Vicaría para los Laicos


Pastoral Familiar Pastoral Juvenil

PROGRAMA DE ACOMPAÑAMIENTO DE FACILITADORES


INTRODUCCIÓN AL PROCESO DE ASESORÍA

Introducción

Hemos enfatizado que el programa de acompañamiento de facilitadores se realizará con base en la modalidad Formación a Distancia.

Después de haber analizado las características de la modalidad y cómo aplicará a los facilitadores, es preciso señalar los elementos del proceso de asesoría y las funciones del asesor como las entendemos.

Cada mes vendrá una persona de cada grupo/centro/decanato o Vicaría a las reuniones de Facilitadores, quien fungirá como asesor/a de su grupo de facilitadores.

La asesoría requiere del esfuerzo del asesor para revestir de alegría y entusiasmo su labor de apoyo como orientador/a, actuando como un facilitador y no como un maestro, más como un formador que como instructor. La asesoría no suple el esfuerzo del facilitador en un estudio personal y reflexivo; evita actitudes pasivas.

Sin la animación, el estudio es árido, carece de interés y de entusiasmo. Con ella, los facilitadores despertaremos nuestro interés y nos alentaremos mutuamente a seguir adelante, ya que aumenta, sobre todo, el vigor intelectual y espiritual.

Entendemos al asesor como animador, apoyo y acompañamiento.

La efectividad de una asesoría depende, en primer lugar, de su aceptación por los facilitadores como ayuda indispensable para el éxito de la Formación en la modalidad a distancia.

Intención específica:

Asumir mediante la realización de las actividades de este folleto, las funciones de un asesor del programa de acompañamiento de facilitadores.

Contenidos:

  1. La naturaleza de la asesoría y sus objetivos.
  2. La asesoría en el proceso de formación a distancia.
  3. El asesor/a.
  4. Las funciones del asesor/a.

1. La naturaleza de la asesoría y sus objetivos

Llamamos asesoría a la reunión que se llevará a cabo entre los facilitadores y el asesor/a en sus respectivos grupos/centros/decanatos/vicarías.

La asesoría es un espacio organizado para apoyar, motivar y acompañar al facilitador/a en su proceso de formación.

No suple el esfuerzo ni el tiempo que se dedica al estudio personal y reflexivo y, la participación activa. La asesoría tampoco es la ocasión de desarrollo del asesor/a como un profesor o maestro en el sentido tradicional de la enseñanza.

La asesoría se ocupa en orientar el trabajo personal del facilitador y favorecer un proceso de aprendizaje y, por supuesto, mejores resultados de su esfuerzo.

La asesoría busca también, en cierta medida, clarificar lo que al facilitador se le dificulte por sí mismo: como aclarar términos, la comprensión del texto de estudio, la aplicación de contenidos, la integración en una visión global...

2. La asesoría en el proceso de formación a distancia

La asesoría tiene lugar, como apoyo y acompañamiento durante:

A. El estudio personal.
B. Realización de actividades indicadas.
C. Reunión de grupo.

A. El estudio personal

La actividad más importante del proceso de formación a distancia la representa el estudio personal. De su efectividad depende el resultado de la asesoría. Es el tiempo en que el facilitador se aplica, en forma personal, al estudio de los materiales correspondientes a ese mes.

B. Realización de actividades indicadas

Para completar su estudio, el facilitador deberá proceder a realizar las actividades solicitadas en los materiales que se le proporcionen.

C. Reunión de grupo

Constituye la actividad propia de la asesoría. En la reunión de grupo, el facilitador/a tendrá la oportunidad de compartir experiencias, reflexiones, contrastar sus actividades y ejercicios con los demás facilitadores de su grupo, y si fuera el caso, presentar las dificultades que no ha podido resolver por sí mismo.

3. El asesor/a

Llamamos asesor/a a quien orienta, apoya o aconseja a alguien. En nuestro caso el asesor/a de las reuniones de facilitadores, será un facilitador del grupo que haya tomado previamente la asesoría en la Arquidiócesis y la replique en su grupo. Se trata de la persona que coordinará y animará la reunión mensual de su propio grupo.

El grupo de facilitadores decidirá quien será su asesor en cada sesión, dependiendo de la temática. Esto quiere decir que la persona que tome las asesorías presenciales en la Arquidiócesis no necesariamente deberá ser siempre la misma.

Conviene considerar que un asesor/a requiere poseer características específicas:

  • Ser facilitador/a activo/a.
  • Estar comprometido/a como formador de formadores, es decir, estar dispuesto a cooperar con la formación de los facilitadores con base en la metodología de formación por asesorías.
  • Con el tiempo el asesor irá desarrollando las cualidades y recursos de un líder, es decir, de un conductor de grupos, inspirar, persuadir, innovar...
  • Desarrollar procesos adecuados de comunicación.
  • Contar con la información básica de los temas que asesora.
  • Desarrollar cualidades: empatía, capacidad de escucha, adaptación, honestidad, coherencia y cordialidad, características todas ellas de los verdaderos líderes.
  • Mostrar espíritu de servicio.
  • Capacidad de análisis y síntesis.
  • Testimonio de fe y vida.
  • Ser un motivador entusiasta.

4. Las funciones del asesor/a

Las funciones específicas que realizará quien asesora, serán la de organizar, planear, moderar y animar la sesión de acompañamiento.

Una de las tareas básicas a considerar es la planeación de su sesión de asesoría. El hecho de que reciba la asesoría presencial en la Arquidiócesis no lo exenta de la planeación. Para ello podrá tomar como base las sugerencias para planear una sesión dadas en el tema 19 del Manual del Facilitador. En su planeación distribuirá actividades, tiempos y recursos. Es muy importante que no llegue a improvisar la sesión.

Se recomienda que las sesiones de trabajo de la asesoría se realicen en por lo menos tres horas. Esto obedece al hecho de que verá tres temáticas: una que corresponde al ser, otra al saber y otra más para el saber hacer.

La siguiente Tabla es un ejemplo de lo que hará con cada tema. Los tiempos son sugeridos, pensando en que durante la asesoría cada tema podría trabajarse en 50 min.

ACTIVIDAD
TIEMPO
Orar
10 min.


Recapitular los contenidos del tema, su ubicación y relación en el programa de acompañamiento.

Es importante enfatizar que no llegará a dar la explicación del tema, pues todos ya lo han estudiado.

5 min.

Comentar, comparar, compartir cada una de las actividades de aprendizaje solicitadas para el tema.

Este bloque constituye la parte medular de la asesoría. A partir de ella se propiciará el diálogo para compartir experiencias, reflexiones y aprendizajes. En ella el asesor clarificará dudas, si fuera necesario.

25 min.

Concluir.

La conclusión puede estar en función de los objetivos planteados para el tema.

5 min.

ACTIVIDADES

1. Diseñar un programa de acción:

  • Entablar comunicación con el grupo a asesorar.
  • Elaborar un cuestionario (4 a 6 preguntas básicas) para conocer de forma directa a cada miembro del grupo.
  • Buscar la bibliografía necesaria para resolver dudas.
  • Diseñar algunas estrategias para motivar el trabajo.
  • Preparar (planificar) la sesión de la asesoría.
  • Preparar el ambiente (lugar, apoyos, didácticos).

2. Describir su propio proceso de estudio

3. Escribir un texto con el perfil ideal del asesor

BIBLIOGRAFÍA

 Centro Arquidiocesano de Formación teológica y Pastoral, Introducción a la asesoría, pp. 55-70.


INTRODUCCIÓN AL PROCESO DE ASESORÍA en PDF



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