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Vicaría      de Pastoral

Logotipo de la MISIÓN PERMANENTE en la Arquidiócesis de México

PROGRAMA SUGERIDO PARA LA
JORNADA DEL MIGRANTE
3-9 DE SEPTIEMBRE 2006

"La celebración anual de la Jornada (o Semana) Mundial del Emigrante y del Refugiado es una ocasión de un compromiso cada vez más intenso, y de una atención diligente hacia el tema especifico que presenta cada año el Sumo Pastor en un Mensaje especial. Se celebre universalmente en única fecha fija, con el fin de ayudar a vivir todos juntos, ante Dios, -también en el mismo espacio temporal-, un día de oración, acción, y sacrificio, a favor de la causa del migrante y del refugiado. (Erga Migrantes Caritas Christi, 72).

Presentación

La Comisión de Pastoral de Migrantes de la Arquidiócesis Primada de México, con motivo de la celebración de la "Jornada del Migrante 2006" ha diseñado el siguiente programa, teniendo como eje rector el tema central del mensaje número XCII: "Migraciones: signo de los tiempos" del Santo Padre Benedicto XVI.

Sobresale del mensaje de su Santidad, lo siguiente:

"La Iglesia contempla este mundo de sufrimiento y de violencia con los ojos de Jesús, que se conmovía ante el espectáculo de las muchedumbres que andaban errantes como ovejas sin pastor (cf. Mt 9, 36). Esperanza, valentía, amor y también "creatividad de la caridad" (Carta ap. Novo millennio ineunte, 50) deben impulsar el necesario compromiso, humano y cristiano, para socorrer a estos hermanos y hermanas en sus sufrimientos. Sus Iglesias de origen deben manifestarles su solicitud con el envío de agentes pastorales de su misma lengua y cultura, en diálogo de caridad con las Iglesias particulares de acogida".

En este folleto incluimos:

a) Lecturas del domingo XXII del tiempo ordinario,
b) Oración de los Fieles,
c) Mensaje del Santo Padre Benedicto XVI para la Jornada Mundial del Emigrante y el Refugiado-2006,
d) Reflexión,
e) Adoración al Santísimo por la Intención de los Migrantes, y
f) Programa sugerido para la Jornada del Migrante.

Nos unimos todos en solidaridad con nuestros hermanos y hermanas migrantes y así como con sus familias, que se quedan, siempre con la esperanza de que en un tiempo cercano estarán juntos de nuevo.

Cartel Conmemorativo
Día del Migrante 2006

Hacer click para ver imagen amplificada


DOMINGO XXII DEL TIEMPO ORDINARIO


Primera Lectura del libro del Deuteronomio 4, 1-2. 6-8.

En aquellos días, habló Moisés al pueblo, diciendo. "Ahora, Israel, escucha los mandatos y preceptos que te enseño, para que los pongas en práctica y puedas así vivir y entrar a tomar posesión de la tierra que el Señor, Dios de tus padres, te va a dar.

No añadirán nada ni quitarán nada a los que les mando: Cumplan los mandamientos del Señor que yo les enseño, como me ordena el Señor, mi Dios. Guárdenlos y cúmplanlos porque ellos son la sabiduría y la prudencia de ustedes a los ojos de los pueblos. Cuando tengan noticias de todos estos preceptos, los pueblos se dirán. "En verdad esta gran nación es un pueblo sabio y prudente".

Porque, ¿cuál otra nación hay tan grande que tenga dioses tan cercanos como lo está nuestro Dios, siempre que lo invocamos? ¿Cuál es la gran nación cuyos mandatos y preceptos sean tan justos como toda esta ley que ahora les doy?"

Palabra de Dios.

Salmo responsorial, Sal 14.

R/ ¿Quien será grato a tus ojos, Señor?

1. El hombre que procede honradamente
y obra con justicia;
el que es sincero en sus palabras
y con su lengua a nadie desprestigia. R/.

2. Quien no hace mal al prójimo
ni difama al vecino;
quien no ve aprecio a los malvados,
pero honra a quienes temen al Altísimo. R/.

3. Quien presta sin usura
y quien no acepta soborno en perjuicio de inocentes,
ése será agradable
a los ojos de Dios eternamente. R/.

Segunda Lectura de la carta del apóstol Santiago 1, 17-18. 21-22. 27.

Hermanos: Todo beneficio y todo don perfecto viene de lo alto, del creador de la luz, en quien no hay ni cambios ni sombras. Por su propia voluntad nos engendró por medio del Evangelio para que fuéramos, en cierto modo, primicias de sus criaturas.

Acepten dócilmente la palabra que ha sido sembrada en ustedes y es capaz de salvarlos. Pongan en práctica esa palabra y no se limiten a escucharla, engañándose a ustedes mismos.

La religión pura e intachable a los ojos de Dios Padre, consiste en visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones, y en guardarse de este mundo corrompido.

Palabra de Dios.

Evangelio

Del santo Evangelio según San Marcos 7, 1-8. 14-15. 21-23.

En aquel tiempo, se acercaron a Jesús los fariseos y algunos escribas venidos de Jerusalén. Viendo que algunos de los discípulos de Jesús comían con las manos impuras, es decir, sin habérselas lavado, los fariseos y los escribas le preguntaron. "¿Por qué tus discípulos comen con manos impuras y no siguen la tradición de nuestros mayores?" (Los fariseos y los judíos, en general, no comen sin lavarse antes las manos hasta el codo, siguiendo la tradición de sus mayores; al volver del mercado, no comen sin hacer primero las abluciones, y observan muchas otras cosas por tradición, como purificar los vasos, las jarras y las ollas).

Jesús les contestó: "¡Qué bien profetizó Isaías sobre ustedes, hipócritas, cuando escribió: Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. Es inútil el culto que me rinden, porque enseñan doctrinas que no son sino preceptos humanos! Ustedes dejan a un lado el mandamiento de Dios, para aferrarse a las tradiciones de los hombres".

Después, Jesús llamó a la gente y les dijo: "Escúchenme todos y entiéndanme. Nada que entre de fuera puede manchar al hombre; lo que sí lo mancha es lo que sale de dentro; porque del corazón del hombre salen las intenciones malas, las fornicaciones, los robos, los homicidios, los adulterios, las codicias, las injusticias, los fraudes, el desenfreno, las envidias, la difamación, el orgullo y la frivolidad. Todas estas maldades salen de dentro y manchan al hombre".

Palabra del Señor.

ORACIÓN DE LOS FIELES

1. Por toda la Iglesia peregrino, para que siga promoviendo la solidaridad y la acogida fraterna a los migrantes y refugiados. Oremos.

2. Por el Papa Benedicto XVI y por nuestros obispos para que su testimonio nos impulse a todos en el compromiso de "socorrer a los hermanos y hermanas migrantes más sufridos". Oremos.

3. Por todas las autoridades de todos los pueblos, para que tengan la conciencia de promover leyes justas para los migrantes trabajadores. Oremos.

4. Por todas las comunidades que reciben migrantes, para que sean capaces de ser el "prójimo" y de "descubrir en ellos el rostro de Cristo crucificado y resucitado". Oremos.

5. Por todos los migrantes y sus familias, sobre todo las que son afectadas en su desintegración, que las leyes nacionales contemplen el derecho a la reunificación familiar a fin de que los hijos queden protegidos, garantizándoles condiciones de una vida digna. Oremos.

6. Por todos los agentes de Pastoral de Migrantes y por nosotros que participamos de esta celebración eucarística, para que Cristo, el pan de la vida, sea el alimento de nuestro caminar y la fortaleza en el trabajo pastoral. Oremos.

7. Por todos los migrantes que se han muerto en el intento de cruzar las fronteras, para que el Señor los reciba en su reino de paz y justicia. Oremos.


MENSAJE DEL PAPA BENEDICTO XVI PARA LA
XCII JORNADA MUNDIAL DEL MIGRANTE Y EL REFUGIADO, 2006


Migraciones: signo de los tiempos

Queridos hermanos y hermanas:

Hace cuarenta años se concluía el Concilio Ecuménico Vaticano II, cuya rica enseñanza abarca numerosos campos de la vida eclesial. En particular, la Constitución pastoral Gaudium et spes realizó un atento análisis de la compleja realidad del mundo contemporáneo, buscando los modos más adecuados para llevar a los hombres de hoy el mensaje evangélico. Con ese fin, acogiendo la invitación del Beato Juan XXIII, los Padres conciliares se esforzaron por escrutar los signos de los tiempos, interpretándolos a la luz del Evangelio, para brindar a las nuevas generaciones la posibilidad de responder adecuadamente a los interrogantes perennes sobre el sentido de la vida presente y futura, y sobre el planteamiento correcto de las relaciones sociales (cf. Gaudium et spes, n. 4). Entre los signos de los tiempos reconocibles hoy se pueden incluir seguramente las migraciones, un fenómeno que a lo largo del siglo recién concluido asumió una configuración, por decirlo así, estructural, transformándose en una característica importante del mercado del trabajo a nivel mundial, como consecuencia, entre otras cosas, del fuerte impulso ejercido por la globalización. Naturalmente, en este "signo de los tiempos" confluyen diversos componentes. En efecto, comprende las migraciones internas y las internacionales, las forzadas y las voluntarias, las legales y las irregulares, también sujetas a la plaga del tráfico de seres humanos. Y no se puede olvidar la categoría de los estudiantes extranjeros, cuyo número aumenta cada año en el mundo.

Con respecto a los que emigran por motivos económicos, cabe destacar el reciente hecho de la "feminización" del fenómeno, es decir, la creciente presencia en él de la mujer. En efecto, en el pasado, quienes emigraban eran sobre todo los hombres, aunque no faltaban nunca las mujeres; sin embargo, entonces ellas emigraban sobre todo para acompañar a sus respectivos maridos o padres, o para reunirse con ellos donde se encontraban ya. Hoy, aun siendo todavía numerosas esas situaciones, la emigración femenina tiende a ser cada vez más autónoma: la mujer cruza por sí misma los confines de su patria en busca de un empleo en el País de destino. Más aún, en ocasiones, la mujer emigrante se ha convertido en la principal fuente de ingresos para su familia. De hecho, la presencia femenina se da sobre todo en los sectores que ofrecen salarios bajos. Por eso, si los trabajadores emigrantes son particularmente vulnerables, entre ellos las mujeres lo son más aún. Los ámbitos de empleo más frecuentes para las mujeres son, además de los quehaceres domésticos, la asistencia a los ancianos, la atención a las personas enfermas y los servicios relacionados con el hospedaje en hoteles. En estos campos los cristianos están llamados a manifestar su compromiso en favor del trato justo a la mujer emigrante, del respeto a su feminidad y del reconocimiento de sus derechos iguales.

No se puede por menos de mencionar, en este contexto, el tráfico de seres humanos, sobre todo de mujeres, que prospera donde son escasas las oportunidades de mejorar la propia condición de vida, o simplemente de sobrevivir. Al traficante le resulta fácil ofrecer sus "servicios" a las víctimas, que con frecuencia no albergan ni la más mínima sospecha de lo que deberán afrontar luego. En algunos casos, hay mujeres y muchachas que son destinadas a ser explotadas, en el trabajo, casi como esclavas, y a veces incluso en la industria del sexo. Al no poder profundizar aquí el análisis de las consecuencias de esa migración, hago mía la condena que expresó Juan Pablo II contra "la difundida cultura hedonista y comercial que promueve la explotación sistemática de la sexualidad" (Carta a las Mujeres, 29 de junio de 1995, n. 5). Aquí se halla todo un programa de redención y liberación, del que los cristianos no pueden desentenderse.

Por lo que atañe a la otra categoría de emigrantes, la de los que piden asilo y de los refugiados, quisiera destacar que en general se suele afrontar el problema constituido por su ingreso, sin interrogarse también acerca de las razones que los han impulsado a huir de su País de origen. La Iglesia contempla este mundo de sufrimiento y de violencia con los ojos de Jesús, que se conmovía ante el espectáculo de las muchedumbres que andaban errantes como ovejas sin pastor (cf. Mt 9, 36). Esperanza, valentía, amor y también "creatividad de la caridad" (Carta ap. Novo millennio ineunte, 50) deben impulsar el necesario compromiso, humano y cristiano, para socorrer a estos hermanos y hermanas en sus sufrimientos. Sus Iglesias de origen deben manifestarles su solicitud con el envío de agentes pastorales de su misma lengua y cultura, en diálogo de caridad con las Iglesias particulares de acogida.

Por último, a la luz de los actuales "signos de los tiempos", merece particular atención el fenómeno de los estudiantes extranjeros. Su número, también gracias a los "intercambios" entre las diversas Universidades, especialmente en Europa, registra un aumento constante, con los consiguientes problemas, también pastorales, que la Iglesia no puede descuidar. Esto vale de modo especial para los estudiantes procedentes de los Países en vías de desarrollo, para los cuales la experiencia universitaria puede constituir una ocasión extraordinaria de enriquecimiento espiritual.

A la vez que invoco la asistencia divina para quienes, impulsados por el deseo de contribuir a la promoción de un futuro de justicia y paz en el mundo, trabajan con empeño en el campo de la pastoral al servicio de la movilidad humana, envío a todos, como prenda de afecto, una especial Bendición Apostólica.

Vaticano, 18 de octubre de 2005
BENEDICTUS PP. XVI


REFLEXIÓN: LLAMADA DE SOLIDARIDAD Y ESPERANZA


En búsqueda permanente y con acciones concretas, la Iglesia de México ha acompañado a los fieles que emigran, principalmente hacia el norte de nuestro País, sin embargo, la tarea se hace cada vez más exigente, dadas las circunstancias tan especiales por las que atraviesa el fenómeno migratorio. Todo lo hecho y lo que falta por hacer, tiene su motivación en que, para la Iglesia no existen fronteras, más aún, en la Iglesia de Jesús no hay extranjeros.

Los fenómenos actuales, tales como la llamada migración económica forzada, reclaman reformas laborales, no sólo de un lado de la frontera, sino de ambos, reformas que lleven por procesos de justicia y de paz. Dígase lo mismo para la frontera sur. El Papa Benedicto XVI, asume como Iglesia, en su mensaje respecto a la Migración internacional, que entre los que emigran por motivos económicos, hay un nuevo ser: la mujer. Nos dice: "En el pasado, quienes emigraban eran sobre todo los hombres, aunque no faltaban nunca las mujeres… Hoy, aún siendo todavía numerosas esas situaciones, la emigración femenina tiende a ser cada vez más autónoma: la mujer cruza por sí misma los confines de su patria en busca de un empleo en el País de destino. Más, aún, en ocasiones, la mujer emigrante se ha convertido en la principal fuente de ingresos para su familia".

Si al emigrante indocumentado, se le hace ser vulnerable, mediante la anulación de sus derechos como persona, cuando se trata de una mujer, dicha vulnerabilidad es alarmante. La Iglesia no puede permanecer callada e inmóvil, frente a estas circunstancias socioeconómicas o legales injustas, la Iglesia tiene un llamado y una misión que le da sentido a su razón de ser: anunciar y vivir el Reino de Justicia y Amor que Dios quiere para todos, y de manera urgente en esas circunstancias en donde son escasas las oportunidades de mejorar la propia condición de vida o simplemente de sobrevivir.

Su Santidad Juan Pablo II, año con año, solía enviar un Mensaje en el que se refería al fenómeno migratorio mundial y también a las situaciones tan tristes que viven los refugiados por las guerras u otras circunstancias injustas. Circunstancias que viven nuestras propias comunidades parroquiales y familiares, que marcadas por el fenómeno global de la migración, caminan viviendo la ausencia de algunos de sus seres más cercanos, por esto la Iglesia Arquidiocesana quiere ser solidaria a su realidad y brindarles un mensaje de aliento y esperanza, de anuncia y de denuncia, a fin de transformar esas realidades de muerte en camino de justicia. En el Mensaje del Papa Juan Pablo II, del 2005, se lee: "Los cristianos, si son coherentes consigo mismos, no pueden pues renunciar a predicar el Evangelio de Cristo a todas las gentes (Cf. Mc 16, 15).

En esta Eucaristía dominical y durante toda la semana, la Arquidiócesis, su acción la hace oración por sus migrantes y familiares, así como por los migrantes de paso que se apoyan en este territorio para alcanzar mejores recursos para sí y sus familiares; hermanos que caminan desde Centroamérica, en trenes de carga o en cajas de traileres, como que si ganar el pan con su trabajo fuera un delito. La Iglesia no puede hacer oídos sordos al mandato evangélico de recibir y hospedar al extranjero, sobre todo cuando la migración actual responde a situaciones de desempleo o a la falta de apoyo al campo. La pobreza es creciente y por ello surge la denominada migración económica, que separa familias y culturas. En palabras del Beato Juan Bautista Scalabrini, llamado en la Iglesia Padre de los migrantes, escuchamos que "la migración es un derecho del ser humano y que tiene que ser una migración con dignidad". Recordemos cómo el profeta Isaías anima a sus hermanos con la promesa divina de un cielo nuevo y una tierra nueva al volver del destierro. Con ese mismo ánimo, todos los que somos Iglesia descubramos nuestra responsabilidad, cito: "Como centinelas, los cristianos deben ante todo escuchar el grito de ayuda que lanzan tantos inmigrantes y refugiados, y luego deben promover, con un compromiso activo, perspectivas de esperanza, que anticipen el alba de una sociedad más abierta y solidaria. A ellos, en primer lugar, corresponde descubrir la presencia de Dios en la historia, incluso cuando todo parece estar aún envuelto en las tinieblas" (Juan Pablo II).

Ciertos de que el esfuerzo de tantas hermanas y hermanos, que han dado su vida, ante el fenómeno injusto de la migración económica, resucitará en mejores condiciones de vida, encomendamos al Amor de Dios a quienes han perdido la vida en el cruce de las fronteras. Que Dios bendiga a las personas que trabajan para que existan condiciones favorables a la dignidad de nuestros migrantes.

*Fr. Cosme Juárez Delgado, ofm
Provincia Franciscana del Santo Evangelio de México


ADORACIÓN AL SANTÍSIMO POR LA INTENCIÓN
DE LOS MIGRANTES Y SUS FAMILIAS


Exposición del Santísimo

Canto de Inicio: Con Nosotros Está

CON NOSOTROS ESTA Y NO LE CONOCEMOS,
CON NOSOTROS ESTA, SU NOMBRE ES EL SEÑOR.

Su nombre es "El Señor" y pasa hambre,
Y clama por la boca del hambriento,
Y muchos que lo ven pasan de largo
Acaso por llegar temprano al templo.

Su nombre es "El Señor" y sed soporta
Y está en quien de justicia va sediento,
Y muchos que lo ven pasan de largo
A veces ocupados en sus rezos.

Su nombre es "El Señor" y está desnudo
La ausencia del amor hiela sus huesos,
Y muchos que lo ven pasan de largo,
Seguros y al calor de su dinero.

Acto de Adoración

Señor Jesucristo, presente en medio de nosotros, te adoramos y en ti glorificamos al Padre, tuyo y nuestro, en el Espíritu Santo. Permanece en nosotros y nosotros permaneceremos en ti. Haz que tengamos los mismos sentimientos que tuviste; santifícanos en la verdad, revístenos de tu caridad para conservar unidos en tu amor a los que nutres con el único Pan Eucarístico. Amen.

Momento de Silencio

Lectura del Evangelio según San Mateo 2, 13-14; 19-21.

Cuando se fueron, el ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo: -Levántate, toma al niño y a su madre, huye a Egipto y quédate allí hasta que yo te avise; porque Herodes va a buscar al niño para matarlo.

José se levantó de noche, tomó al niño y a su madre, y partió hacia Egipto, donde permaneció hasta la muerte de Herodes.

Cuando murió Herodes, el ángel del Señor se apareció en sueños a José en Egipto y le dijo: -Levántate, toma al niño y a su madre, y regresa a la tierra de Israel, porque han muerto los que atentaban contra la vida del niño. José se levantó, tomó al niño y a su madre, y regresó con ellos a la tierra de Israel.

Momento de Silencio

Acto Penitencial

Animador: Vivir con verdad el Evangelio significa darle primacía a la caridad y a la misión evangelizadora que la Iglesia, con maternal cuidado, vive día a día con cada uno de sus hijos e hijas con quienes también hace el camino con Cristo.

La caridad de Cristo hacia los emigrantes nos estimula a afrontar nuevamente sus problemas, que ahora ya conciernen al mundo entero. En efecto, casi todos los países, por un motivo u otro, se enfrentan hoy con la irrupción del fenómeno de las migraciones en la vida social, económica, política y religiosa, un fenómeno que va adquiriendo, cada vez mas, una configuración permanente y estructural (EMCC 1).

Esta realidad que vivimos actualmente es en la que Cristo nos invita a caminar con El como pueblo en movimiento, como pueblo que tiene el "gozo y la esperanza" de llevar a cabo y extender la misión evangelizadora de Cristo hasta los últimos confines de la tierra.

Pensemos un momento en todas estas situaciones y pidamos la ayuda del Señor.

Momento de Silencio

Al terminar la presentación con cada situación, diremos:
Señor, ten misericordia de nosotros.

1. Pensemos en los efectos trágicos de una movilidad forzada en nuestro tiempo, pidamos perdón y la luz del Señor para que su bondad y misericordia nos inspire y nos lleve a practicar acciones concretas de solidaridad con los migrantes y sus familiares, a trabajar por el valor profundo del diálogo a favor de ellos, y a redescubrir el valor de su dignidad de personas constructoras de su destino. Por todo eso te pedimos: Señor, ten misericordia de nosotros.

2. Pensemos en la desintegración familiar, en aquellas familias que viven la ausencia del papá o mama que emigran, mientras los que permanece, sobre todo las mujeres, quedan solas al frente de la educación de los hijos, de la administración del hogar y de los bienes, sufriendo, muchas veces, el impacto del regreso posterior con otros valores. Por todo eso te pedimos: Señor, ten misericordia de nosotros.

3. Pensemos en los atropellos a la dignidad humana de los migrantes, tanto en otros países como en México, en las continuas agresiones y la insuficiente atención que les presentan tanto la sociedad como las Iglesias particulares. Por todo eso te pedimos: Señor, ten misericordia de nosotros.

4. Pensemos en la siempre creciente migración mexicana indocumentada hacia Estados Unidos, es preocupante, porque las personas sufren una degradación moral y religiosa. En el aspecto religioso, sufren grandes carencias a causa del idioma. Por todo eso te pedimos: Señor, ten misericordia de nosotros.

Terminemos este Acto Penitencial con el siguiente canto:

Caminaré

CAMINARÉ EN PRESENCIA DEL SEÑOR (2)

Amo al Señor porque escucha mi voz suplicante,
Porque inclina su oído hacia mí el día que lo invoco.

Me envolvían redes de muerte, caí en tristeza y en angustia.
Invoque el nombre del Señor: "¡Señor, salva mi vida!"

El Señor es benigno y justo, nuestro Dios es compasivo.
El Señor guarda a los sencillos, estando yo sin fuerzas me salvó.

Intenciones

Animador: Solidarios con toda la Iglesia peregrina especialmente con los que son migrantes entre nosotros, presentamos al Padres, por medio de Jesús, nuestras intenciones en este momento de oración y adoración a Jesús en la Eucaristía y digámosle: Escúchanos, Padre.

  1. Por nuestra Iglesia local, para que profundice en el conocimiento de la Carta Pastoral: Juntos en el Camino de la Esperanza, Ya no Somos Extranjeros y ponga en práctica sus enseñanzas. Oremos. Escúchanos, Padre.
  2. Por las comunidades de las que salen y las que reciben migrantes, para que sean capaces de descubrir en ellos el rostro de Cristo Peregrino. Oremos. Escúchanos, Padre.
  3. Por los migrantes que han sido victimas de violencia y explotación mientras buscaban una vida mejor, para que encuentren pronto la ayuda que necesitan. Oremos. Escúchanos, Padre.
  4. Por todos aquellos que han muerto en el intento de cruzar las fronteras, para que Dios los admita en su reino. Oremos. Escúchanos, Padre.
  5. Por todos los migrantes para que continúen dando testimonio de su fe y den gracias a Dios por las bendiciones recibidas. Oremos. Escúchanos, Padre.
  6. Por nuestras intenciones pastorales, para que Dios las acoja en su bondad. Oremos. Escúchanos, Padre.

Canto

Cristo te necesita para amar, para amar
Cristo te necesita para amar.

NO TE IMPORTEN LAS RAZAS
NI EL COLOR DE LA PIEL
AMA A TODOS COMO HERMANOS
Y HAZ EL BIEN.

Al que sufre y al triste,
dale amor, dale amor.
Al humilde y al pobre, dale amor.

Al que vive a tu lado,
dale amor, dale amor.
Al que viene de lejos, dale amor.

Al que habla otra lengua,
dale amor, dale amor.
Al que piensa distinto, dale amor.

Oración Antes de la Bendición con el Santísimo

Animador: Les diste Señor, el pan del cielo.

Pueblo: Que contiene en sí todo deleite.

Oremos: Señor nuestro Jesucristo, que en este sacramento admirable nos dejaste el memorial de tu Pasión, concédenos venerar de tal modo los sagrados misterios de tu Cuerpo y de tu Sangre, que experimentemos constantemente en nosotros con el Padre, en la unidad del Espíritu Santo, y ere Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

Bendición con el Santísimo

Alabanzas de Desagravio

Bendito sea Dios.
Bendito sea su Santo Nombre.
Bendito sea Jesucristo, verdadero Dios y verdadero Hombre.
Bendito sea le nombre de Jesús.
Bendito sea su sacratísimo Corazón.
Bendita sea su Preciosísima Sangre.
Bendito sea Jesús en el Santísimo Sacramento del altar.
Bendito sea el Espíritu Santo Consolador.
Bendito sea la excelsa Madre de Dios Maria Santísima.
Bendita sea su Santa e Inmaculada Concepción.
Bendita sea su gloriosa Asunción al cielo.
Bendito sea el nombre de María, Virgen y Madre.
Bendito sea San José su castísimo esposo.
Bendito sea Dios en su ángeles y en sus santos.

Reserva del Santísimo

Canto durante la Reserva:

Danos un Corazón

DANOS UN CORAZON, GRANDE PARA AMAR;
DANOS UN CORAZON, FUERTE PARA LUCHAR.

Hombres nuevos creadores de la historia
Constructores de nueva humanidad.
Hombres nuevos que viven la existencia
Como riesgo de un largo caminar.

Hombres nuevos luchando en esperanza,
caminantes sedientos de verdad.
Hombres nuevos sin frenos ni cadenas,
Hombres libres que exigen libertad.

Hombres nuevos amando sin fronteras,
Por encima de razas y lugar.
Hombres nuevos al lado de los pobres,
Compartiendo con ellos techo y pan.

Oración por los Migrantes

Oh Cristo Peregrino, Tú que hiciste de tu vida un caminar hacia el encuentro con los hermanos para llevarlos al Padre, te pedimos por los migrantes más pobres y abandonados. Señor, condúcelos hacia una tierra que los alimente sin explotados ni quitarles la identidad. Que tú Espíritu los fortalezca en el amor y la esperanza para que continúen el camino hacia la tierra prometida viviendo la justicia, la solidaridad y la paz. Concédenos la gracia de acogerlos con fe y caridad, ayudándolos a caminar con energía y confianza.

Oh María, Madre de los migrantes, nosotros los ponemos bajo de tu amparo maternal. Bendícelos y condúcelos al encuentro con el Padre. Amén.


Campaña de Solidaridad para los Migrantes Asegurados 2006


Como sabemos, México es un país de: a) "tránsito" en razón de su cercanía a los Estados Unidos; b) "destino" porque los centroamericanos que vienen a trabajar aquí; y c) "origen" porque muchos de nuestros paisanos que se van a laborar a la nación vecina.

Otra realidad que vivimos es la existencia de 45 estaciones migratorias a lo largo del país y en ellas se aseguran a los extranjeros que ingresan al país sin o con falsos documentos, en tanto se resuelven su situación migratoria.

Es importante destacar que, durante el año 2005, en la estación migratoria del Distrito Federal, se aseguraron 13,672 migrantes; la mayoría de ellos eran de Guatemala, Honduras y El Salvador.

El Equipo de Voluntarios de la Comisión de Pastoral de Migrantes, desarrolla su trabajo pastoral con los migrantes asegurados en la estación migratoria en Iztapalapa.

Los migrantes centroamericanos, europeos, africanos, asiáticos se quedan asegurados en la estación migratoria por un lapso de tiempo que va de los 15 a los 90 días. Es importante señalar que no a todos los deportan; algunos se quedan por un tiempo en México y los resto continúan su camino hacia al norte.

De los migrantes asegurados en la estación migratoria en Iztapalapa los más pobres son los centroamericanos y africanos (mujeres y niños), llegando a este lugar con su ropa sucia y con muchos días sin asearse ni bañarse. Aunque las autoridades de migración les proporcionan elementos para su higiene, no son suficientes.

Por este motivo, solicitamos a ustedes artículos de higiene personal como shampoo en sobres, pasta de dientes, loción, desodorante, etc. para distribuirlos a nuestros hermanos y hermanas migrantes más necesitados.

Muchas gracias por su generosidad

Tengamos presente que, si exigimos que a nuestros paisanos en el extranjero sean tratados con dignidad, nosotros también tenemos la misma responsabilidad de tratar a los extranjeros con consideración y respeto.


PROGRAMA SUGERIDO PARA LA JORNADA DEL MIGRANTE


3 de septiembre
domingo
5 de septiembre
martes
7 de septiembre
jueves
9 de septiembre
sábado
Actividad / Evento Celebración Eucarística Solidaridad con los migrantes asegurados en la Estación Migratoria Adoración al Santísimo por la Intención de los Migrantes y sus Familiares Una platica sobre las realidades de migración, las ventajas y desventajas en particular en la vida familiar
Responsable * Equipo de la    Liturgia
* Catequistas
* Otros Grupos
* Equipo    Voluntarios    de la    Comisión de    Pastoral de    Migrantes
* Grupos    parroquiales
* Grupo de    Oración
* Grupo de    Renovación
* Otros Grupos
* Catequistas
Metodología Se ofrece una misa dominical por la intención de los migrantes y a sus familias.

Se propone de utilizar la Oración de los Fieles incluida en este folleto
Unas semanas antes de este día, se promueve una Campaña de Solidaridad con los migrantes asegurados en la parroquia. Dicha campaña consiste en solicitar a la comunidad la donación de artículos de higiene personal como shampoo en sobres, pasta de dientes, loción, jabón, etc. que se distribuirá a los migrantes asegurados en 5 de septiembre 2006 durante la convivencia con ellos. Los donativos económicos pueden entregarlos directamente en Durango 90-9°, Col. Roma, México, D.F. o bien llamar la oficina de la Pastoral de Migrantes en 5208.3200 ext. 1908 de L-V, 9:00 - 14:00 horas Se invita de hacer uso la Adoración al Santísimo por la Intención de los Migrantes y sus Familias incluida en este folleto

Con los recortes de periódicos o noticias sobre migración que las catequistas les solicitaron a los niños semanas antes del evento, se elaborará un mural, teniendo como propósito sensibilizar a los asistentes respecto del fenómeno de la migración.

* Reflexiones    Bíblicas:Gen    46:1-7, 28-   34; Mt    2:13-15; Mt    25:31-36;    Lc 1:39-40

* Preguntas    para    reflexionar:
1. ¿Por qué     migran a las     personas?
2. ¿Cuáles son     los aspectos     positivos que     acarrea la     migración a     la familia?
3. ¿Cuáles son     los aspectos     negativos     que afectan     la familia?     ¿Qué puedes     hacer frente     a esta     realidad?

Referencias:

Instrucción, Erga Migrantes Caritas Christi, Pontificio Consejo para la Pastoral de los Emigrantes e Itinerantes.
Misal 2006: para todos los domingos y fiestas del año, Obra Nacional de la Buena Prensa, A.C.
Adoración al Santísimo por la Intención de los Migrantes
, CEPMH-CEM.

¡MUCHAS GRACIAS!

EQUIPO DE VOLUNTARIOS, COLABORADORES Y AMIGOS
DE LA PASTORAL DE MIGRANTES, 2006

  • Beatrice Ávila
  • Agustín Espino
  • Guadalupe Fuentes
  • Rosario Hernández
  • Fr. Cosme Juárez Delgado, ofm
  • Concepción Lagunes
  • Hna. Rita López
  • Julia Martínez
  • Rosa Maria Martínez
  • Teresa Peña
  • Gloria Eugenia Rodríguez del Toral
  • Pbro. Gerardo Rosales
  • Hna. Myrna Tordillo, mscs
  • Blanca Angélica Torrijos
  • Maria Eugenia Trillo
  • Zeferina Velásquez
  • Bismark Velásque

Ir a la Comisión de Pastoral de Migrantes