nombre,
hagan conocer entre los pueblos sus proezas;
105:2 canten al Señor con instrumentos musicales,
pregonen todas sus maravillas!
105:3 ¡Gloríense en su santo Nombre,
alégrense los que buscan al Señor!
105:4 ¡Recurran al Señor y a su poder,
busquen constantemente su rostro;
105:5 recuerden las maravillas que él obró,
sus portentos y los juicios de su boca!

Las promesas del Señor a los Patriarcas
105:6 Descendientes de Abraham, su servidor,
hijos de Jacob, su elegido:
105:7 el Señor es nuestro Dios,
en toda la tierra rigen sus decretos.
105:8 Él se acuerda eternamente de su alianza,
de la palabra que dio por mil generaciones,
105:9 del pacto que selló con Abraham, Génesis 17, 7
Génesis 13, 15 Génesis 15, 18 Génesis 17, 8 Levítico 26, 42 Deuteronomio 6, 10 Deuteronomio 30, 20 Deuteronomio 34, 4 1 Crónicas 16, 16 Hechos 7, 5 Gálatas 3, 16
del juramento que hizo a Isaac: Génesis 26, 3 Levítico 26, 42 Deuteronomio 6, 10 Deuteronomio 30, 20 Deuteronomio 34, 4 1 Crónicas 16, 16
105:10 él lo confirmó como norma para Jacob,
como alianza eterna para Israel,
105:11 cuando dijo: "Yo te daré la tierra de Canaán,
como porción hereditaria de todos ustedes". Génesis 28, 3-4 Génesis  28, 13-15 Génesis 35, 12 Génesis 48, 3-4 Levítico 26, 42 Deuteronomio 6, 10
Deuteronomio 30, 20 Deuteronomio 34, 4 1 Crónicas 16, 18

La protección del Señor a sus elegidos
105:
12 Cuando formaban un grupo muy pequeño
y eran extranjeros en aquellas regiones;
105:13 cuando iban de nación en nación
y pasaban de un reino a otro pueblo,
105:14 no toleró que nadie los oprimiera,
y castigó a reyes, por amor a ellos:
105:15 "No toquen a mis ungidos
ni maltraten a mis profetas". Génesis 20, 3-7 1 Crónicas 16, 22

La permanencia de Israel en Egipto
105:16 Él provocó una gran sequía en el país
y agotó todas las provisiones. Génesis 41, 53-57 Hechos 7, 11
105:17 Pero antes envió a un hombre,
a José, que fue vendido como esclavo: Génesis 37, 28 Génesis 45, 5
105:18 le ataron los pies con grillos
y el hierro oprimió su garganta,
105:19 hasta que se cumplió lo que él predijo,
y la palabra del Señor lo acreditó. Génesis 39, 2 Génesis 39, 21 Hechos 7, 9
105:20 El rey ordenó que lo soltaran,
el soberano de pueblos lo puso en libertad; Génesis 41, 14
105:21 lo nombró señor de su palacio
y administrador de todos sus bienes, Génesis 41, 39-41 Hechos 7, 10
105:22 con pleno poder para instruir a los príncipes
y enseñar sabiduría a los ancianos.
105:23 Entonces Israel entró en Egipto, Génesis 46, 6 Hechos 7, 15
Jacob residió en la tierra de Cam. Génesis 47, 11
105:24 El Señor hizo a su pueblo muy fecundo,
más fuerte que sus mismos opresores;
105:25 cambió el corazón de los egipcios,
para que sintieran odio por su pueblo
y trataran con perfidia a sus servidores. Éxodo 1, 8-14

La liberación de Israel
105:26 Luego envió a Moisés, su servidor,
y a Aarón, que era su elegido; Éxodo 3, 1--4, 17 Hechos 7, 34
105:27 por su intermedio realizó prodigios,
hizo portentos en la tierra de Cam:
105:28 atrajo las tinieblas, y hubo oscuridad,
pero ellos rechazaron sus palabras. Éxodo 10, 21-23
105:29 Transformó sus aguas en sangre
e hizo morir a sus peces; Éxodo 7, 17-21 Salmo 78, 44 Apocalipsis 11, 6 Apocalipsis 16, 4
105:30 el país quedó cubierto de ranas,
hasta en los aposentos del rey; Éxodo 8, 1-6 Salmo 78, 45
105:31 dio una orden y vinieron los insectos, Éxodo 8, 20-24 Salmo 78, 45
los mosquitos Éxodo 8, 16-17 invadieron el país.
105:32 Les mandó granizo en vez de lluvia,
y cayeron llamaradas en su tierra;
105:33 abatió sus higueras y viñedos,
y destrozó los árboles en sus campos; Éxodo 9, 22-25
105:34 dio una orden, y vinieron langostas
y pulgones en número incontable,
105:35 que comieron toda la hierba del campo
y devoraron los frutos de la tierra. Éxodo 10, 12-15 Salmo 78, 46
105:36 Hirió de muerte a los primogénitos de aquel país,
a las primicias de todo ser viviente; Éxodo 12, 29 Salmo 136, 10
105:37 sacó a su pueblo cargado de oro y plata,
y nadie desfalleció entre sus tribus:
105:38 los egipcios se alegraron de su partida,
porque los había dominado el terror. Éxodo 12, 33-36

Las maravillas de Dios en el desierto
105:39 Tendió una nube para que los cubriera,
y envió un fuego para alumbrarlos de noche; Éxodo 13, 21-22 Nehemías 9, 12 Salmo 78, 14 1 Corintios 10, 1
105:40 pidieron de comer y les mandó codornices,
los sació con pan del cielo; Éxodo 16, 2-15 Nehemías 9, 15 Salmo 78, 24 Juan 6, 31
105:41 abrió la roca, brotaron las aguas
y corrieron como un río por el desierto. Éxodo 17, 1-7 Números 20, 2-13 Nehemías 9, 15 Salmo 78, 16 Salmo 95, 9 1 Corintios 10, 4

La posesión de la Tierra prometida
105:42 Él se acordó de la palabra sagrada,
que había dado a Abraham, su servidor,
105:43 e hizo salir a su pueblo con alegría,
a sus elegidos, entre cantos de triunfo;

105:
44 les dio las tierras de los paganos, Josué 11, 16-23
y ellos heredaron las riquezas de los pueblos,

105:
45 a fin de observar sus mandamientos
y cumplir fielmente sus leyes.
¡Aleluya!

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SALMO 106 (105)

Olvidaron a Dios, su salvador
1 Crónicas 16, 7-36 / Salmo 96, 1-13 / Salmo 105, 1-15

106:1 ¡Aleluya!

Alabanza y súplica inicial 1 Crónicas 16, 7
¡Den gracias al Señor, porque es bueno,
porque es eterno su amor! 1 Crónicas 16, 34 2 Crónicas 5, 13 2 Crónicas 7, 3 Esdras 3, 11 Jeremías 33, 11 Salmo 100, 5 Salmo 107, 1 Salmo 118, 1 Salmo 136, 1
106:2 ¿Quién puede hablar de las proezas del Señor
y proclamar todas sus alabanzas?
106:3 ¡Felices los que proceden con rectitud,
los que practican la justicia en todo tiempo!
106:4 Acuérdate de mi, Señor,
por el amor que tienes a tu pueblo;
visítame con tu salvación,
106:5 para que vea la felicidad de tus elegidos,
para que me alegre con la alegría de tu nación
y me gloríe con el pueblo de tu herencia.

Los pecados de Israel junto al Mar Rojo
106:6 Hemos pecado, igual que nuestros padres;
somos culpables, hicimos el mal:
106:7 nuestros padres, cuando estaban en Egipto,
no comprendieron tus maravillas;
no recordaron la multitud de tus favores,
y en el Mar Rojo desafiaron al Altísimo. Éxodo 15, 1-21
106:8 Pero él los salvó por amor de su Nombre,
para poner de manifiesto su poder:
106:9 increpó al Mar Rojo, y este se secó;
los llevó por los abismos como por un desierto,
106:10 los salvó de las manos del enemigo,
los rescató del poder del adversario.
106:11 El agua cubrió a sus opresores,
ni uno solo quedó con vida:
106:12 entonces creyeron en sus palabras
y cantaron sus alabanzas.

La gula y los celos de Israel en el desierto
106:13 Pero muy pronto se olvidaron de sus obras,
no tuvieron en cuenta su designio;
106:14 ardían de avidez en el desierto
y tentaron a Dios en la soledad:
106:15 entonces, él les dio lo que pedían,
pero hizo que una enfermedad los consumiera. Números 11, 4-34 1 Corintios 10, 6
106:16 En el campamento tuvieron celos de Moisés,
y de Aarón, el consagrado al Señor;
106:17 pero se abrió la tierra y devoró a Datán,
se cerró sobre Abirón y sus secuaces:
106:18 ardió un fuego contra aquella turba,
y las llamas abrasaron a los malvados. Números 16, 1-35

El ternero de oro
106:19 En Horeb se fabricaron un ternero,
adoraron una estatua de metal fundido: Éxodo 32, 1-14 Hechos 7, 41
106:20 así cambiaron su Gloria
por la imagen de un toro que come pasto.
106:21 Olvidaron a Dios, que los había salvado
y había hecho prodigios en Egipto,
106:22 maravillas en la tierra de Cam
y portentos junto al Mar Rojo.
106:23 El Señor amenazó con destruirlos,
pero Moisés, su elegido,
se mantuvo firme en la brecha
para aplacar su enojo destructor.

Las murmuraciones en el desierto
106:24 Despreciaron una tierra apetecible,
no creyeron en su palabra;
106:25 murmuraron dentro de sus carpas
y no escucharon la voz del Señor.
106:26 Pero él alzó la mano y les juró
que los haría morir en el desierto, Números 14, 1-35
106:27 que dispersaría a sus descendientes
por los pueblos
y los diseminaría por diversas regiones. Levítico 26, 33 Nehemías 1, 8 Ezequiel 20, 23

La idolatría y la rebelión
106:28 Luego se unieron al Baal de Peor
y comieron víctimas ofrecidas a dioses muertos;
106:29 con esas acciones irritaron al Señor
y cayó sobre ellos una plaga.
106:30 Pero Pinjás se levantó e hizo justicia,
y entonces cesó la plaga:
106:31 esto le fue tenido en cuenta a su favor,
por todas las generaciones, para siempre. Números 25, 1-13
106:32 Irritaron al Señor junto a las aguas de Meribá,
y Moisés sufrió mucho por culpa de ellos,
106:33 porque lo amargaron profundamente,
y él no supo medir sus palabras. Éxodo 17, 1-7 Números 20, 2-13 Salmo 114, 8

Las infidelidades en la Tierra prometida
106:34 No exterminaron a los pueblos
como el Señor les había mandado;
106:35 se mezclaron con los paganos
e imitaron sus costumbres;
106:36 rindieron culto a sus ídolos,
que fueron para ellos una trampa. Jueces 2, 1-3 Jueces 3, 5-6
106:37 Sacrificaron en honor de los demonios
a sus hijos y a sus hijas; 2 Reyes 17, 17
106:38 derramaron sangre inocente,
y la tierra quedó profanada. Números 35, 33
106:39 Se mancharon con sus acciones
y se prostituyeron con su mala conducta;
106:40 por eso el Señor se indignó contra su pueblo
y abominó de su herencia.
106:41 Los puso en manos de las naciones
y fueron dominados por sus enemigos;
106:42 sus adversarios los oprimieron
y los sometieron a su poder.

La condescendencia del Señor hacia su Pueblo
106:43 El Señor los libró muchas veces,
pero ellos se obstinaron en su actitud,
y se hundieron más y más en su maldad.
106:44 Sin embargo, él miró su aflicción
y escuchó sus lamentos.
106:45 Se acordó de su alianza en favor de ellos
y se arrepintió por su gran misericordia;
106:46 hizo que les tuvieran compasión
los que los habían llevado cautivos.
106:47 Sálvanos, Señor y Dios nuestro;
congréganos de entre las naciones,
para que podamos dar gracias a tu santo Nombre
y gloriarnos de haberte alabado.
* * *

106:
48 ¡Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
desde ahora y para siempre!
Y todo el pueblo diga:
¡Amén! ¡Aleluya! 1 Crónicas 16, 35-36 Salmo 41, 14

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SALMO 107 (106)

Clamaron al Señor y Él los salvó

Invitación
107:1 ¡Den gracias al Señor, porque es bueno,
porque es eterno su amor! 1 Crónicas 16, 34 2 Crónicas 5, 13 2 Crónicas 7, 3 Esdras 3, 11 Jeremías 33, 11 Salmo 100, 5 Salmo 106, 1 Salmo 118, 1 Salmo 136, 1

El retorno de los desterrados
107:2 Que lo digan los redimidos por el Señor,
los que él rescató del poder del enemigo
107:3 y congregó de todas las regiones:
del norte y del sur, del oriente y el occidente;
107:4 los que iban errantes por el desierto solitario,
sin hallar el camino hacia un lugar habitable.
107:5 Estaban hambrientos, tenían sed
y ya les faltaba el aliento;
107:6 pero en la angustia invocaron al Señor,
y él los libró de sus tribulaciones:
107:7 los llevó por el camino recto,
y así llegaron a un lugar habitable.
107:8 Den gracias al Señor por su misericordia
y por sus maravillas en favor de los hombres,
107:9 porque él sació a los que sufrían sed
y colmó de bienes a los hambrientos.

La liberación de los cautivos
107:10 Estaban en tinieblas, entre sombras de muerte,
encadenados y en la miseria,
107:11 por haber desafiado las órdenes de Dios
y despreciado el designio del Altísimo.
107:12 Él los había agobiado con sufrimientos,
sucumbían, y nadie los ayudaba;
107:13 pero en la angustia invocaron al Señor,
y él los libró de sus tribulaciones:
107:14 los sacó de las tinieblas y las sombras,
e hizo pedazos sus cadenas.
107:15 Den gracias al Señor por su misericordia
y por sus maravillas en favor de los hombres,
107:16 porque él destrozó las puertas de bronce
y quebró los cerrojos de hierro.

La curación de los enfermos
107:17 Estaban debilitados y oprimidos,
a causa de sus rebeldías y sus culpas;
107:18 la comida les daba náuseas,
y ya tocaban las puertas de la muerte.
107:19 Pero en la angustia invocaron al Señor,
y él los libró de sus tribulaciones:
107:20 envió su palabra y los sanó,
salvó sus vidas del sepulcro.
107:21 Den gracias al Señor por su misericordia
y por sus maravillas en favor de los hombres:
107:22 ofrézcanle sacrificios de acción de gracias
y proclamen con júbilo sus obras.

La salvación de los navegantes en peligro
107:23 Los que viajaron en barco por el mar,
para traficar por las aguas inmensas,
107:24 contemplaron las obras del Señor,
sus maravillas en el océano profundo.
107:25 Con su palabra desató un vendaval,
que encrespaba las olas del océano:
107:26 ellos subían hasta el cielo, bajaban al abismo,
se sentían desfallecer por el mareo,
107:27 se tambaleaban dando tumbos como ebrios,
y su pericia no les valía de nada.
107:28 Pero en la angustia invocaron al Señor,
y él los libró de sus tribulaciones:
107:29 cambió el huracán en una brisa suave
y se aplacaron las olas del mar;
107:30 entonces se alegraron de aquella calma,
y el Señor los condujo al puerto deseado.
107:31 Den gracias al Señor por su misericordia
y por sus maravillas en favor de los hombres:
107:32 aclámenlo en la asamblea del pueblo,
alábenlo en el consejo de los ancianos.

Epílogo hímnico
107:33 Él hizo de los ríos un desierto
y de los oasis, una tierra estéril;
107:34 transformó el suelo fértil en una salina,
por la maldad de sus habitantes.
107:35 Convirtió el desierto en un lago,
y la tierra reseca en un oasis:
107:36 allí puso a los hambrientos,
y ellos fundaron una ciudad habitable.
107:37 Sembraron campos y plantaron viñas,
que produjeron frutos en las cosechas;
107:38 él los bendijo y se multiplicaron,
y no dejó que les faltara el ganado.
107:39 Cuando eran pocos, y estaban abatidos
por el peso de la desgracia y la aflicción,
107:40 el que cubre de vergüenza a los príncipes
y los extravía por un desierto sin huellas,
107:41 levantó a los pobres de la miseria
y multiplicó sus familias como rebaños.
107:42 Que los justos lo vean y se alegren,
y enmudezcan todos los malvados.
107:43 El que es sabio, que retenga estas cosas
y comprenda la misericordia del Señor.

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SALMO 108 (107)

Con Dios realizaremos proezas
Salmo 57, 1-6 / Salmo 60, 3-7

108:1 Canto. Salmo de David.

Canto de alabanza y súplica confiada
108:2 Mi corazón está firme, Dios mío,
mi corazón está firme.
Voy a cantar al son de instrumentos:
¡despierta, alma mía!
108:3 ¡Despierten, arpa y cítara,
para que yo despierte a la aurora!
108:4 Te alabaré en medio de los pueblos, Señor,
te cantaré entre las naciones,
108:5 porque tu misericordia se eleva hasta el cielo
y tu fidelidad hasta las nubes.
108:6 ¡Levántate, Dios, por encima del cielo,
y que tu gloria cubra toda la tierra!
108:7 ¡Sálvanos con tu poder, respóndenos,
para que se pongan a salvo tus predilectos!

Oráculo divino
108:8 El Señor habló desde su Santuario:
"Yo repartiré triunfalmente a Siquém
y distribuiré el valle de Sucot.
108:9 Mío es Galaad, Manasés me pertenece,
Efraím es mi yelmo, mi cetro es Judá.
108:10 Moab es la vasija donde yo me lavo;
plantaré mis sandalias en Edóm
y cantaré victoria sobre Filistea".

Reiteración de la súplica
108:11 ¿Quién me llevará hasta la ciudad fortificada,
quién me conducirá hasta Edóm,
108:12 si tú, Señor, nos has rechazado
y ya no sales con nuestro ejército?
108:13 Danos tu ayuda contra el adversario,
porque es inútil el auxilio de los hombres.
108:14 Con Dios alcanzaremos la victoria,
y él aplastará a nuestros enemigos.

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SALMO 109 (108)

Dios es el defensor del necesitado
109:
1 Del maestro de coro. De David. Salmo.

Lamentación del justo en la persecución
Dios de mi alabanza, no te quedes callado,
109:2 porque unos hombres malvados y mentirosos
han abierto su boca contra mí.
Me han hablado con mentira en los labios,
109:3 me han envuelto con palabras de odio,
me combaten sin motivo.
109:4 Me acusan, a cambio de mi amor,
aunque yo oraba por ellos.
109:5 Me devuelven mal por bien
y odio por amor, diciendo:

Las imprecaciones de sus enemigos
109:6 "Que se ponga contra él a un impío,
y tenga un acusador a su derecha;
109:7 que salga condenado del juicio
y su apelación quede frustrada.
109:8 Que sean pocos sus días
y que otro ocupe su cargo; Hechos 1, 20
109:9 que sus hijos queden huérfanos,
y su mujer, viuda.
109:10 Que sus hijos vayan errantes, pidiendo limosna,
y sean echados de sus casas derruidas;
109:11 que el acreedor se apodere de sus bienes,
y gente extraña le arrebate sus ganancias.
109:12 Que ni uno solo le tenga piedad,
y nadie se compadezca de sus huérfanos;
109:13 que su posteridad sea exterminada,
y en una generación desaparezca su nombre.
109:14 Que el Señor recuerde la culpa de sus padres,
y no borre el pecado de su madre:
109:15 que estén siempre delante del Señor,
y él extirpe su recuerdo de la tierra.
109:16 Porque nunca pensó en practicar la misericordia,
sino que persiguió hasta la muerte
al pobre, al desvalido y al hombre atribulado.
109:17 Amó la maldición: que recaiga sobre él;
no quiso la bendición: que se retire de él.
109:18 Se revistió de la maldición como de un manto:
¡que ella penetre como agua en su interior
y como aceite en sus huesos;
109:19 que sea como un vestido que lo cubra
y como un cinturón que lo ciña para siempre!"

Réplica y súplica del justo perseguido
109:20 Que así retribuya el Señor a mis acusadores,
a aquellos que me calumnian.
109:21 Pero tú, Señor, trátame bien,
por el honor de tu Nombre;
líbrame, por la bondad de tu misericordia.
109:22 Porque yo soy pobre y miserable,
y mi corazón está traspasado;
109:23 me desvanezco como sombra que declina,
soy sacudido como la langosta.
109:24 De tanto ayunar se me doblan las rodillas,
y mi cuerpo está débil y enflaquecido;
109:25 soy para ellos un ser despreciable:
al verme, mueven la cabeza. Salmo 22, 8 Mateo 27, 39 Marcos 15, 29 Lucas 23, 35
109:26 Ayúdame, Señor, Dios mío,
sálvame por tu misericordia,
109:27 para que sepan que aquí está tu mano,
y que tú, Señor, has hecho esto;
109:28 no importa que ellos maldigan,
con tal que tú me bendigas.
Queden confundidos mis adversarios,
mientras tu servidor se llena de alegría:
109:29 que mis acusadores se cubran de oprobio,
y la vergüenza los envuelva como un manto.
109:30 Yo daré gracias al Señor en alta voz,
lo alabaré en medio de la multitud,
109:31 porque él se puso de parte del pobre,
para salvarlo de sus acusadores.

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SALMO 110 (109)

Siéntate a mi derecha
110:
1 De David. Salmo.

La realeza del Mesías
Dijo el Señor a mi Señor:
"Siéntate a mi derecha, Mateo 26, 64 Marcos 14, 62
mientras yo pongo a tus enemigos
como estrado de tus pies". Salmo 8, 7 Mateo 22, 44 Marcos 12, 36 Lucas 20, 42-43 Hechos 2, 34-35 1 Corintios 15, 25 1 Corintios 15, 27 Efesios 1, 20-22 Colosenses 3, 1 Hebreos 1, 13 Hebreos 2, 8 Hebreos 8, 1 Hebreos 10, 12-13
110:2 El Señor extenderá el poder de tu cetro:
"¡Domina desde Sión, en medio de tus enemigos!"
110:3 "Tú eres príncipe desde tu nacimiento,
con esplendor de santidad;
yo mismo te engendré como rocío,
desde el seno de la aurora".

El sacerdocio del Mesías
110:4 El Señor lo ha jurado y no se retractará:
"Tú eres sacerdote para siempre,
a la manera de Melquisedec". Hebreos 5, 6 Hebreos 6, 20 Hebreos 7, 17 Hebreos 7, 21

Las victorias del Mesías
110:5 A tu derecha, Señor, él derrotará a los reyes,
en el día de su enojo;
110:6 juzgará a las naciones, amontonará cadáveres
y aplastará cabezas por toda la tierra.
110:7 En el camino beberá del torrente,
por eso erguirá su cabeza.

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