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11:1 Sigan mi ejemplo,
así como yo sigo el ejemplo de Cristo.
LAS ASAMBLEAS LITÚRGICAS Y LOS DONES DEL ESPÍRITU
El
velo de las mujeres
11:2 Los felicito porque siempre se acuerdan
de mí
y guardan las tradiciones tal como yo se las he transmitido.
11:3 Sin embargo, quiero que sepan esto:
Cristo es la cabeza del hombre; la cabeza de la mujer es el hombre y la cabeza
de Cristo es Dios.
11:4 En consecuencia, el hombre que ora
o profetiza con la cabeza cubierta deshonra a su cabeza;
11:5 y la mujer que ora o profetiza con
la cabeza descubierta deshonra a su cabeza, exactamente como si estuviera
rapada.
11:6 Si una mujer no se cubre con el velo,
que se corte el cabello. Pero si es deshonroso para una mujer cortarse el
cabello o raparse, que se ponga el velo.
11:7 El hombre, no
debe cubrir su cabeza, porque él es la imagen y el reflejo de Dios,
mientras que la mujer es el reflejo del hombre.
11:8 En efecto, no es el hombre el que
procede de la mujer, sino la mujer del hombre;
11:9 ni fue creado el hombre a causa de
la mujer, sino la mujer a causa del hombre. ![]()
11:10 Por esta razón, la mujer
debe tener sobre su cabeza un signo de sujeción, por respeto a los
ángeles.
11:11 Por supuesto que para el Señor,
la mujer no existe sin el hombre ni el hombre sin la mujer.
11:12 Porque si la mujer procede del hombre,
a su vez, el hombre nace de la mujer y todo procede de Dios.
11:13 Juzguen por ustedes mismos: ¿Les
parece conveniente que la mujer ore con la cabeza descubierta?
11:14 ¿Acaso la misma naturaleza
no nos enseña que es una vergüenza para el hombre dejarse el cabello
largo,
11:15 mientras que para la mujer es una
gloria llevarlo así? Porque la cabellera le ha sido dada a manera de
velo.
11:16 Por lo demás, si alguien
es amigo de discusiones, le advertimos que entre nosotros se acostumbra usar
el velo y también en las Iglesias de Dios.
Abusos
en las celebraciones eucarísticas
11:17
Y ya que les hago esta advertencia, no puedo felicitarlos por sus reuniones,
que en lugar de beneficiarlos, los perjudican.
11:18 Ante todo, porque he oído
decir que cuando celebran sus asambleas, hay divisiones entre ustedes, y en
parte lo creo.
11:19 Sin embargo, es preciso que se formen
partidos entre ustedes, para que se pongan de manifiesto los que tienen verdadera
virtud.
11:20 Cuando se reúnen, lo que
menos hacen es comer la Cena del Señor,
11:21 porque apenas se sientan a la mesa,
cada uno se apresura a comer su propia comida, y mientras uno pasa hambre,
el otro se pone ebrio.
11:22 ¿Acaso no tienen sus casas
para comer y beber? ¿O tan poco aprecio tienen a la Iglesia de Dios,
que quieren hacer pasar vergüenza a los que no tienen nada? ¿Qué
les diré? ¿Los voy a alabar? En esto, no puedo alabarlos.
La
Cena del Señor
Mateo
26, 26-29 / Marcos
14, 22-25 / Lucas
22, 19-20
11:23
Lo que yo recibí del Señor, y a mi vez les he transmitido, es
lo siguiente: El Señor Jesús, la noche en que fue entregado,
tomó el pan,
11:24 dio gracias, lo partió y
dijo: "Esto es mi Cuerpo, que se entrega por ustedes. Hagan esto en memoria
mía".
11:25 De la misma
manera, después de cenar, tomó la copa, diciendo: "Esta
copa es la Nueva Alianza
que
se sella con mi Sangre. Siempre que la beban, háganlo en memoria mía".
11:26 Y así, siempre que coman
este pan y beban esta copa, proclamarán la muerte del Señor
hasta que él vuelva.
11:27 Por eso, el que coma el pan o beba
la copa del Señor indignamente tendrá que dar cuenta del Cuerpo
y de la Sangre del Señor.
Condiciones
para celebrar la Eucaristía
11:28
Que cada uno se examine a sí mismo antes de comer este pan y beber
esta copa;
11:29 porque si come y bebe sin discernir
el Cuerpo del Señor, come y bebe su propia condenación.
11:30 Por eso, entre ustedes hay muchos
enfermos y débiles, y son muchos los que han muerto.
11:31 Si nos examináramos a nosotros
mismos, no seríamos condenados.
11:32 Pero el Señor nos juzga y
nos corrige para que no seamos condenados con el mundo.
11:33 Así, hermanos, cuando se
reúnan para participar de la Cena, espérense unos a otros.
11:34 Y si alguien tiene hambre, que coma
en su casa, para que sus asambleas no sean motivo de condenación. Lo
demás lo arreglaré cuando vaya.
Los
dones espirituales
12:1
Con relación a los dones espirituales, no quiero, hermanos, que ustedes
vivan en la ignorancia.
12:2 Ustedes saben que cuando todavía
eran paganos, se dejaban arrastrar ciegamente al culto de dioses inanimados.
12:3 Por eso les aseguro que nadie, movido
por el Espíritu de Dios, puede decir: "Maldito sea Jesús".
Y nadie puede decir: "Jesús es el Señor", si no está
impulsado por el Espíritu Santo.
12:4 Ciertamente, hay diversidad de dones,
pero todos proceden del mismo Espíritu.
12:5 Hay diversidad de ministerios, pero
un solo Señor.
12:6 Hay diversidad de actividades, pero
es el mismo Dios el que realiza todo en todos.
12:7 En cada uno, el Espíritu se
manifiesta para el bien común.
12:8 El Espíritu da a uno la sabiduría
para hablar; a otro, la ciencia para enseñar, según el mismo
Espíritu;
12:9 a otro, la fe, también en
el mismo Espíritu. A este se le da el don de curar, siempre en ese
único Espíritu;
12:10 a aquel, el don de hacer milagros;
a uno, el don de profecía; a otro, el don de juzgar sobre el valor
de los dones del Espíritu; a este, el don de lenguas; a aquel, el don
de interpretarlas.
12:11 Pero en todo esto, es el mismo y
único Espíritu el que actúa, distribuyendo sus dones
a cada uno en particular como él quiere. ![]()
El
Cuerpo de Cristo
12:12
Así como el cuerpo tiene muchos miembros, y sin embargo, es uno, y
estos miembros, a pesar de ser muchos, no forman sino un solo cuerpo, así
también sucede con Cristo. ![]()
12:13 Porque todos hemos sido bautizados
en un solo Espíritu para formar un solo Cuerpo judíos y griegos,
esclavos y hombres libres y todos hemos bebido de un mismo Espíritu.
12:14 El cuerpo no se compone de un solo
miembro sino de muchos.
12:15 Si el pie dijera: "Como no
soy mano, no formo parte del cuerpo", ¿acaso por eso no seguiría
siendo parte de él?
12:16 Y si el oído dijera: "Ya
que no soy ojo, no formo parte del cuerpo", ¿acaso dejaría
de ser parte de él?
12:17 Si todo el cuerpo fuera ojo, ¿dónde
estaría el oído? Y si todo fuera oído, ¿dónde
estaría el olfato?
12:18 Pero Dios ha dispuesto a cada uno
de los miembros en el cuerpo, según un plan establecido.
12:19 Porque si todos fueran un solo miembro,
¿dónde estaría el cuerpo?
12:20 De hecho, hay muchos miembros, pero
el cuerpo es uno solo.
12:21 El ojo no puede decir a la mano:
"No te necesito", ni la cabeza, a los pies: "No tengo necesidad
de ustedes".
12:22 Más aún, los miembros
del cuerpo que consideramos más débiles también son necesarios,
12:23 y los que consideramos menos decorosos
son los que tratamos más decorosamente. Así nuestros miembros
menos dignos son tratados con mayor respeto,
12:24 ya que los otros no necesitan ser
tratados de esa manera. Pero Dios dispuso el cuerpo, dando mayor honor a los
miembros que más lo necesitan,
12:25 a fin de que no haya divisiones
en el cuerpo, sino que todos los miembros sean mutuamente solidarios.
12:26 ¿Un miembro sufre? Todos
los demás sufren con él. ¿Un miembro es enaltecido? Todos
los demás participan de su alegría.
Los
ministerios y los carismas
12:27
Ustedes son el Cuerpo de Cristo, y cada uno en particular, miembros de ese
Cuerpo.
12:28 En la Iglesia, hay algunos que han
sido establecidos por Dios, en primer lugar, como apóstoles; en segundo
lugar, como profetas; en tercer lugar, como doctores.
Después vienen los que han recibido el don de hacer milagros, el don
de curar, el don de socorrer a los necesitados, el don de gobernar y el don
de lenguas.
12:29 ¿Acaso todos son apóstoles?
¿Todos profetas? ¿Todos doctores? ¿Todos hacen milagros?
12:30 ¿Todos tienen el don de curar?
¿Todos tienen el don de lenguas o el don de interpretarlas?
12:31 Ustedes, por su parte, aspiren a
los dones más perfectos. Y ahora voy a mostrarles un camino más
perfecto todavía.
La
preeminencia del amor
13:1
Aunque yo hablara todas las lenguas de los hombres y de los ángeles,
si no tengo amor, soy como una campana que resuena o un platillo que retiñe.
13:2 Aunque tuviera el don de la profecía
y conociera todos los misterios y toda la ciencia, aunque tuviera toda la
fe, una fe capaz de trasladar montañas,
si no tengo amor, no soy nada.
13:3 Aunque repartiera todos mis bienes
para alimentar a los pobres y entregara mi cuerpo a las llamas, si no tengo
amor, no me sirve para nada.
13:4 El amor es paciente, es servicial;
el amor no es envidioso, no hace alarde, no se envanece,
13:5 no procede con bajeza, no busca su
propio interés, no se irrita, no tiene en cuenta el mal recibido,
13:6 no se alegra de la injusticia, sino
que se regocija con la verdad.
13:7 El amor todo lo disculpa, todo lo
cree, todo lo espera, todo lo soporta.
13:8 El amor no pasará jamás.
Las profecías acabarán, el don de lenguas terminará,
la ciencia desaparecerá;
13:9 porque nuestra ciencia es imperfecta
y nuestras profecías, limitadas.
13:10 Cuando llegue lo que es perfecto,
cesará lo que es imperfecto.
13:11 Mientras yo era niño, hablaba
como un niño, sentía como un niño, razonaba como un niño,
13:12 pero cuando me hice hombre, dejé
a un lado las cosas de niño. Ahora vemos como en un espejo, confusamente;
después veremos cara a cara. Ahora conozco todo imperfectamente; después
conoceré como Dios me conoce a mí.
13:13 En una palabra, ahora existen tres
cosas: la fe, la esperanza y el amor, pero la más grande de todas es
el amor.
La
profecía y el don de lenguas
14:1
Procuren alcanzar ese amor, y aspiren también a los dones espirituales,
sobre todo al de profecía.
14:2 Porque aquel que habla un lenguaje
incomprensible no se dirige a los hombres sino a Dios, y nadie le entiende:
dice en éxtasis cosas misteriosas.
14:3 En cambio, el que profetiza habla
a los hombres para edificarlos, exhortarlos y reconfortarlos.
14:4 El que habla un lenguaje incomprensible
se edifica a sí mismo, pero el que profetiza edifica a la comunidad.
14:5 Mi deseo es que todos ustedes tengan
el don de lenguas, pero prefiero que profeticen, porque el que profetiza aventaja
al que habla un lenguaje incomprensible. A no ser que este último también
interprete ese lenguaje, para edificación de la comunidad.
Los
carismas al servicio de la comunidad
14:6
Supongamos, hermanos, que yo fuera a verlos y les hablara en esa forma, ¿de
qué les serviría si mi palabra no les aportara ni revelación,
ni ciencia, ni profecía, ni enseñanza?
14:7 Sucedería lo mismo que con
los instrumentos de música, por ejemplo, la flauta o la cítara.
Si las notas no suenan distintamente, nadie reconoce lo que se está
ejecutando.
14:8 Y si la trompeta emite un sonido
confuso, ¿quién se lanzará al combate?
14:9 Así les pasa a ustedes: si
no hablan de manera inteligible, ¿cómo se comprenderá
lo que dicen? Estarían hablando en vano.
14:10 No sé cuántos idiomas
diversos hay en el mundo, y cada uno tiene sus propias palabras.
14:11 Pero si ignoro el sentido de las
palabras, seré como un extranjero para el que me habla y él
lo será para mí.
14:12 Así, ya que ustedes ambicionan
tanto los dones espirituales, procuren abundar en aquellos que sirven para
edificación de la comunidad.
14:13 Por esta razón, el que habla
un lenguaje incomprensible debe orar pidiendo el don de interpretarlo.
14:14 Porque si oro en un lenguaje incomprensible,
mi espíritu ora, pero mi inteligencia no saca ningún provecho.
14:15 ¿Qué debo hacer entonces?
Orar con el espíritu y también con la inteligencia, cantar himnos
con el espíritu y también con la inteligencia.
14:16 Si bendices a Dios solamente con
el espíritu, ¿cómo podrá el no iniciado decir
"Amén" a tu acción de gracias, ya que no entiende
lo que estás diciendo?
14:17 Sin duda, tu acción de gracias
es excelente, pero eso no sirve de edificación para el otro.
14:18 Yo doy gracias a Dios porque tengo
el don de lenguas más que todos ustedes.
14:19 Sin embargo, cuando estoy en la
asamblea prefiero decir cinco palabras inteligibles, para instruir a los demás,
que diez mil en un lenguaje incomprensible.
14:20 Hermanos, no sean como niños
para juzgar; séanlo para la malicia, pero juzguen como personas maduras.
14:21 En la Ley está
escrito: Yo hablaré a este pueblo en lenguas extrañas y por
boca de extranjeros; con todo, ni aun así me escucharán,
dice el Señor.
14:22 Esto quiere decir que el don de
lenguas es un signo, no para los que creen, sino para los que se niegan a
creer; la profecía, en cambio, es para los que tienen fe.
14:23 Por otra parte, si al reunirse la
asamblea, todos se ponen a hablar en un lenguaje incomprensible y entran algunos
que no están iniciados o no son creyentes, seguramente pensarán
que ustedes están locos.
14:24 En cambio, si todos profetizan y
entra alguno de esos hombres, todos podrán convencerlo y examinarlo.
14:25 Así quedarán manifiestos
los secretos de su corazón, y él, cayendo de rodillas, adorará
a Dios y proclamará que Dios está realmente entre ustedes.
El
orden en las asambleas
14:26
Hermanos, ¿qué conclusión sacaremos de todo esto? Cuando
se reúnen, uno puede cantar salmos, otro enseñar, o transmitir
una revelación, o pronunciar un discurso en un lenguaje incomprensible,
o bien, interpretarlo. Que todo sirva para la edificación común.
14:27 ¿Se tiene el don de lenguas?
Que hablen dos, o a lo sumo tres, y por turno, y que alguien interprete.
14:28 Si no hay intérprete, que
se callen y que cada uno hable consigo mismo y con Dios.
14:29 Con respecto a los profetas, que
hablen dos o tres y que los demás juzguen lo que ellos dicen.
14:30 Si algún otro asistente recibe
una revelación, que se calle el que está hablando.
14:31 Así todos tendrán
oportunidad de profetizar, uno por uno, para que todos sean instruidos y animados.
14:32 Los que tienen el don de profecía
deben ser capaces de controlar su inspiración,
14:33 porque Dios quiere la paz y no el
desorden.
Como en todas las Iglesias de los santos,
14:34 que las mujeres permanezcan calladas
durante las asambleas: a ellas no les está permitido hablar. Que se
sometan, como lo manda la Ley.
14:35 Si necesitan alguna aclaración,
que le pregunten al marido en su casa, porque no está bien que la mujer
hable en las asambleas.
Los
carismas y la autoridad
14:36
¿Acaso la Palabra de Dios ha salido de ustedes o ustedes son los únicos
que la han recibido?
14:37 Si alguien se tiene por profeta
o se cree inspirado por el Espíritu, reconozca en esto que les escribo
un mandato del Señor,
14:38 y si alguien no lo reconoce como
tal, es porque Dios no lo ha reconocido a él.
14:39 En conclusión, hermanos,
aspiren al don de la profecía y no impidan que se hable en un lenguaje
incomprensible.
14:40 Pero todo debe hacerse con decoro
y ordenadamente.
LA RESURRECCIÓN DE LOS MUERTOS
El
Evangelio de Pablo
15:1
Hermanos, les recuerdo la Buena Noticia que yo les he predicado, que ustedes
han recibido y a la cual permanecen fieles.
15:2 Por ella son salvados, si la conservan
tal como yo se la anuncié; de lo contrario, habrán creído
en vano.
15:3 Les he transmitido en primer lugar,
lo que yo mismo recibí: Cristo murió por nuestros pecados, conforme
a la Escritura. ![]()
15:4 Fue sepultado y resucitó al
tercer día,
de
acuerdo con la Escritura.
15:5 Se apareció a Pedro
y después a los Doce.
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15:6 Luego se apareció a más
de quinientos hermanos al mismo tiempo, la mayor parte de los cuales vive
aún, y algunos han muerto.
15:7 Además, se apareció
a Santiago y a todos los Apóstoles.
15:8 Por último, se me apareció
también a mí, que soy como el fruto de un aborto.
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15:9 Porque yo soy
el último de los Apóstoles, y ni siquiera merezco ser llamado
Apóstol, ya que he perseguido a la Iglesia de Dios.
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15:10 Pero por la gracia de Dios soy lo
que soy, y su gracia no fue estéril en mí, sino que yo he trabajado
más que todos ellos, aunque no he sido yo, sino la gracia de Dios que
está conmigo.
15:11 En resumen, tanto ellos como yo,
predicamos lo mismo, y esto es lo que ustedes han creído.
La
resurrección de Cristo
15:12
Si se anuncia que Cristo resucitó de entre los muertos, ¿cómo
algunos de ustedes afirman que los muertos no resucitan?
15:13 ¡Si no hay resurrección,
Cristo no resucitó!
15:14 Y si Cristo no resucitó,
es vana nuestra predicación y vana también la fe de ustedes.
15:15 Incluso, seríamos falsos
testigos de Dios, porque atestiguamos que él resucitó a Jesucristo,
lo que es imposible, si los muertos no resucitan.
15:16 Porque si los muertos no resucitan,
tampoco Cristo resucitó.
15:17 Y si Cristo no resucitó,
la fe de ustedes es inútil y sus pecados no han sido perdonados.
15:18 En consecuencia, los que murieron
con la fe en Cristo han perecido para siempre.
15:19 Si nosotros hemos puesto nuestra
esperanza en Cristo solamente para esta vida, seríamos los hombres
más dignos de lástima.
15:20 Pero no, Cristo resucitó
de entre los muertos, el primero de todos.
15:21 Porque la muerte vino al mundo por
medio de un hombre, y también por medio de un hombre viene la resurrección.
15:22 En efecto, así como todos
mueren en Adán, así también todos revivirán en
Cristo,
15:23 cada uno según el orden que
le corresponde: Cristo, el primero de todos, luego, aquellos que estén
unidos a él en el momento de su Venida.
15:24 En seguida vendrá el fin,
cuando Cristo entregue el Reino a Dios, el Padre, después de haber
aniquilado todo Principado, Dominio y Poder.
15:25 Porque es necesario
que Cristo reine hasta que ponga a todos los enemigos debajo de sus pies.
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15:26 El último enemigo que será
vencido es la muerte,
15:27 ya que Dios
todo lo sometió bajo sus pies.
Pero cuando él diga: "Todo está sometido",
será evidentemente a excepción de aquel que le ha sometido todas
las cosas.
15:28 Y cuando el universo entero le sea
sometido, el mismo Hijo se someterá también a aquel que le sometió
todas las cosas, a fin de que Dios sea todo en todos.
La
resurrección, fundamento de la esperanza
15:29
Si no fuera así, ¿de qué sirve bautizarse por los que
han muerto? Si los muertos no resucitan, ¿qué sentido tiene
bautizarse por ellos?
15:30 Y nosotros mismos, ¿por qué
nos exponemos a cada instante al peligro?
15:31 Cada día yo me enfrento con
la muerte, y esto es tan cierto, hermanos, como que ustedes son mi orgullo
en Cristo Jesús, nuestro Señor.
15:32 ¿Y qué
he ganado, si solamente por motivos humanos, yo tuve que luchar con las fieras
en Éfeso? Si los muertos no resucitan, "comamos y bebamos,
porque mañana moriremos". ![]()
15:33 No se dejen engañar: "Las
malas compañías corrompen las buenas costumbres".
15:34 Vuelvan a comportarse como es debido
y no pequen más, porque hay algunos entre ustedes que todavía
no saben nada de Dios: lo digo para vergüenza de ustedes.
La
condición de los cuerpos resucitados
15:35
Alguien preguntará: ¿Cómo resucitan los muertos? ¿Con
qué clase de cuerpo?
15:36 Tu pregunta no tiene sentido. Lo
que siembras no llega a tener vida, si antes no muere.
15:37 Y lo que siembras, no es la planta
tal como va a brotar, sino un simple grano, de trigo por ejemplo, o de cualquier
otra planta.
15:38 Y Dios da a cada semilla la forma
que él quiere, a cada clase de semilla, el cuerpo que le corresponde.
15:39 No todos los cuerpos son idénticos:
una es la carne de los hombres, otra la de los animales, otra la de las aves
y otra la de los peces.
15:40 Hay cuerpos celestiales y cuerpos
terrestres, y cada uno tiene su propio resplandor:
15:41 uno es el resplandor del sol, otro
el de la luna y otro el de las estrellas, y aun las estrellas difieren unas
de otras por su resplandor.
15:42 Lo mismo pasa con la resurrección
de los muertos: se siembran cuerpos corruptibles y resucitarán incorruptibles;
15:43 se siembran cuerpos humillados y
resucitarán gloriosos; se siembran cuerpos débiles y resucitarán
llenos de fuerza;
15:44 se siembran cuerpos puramente naturales
y resucitarán cuerpos espirituales.
Porque hay un cuerpo puramente natural y hay también un cuerpo espiritual.
15:45
Esto es lo que dice la Escritura: El primer hombre, Adán, fue creado
como un ser viviente;
el
último Adán, en cambio, es un ser espiritual que da la Vida.
15:46 Pero no existió primero lo
espiritual sino lo puramente natural; lo espiritual viene después.
15:47 El primer hombre procede de la tierra
y es terrenal; pero el segundo hombre procede del cielo.
15:48 Los hombres terrenales serán
como el hombre terrenal, y los celestiales como el celestial.
15:49 De la misma manera que hemos sido
revestidos de la imagen del hombre terrenal, también lo seremos de
la imagen del hombre celestial.
La
victoria sobre la muerte
15:50
Les aseguro, hermanos, que lo puramente humano no puede tener parte en el
Reino de Dios, ni la corrupción puede heredar lo que es incorruptible.
15:51 Les voy a revelar un misterio: No
todos vamos a morir, pero todos seremos transformados.
15:52 En un instante, en un abrir y cerrar
de ojos, cuando suene la trompeta final porque esto sucederá
los muertos resucitarán incorruptibles y nosotros seremos transformados.
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15:53 Lo que es corruptible debe revestirse
de la incorruptibilidad y lo que es mortal debe revestirse de la inmortalidad.
15:54 Cuando lo que
es corruptible se revista de la incorruptibilidad y lo que es mortal se revista
de la inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra de la Escritura:
La muerte ha sido vencida. ![]()
15:55 ¿Dónde
está, muerte, tu victoria? ¿Dónde está tu aguijón?
15:56 Porque lo que provoca la muerte
es el pecado y lo que da fuerza al pecado es la ley.
15:57 ¡Demos gracias a Dios, que
nos ha dado la victoria por nuestro Señor Jesucristo!
15:58 Por eso, queridos hermanos, permanezcan
firmes e inconmovibles, progresando constantemente en la obra del Señor,
con la certidumbre de que los esfuerzos que realizan por él no serán
vanos.
CAPÍTULO 16
La
colecta para la comunidad de Jerusalén
16:1
En cuanto a la colecta en beneficio de los santos de Jerusalén, sigan
las mismas instrucciones que di a las Iglesias de Galacia.
16:2 El primer día de la semana,
cada uno de ustedes guarde en su casa lo que haya podido ahorrar, para que
las donaciones no se recojan solamente a mi llegada.
16:3 Una vez allí, enviaré
a los que ustedes hayan elegido, para que lleven a Jerusalén esas donaciones
con una carta de recomendación.
16:4 Si conviene que yo también
vaya, ellos viajarán conmigo.
La
próxima visita de Pablo
16:5
Yo iré a verlos, después de atravesar Macedonia
donde estaré de paso.
16:6 Tal vez me quede con ustedes algún
tiempo, a lo mejor durante todo el invierno, a fin de que me ayuden a proseguir
viaje hasta el lugar de mi destino.
16:7 Porque no quiero verlos sólo
de paso, sino que espero quedarme algún tiempo entre ustedes, si el
Señor lo permite.
16:8 Mientras tanto, permaneceré
en Éfeso hasta Pentecostés,
![]()
16:9 ya que se ha abierto una gran puerta
para mi predicación, aunque los adversarios son numerosos. ![]()
Recomendaciones
y noticias finales
16:10 Si llega antes Timoteo,
procuren que permanezca entre ustedes sin ninguna clase de temor, porque él
trabaja en la obra del Señor de la misma manera que yo.
16:11 Que nadie lo menosprecie. Ofrézcanle
los medios necesarios para que se reúna conmigo, porque yo lo estoy
esperando con los hermanos.
16:12 En cuanto a nuestro hermano Apolo,
le insistí mucho para que fuera a visitarlos junto con los hermanos,
pero él se negó rotundamente a hacerlo por ahora: irá
cuando se le presente la ocasión.
16:13 Estén atentos, permanezcan
firmes en la fe, compórtense varonilmente, sean fuertes.
16:14 Todo lo que hagan, háganlo
con amor.
16:15 Una recomendación
más, hermanos. Ustedes saben que Estéfanas
y su familia los primeros que abrazaron la fe en Acaya han decidido
consagrarse al servicio de los hermanos.
16:16 Por eso, les ruego que ustedes,
a su vez, sean solícitos con ellos, y no sólo con ellos, sino
con todos los que colaboran en sus trabajos y esfuerzos.
16:17 Yo me alegré con la visita
de Estéfanas, de Fortunato y de Acaico. Ellos llenaron el vacío
que ustedes habían dejado,
16:18 y han tranquilizado mi espíritu
y el de ustedes. Sepan apreciarlos como corresponde.
Saludos
y despedida
16:19
Las Iglesias de la provincia de Asia les envían saludos. También
los saludan en el Señor, Aquila y Priscila,
junto con los hermanos que se congregan en su casa.
16:20 Todos los hermanos les envían
saludos. Salúdense los unos a los otros con el beso santo.
16:21 Este es mi saludo, de puño
y letra: Pablo.
16:22 ¡Si alguien no ama al Señor,
que sea maldito!
"El Señor viene".
16:23 Que la gracia del Señor Jesús
permanezca con ustedes.
16:24 Yo los amo a todos ustedes en Cristo
Jesús.