EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO
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EL MISTERIO DEL REINO DE LOS CIELOS
CAPÍTULO 11
Los
signos mesiánicos
Lucas
7, 18-35
11:1
Cuando Jesús terminó de dar estas instrucciones a sus doce discípulos,
partió de allí, para enseñar y predicar en las ciudades
de la región.
11:2 Juan el Bautista oyó hablar
en la cárcel de las obras de Cristo, y mandó a dos de sus discípulos
para preguntarle:
11:3 "¿Eres tú el que
ha de venir o debemos esperar a otro?"
11:4 Jesús les respondió:
"Vayan a contar a Juan lo que ustedes oyen y ven:
11:5 los ciegos ven y los paralíticos
caminan;
los leprosos son purificados y los sordos oyen;
los muertos resucitan y la Buena Noticia es anunciada a los pobres.
11:6 ¡Y feliz aquel para quien yo
no sea motivo de tropiezo!"
Testimonio
de Jesús sobre Juan el Bautista
Lucas
7, 24-30
11:7
Mientras los enviados de Juan se retiraban, Jesús empezó a hablar
de él a la multitud, diciendo: "¿Qué fueron a ver
al desierto? ¿Una caña agitada por el viento?
11:8 ¿Qué fueron a ver?
¿Un hombre vestido con refinamiento? Los que se visten de esa manera
viven en los palacios de los reyes.
11:9 ¿Qué fueron a ver entonces?
¿Un profeta? Les aseguro que sí, y más que un profeta.
11:10 Él es
aquel de quien está escrito:
Yo envío a mi mensajero delante de ti,
para prepararte el camino.
11:11 Les aseguro que no ha nacido ningún
hombre más grande que Juan el Bautista; y sin embargo, el más
pequeño en el Reino de los Cielos es más grande que él.
11:12 Desde la época de Juan el
Bautista hasta ahora, el Reino de los Cielos es combatido violentamente, y
los violentos intentan arrebatarlo.
11:13 Porque todos los Profetas, lo mismo
que la Ley, han profetizado hasta Juan.
11:14 Y si ustedes
quieren creerme, él es aquel Elías que debe volver.
11:15 ¡El que tenga oídos,
que oiga!
Reproche
de Jesús a sus compatriotas
Lucas
7, 31-35
11:16
¿Con quién puedo comparar a esta generación? Se parece
a esos muchachos que, sentados en la plaza, gritan a los otros:
11:17 "¡Les tocamos la flauta,
y ustedes no bailaron!
¡Entonamos cantos fúnebres,
y no lloraron!"
11:18 Porque llegó Juan, que no
come ni bebe, y ustedes dicen: "¡Ha perdido la cabeza!"
11:19 Llegó el Hijo del hombre,
que come y bebe, y dicen: "Es un glotón y un borracho, amigo de
publicanos y pecadores". Pero la Sabiduría ha quedado justificada
por sus obras".
Lamentación
por las ciudades de Galilea
Lucas
10, 13-16
11:20
Entonces Jesús comenzó a recriminar a aquellas ciudades donde
había realizado más milagros, porque no se habían convertido.
11:21 "¡Ay de ti, Corozaín!
¡Ay de ti, Betsaida! Porque si los milagros realizados entre ustedes
se hubieran hecho en Tiro
y en Sidón,
hace tiempo que se habrían convertido, poniéndose cilicio y
cubriéndose con ceniza.
11:22 Yo les aseguro que, en el día
del Juicio, Tiro y Sidón serán tratadas menos rigurosamente
que ustedes.
11:23 Y tú,
Cafarnaún, ¿acaso crees que serás elevada hasta el cielo?
No, serás precipitada hasta el infierno.
Porque si los milagros realizados en ti se hubieran hecho en Sodoma,
esa ciudad aún existiría.
11:24 Yo les aseguro que, en el día
del Juicio, la tierra de Sodoma será tratada menos rigurosamente que
tú".
La
revelación del Evangelio a los humildes
Lucas
10, 21-24
11:25
En aquel tiempo, Jesús dijo: "Te alabo, Padre, Señor del
cielo y de la tierra, por haber ocultado estas cosas a los sabios y a los
prudentes y haberlas revelado a los pequeños.
11:26 Sí, Padre, porque así
lo has querido.
11:27 Todo me ha sido dado por mi Padre,
y nadie conoce al Hijo sino el Padre, así como nadie conoce al Padre
sino el Hijo
y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.
11:28 Vengan a mí todos los que
están afligidos y agobiados, y yo los aliviaré.
11:29 Carguen sobre
ustedes mi yugo y aprendan de mí, porque soy paciente y humilde de
corazón, y así encontrarán alivio.
11:30 Porque mi yugo es suave y mi carga
liviana".
Discusión
sobre el sábado
Marcos
2, 23-28 / Lucas
6, 1-5
12:1
En aquel tiempo, Jesús atravesaba unos sembrados y era un día
sábado. Como sus discípulos sintieron hambre, comenzaron a arrancar
y a comer las espigas.
12:2 Al ver esto, los fariseos le dijeron:
"Mira que tus discípulos hacen lo que no está permitido
en sábado".
12:3
Pero él les respondió: "¿No han leído lo
que hizo David, cuando él y sus compañeros tuvieron hambre,
12:4 cómo entró en la Casa
de Dios y comieron los panes de la ofrenda,
que no les estaba permitido comer ni a él ni a sus compañeros,
sino solamente a los sacerdotes?
12:5 ¿Y no han
leído también en la Ley, que los sacerdotes, en el Templo, violan
el descanso del sábado, sin incurrir en falta?
12:6 Ahora bien, yo les digo que aquí
hay alguien más grande que el Templo.
12:7 Si hubieran comprendido
lo que significa: Yo quiero misericordia y no sacrificios,
no condenarían a los inocentes.
12:8 Porque el Hijo del hombre es dueño
del sábado".
Curación
de un hombre en sábado
Marcos
3, 1-6 / Lucas
6, 6-11
12:9
De allí, Jesús fue a la sinagoga de los fariseos,
12:10 donde se encontraba un hombre que
tenía una mano paralizada. Para poder acusarlo, ellos le preguntaron:
"¿Está permitido curar en sábado?"
12:11 Él les dijo: "¿Quién
de ustedes, si tiene una sola oveja y esta cae a un pozo en sábado,
no la va a sacar?
12:12 ¡Cuánto más
vale un hombre que una oveja! Por lo tanto, está permitido hacer una
buena acción en sábado".
12:13 Entonces dijo al hombre: "Extiende
tu mano". Él la extendió, y la mano enferma quedó
tan sana como la otra.
12:14 En seguida los fariseos salieron
y se confabularon para buscar la forma de acabar con él.
Jesús, el "Servidor del Señor"
12:15 Al enterarse de esto, Jesús
se alejó de allí. Muchos lo siguieron, y los curó a todos.
12:16 Pero él les ordenó
severamente que no lo dieran a conocer,
12:17 para que se cumpliera lo anunciado
por el profeta Isaías:
12:18 Este es mi
servidor, a quien elegí,
mi muy querido, en quien tengo puesta mi predilección.
Derramaré mi Espíritu sobre él
y anunciará la justicia a las naciones.
12:19 No discutirá ni gritará,
y nadie oirá su voz en las plazas.
12:20 No quebrará la caña
doblada
y no apagará la mecha humeante,
hasta que haga triunfar la justicia;
12:21 y las naciones pondrán la
esperanza en su Nombre.
Discusión
sobre el poder de Jesús
Mateo
9, 32-34 / Marcos
3, 22-27 / Lucas
11, 14-15
12:22
Entonces, le llevaron a un endemoniado ciego y mudo, y Jesús lo curó,
devolviéndole el habla y la vista.
12:23 La multitud, asombrada, decía:
"¿No será este el Hijo de David?"
12:24 Los fariseos, oyendo esto, dijeron:
"Este expulsa a los demonios por el poder de Belzebul, el Príncipe
de los demonios".
12:25 Jesús, conociendo sus pensamientos,
les dijo: "Un reino donde hay luchas internas va a la ruina; y una ciudad
o una familia dividida no puede subsistir.
12:26 Ahora bien, si Satanás expulsa
a Satanás, lucha contra sí mismo; entonces, ¿cómo
podrá subsistir su reino?
12:27 Y si yo expulso a los demonios con
el poder de Belzebul, ¿con qué poder los expulsan los discípulos
de ustedes? Por eso, ustedes los tendrán a ellos como jueces.
12:28 Pero si expulso a los demonios con
el poder del Espíritu de Dios, quiere decir que el Reino de Dios ha
llegado a ustedes.
12:29 ¿Acaso alguien puede entrar
en la casa de un hombre fuerte y robar sus cosas, si primero no lo ata? Sólo
así podrá saquear la casa.
La
blasfemia contra el Espíritu Santo
Marcos
3, 28-30 / Lucas
12, 10
12:30
El que no está conmigo, está contra mí;
y el que no recoge conmigo, desparrama.
12:31 Por eso les digo que todo pecado
o blasfemia se les perdonará a los hombres, pero la blasfemia contra
el Espíritu no será perdonada.
12:32 Al que diga una palabra contra el
Hijo del hombre, se le perdonará; pero al que hable contra el Espíritu
Santo, no se le perdonará ni en este mundo ni en el futuro.
La
raíz de las buenas y de las malas obras
Mateo
7, 16-20 / Lucas
6, 43-45
12:33
Supongan que el árbol es bueno: el fruto también será
bueno. Supongan que el árbol es malo: el fruto también será
malo. Porque el árbol se conoce por su fruto.
12:34 Raza de víboras,
¿cómo pueden ustedes decir cosas buenas, siendo malos? Porque
la boca habla de la abundancia del corazón.
12:35 El hombre bueno saca cosas buenas
de su tesoro de bondad; y el hombre malo saca cosas malas de su tesoro de
maldad.
12:36 Pero les aseguro que en el día
del Juicio, los hombres rendirán cuenta de toda palabra vana que hayan
pronunciado.
12:37 Porque por tus palabras serás
justificado, y por tus palabras serás condenado".
El
signo de Jonás
Mateo
16, 1-4 / Marcos
8, 11-12 / Lucas
11, 29-32
12:38
Entonces algunos escribas y fariseos le dijeron: "Maestro, queremos que
nos hagas ver un signo".
12:39 Él les respondió:
"Esta generación malvada y adúltera reclama un signo,
pero no se le dará otro que el del profeta Jonás.
12:40 Porque así como Jonás
estuvo tres días y tres noches en el vientre del pez,
así
estará el Hijo del hombre en el seno de la tierra tres días
y tres noches.
12:41 El día del Juicio, los hombres
de Nínive se levantarán contra esta generación y la condenarán,
porque ellos se convirtieron por la predicación de Jonás,
y
aquí hay alguien que es más que Jonás.
12:42 El día
del Juicio, la Reina del Sur
se levantará contra esta generación y la condenará, porque
ella vino de los confines de la tierra para escuchar la sabiduría de
Salomón, y aquí hay alguien que es más que Salomón.
La
ofensiva de Satanás
Lucas
11, 24-26
12:43
Cuando el espíritu impuro sale de un hombre, vaga por lugares desiertos
en busca de reposo, y al no encontrarlo,
12:44 piensa: "Volveré a mi
casa, de donde salí". Cuando llega, la encuentra vacía,
barrida y ordenada.
12:45 Entonces va a buscar a otros siete
espíritus peores que él; vienen y se instalan allí. Y
al final, ese hombre se encuentra peor que al principio. Así sucederá
con esta generación malvada".
La
verdadera familia de Jesús
Marcos
3, 31-35 / Lucas
8, 19-21
12:46
Todavía estaba hablando a la multitud, cuando su madre y sus hermanos,
que estaban afuera, trataban de hablar con él.
12:47 Alguien le dijo: "Tu madre
y tus hermanos están ahí afuera y quieren hablarte".
12:48 Jesús le respondió:
"¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?"
12:49 Y señalando con la mano a
sus discípulos, agregó: "Estos son mi madre y mis hermanos.
12:50 Porque todo el que hace la voluntad
de mi Padre que está en el cielo, ese es mi hermano, mi hermana y mi
madre".
LAS PARÁBOLAS DEL REINO
Introducción
13:1
Aquel día, Jesús salió de la casa y se sentó
a orillas del mar.
13:2 Una gran multitud se reunió
junto a él, de manera que debió subir a una barca y sentarse
en ella, mientras la multitud permanecía en la costa.
13:3 Entonces él les habló
extensamente por medio de parábolas.
La
parábola del sembrador
Marcos
4, 1-9 / Lucas
8, 4-8
Les
decía: "El sembrador salió a sembrar.
13:4 Al esparcir las semillas, algunas
cayeron al borde del camino y los pájaros las comieron.
13:5 Otras cayeron en terreno pedregoso,
donde no había mucha tierra, y brotaron en seguida, porque la tierra
era poco profunda;
13:6 pero cuando salió el sol,
se quemaron y, por falta de raíz, se secaron.
13:7 Otras cayeron entre espinas, y estas,
al crecer, las ahogaron.
13:8 Otras cayeron en tierra buena y dieron
fruto: unas cien, otras sesenta, otras treinta.
13:9 ¡El que tenga oídos,
que oiga!"
Finalidad
de las parábolas
Marcos
4, 10-12 / Lucas
8, 9-1
13:10
Los discípulos se acercaron y le dijeron: "¿Por qué
les hablas por medio de parábolas?"
13:11 Él les respondió:
"A ustedes se les ha concedido conocer los misterios del Reino de los
Cielos, pero a ellos no.
13:12 Porque a quien
tiene, se le dará más todavía y tendrá en abundancia,
pero al que no tiene, se le quitará aun lo que tiene.
13:13 Por eso les hablo por medio de parábolas:
porque miran y no ven, oyen y no escuchan ni entienden.
13:14 Y así se cumple en ellos
la profecía de Isaías, que dice:
Por más que oigan, no comprenderán,
por más que vean, no conocerán.
13:15 Porque el corazón
de este pueblo se ha endurecido,
tienen tapados sus oídos y han cerrado sus ojos,
para que sus ojos no vean,
y sus oídos no oigan,
y su corazón no comprenda,
y no se conviertan,
y yo no los cure.
13:16 Felices, en cambio, los ojos de
ustedes, porque ven; felices sus oídos, porque oyen.
13:17 Les aseguro
que muchos profetas y justos desearon ver lo que ustedes ven, y no lo vieron;
oír lo que ustedes oyen, y no lo oyeron.
Explicación
de la parábola del sembrador
Marcos
4, 13-20 / Lucas
8, 11-15
13:18
Escuchen, entonces, lo que significa la parábola del sembrador.
13:19 Cuando alguien oye la Palabra del
Reino y no la comprende, viene el Maligno y arrebata lo que había sido
sembrado en su corazón: este es el que recibió la semilla al
borde del camino.
13:20 El que la recibe en terreno pedregoso
es el hombre que, al escuchar la Palabra, la acepta en seguida con alegría,
13:21 pero no la deja echar raíces,
porque es inconstante: en cuanto sobreviene una tribulación o una persecución
a causa de la Palabra, inmediatamente sucumbe.
13:22 El que recibe la semilla entre espinas
es el hombre que escucha la Palabra, pero las preocupaciones del mundo y la
seducción de las riquezas la ahogan, y no puede dar fruto.
13:23 Y el que la recibe en tierra fértil
es el hombre que escucha la Palabra y la comprende. Este produce fruto, ya
sea cien, ya sesenta, ya treinta por uno".
La
parábola de la cizaña
13:24
Y les propuso otra parábola: "El Reino de los Cielos se parece
a un hombre que sembró buena semilla en su campo;
13:25 pero mientras todos dormían
vino su enemigo, sembró cizaña en medio del trigo y se fue.
13:26 Cuando creció el trigo y
aparecieron las espigas, también apareció la cizaña.
13:27 Los peones fueron a ver entonces
al propietario y le dijeron: "Señor, ¿no habías
sembrado buena semilla en tu campo? ¿Cómo es que ahora hay cizaña
en él?"
13:28 Él les respondió:
"Esto lo ha hecho algún enemigo". Los peones replicaron:
"¿Quieres que vayamos a arrancarla?"
13:29 "No, les dijo el dueño,
porque al arrancar la cizaña, corren el peligro de arrancar también
el trigo.
13:30 Dejen que crezcan juntos hasta la
cosecha, y entonces diré a los cosechadores: Arranquen primero la cizaña
y átenla en manojos para quemarla, y luego recojan el trigo en mi granero"".
La
parábola del grano de mostaza
Marcos
4, 30-32 / Lucas
13, 18-19
13:31
También les propuso otra parábola: "El Reino de los Cielos
se parece a un grano de mostaza que un hombre sembró en su campo.
13:32 En realidad, esta es la más
pequeña de las semillas, pero cuando crece es la más grande
de las hortalizas y se convierte en un arbusto, de tal manera que los pájaros
del cielo van a cobijarse en sus ramas".
La
parábola de la levadura
Lucas
13, 20-21
13:33
Después les dijo esta otra parábola: "El Reino de los Cielos
se parece a un poco de levadura que una mujer mezcla con gran cantidad de
harina, hasta que fermenta toda la masa".
La
enseñanza por medio de parábolas
Marcos
4, 33-34
13:34
Todo esto lo decía Jesús a la muchedumbre por medio de parábolas,
y no les hablaba sin parábolas,
13:35 para que se cumpliera lo anunciado
por el Profeta:
Hablaré en parábolas,
anunciaré cosas que estaban ocultas
desde la creación del mundo.
Explicación
de la parábola de la cizaña
13:36
Entonces, dejando a la multitud, Jesús regresó a la casa; sus
discípulos se acercaron y le dijeron: "Explícanos la parábola
de la cizaña en el campo".
13:37 Él les respondió:
"El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre;
13:38 el campo es el mundo; la buena semilla
son los que pertenecen al Reino; la cizaña son los que pertenecen al
Maligno,
13:39 y el enemigo que la siembra es el
demonio; la cosecha es el fin del mundo y los cosechadores son los ángeles.
13:40 Así como se arranca la cizaña
y se la quema en el fuego, de la misma manera sucederá al fin del mundo.
13:41 El Hijo del hombre enviará
a sus ángeles, y estos quitarán de su Reino todos los escándalos
y a los que hicieron el mal,
13:42 y los arrojarán en el horno
ardiente: allí habrá llanto y rechinar de dientes.
13:43 Entonces los justos resplandecerán
como el sol en el Reino de su Padre. ¡El que tenga oídos, que
oiga!
La
parábola del tesoro
13:44
El Reino de los Cielos se parece a un tesoro escondido en un campo; un hombre
lo encuentra, lo vuelve a esconder, y lleno de alegría, vende todo
lo que posee y compra el campo.
La
parábola de la perla
13:45
El Reino de los Cielos se parece también a un negociante que se dedicaba
a buscar perlas finas;
13:46 y al encontrar una de gran valor,
fue a vender todo lo que tenía y la compró.
La
parábola de la red
13:47
El Reino de los Cielos se parece también a una red que se echa al mar
y recoge toda clase de peces.
13:48 Cuando está llena, los pescadores
la sacan a la orilla y, sentándose, recogen lo bueno en canastas y
tiran lo que no sirve.
13:49 Así sucederá al fin
del mundo: vendrán los ángeles y separarán a los malos
de entre los justos,
13:50 para arrojarlos en el horno ardiente.
Allí habrá llanto y rechinar de dientes.
Conclusión
13:51
¿Comprendieron todo esto?" "Sí", le respondieron.
13:52 Entonces agregó: "Todo
escriba convertido en discípulo del Reino de los Cielos se parece a
un dueño de casa que saca de sus reservas lo nuevo y lo viejo".
LAS PRIMICIAS DEL REINO DE LOS CIELOS
Visita
de Jesús a Nazaret
Marcos
6, 1-6 / Lucas
4, 16-24
13:53
Cuando Jesús terminó estas parábolas se alejó
de allí
13:54 y, al llegar a su pueblo, se puso
a enseñar a la gente en su sinagoga, de tal manera que todos estaban
maravillados. "¿De dónde le vienen, decían, esta
sabiduría y ese poder de hacer milagros?
13:55 ¿No es este el hijo del carpintero?
¿Su madre no es la que llaman María? ¿Y no son hermanos
suyos Santiago,
José, Simón y Judas?
13:56 ¿Y acaso no viven entre nosotros
todas sus hermanas? ¿De dónde le vendrá todo esto?"
13:57 Y Jesús era para ellos un
motivo de tropiezo. Entonces les dijo: "Un profeta es despreciado solamente
en su pueblo y en su familia".
13:58 Y no hizo allí muchos milagros,
a causa de la falta de fe de esa gente.
Juicio de Herodes sobre Jesús
Marcos
6, 14-16 / Lucas
9, 7-9
14:1
En aquel tiempo, la fama de Jesús llegó a oídos del tetrarca
Herodes,
14:2 y él dijo a sus allegados:
"Este es Juan el Bautista; ha resucitado de entre los muertos, y por
eso se manifiestan en él poderes milagrosos".
La
muerte de Juan el Bautista
Marcos
6, 17-29 / Lucas
3, 19-20
14:3
Herodes, en efecto, había hecho arrestar, encadenar y encarcelar a
Juan,
a causa de Herodías, la mujer de su hermano Felipe,
14:4 porque Juan le decía: "No
te es lícito tenerla".
14:5 Herodes quería matarlo, pero
tenía miedo del pueblo, que consideraba a Juan un profeta.
14:6 El día en que Herodes festejaba
su cumpleaños, la hija de Herodías bailó en público,
y le agradó tanto a Herodes
14:7 que prometió bajo juramento
darle lo que pidiera.
14:8 Instigada por su madre, ella dijo:
"Tráeme aquí sobre una bandeja la cabeza de Juan el Bautista".
14:9 El rey se entristeció, pero
a causa de su juramento y por los convidados, ordenó que se la dieran
14:10 y mandó decapitar a Juan
en la cárcel.
14:11 Su cabeza fue llevada sobre una
bandeja y entregada a la joven, y esta la presentó a su madre.
14:12 Los discípulos de Juan recogieron
el cadáver, lo sepultaron y después fueron a informar a Jesús.
La
primera multiplicación de los panes
Marcos
6, 30-44 / Lucas
9, 10-17 / Juan
6, 1-13
14:13
Al enterarse de eso, Jesús se alejó en una barca a un lugar
desierto para estar a solas. Apenas lo supo la gente, dejó las ciudades
y lo siguió a pie.
14:14 Cuando desembarcó, Jesús
vio una gran muchedumbre y, compadeciéndose de ella, curó a
los enfermos.
14:15 Al atardecer, los discípulos
se acercaron y le dijeron: "Este es un lugar desierto y ya se hace tarde;
despide a la multitud para que vaya a las ciudades a comprarse alimentos".
14:16 Pero Jesús les dijo: "No
es necesario que se vayan, denles de comer ustedes mismos".
14:17 Ellos respondieron: "Aquí
no tenemos más que cinco panes y dos pescados".
14:18 "Tráiganmelos aquí",
les dijo.
14:19 Y después de ordenar a la
multitud que se sentara sobre el pasto, tomó los cinco panes y los
dos pescados, y levantando los ojos al cielo, pronunció la bendición,
partió los panes, los dio a sus discípulos, y ellos los distribuyeron
entre la multitud.
14:20 Todos comieron hasta saciarse y
con los pedazos que sobraron se llenaron doce canastas.
14:21 Los que comieron fueron unos cinco
mil hombres,
sin contar las mujeres y los niños.
Jesús
camina sobre el agua
Marcos
6, 45-52 / Juan
6, 16-21
14:22
En seguida, obligó a los discípulos que subieran a la barca
y pasaran antes que él a la otra orilla, mientras él despedía
a la multitud.
14:23 Después, subió a la
montaña para orar a solas. Y al atardecer, todavía estaba allí,
solo.
14:24 La barca ya estaba muy lejos de
la costa, sacudida por las olas, porque tenían viento en contra.
14:25 A la madrugada, Jesús fue
hacia ellos, caminando sobre el mar.
14:26 Los discípulos, al verlo
caminar sobre el mar, se asustaron. "Es un fantasma", dijeron, y
llenos de temor se pusieron a gritar.
14:27 Pero Jesús les dijo: "Tranquilícense,
soy yo; no teman".
14:28 Entonces Pedro le respondió:
"Señor, si eres tú, mándame ir a tu encuentro sobre
el agua".
14:29 "Ven", le dijo Jesús.
Y Pedro, bajando de la barca, comenzó a caminar sobre el agua en dirección
a él.
14:30 Pero, al ver la violencia del viento,
tuvo miedo, y como empezaba a hundirse, gritó: "Señor,
sálvame".
14:31 En seguida, Jesús le tendió
la mano y lo sostuvo, mientras le decía: "Hombre de poca fe, ¿por
qué dudaste?"
14:32 En cuanto subieron a la barca, el
viento se calmó.
14:33 Los que estaban en ella se postraron
ante él, diciendo: "Verdaderamente, tú eres el Hijo de
Dios".
Curaciones
en la región de Genesaret
Marcos
6, 53-56
14:34
Al llegar a la otra orilla, fueron a Genesaret.
14:35 Cuando la gente del lugar lo reconoció,
difundió la noticia por los alrededores, y le llevaban a todos los
enfermos,
14:36 rogándole que los dejara
tocar tan sólo los flecos de su manto, y todos los que lo tocaron quedaron
curados.
Jesús
y las tradiciones de los antepasados
Marcos
7, 1-13
15:1
Entonces, unos fariseos y escribas de Jerusalén se acercaron a Jesús
y le dijeron:
15:2 "¿Por qué tus
discípulos quebrantan la tradición de nuestros antepasados y
no se lavan las manos antes de comer?"
15:3 Él les respondió: "¿Y
por qué ustedes, por seguir su tradición, no cumplen el mandamiento
de Dios?
15:4 En efecto, Dios
dijo: Honra a tu padre y a tu madre
y:
El que maldice a su padre o a su madre, será condenado a muerte.
15:5 Pero ustedes afirman: El que diga
a su padre o a su madre: "He ofrecido al Templo los bienes que tenía
para ayudarte",
15:6 está libre de los deberes
hacia ellos. Así ustedes, en nombre de su tradición, han anulado
la Palabra de Dios.
15:7 ¡Hipócritas! Bien profetizó
de ustedes Isaías, cuando dijo:
15:8 Este pueblo
me honra con los labios,
pero su corazón está lejos de mí.
15:9 En vano me rinden culto:
las doctrinas que enseñan
no son sino preceptos humanos".
La
enseñanza sobre lo puro y lo impuro
Marcos
7, 14-23
15:10
Jesús llamó a la multitud y le dijo: "Escuchen y comprendan.
15:11 Lo que mancha al hombre no es lo
que entra por la boca, sino lo que sale de ella".
15:12 Entonces se acercaron los discípulos
y le dijeron: "¿Sabes que los fariseos se escandalizaron al oírte
hablar así?"
15:13 Él les respondió:
"Toda planta que no haya plantado mi Padre celestial, será arrancada
de raíz.
15:14 Déjenlos: son ciegos que
guían a otros ciegos. Pero si un ciego guía a otro, los dos
caerán en un pozo".
15:15 Pedro, tomando la palabra, le dijo:
"Explícanos esta parábola".
15:16 Jesús le respondió:
"¿Ni siquiera ustedes son capaces de comprender?
15:17 ¿No saben que lo que entra
por la boca pasa al vientre y se elimina en lugares retirados?
15:18 En cambio, lo que sale de la boca
procede del corazón,
y eso es lo que mancha al hombre.
15:19 Del corazón proceden las
malas intenciones, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los
robos, los falsos testimonios, las difamaciones.
15:20 Estas son las cosas que hacen impuro
al hombre, no el comer sin haberse lavado las manos".
Curación
de la hija de una cananea
Marcos
7, 24-30
15:21
Jesús se dirigió hacia el país de Tiro y de Sidón.
15:22 Entonces una mujer cananea, que
salió de aquella región, comenzó a gritar: "¡Señor,
Hijo de David, ten piedad de mí! Mi hija está terriblemente
atormentada por un demonio".
15:23 Pero él no le respondió
nada. Sus discípulos se acercaron y le pidieron: "Señor,
atiéndela, porque nos persigue con sus gritos".
15:24 Jesús respondió: "Yo
he sido enviado solamente a las ovejas perdidas del pueblo de Israel".
15:25 Pero la mujer fue a postrarse ante
él y le dijo: "¡Señor, socórreme!"
15:26 Jesús le dijo: "No está
bien tomar el pan de los hijos, para tirárselo a los cachorros".
15:27 Ella respondió: "¡Y
sin embargo, Señor, los cachorros comen las migas que caen de la mesa
de sus dueños!"
15:28 Entonces Jesús le dijo: "Mujer,
¡qué grande es tu fe! ¡Que se cumpla tu deseo!" Y
en ese momento su hija quedó curada.
Curaciones
junto al lago
15:29
Desde allí, Jesús llegó a orillas del mar de Galilea
y, subiendo a la montaña, se sentó.
15:30 Una gran multitud acudió
a él, llevando paralíticos, ciegos, lisiados, mudos y muchos
otros enfermos. Los pusieron a sus pies y él los curó.
15:31 La multitud se admiraba al ver que
los mudos hablaban, los inválidos quedaban curados, los paralíticos
caminaban y los ciegos recobraban la vista. Y todos glorificaban al Dios de
Israel.
La
segunda multiplicación de los panes
Marcos
8, 1-10
15:32
Entonces Jesús llamó a sus discípulos y les dijo: "Me
da pena esta multitud, porque hace tres días que están conmigo
y no tienen qué comer. No quiero despedirlos en ayunas, porque podrían
desfallecer en el camino".
15:33 Los discípulos le dijeron:
"¿Y dónde podríamos conseguir en este lugar despoblado
bastante cantidad de pan para saciar a tanta gente?"
15:34 Jesús les dijo: "¿Cuántos
panes tienen?" Ellos respondieron: "Siete y unos pocos pescados".
15:35 Él ordenó a la multitud
que se sentara en el suelo;
15:36 después, tomó los
panes y los pescados, dio gracias, los partió y los dio a los discípulos.
Y ellos los distribuyeron entre la multitud.
15:37 Todos comieron hasta saciarse, y
con los pedazos que sobraron se llenaron siete canastas.
15:38 Los que comieron eran cuatro mil
hombres,
sin contar las mujeres y los niños.
15:39 Después que despidió
a la multitud, Jesús subió a la barca y se dirigió al
país de Magadán.