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Sábado 23 de septiembre de 2000

PONENCIA 1
Monseñor Guillermo Ortíz
PROCESO DE CONVERSIÓN

Esquema presentado:

  • Conversión a Dios.
  • Conversión a Cristo (seguimiento).
  • Adhesión personal y comunitaria.
  • Asumir los criterios de Cristo.
  • Conversión a esta Iglesia.
  • Para los ministerios y carismas.
  • Para la caridad y promoción humana.
  • Conversión para la misión.

PONENCIA 2
Aarón Jara
Integrante EMD, VI Vicaria, IV Decanato
EVANGELIZANDO CON LOS SACRAMENTOS CRISTIANOS

En nuestro trabajo como agentes de pastoral al servicio de los jóvenes hemos descubierto la presencia de símbolos de la cultura de la muerte entre nuestros muchachos que reflejan la violencia extrema a la que viven sometidos día a día muchos de ellos y ellas. La glorificación de estos íconos culturales se traduce en drogadicción, alcoholismo, tabaquismo, prostitución, paidofilia y aborto, esto es la destrucción gradual y sistemática del cuerpo físico y de la dignidad humana. Ante esta situación de desesperanza, los cristianos, no hemos opuesto, o mejor dicho, no hemos mostrado suficiente y creíblemente a Cristo, sacramento frontal de Dios.

El día de ayer, durante los trabajos de esta VI Asamblea Diocesana, leíamos en los 'Criterios de iluminación de la realidad' el siguiente párrafo del documento Evangelizaci6n Intensiva # 38, 'La situación de nuestro país y más concretamente la Ciudad de México son lugares teológicos que es necesario escrutar, para descubrir también ahí la Voz de Dios que invita a todos a cooperar con su esfuerzo en la construcción de la única historia, que es también historia de salvación' y finaliza el texto con una aseveración de la Constitución Dogmática (Cf. LG 5-7): 'Mirar desde la fe la realidad social es un deber de los pastores y de los cristianos, a fin de dialogar con ella y aceptar su interpelación'. Pues bien, aceptando este desafio, me atrevo a llamar la atención de ustedes sobre el estado actual de nuestras prácticas sacramentales y su contenido teológico, espero que esta pequeña aportación sirva de estímulo a mis hermanos laicos para que reflexionemos cuidadosamente y juntamente con nuestros pastores, antes de tomar decisiones pastorales, durante el acontecer de los trabajos de esta gran Misión en nuestra Ciudad.

Por la Resurrección, Cristo —único Sacramento del Padre— ha salido de nuestras dimensiones espaciotemporales, de esta forma la Iglesia ocupa su lugar en la historia. En este sentido: se dice que la Iglesia es Sacramento de Cristo en la historia. Cristo sigue estando sensiblemente en la Iglesia que es su Cuerpo, cuya cabeza está ya en el cielo (cf. Hb) De ahí que sea importante considerar que el Sacramento, en sentido cristiano, surgió de la desacralización del culto judío llevado a cabo por Jesús de Nazaret. Su quebrantamiento abierto de la ley judía referente a los espacios sagrados (templo) a los tiempos sagrados (sábado) y a las personas sagradas (sacerdotes) expresan su convicción de que el sistema religioso de su tiempo se había convertido en "vasijas viejas" que hacían de los hombres esclavos de preceptos que no tenían qué ver nada con lo esencial: amor y justicia para con los necesitados. De esta forma, afirma que el culto auténtico es la entrega entera de la propia vida (Lc 10), desplazando así la idea de lo sagrado como realidad separada de la existencia ordinaria.

Jesús se situó en la línea de la crítica profética ante el templo (Mt 12, 5-7) y se instauró como único símbolo de la comunidad cristiana, como el único medio sensible y eficaz a través del cual se nos da Dios a sí mismo (Gracia).

La comunidad cristiana reconoció que Jesús es el verdadero Lugar. Tiempo y Persona para el encuentro con Dios: "Quien me ha visto a mí ha visto al Padre" (cf. Jn) Por eso también la comunidad se entendió a sí misma como Sacramento derivado del Cristo resucitado, prolongando en la historia su presencia a través de su praxis y celebración.

La Iglesia, pues, en cuanto sacramento de Cristo, está autorizada para celebrar acciones litúrgicas que hagan sensible su presencia, es decir, los sacramentos. De ahí que los varones y mujeres que hemos vivido la experiencia de la 'nueva vida' del resucitado no podemos ya seguir actuando con sumisión a leyes de culto, sino como aquellos que incorporados a Cristo, con plena libertad de los hijos de Dios (1 Cor 6, 16-17) revivimos una y otra vez su presencia en nuestras celebraciones.

¡Es urgente ya! una reformulación de nuestras prácticas sacramentales, para que expresen precisamente el encuentro de Dios, con los hombres en Cristo.

PONENCIA 3
MISIÓN 2000
COLEGIOS y UNIVERSIDADES
II VICARÍA EPISCOP AL "CRlSTO REY"

El R. P. Nicolás Gómez Sánchez, O.S.A; Vicario de la II Vicaria Episcopal, "CristoRey", ha dado luz para convocar en esta etapa de realización a los 37 colegios e institutos y universidades de nuestro Territorio; Coordinado por P. José Fernando Díaz Oliva M.J., encargado de Pastoral Familiar y Educativa de la II Vicaria.

Nos hemos propuesto tres puntos a seguir:

  1. Convocar a todos los directores y encargados de la pastoral de los 37 colegios, institutos y universidades a la oración, reflexión y meditación sobre la Misión 2000;
  2. Vincular las distintas pastorales de las instituciones educativas mencionadas con la Pastoral Educativa de la Misión 2000 en nuestra Vicaria.
  3. Unificar estrategias acordes a la pastoral habitual de la Arquidiócesis de México (Misión 2000) para un número de 30,000 alumnas y alumnos.

La experiencia educativa del P. José Fernando Díaz y su servidor Carlos Humberto Díaz, nos ha llevado a poner en práctica la pastoral de la Misión 2000. Cada uno en nuestro terreno tenemos un campo de acción:

Como ejemplo, expondré mi experiencia en el Colegio Mercedes de las Hnas. Adoratrices Perpetuas Guadalupanas. Arequipa 796. Col. Lindavista. Tiene 120 años de experiencia educativa, con una población de 800 alumnos y alumnas y 1,600 padres de familia; docentes 110; personal administrativo 60 de la I Vicaria Episcopal Ntra. Sra. de Guadalupe.

Hemos adaptado la estructura de la Misión 2000 en cuanto la organización:

E.M.D, E.M.P. y E.M.E.

Etapa Preparación 1999. realizamos los retiros del Kerigma bajo el esquema del "Camino de Emaús" y la Guía de Reflexión de la Ecclesia in America a padres de familia, maestros, logrando el envío por Monseñor Daniel Nolasco. Vicario en 1999.

PONENCIA 4
IRMA MEZA GARFIAS
VII Vicaria, VI Decanato

La Misión 2000 nos reta cada día más a un cambio profundo de actitud, en nuestra forma de ser Iglesia y en sus métodos evangelizadores.

Es necesario que tanto Obispos, sacerdotes y laicos demos más testimonio de amor y solidaridad en esta Ciudad que ya no confía en nada ni en nadie, hablamos y programamos mucho, pero actuamos poco y a veces incongruentemente.

Los grupos y movimientos de laicos no debemos ver a la Misión 2000 como un peligro para el trabajo que veniamos desempeñando, sino al contrario, debemos alegrarnos de que la Iglesia Arquidiocesana quiere despertar y volverse más dinámica. Lógicamente este proceso nos exige modificar nuestras viejas estructuras de trabajo, que han dado escasos resultados.

Tanto nuestros Pastores como nosotros los laicos debemos asumir entera y verdaderamente nuestro compromiso bautismal de acuerdo a la vocación a la que nos ha llamado Dios, sólo de esta manera todos nuestros planes y proyectos pastorales tendrán mayor efecto en las diferentes culturas y ambientes de esta gran Ciudad.

PONENCIA 5
Parroquia Corpus Christi
Colonia S. Miguel Teotongo
Delegación Iztapalapa
La Parroquia debe situarse en la calle

El camino de la fe en nuestras ciudades y colonias nunca empieza desde las definiciones, las proclamaciones, sino, como lo de Emaús, desde la preguntas "¿De qué estaban hablando en el camino?" El lugar para enfrentar y plantear el camino de la fe es la calle de la ciudad moderna, de la colonia popular suburbana, que son "tierras de pluralismo", donde brotan preguntas serias y profundas, que nacen muy a menudo afuera de las iglesias, en las calles o en los hogares: allá donde hay un nacimiento, una enfermedad, una muerte, allá donde uno se enamora o se casa, allá donde se percibe una luz en los ojos de los hijos o el barranco de un malestar, el vacío de la desilusión o de la droga, allá donde cada día hay la fatiga de vivir de cara a uno mismo y al mundo.

Por todo esto es importante regresar a la calle, al lado de las personas, comprometiéndonos a que también nuestra parroquia se vuelva otra vez calle, porque queremos que la parroquia se vuelva un lugar buscado, donde puedes entrar sin sentirte censurado en tu pregunta o en tu grito, sin sentirte asediado por curiosidades clericales.

Se tiene que poner la Parroquia como una tienda de campaña en la Colonia.

La calle es un observatorio fundamental que nos permite entender las instancias y las necesidades de los pobres. Todo esto pide que vayamos desarrollando UNA ESPIRITUALIDAD DE LA CALLE.

La calle como empuje de una continua y permanente búsqueda interior, como personas que caminan siempre con su ropa de trabajo y su tienda de campaña, imitando al primer itinerante que hace dos mil años, en el polvo de Palestina, dijo "parábolas de la calle" como por ejemplo la de un cierto Sarnaritano... La calle como lugar donde los estudiantes, los trabajadores, los oprimidos recogen piedras para echarlas en contra del "sistema" bien metido en sus palacios. La calle, el barrio: el lugar a donde la Iglesia quiere regresar después de siglos de separación. Una Iglesia que quiere dejar sus conventos, sus bellas Iglesias y sacristías para ponerse y vivir en medio del pueblo, de la gente. La calle: lugar de encuentro de las culturas populares. Para todo esto, se necesitan ciertas actitudes entre las que destacan: una fe bien fundamentada, que sea sólida como la roca. Un estímulo continuo, una búsqueda de la persona, que le impida el sentarse e instalarse; una sincera solidaridad con las personas de cualquier clase y condición, privilegiando a los más marginados; una búsqueda y promoción de la vida y de la justicia.

PONENCIA 6
Ing. Alejandro Pinelo
EVANGELIZADORES DE TIEMPO COMPLETO

Innumerables 'inquietudes, un gran entusiasmo de muchos católicos por participar en la Evangelización, millones de habitantes en nuestra Arquidiócesis Primada, infinidad de espacios en dónde llevar el Evangelio, en fin, grandes posibilidades para que hoy la Iglesia llegue a todos los miembros de esta comunidad, nos hacen llenarnos de esperanza por el reto que nos deja hoy Jesús.

Sin embargo, después de haber escuchado las evaluaciones y visto las enormes necesidades, la insuficiencia de sacerdotes y religiosas, la escasez de agentes de pastoral que pongan en marcha y den seguimiento a grandes proyectos, concluyo que la prioridad para que nuestra misión sea permanente, se encierra en dos puntos:

  1. La urgencia de formar e impulsar el trabajo de AGENTES LAICOS que dediquen todo su tiempo, toda su jornada laboral a la labor evangelizadora en la Iglesia: 8 horas diarias —y más— para dar continuidad efectiva al proceso de nuestra Misión.
  2. Segundo: actualizar constantemente programas de fonnación integral, que permitan que estos agentes transmitan el mensaje de Jesucristo de una manera clara, atractiva y muy acorde con lo que los millones de capitalinos viven a diario.

Ya estarnos trabajando en casi todas las Vicarías de nuestra Arquidiócesis y hoy tenemos 42 laicos, casi todos casados, jóvenes y adultos, que se dedican de tiempo completo a trabajar de la mano de sus párrocos, a la Fonnación de los católicos de nuestras comunidades y colonias.

Ahora llegamos a 38 parroquias solamente y nos dedicamos a las siguientes tareas primordiales y que están plasmadas en el Plan Pastoral de la Arquidiócesis:

  1. Ser santos: es necesario hacer una experiencia personal constante de Cristo en nuestras vidas.
  2. Hay muchas necesidades, pero la más urgente: la formación de los católicos en el conocimiento de su fe. Nos dedicaremos prioritariamente a formar formadores
  3. Hoy la Iglesia tiene que llegar a todos y por eso, el visiteo casa por casa a diario, es un medio eficacísimo en la misión.
  4. No basta conocer nuestra fe: de la mano de la formación, va la acción apostólica a favor de la comunidad y para ello, formamos grupos de jóvenes, adultos, etc., que hagan algo por cuidar su fe y transmitirla.
  5. No son suficientes los centros de formación: debemos fomentar la apertura de más de éstos. Los CEFALAE's son un medio extraordinario para nuestro fin.
  6. Necesitamos vocaciones sacerdotales y religiosas: cada uno debe convertirse en un promotor vocacional, ahí donde nos toca trabajar, detectar estas inquietudes y encaminarlas a los seminarios.
  7. Rescatar nuestra riqueza cultural, fomentando las devociones y piedad popular.
  8. Trabajar desde la Iglesia doméstica, que es la familia. De ahí debe partir nuestro trabajo para hacerlo más efectivo. En la familia se centran los enemigos de la Iglesia.

Nos encaminamos a una Nueva Manera de ser Iglesia, como dice el cartel y, hoy los laicos tenemos un gran compromiso con ella. Todos los que estamos aquí: sacerdotes, religiosas y seglares, nos hemos visto beneficiados con la Iglesia y hoy tenemos que fortalecer nuestro compromiso con ella. Solamente que necesitamos quién nos enseñe e impulse. Muchas gracias.

PONENCIA 7
LA MISIÓN 2000
LOS MEDIOS DE COMUNICACION Y LA EMPRESA

Es importante llamar su atención sobre los medios de comunicación y sobre la empresa, llegar a ellos también constituye una necesidad urgente de la Misión 2000, como nos ha dicho el padre Miguel Ángel Soto, se trata de medios vírgenes, en donde el mensaje de Cristo, parece no haber llegado. En estos medios no sólo las personas aparecen como multitudes sin pastor, ni siquiera saben que son rebaño.

En el medio empresarial, he incursionado desde hace ya más de 20 años, mi profesión de abogada me ha permitido tratar con muchas personas en este medio, en altos niveles y en medianos niveles socio-económicos, hablarles de Cristo resulta sumamente difícil, todo lo que huele a Dios y a su Palabra, les produce urticaria. Es preciso llegar a estos medios, de un modo más eficaz y con un lenguaje más actualizado y dinámico que el que nos propone en este momento Misión 2000. Los empresarios y hombres de negocios deben ser evangelizados de una manera sumamente atractiva y actualizada, de lo contrario, no escucharán el mensaje de Cristo. Con ayuda de esta fuerza que es bien grande, muchas almas y recursos estarían al servicio de Cristo y de nuestra Iglesia.

Por lo que respecta a los medios de comunicación, este medio es peor, los comunicadores y los dueños de los medios, carecen totalmente de escrúpulos, muchos de ellos van irremediablemente por el camino de la perdición, sus vidas son un desastre completo, pues algunos de ellos justifican todas las aberraciones sexuales inimaginables, para ellos el compromiso con Dios no existe, en otras ocasiones hablan de Dios como alguien que acepta todo y en otras, todo lo que tenga que ver con Dios o con la Iglesia lo descartan sin siquiera valorarlo.

Es preciso estar muy atentos a los medios de comunicación, ya que son estos, los que darán incluso la pauta de los negocios, de la educación, del lenguaje, del entretenimiento, de los negocios, del comercio, en fin de todo el quehacer humano y si no incursionamos, en la tele, en la radio, en el internet y ciber espacios, en la prensa, corremos el riesgo de vivir en una sociedad que vive inmersa no sólo en la superficialidad y en el materialismo, sino en un hedonismo absoluto, del que una vez que se está adentro es muy, pero muy difícil salir.

Una de las señoras de nuestro grupo nos habló de la página de internet de Misión 2000, ella nos dijo que la página era muy pobre, ¿qué no podemos entre todos pagar el costo de una pagina de internet que sea evangelizadora de todos los que por error, curiosidad o malicia, se metan a ella? Me parece que no sólo hay que tocar las puertas de las casas, también hay que llamar a la puerta de las computadoras, de los cines, de la tele, del radio, de la prensa, en fin, de todo lo que signifique comunicación.

En lo personal he tratado con algunos artistas y comunicadores, al incursionar en los medios de comunicación, hay figuras que pueden ser evangelizadas si nos lo proponemos con oración, sacrificio y trabajo con ellos, estos lideres son peces gordos que de ser evangelizados transformarían a multitudes, les planteo el caso, por ejemplo, del señor Pedro Ferriz de Con, uno de esos días que estuve fuera de San Agustín (Polanco) pidiendo donativos para mi apostolado, por la noche llegaron él y su esposa, me acerque a ellos para decirles cuánto los ama Cristo, ellos me contestaron que son verdaderos católicos, que son practicantes, ¿entonces porque no nos acercamos a ellos Señor Arzobispo para pedirles su colaboración en la tarea de evangelización de nuestro México? Una Lucerito, una Carmen Aristegui, las gemelas Ivonne e Ivette, Emmanuel, Julieta Lujambio, Guillermo Ochoa, Guillermo Rocha, tantos y tantos que estoy segura que podrán colaborar en una estrategia y plan bien armado, para ir retornando a los verdaderos valores cristianos a México y a los mexicanos. Dentro también de los grupos, el sacerdote que estuvo con nosotros nos dijo algo muy importante, nos dijo que lo que él hacía evangelizando se lo tiraba el comentarista del noticiario. Qué, ¿no podremos evangelizar y transformar para Cristo, eso peces gordos?

Los comunicadores son grandes líderes de nuestro tiempo que tienen que ser evangelizados, ya que la mayoría de la población no sólo los escucha, sino que los sigue, en todas sus opiniones.

Para terminar, es preciso que organicemos una Misión 2000, más concreta, especializada a diferentes sectores y con más medios al alcance de todos. El Evangelio debe llegar de nuevo a todos, y si la forma para la mayoría es la empresa y los medios de comunicación, debemos pensar en estrategias, planes, programas y formas adecuadas, actualizadas y eficaces para reevangelizar a nuestra sociedad. Me parece que les quité el sueño, me da gusto, porque desde ya hace también algún tiempo, yo tampoco duermo y qué bueno que algunos de ustedes me puedan acompañar en estas vigilias en donde pienso como lo ha dicho la Virgen en muchos mensajes por todo el mundo: miles de almas se pierden diariamente arrastradas por el pecado y la infidelidad a mi amadísimo Hijo, y nosotros, ¿qué estamos haciendo por ellas y por su salvación?

MUCHAS GRACIAS.

PONENCIA 8
EL DESARROLLO HUMANO NECESARIO COMO SOLUCIÓN DE OBSTÁCULOS
Alicia Ponce

Al revisar nuestro caminar juntos en la misión hemos señalado una y otra vez, que entre los obstáculos está la falta de comunicación entre los integrantes de una comunidad misionera, la falta de compromiso en las responsabilidades asumidas, la resistencia al cambio, la falta de fraternidad y mucho más que redundan en la necesidad de una verdadera y profunda espiritualidad y conversión que nos haga capaces de dar un testimonio real de vida evangélica en todos aquellos ambientes en los que estamos inmersos: de familia, trabajo cotidiano, social y comunidades eclesiales.

Podemos pensar que la causa de estos problemas puede estar en los conflictos humanos que la persona está viviendo, en ocasiones aún sin estar conscientes de ellos.

Problemas como necesidades vitales no resueltas, pérdidas importantes no asumidas, problemas de depresión, de frustración, necesidad de protagonismo, baja autoestima, vacío existencial y otros tantos que podríamos ennumerar.

Estos conflictos humanos han de resolverse antes, para que la persona logre llegar a una real espiritualidad y así a la verdadera conversión. De no hacerlo así, llevará consigo a cualquier ambiente en donde se involucre, su carga de frustraciones y conductas inadecuadas, resultado de su falta de desarrollo y crecimiento en su dimensión humana.

Por lo antes expuesto considero necesario atender este aspecto del desarrollo humano, dentro de la formación del agente misionero, a fin de lograr en él una personalidad sana como base de un ser espiritual, responsable, comprometido en su misión consigo mismo y con sus hermanos.

PONENCIA 9
Juan Carlos Rea Campos
Director de CEFALAE's

Es la primera vez que participo en una asamblea diocesana. Por vocación, soy esposo de una maravillosa mujer, juntos tenemos la misión de esforzamos para que nuestros cuatro hijos crezcan en conocimiento, sabiduría y espíritu, como lo hicieron María y José con Jesús cuando estaba pequeño.

Lo que quiero decir en esta VI Asamblea Diocesana, lo hago con humildad, sencillez y alegría. Desde hace varios años me esfuerzo por ser evangelizador y misionero en esta Iglesia, no ha sido fácil, ha habido y hay muchos obstáculos, también grandes logros, por los que doy gracias al Dios de la vida.

Tengo la conciencia clara de que mi misión la realizo por ser bautizado y lo que ello implica, es decir, que he sido configurado en Cristo Rey, Profeta y Sacerdote, del que me hace partícipe, como todos los que están aquí, trato de cumplir esta consagración.

La realización del II Sínodo Diocesano de México y sus asambleas, incluyendo ésta que es la VI, han sido impulsadas por el Espíritu de Dios, también el que estemos aquí nosotros, es cosa del Espíritu, que de manera especial se ha manifestado en los que participaron compartiendo sus experiencias, para hacer de nuestra Iglesia más misionera.

Nuestra Iglesia que ahora es animada y guiada con la fuerza y juventud de nuestro Cardenal Norberto Rivera, ciertamente tiene logros como los que constatamos durante esta Asamblea, podemos decir que empieza nuestra Iglesia a ser misionera y sin duda a esto ha contribuido mucho la Misión 2000, donde varios Vicarios Episcopales le han echado ganas, como muchos Decanos, Presbíteros y no se diga de los laicos.

Pero creo que no fue suficiente, aún cuando las condiciones estaban dadas, faltó en muchos casos el espíritu misionero, la convicción de nuestra misíón, la confianza en el Espíritu Santo que garantiza el caminar de nuestra Iglesia. Nos falta llenarnos de la Palabra de Dios que ilumina nuestro camino, nos falta poner en práctica las orientaciones del Magisterio de la Iglesia, nos falta ser más profetas, portadores de la Buena Noticia. Nos falta ver, para evaluamos de forma crítica los desafios, criterios y líneas de acción que se dieron como resultado del II Sinodo, creo que debe ser un punto de referencia necesario.

Creo que nos hace falta también un lenguaje más valiente, profético y crítico al momento de hacer nuestro análisis de la realidad, para tener una Pastoral Social más eficaz, es bueno recurrir a los números y porcentajes, pero no basta, muchas veces lo quita lo real y dramático de la vida de nuestro pueblo, ejemplo, 12 mil y tantos son indigentes, como cristianos, portadores de la Buena Noticia debemos indignarnos y hacer algo más, porque son miles que se están muriendo de hambre y no sólo de pan, también de falta de cariño, cercanía, de solidaridad, se están muriendo de abandono, como Iglesia también nosotros los hemos abandonado a sus sufrimientos y miserias, así como nos indignamos ante la legalización del aborto, debemos indignamos ante la legislación de los abortos sociales que produce miles de niños de la calle, los ancianos, abortos de proyectos que sólo valoran cuando producen, indígenas emigrantes, permanentes abortados por todos.

Quiero, también en esta ocasión decir que los CEFALAE´s han sido y serán lugares privilegiados de formación para los agentes de la misión de nuestra Iglesia, a muchos nos consta que nuestro Cardenal esta convencido de esto, muchos laicos también, pero son todavía muchos de los decanos y párrocos que no terminan de ver la importancia de los CEFALAE's, para hacer de nuestra Iglesia más renovada, por eso Señor Cardenal y Vicarios Episcopales les pido, imploro inclusive, animen, convenzan, transmítanles su espíritu misionero, a sus Decanos y Párrocos, que todavía no impulsaron estos centros, más al contrario ponen trabas y obstáculos, los laicos están
sedientos de formación cristiana, por tanto de participación en esta Iglesia que quiere y va siendo poco a poco misionera.

Para terminar, quiero agradecer al Señor Cardenal, a los Vicarios Episcopales y al comité organizador por hacer que participemos de forma activa los Laicos. Gracias.

PONENCIA 10

La Misión no puede ser un proceso localizado en el tiempo y en el espacio, la Misión es un modo de vivir nuestra fe cristiana. Ser misioneros es algo connatural al cristiano, laico, sacerdote o religioso. Por ello, cuando hablamos de conversión para la misión no podríamos estar hablando de otra cosa sino de la apertura a la obra del Espíritu Santo en nosotros para que proclamemos la Buena Nueva de Cristo a toda la creación. Convertimos no puede ser una mera cuestión de metodología de trabajo, sino de visión evangélica de la propia identidad y de la propia vocación en la Iglesia. Sería una grave omisión el que nuestra Misión se quedase sólo en cambiar los metodos apostólicos, si no implicase también una apertura al kerigma, al gran mensaje que Cristo muerto y resucitado por nuestra salvación viene a traemos: Dios es amor, amor redentor, amor crucificado, amor resucitado, amor reconciliador, amor Eucarístico, amor evangelizador. Para mí como sacerdote y como religioso la aceptación y vivencia del kerigma no se puede separar de la fidelidad a los elementos esenciales de la vida religiosa en la Iglesia: los votos de pobreza, castidad y obediencia, la preocupación por la exigente vivencia del propio carisma fundacional en la comunión con las necesidades de la Iglesia Católica que peregrina en México bajo la guía del Sr. Cardenal Norberto Rivera. En esta dimensión debo incluir el trabajo por la pastoral de la familia en la Arquidiócesis de México. La familia misionera es una parte indisoluble del proceso misionero de la Arquidiócesis. Pero es una familia que requiere del apoyo de todos, pues cada vez son mayores las incertidumbres en las que vive: incertidumbres en la preparación al matrimonio con un gran permisivismo en las relaciones prematrimoniales que no son sino una expresión grave de la inmadurez personal con la que los jóvenes se acercan al Sacramento del amor esponsal e indisoluble. Incertidumbres para aceptar un proyecto conyugal que se enraice en una antropología de la verdad del hombre en todas sus dimensiones:

  • La educación de los hijos en las virtudes cristianas para consolidarlos ante una sociedad que se vacía cada vez más del verdadero humanismo. La dimensión del crecimiento humano, espiritual y sobrenatural.
  • La dimensión de una correcta visión de la sexualidad en el marco de la castidad propia del matrimonio.
  • La apertura responsable a la vida humana en el ejercicio de la sexualidad conyugal de acuerdo a la verdad sobre el ser humano expresada en el magisterio de la Iglesia.
  • La defensa de la identidad del matrimonio ante otros modelos que se quieren hacer pasar por equivalentes: como la multiplicación de las nupcias o la vivencia activa y estable de la homosexualidad.

Y todo esto en la caridad: el precepto neotestamentario: "hacer la verdad en la caridad" es el camino para que esta sociedad no nos rechace como intolerantes o fanáticos, sino que nos acepte como la posibilidad esperanzadora de una vida vivida con sentido, con trascendencia, con gozo, una sociedad que nos reciba como dice la escritura: "qué hermosos los pies del mensajero que anuncia la paz, que nos trae la salvación", Jesús es nuestra paz, Jesús es Dios que salva. Muchas gracias

PONENCIA 11
Ma. Elena Hernández Álvarez
VIII Vicaría II Decanato

Vengo representando a las Comunidades Eclesiales de Base (CEB's).

Una de las expresiones de vida que se manifestaron en el II Sínodo Diocesano fueron las CEB's.

El decreto general dice así:

"Fomentar en la estructura parroquial el surgimiento de Comunidades de Base como núcleos vitales de la experiencia de Dios, de comunión y de compromiso evangelizador" (ECUCIM 4377).

"Reconocer, impulsar y acompañar las Comunidades de Base, signo e instrumento para la Nueva Evangelización de la Ciudad de México" (ECUCIM 4377).

"Dar fuerza a la participación de las Comunidades Eclesiales de Base en la vida de la Iglesia local a través de la liturgia y del acompañamiento del pueblo en sus manifestaciones de religiosidad popular, mediante el ejercicio de ministerios laicales" (ECUCIM 4378).

Por eso, en este momento que planeamos nuestro caminar misionero no debemos olvidar que las CEB's deben estar en la estructura de la Iglesia. Porque son un nivel de Iglesia (lo básico que debemos vivir en la Iglesia). Reconocer su papel no como movimiento de la Iglesia sino como la Iglesia en movimiento.

Por lo tanto, invito a todos a acompañar el XVI Encuentro Nacional de las Comunidades de Base que se realizará del 11 al 15 de octubre en nuestra Ciudad y a la que nuestro Cardenal nos dice que recibe con júbilo por ser buena noticia en muchos rincones del país.

y para los que quieran conocer más sobre CEB's una invitación al curso para sacerdotes que dará el padre José Marins el 28, 29 y 30 de noviembre del año 2000.

PONENCIA 12
Virginia Zamora Santillán
VIII Vicaría II Decanato

Ante el cambio de párrocos, establecer dentro de la estructura de la Iglesia a nivel diocesano criterios y líneas claras de continuidad pastoral.

Razones:

Evitar que la comunidad en camino quede al vaivén de los nuevos párrocos que llegan, al desconocer o hasta destruir el trabajo pastoral existente.

Evitar que tomen actitudes como:

  • Poner barreras entre sacerdotes y laicas.
  • Estar al margen de la reallidad del pueblo.
  • No encarnarse.
  • Limitar la participación de los laicos comprometidos especialmente en la pastoral social