EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO


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LA PASIÓN Y LA RESURRECCIÓN DE JESÚS

CAPÍTULO 26

La conspiración contra Jesús
Marcos 14, 1-2 / Lucas 22, 1-6 / Juan 11, 45-57

26:1 Cuando Jesús terminó de decir todas estas palabras, dijo a sus discípulos:
26:2 "Ya saben que dentro de dos días se celebrará la Pascua, Éxodo 12, 1-27 Esdras 6, 19-22 Marcos 14, 1 Lucas 2, 41 1 Corintios 5, 7 y el Hijo del hombre será entregado para ser crucificado".
26:3 Entonces los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo se reunieron en el palacio del Sumo Sacerdote, llamado Caifás,
26:4 y se pusieron de acuerdo para detener a Jesús con astucia y darle muerte.
26:5 Pero decían: "No lo hagamos durante la fiesta, para que no se produzca un tumulto en el pueblo".

La unción de Jesús en Betania
Marcos 14, 3-9 / Juan 12, 1-11

26:6 Cuando Jesús se encontraba en Betania, en casa de Simón el leproso,
26:7 se acercó una mujer con un frasco de alabastro, que contenía un perfume valioso, y lo derramó sobre su cabeza, mientras él estaba comiendo. Marcos 14, 3 Lucas 7, 37-38 Juan 12, 3
26:8 Al ver esto, sus discípulos, indignados, dijeron: "¿Para qué este derroche?
26:9 Se hubiera podido vender el perfume a buen precio para repartir el dinero entre los pobres".
26:10 Jesús se dio cuenta y les dijo: "¿Por qué molestan a esta mujer? Ha hecho una buena obra conmigo.
26:11 A los pobres los tendrán siempre con ustedes, Deuteronomio 15, 11 Marcos 14.7 Juan 12, 8 pero a mí no me tendrán siempre.
26:12 Al derramar este perfume sobre mi cuerpo, ella preparó mi sepultura.
26:13 Les aseguro que allí donde se proclame esta Buena Noticia, en todo el mundo, se contará también en su memoria lo que ella hizo".

La traición de Judas
Marcos 14, 10-11 / Lucas 22, 3-6

26:14 Entonces uno de los Doce, llamado Judas Iscariote, fue a ver a los sumos sacerdotes
26:15 y les dijo: "¿Cuánto me darán si se lo entrego?" Y resolvieron darle treinta monedas de plata.
26:16 Desde ese momento, Judas buscaba una ocasión favorable para entregarlo.

Los preparativos para la comida pascual
Marcos 14, 12-16 / Lucas 22, 7-13

26:17 El primer día de los Ácimos, los discípulos fueron a preguntar a Jesús: "¿Dónde quieres que te preparemos la comida pascual?"
26:18 Él respondió: "Vayan a la ciudad, a la casa de tal persona, y díganle: "El Maestro dice: Se acerca mi hora, voy a celebrar la Pascua en tu casa con mis discípulos"".
26:19 Ellos hicieron como Jesús les había ordenado y prepararon la Pascua.

El anuncio de la traición de Judas
Marcos 14, 17-21 / Lucas 22, 21-23 / Juan 13, 21-30

26:20 Al atardecer, estaba a la mesa con los Doce
26:21 y, mientras comían, Jesús les dijo: "Les aseguro que uno de ustedes me entregará".
26:22 Profundamente apenados, ellos empezaron a preguntarle uno por uno: "¿Seré yo, Señor?"
26:23 Él respondió: "El que acaba de servirse de la misma fuente que yo, ese me va a entregar.
26:24 El Hijo del hombre se va, como está escrito de él, pero ¡ay de aquel por quien el Hijo del hombre será entregado: más le valdría no haber nacido!" Salmo 41, 10 Marcos 14, 21 Lucas 22, 22 Juan 13, 18 Juan 17, 12
26:25 Judas, el que lo iba a entregar, le preguntó: "¿Seré yo, Maestro?" "Tú lo has dicho", le respondió Jesús.

La institución de la Eucaristía
Marcos 14, 22-25 / Lucas 22, 19-20 / 1 Cor 11, 23-27

26:26 Mientras comían, Jesús tomó el pan, pronunció la bendición, lo partió y lo dio a sus discípulos, diciendo: "Tomen y coman, esto es mi Cuerpo".
26:27 Después tomó una copa, dio gracias y se la entregó, diciendo: "Beban todos de ella,
26:28 porque esta es mi Sangre, la Sangre de la Alianza,
Éxodo 24, 8 Jeremías 31, 31 Marcos 14, 24 Lucas 22, 20 1 Corintios 11, 25 2 Corintios 3, 6 Hebreos 8, 8 Hebreos 10, 29 que se derrama por muchos Marcos 14, 22-24 Lucas 22, 19-20 1 Corintios 10, 16 para la remisión de los pecados.
26:29 Les aseguro que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, hasta el día en que beba con ustedes el vino nuevo en el Reino de mi Padre".

El anuncio de las negaciones de Pedro
Marcos 14, 26-31 / Lucas 22, 31-34 / Juan 13, 36-38

26:30 Después del canto de los Salmos, salieron hacia el monte de los Olivos.
26:31 Entonces Jesús les dijo: "Esta misma noche, ustedes se van a escandalizar a causa de mí. Porque dice la Escritura: Heriré al pastor, y se dispersarán las ovejas del rebaño. Zacarías 13, 7 Marcos 14, 27
26:32 Pero después que yo resucite, iré antes que ustedes a Galilea". Mateo 28, 10 Mateo 28, 16 Marcos 14, 28 Marcos 16, 7
26:33 Pedro, tomando la palabra, le dijo: "Aunque todos se escandalicen por tu causa, yo no me escandalizaré jamás".
26:34 Jesús le respondió: "Te aseguro que esta misma noche, antes que cante el gallo, me habrás negado tres veces".
26:35 Pedro le dijo: "Aunque tenga que morir contigo, jamás te negaré". Y todos los discípulos dijeron lo mismo.

La oración de Jesús en Getsemaní
Marcos 14, 32-42 / Lucas 22, 39-46 / Juan 18, 1

26:36 Cuando Jesús llegó con sus discípulos a una propiedad llamada Getsemaní, les dijo: "Quédense aquí, mientras yo voy allí a orar".
26:37 Y llevando con él a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, comenzó a entristecerse y a angustiarse.
26:38 Entonces les dijo: "Mi alma siente una tristeza de muerte. Quédense aquí, velando conmigo".
26:39 Y adelantándose un poco, cayó con el rostro en tierra, orando así: "Padre mío, si es posible, que pase lejos de mí este cáliz, Marcos 14, 32-42 Lucas 22, 39-46 Juan 18, 1 Hebreos 5, 7 pero no se haga mi voluntad, sino la tuya".
26:40 Después volvió junto a sus discípulos y los encontró durmiendo. Jesús dijo a Pedro: "¿Es posible que no hayan podido quedarse despiertos conmigo, ni siquiera una hora?
26:41 Estén prevenidos y oren para no caer en la tentación, porque el espíritu está dispuesto, pero la carne es débil".
26:42 Se alejó por segunda vez y suplicó: "Padre mío, si no puede pasar este cáliz sin que yo lo beba, que se haga tu voluntad".
26:43 Al regresar los encontró otra vez durmiendo, porque sus ojos se cerraban de sueño.
26:44 Nuevamente se alejó de ellos y oró por tercera vez, repitiendo las mismas palabras.
26:45 Luego volvió junto a sus discípulos y les dijo: "Ahora pueden dormir y descansar: ha llegado la hora en que el Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los pecadores.
26:46 ¡Levántense! ¡Vamos! Ya se acerca el que me va a entregar".

El arresto de Jesús
Marcos 14, 43-52 / Lucas 22, 47-53 / Juan 18, 2-11

26:47 Jesús estaba hablando todavía, cuando llegó Judas, uno de los Doce, acompañado de una multitud con espadas y palos, enviada por los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo.
26:48 El traidor les había dado esta señal: "Es aquel a quien voy a besar. Deténganlo".
26:49 Inmediatamente se acercó a Jesús, diciéndole: "Salud, Maestro", y lo besó.
26:50 Jesús le dijo: "Amigo, ¡cumple tu cometido!". Entonces se abalanzaron sobre él y lo detuvieron.
26:51 Uno de los que estaban con Jesús sacó su espada e hirió al servidor del Sumo Sacerdote, cortándole la oreja.
26:52 Jesús le dijo: "Guarda tu espada, porque el que a hierro mata a hierro muere.
26:53 ¿O piensas que no puedo recurrir a mi Padre? Él pondría inmediatamente a mi disposición más de doce legiones de ángeles.
26:54 Pero entonces, ¿cómo se cumplirían las Escrituras, según las cuales debe suceder así?"
26:55 Y en ese momento dijo Jesús a la multitud: "¿Soy acaso un bandido, para que salgan a arrestarme con espadas y palos? Todos los días me sentaba a enseñar en el Templo, Marcos 14, 49 Lucas 19, 47 Lucas 21, 37 y ustedes no me detuvieron".
26:56 Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que escribieron los profetas. Entonces todos los discípulos lo abandonaron y huyeron.

Jesús ante el Sanedrín
Marcos 14, 53-65 / Lucas 22, 66-71 / Juan 18, 12-14

26:57 Los que habían arrestado a Jesús lo condujeron a la casa del Sumo Sacerdote Caifás, donde se habían reunido los escribas y los ancianos.
26:58 Pedro lo seguía de lejos hasta el palacio del Sumo Sacerdote; entró y se sentó con los servidores, para ver cómo terminaba todo.
26:59 Los sumos sacerdotes y todo el Sanedrín buscaban un falso testimonio contra Jesús para poder condenarlo a muerte;
26:60 pero no lo encontraron, a pesar de haberse presentado numerosos testigos falsos. Finalmente, se presentaron dos
26:61 que declararon: "Este hombre dijo: "Yo puedo destruir el Templo de Dios y reconstruirlo en tres días"". Mateo 27, 40 Marcos 14, 58 Marcos 15, 29 Juan 2, 19
26:62 El Sumo Sacerdote, poniéndose de pie, dijo a Jesús: "¿No respondes nada? ¿Qué es lo que estos declaran contra ti?"
26:63 Pero Jesús callaba. El Sumo Sacerdote insistió: "Te conjuro por el Dios vivo a que me digas si tú eres el Mesías, el Hijo de Dios".
26:64 Jesús le respondió: "Tú lo has dicho. Además, les aseguro que de ahora en adelante verán al Hijo del hombre
Daniel 7, 13 Mateo 24, 30 Marcos 13, 26 Marcos 14, 62 Lucas 21, 27 Apocalipsis 1, 7 Apocalipsis 1, 13 Apocalipsis 14, 14 sentarse a la derecha del Todopoderoso Salmo 110 Marcos 14, 62 y venir sobre las nubes del cielo".
26:65 Entonces el Sumo Sacerdote rasgó sus vestiduras, diciendo: "Ha blasfemado. ¿Qué necesidad tenemos ya de testigos? Ustedes acaban de oír la blasfemia.
26:66 ¿Qué les parece?" Ellos respondieron: "Merece la muerte". Levítico 24, 16 Marcos 14, 64
26:67 Luego lo escupieron en la cara y lo abofetearon. Otros lo golpeaban, Isaías 50, 6 Marcos 14, 65 Lucas 22, 64
26:68 diciéndole: "Tú, que eres el Mesías, profetiza, dinos quién te golpeó".

Las negaciones de Pedro
Marcos 14, 66-72 / Lucas 22, 54-62 / Juan 18, 15-18.25-27

26:69 Mientras tanto, Pedro estaba sentado afuera, en el patio. Una sirvienta se acercó y le dijo: "Tú también estabas con Jesús, el Galileo".
26:70 Pero él lo negó delante de todos, diciendo: "No sé lo que quieres decir".
26:71 Al retirarse hacia la puerta, lo vio otra sirvienta y dijo a los que estaban allí: "Este es uno de los que acompañaban a Jesús, el Nazareno".
26:72 Y nuevamente Pedro negó con juramento: "Yo no conozco a ese hombre".
26:73 Un poco más tarde, los que estaban allí se acercaron a Pedro y le dijeron: "Seguro que tú también eres uno de ellos; hasta tu acento te traiciona".
26:74 Entonces Pedro se puso a maldecir y a jurar que no conocía a ese hombre. En seguida cantó el gallo,
26:75 y Pedro recordó las palabras que Jesús había dicho: "Antes que cante el gallo, me negarás tres veces". Y saliendo, lloró amargamente.

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CAPÍTULO 27

Jesús conducido ante Pilato
Marcos 15, 1-5 / Lucas 23, 1-7 / Juan 18, 28-40

27:1 Cuando amaneció, todos los sumos sacerdotes y ancianos del pueblo deliberaron sobre la manera de hacer ejecutar a Jesús.
27:2 Después de haberlo atado, lo llevaron ante Pilato, el gobernador, y se lo entregaron.

La muerte de Judas
27:3 Judas, el que lo entregó, viendo que Jesús había sido condenado, lleno de remordimiento, devolvió las treinta monedas de plata a los sumos sacerdotes y a los ancianos,
27:4 diciendo: "He pecado, entregando sangre inocente". Ellos respondieron: "¿Qué nos importa? Es asunto tuyo".
27:5 Entonces él, arrojando las monedas en el Templo, salió y se ahorcó.
27:6 Los sumos sacerdotes, juntando el dinero, dijeron: "No está permitido ponerlo en el tesoro, porque es precio de sangre".
27:7 Después de deliberar, compraron con él un campo, llamado "del alfarero", para sepultar a los extranjeros.
27:8 Por esta razón se lo llama hasta el día de hoy "Campo de sangre". Hechos 1, 18-19
27:9 Así se cumplió lo anunciado por el profeta Jeremías: Y ellos recogieron las treinta monedas de plata, Jeremías 32, 25 Jeremías 32, 44 Zacarías 11, 13 cantidad en que fue tasado aquel a quien pusieron precio los israelitas.
27:10 Con el dinero se compró el "Campo del alfarero", como el Señor me lo había ordenado. Zacarías 11, 12-13

Jesús ante Pilato
Marcos 15, 2-5 / Lucas 23, 2-5 / Juan 18, 28-40

27:11 Jesús compareció ante el gobernador, y este le preguntó: "¿Tú eres el rey de los judíos?" Él respondió: "Tú lo dices". Juan 18, 37 1 Timoteo 6, 13
27:12 Al ser acusado por los sumos sacerdotes y los ancianos, no respondió nada.
27:13 Pilato le dijo: "¿No oyes todo lo que declaran contra ti?"
27:14 Jesús no respondió a ninguna de sus preguntas, y esto dejó muy admirado al gobernador.

Jesús y Barrabás
Marcos 15, 6-15 / Lucas 23, 18-25 / Juan 18, 39-40

27:15 En cada Fiesta, el gobernador acostumbraba a poner en libertad a un preso, a elección del pueblo.
27:16 Había entonces uno famoso, llamado Barrabás.
27:17 Pilato preguntó al pueblo que estaba reunido: "¿A quién quieren que ponga en libertad, a Barrabás o a Jesús, llamado el Mesías?"
27:18 Él sabía bien que lo habían entregado por envidia.
27:19 Mientras estaba sentado en el tribunal, su mujer le mandó decir: "No te mezcles en el asunto de ese justo, porque hoy, por su causa, tuve un sueño que me hizo sufrir mucho".
27:20 Mientras tanto, los sumos sacerdotes y los ancianos convencieron a la multitud que pidiera la libertad de Barrabás y la muerte de Jesús.
27:21 Tomando de nuevo la palabra, el gobernador les preguntó: "¿A cuál de los dos quieren que ponga en libertad?" Ellos respondieron: "A Barrabás".
27:22 Pilato continuó: "¿Y qué haré con Jesús, llamado el Mesías?". Todos respondieron: "¡Que sea crucificado!"
27:23 Él insistió: "¿Qué mal ha hecho?" Pero ellos gritaban cada vez más fuerte: "¡Que sea crucificado!"
27:24 Al ver que no se llegaba a nada, sino que aumentaba el tumulto, Pilato hizo traer agua y se lavó las manos Deuteronomio 21, 6-9 delante de la multitud, diciendo: "Yo soy inocente de esta sangre. Es asunto de ustedes".
27:25 Y todo el pueblo respondió: "Que su sangre caiga sobre nosotros y sobre nuestros hijos".
27:26 Entonces, Pilato puso en libertad a Barrabás; y a Jesús, después de haberlo hecho azotar, lo entregó para que fuera crucificado.

La coronación de espinas
Marcos 15, 16-20 / Juan 19, 2-3

27:27 Los soldados del gobernador llevaron a Jesús al pretorio y reunieron a toda la guardia alrededor de él.
27:28 Entonces lo desvistieron y le pusieron un manto rojo.
27:29 Luego tejieron una corona de espinas y la colocaron sobre su cabeza, pusieron una caña en su mano derecha y, doblando la rodilla delante de él, se burlaban, diciendo: "Salud, rey de los judíos".
27:30 Y escupiéndolo, le quitaron la caña y con ella le golpeaban la cabeza.
27:31 Después de haberse burlado de él, le quitaron el manto, le pusieron de nuevo sus vestiduras y lo llevaron a crucificar.

La crucifixión de Jesús
Marcos 15, 23-27 / Lucas 23, 33-34 / Juan 19, 17-22

27:32 Al salir, se encontraron con un hombre de Cirene, llamado Simón, y lo obligaron a llevar la cruz.
27:33 Cuando llegaron al lugar llamado Gólgota, que significa "lugar del Cráneo",
27:34 le dieron de beber vino con hiel. Él lo probó, pero no quiso tomarlo.
27:35 Después de crucificarlo, los soldados sortearon sus vestiduras y se las repartieron; Salmo 22, 19 Marcos 15, 24 Lucas 23, 34 Juan 19, 24
27:36 y sentándose allí, se quedaron para custodiarlo.
27:37 Colocaron sobre su cabeza una inscripción con el motivo de su condena: "Este es Jesús, el rey de los judíos".
27:38 Al mismo tiempo, fueron crucificados con él dos bandidos, uno a su derecha y el otro a su izquierda. Isaías 53, 12 Marcos 15, 27 Lucas 22, 37

Injurias a Jesús crucificado
Marcos 15, 29-32 / Lucas 23, 35-38

27:39 Los que pasaban, lo insultaban y, moviendo la cabeza, Salmo 22, 8 Salmo 109, 25 Marcos 15, 29 Lucas 23, 35
27:40 decían: "Tú, que destruyes el Templo y en tres días lo vuelves a edificar, Mateo 26, 61 Marcos 14, 58 Marcos 15, 29 Juan 2, 19 ¡sálvate a ti mismo, si eres Hijo de Dios, y baja de la cruz!"
27:41 De la misma manera, los sumos sacerdotes, junto con los escribas y los ancianos, se burlaban, diciendo:
27:42 "¡Ha salvado a otros y no puede salvarse a sí mismo! Es rey de Israel: que baje ahora de la cruz y creeremos en él.
27:43 Ha confiado en Dios; que él lo libre ahora si lo ama, Salmo 22, 9 ya que él dijo: "Yo soy Hijo de Dios"".
27:44 También lo insultaban los bandidos crucificados con él.

La muerte de Jesús
Marcos 15, 33-39 / Lucas 23, 44-49 / Juan 19, 28-30

27:45 Desde el mediodía hasta las tres de la tarde, las tinieblas cubrieron toda la región.
27:46 Hacia las tres de la tarde, Jesús exclamó en alta voz: "Elí, Elí, lemá sabactani", que significa: "Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?" Salmo 22, 2 Marcos 15, 34
27:47 Algunos de los que se encontraban allí, al oírlo, dijeron: "Está llamando a Elías".
27:48 En seguida, uno de ellos corrió a tomar una esponja, la empapó en vinagre y, poniéndola en la punta de una caña, le dio de beber. Salmo 69, 22 Marcos 15, 36 Lucas 23, 36 Juan 19, 28-29
27:49 Pero los otros le decían: "Espera, veamos si Elías viene a salvarlo".
27:50 Entonces Jesús, clamando otra vez con voz potente, entregó su espíritu.
27:51 Inmediatamente, el velo Éxodo 26, 31-33 2 Crónicas 3, 14 Marcos 15, 38 del Templo se rasgó en dos, de arriba abajo, la tierra tembló, las rocas se partieron
27:52 y las tumbas se abrieron. Muchos cuerpos de santos que habían muerto resucitaron
27:53 y, saliendo de las tumbas después que Jesús resucitó, entraron en la Ciudad santa y se aparecieron a mucha gente.
27:54 El centurión y los hombres que custodiaban a Jesús, al ver el terremoto y todo lo que pasaba, se llenaron de miedo y dijeron: "¡Verdaderamente, este era Hijo de Dios!"

Las mujeres que siguieron a Jesús
Marcos 15, 40-41 / Lucas 23, 49 / Juan 19, 25

27:55 Había allí muchas mujeres que miraban de lejos: eran las mismas que habían seguido a Jesús desde Galilea para servirlo.
27:56 Entre ellas estaban María Magdalena, María —la madre de Santiago y de José— y la madre de los hijos de Zebedeo. Marcos 15, 40-41 Lucas 8, 2-3 Lucas 23, 49 Juan 19, 25

La sepultura de Jesús
Marcos 15, 42-47 / Lucas 23, 50-56 / Juan 19, 38-42

27:57 Al atardecer, llegó un hombre rico de Arimatea, llamado José, que también se había hecho discípulo de Jesús,
27:58 y fue a ver a Pilato para pedirle el cuerpo de Jesús. Pilato ordenó que se lo entregaran.
27:59 Entonces José tomó el cuerpo, lo envolvió en una sábana limpia
27:60 y lo depositó en un sepulcro nuevo que se había hecho cavar en la roca. Después hizo rodar una gran piedra a la entrada del sepulcro, y se fue.
27:61 María Magdalena y la otra María estaban sentadas frente al sepulcro.
27:62 A la mañana siguiente, es decir, después del día de la Preparación, los sumos sacerdotes y los fariseos se reunieron y se presentaron ante Pilato,
27:63 diciéndole: "Señor, nosotros nos hemos acordado de que ese impostor, cuando aún vivía, dijo: "A los tres días resucitaré". Mateo 16, 21 Mateo 17, 23 Mateo 20, 19 Marcos 8, 31 Marcos 9, 31 Marcos 10, 33-34 Lucas 9, 22 Lucas 18, 31-33
27:64 Ordena que el sepulcro sea custodiado hasta el tercer día, no sea que sus discípulos roben el cuerpo y luego digan al pueblo: "¡Ha resucitado!" Este último engaño sería peor que el primero".
27:65 Pilato les respondió: "Ahí tienen la guardia, vayan y aseguren la vigilancia como lo crean conveniente".
27:66 Ellos fueron y aseguraron la vigilancia del sepulcro, sellando la piedra y dejando allí la guardia.

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CAPÍTULO 28

El anuncio de la resurrección
Marcos 16, 1-8 / Lucas 24, 1-12 / Juan 20, 1-18

28:1 Pasado el sábado, al amanecer del primer día de la semana, María Magdalena y la otra María fueron a visitar el sepulcro.
28:2 De pronto, se produjo un gran temblor de tierra: el Ángel del Señor bajó del cielo, hizo rodar la piedra del sepulcro y se sentó sobre ella.
28:3 Su aspecto era como el de un relámpago y sus vestiduras eran blancas como la nieve.
28:4 Al verlo, los guardias temblaron de espanto y quedaron como muertos.
28:5 El Ángel dijo a las mujeres: "No teman, yo sé que ustedes buscan a Jesús, el Crucificado.
28:6 No está aquí, porque ha resucitado como lo había dicho. Vengan a ver el lugar donde estaba,
28:7 y vayan en seguida a decir a sus discípulos: "Ha resucitado de entre los muertos, e irá antes que ustedes a Galilea: allí lo verán". Esto es lo que tenía que decirles".
28:8 Las mujeres, atemorizadas pero llenas de alegría, se alejaron rápidamente del sepulcro y corrieron a dar la noticia a los discípulos.

La aparición de Jesús a las mujeres
28:9 De pronto, Jesús salió a su encuentro y las saludó, diciendo: "Alégrense". Ellas se acercaron y, abrazándole los pies, se postraron delante de él.
28:10 Y Jesús les dijo: "No teman; avisen a mis hermanos que vayan a Galilea, Mateo 26, 32 Mateo 28, 16 Marcos 14, 28 Marcos 16, 7 y allí me verán".

El soborno a los soldados
28:11 Mientras ellas se alejaban, algunos guardias fueron a la ciudad para contar a los sumos sacerdotes todo lo que había sucedido.
28:12 Estos se reunieron con los ancianos y, de común acuerdo, dieron a los soldados una gran cantidad de dinero,
28:13 con esta consigna: "Digan así: "Sus discípulos vinieron durante la noche y robaron su cuerpo, mientras dormíamos".
28:14 Si el asunto llega a oídos del gobernador, nosotros nos encargaremos de apaciguarlo y de evitarles a ustedes cualquier contratiempo".
28:15 Ellos recibieron el dinero y cumplieron la consigna. Esta versión se ha difundido entre los judíos hasta el día de hoy.

La misión universal de los Apóstoles
Marcos 16, 14-18 / Lucas 24, 36-49 / Juan 20, 19-23 / Hechos 1, 6-8

28:16 Los once discípulos fueron a Galilea, Mateo 26, 32 Mateo 28, 10 Marcos 14, 28 Marcos 16, 7 a la montaña donde Jesús los había citado.
28:17 Al verlo, se postraron delante de él; Marcos 16, 14 Lucas 24, 36 Juan 20, 19 1 Corintios 15, 5 sin embargo, algunos todavía dudaron.
28:18 Acercándose, Jesús les dijo: "Yo he recibido todo poder en el cielo y en la tierra.
28:19 Vayan, entonces, y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos, Marcos 16, 14-18 Juan 20, 19-23 Hechos 1, 8 bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo,
28:20 y enseñándoles a cumplir todo lo que yo les he mandado. Y yo estoy con ustedes hasta el fin del mundo".

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