DECANATO: EJE OPERATIVO DE LA PASTORAL RQUIDIOCESANA

 

Pbro. Sergio A. Jaimes

En toda organización eficiente existen tres niveles de estructura: el estratégico, el táctico y el operativo.

Nuestra Iglesia Local que, aparte de otras consideraciones, pretende ser una organización eficiente, requiere de esos tres niveles de estructura.

NIVEL ESTRATÉGICO

Sr. Arzobispo

Colegio Episcopal

Proporciona las grandes líneas de acción pastoral.

 NIVEL TÁCTICO

Vicario Episcopal Territorial

Decanos

Busca los medios y la forma de aplicar las grandes líneas de acción pastoral.

NIVEL OPERATIVO

 

Decano

Párrocos

Rectores

Realiza las acciones pastorales en lugares y situaciones concretas.

 

A NIVEL ESTRATÉGICO, en el presente año, hemos recibido dos documentos del Magisterio que trazan grandes líneas de acción pastoral: la “Novo Millennio Ineunte” del Santo Padre y “La Misión Permanente en nuestra Iglesia Local” del Sr. Arzobispo.

El Papa exhorta a programar en las Iglesias Locales:

·        Objetivos y método de trabajo.

·        Formación y valoración de agentes

·        Búsqueda de los medios necesarios para que el anuncio de Cristo:

§         Llegue a las personas

§         Modele las comunidades

§         Incida, mediante el testimonio de los valores evangélicos, en la sociedad y la cultura.

Nuestro Pastor ha señalado como objetivo del año 2001:

Dar continuidad al proceso evangelizador dentro de una más vigorosa pastoral de conjunto.

Para eso:

 ·        Las vicarías territoriales tendrán su propio plan pastoral, basado en el de la Arquidiócesis.

·        Los decanatos se constituirán como lugares de animación y colaboración pastoral.

    o       Convocarán reuniones eclesiales para elaborar proyectos en común, señalando áreas prioritarias para tomar acuerdos de trabajo.

Para referirme al nivel táctico, tengo que apelar a mi experiencia como integrante de la VI Vicaría Episcopal. En abril pasado, los integrantes del Consejo de Gobierno: Vicario y Provicario Episcopales, Secretario, Delegado de Pastoral, Decanos y Vicedecanos nos reunimos en Tepexco, para elaborar el Plan Pastoral de la VI Vicaría, con el propósito de buscar los medios y la forma de aplicar las grandes líneas de acción pastoral trazadas por los documentos citados del Santo Padre y del Sr. Cardenal. El trabajo fue coordinado por los D.D.P.P. José del Río y Javier de la Peza con la herramienta de un taller de planeación estratégica.

Nuestro esfuerzo culminó en el PLAN PASTORAL SAN MARCOS 2001-2002, llamado así porque se terminó en la fiesta del evangelista. El Plan reconoce que “Para darle vida a la nueva Evangelización y seguir realizando la Misión Permanente, el gran reto pastoral de la VI Vicaría es lograr la Pastoral de Conjunto.”

“Responder a este reto nos exige enfrentar cuatro desafíos fundamentales:

1.- Potenciar al decanato: lograr que el decanato funcione como el órgano táctico de los programas arquidiocesanos y vicariales, a fin de dar cauce al II Sínodo en la realización de la Misión Permanente.

2.- Implicar más eficazmente a los ministros ordenados en la dinámica de los decanatos y de la Vicaría.

3.- Integrar a los laicos en la pastoral.

4.- Lograr una mejor articulación de los diversos niveles y sectores de la pastoral.”

Para hablar del nivel operativo, comparto ahora con ustedes, mi experiencia en el IX decanato de la VI Vicaría. En menos de seis meses, fuimos cambiados más de la mitad de los párrocos y rectores. Se presentó un doble fenómeno:

        La falta de estructura decanal provocó una desarticulación de pastores y comunidades.

        Un cambio tan grande de pastores era la oportunidad para intentar juntos la conformación de una adecuada estructura decanal.

 El conocimiento e impulso del Plan Pastoral San Marcos motivó a los pastores a    emprender la Pastoral de Conjunto.

Ya desde el pasado marzo había la inquietud de incorporar a los laicos para formar el Consejo Pastoral Decanal.

El sábado 21 de abril, el decano tuvo una Reunión de Trabajo con dos laicos de cada comunidad convocados por sus pastores respectivos. El objetivo consistió en darles a conocer lo que implica formar parte del Consejo Pastoral Decanal.

Motivados, laicos y pastores participamos en un Taller de Planeación Estratégica Pastoral, del 14 al 18 de mayo.

 

Dicho taller nos sirvió para un doble efecto:

 

       Nos ayudó a conformarnos, en el trabajo comunitario, como Consejo Pastoral Decanal.

        Elaboramos nuestro Plan Pastoral Decanal.

Al respecto, el Plan Pastoral San Marcos indica:

“Se considera que un Consejo de Pastoral está integrado cuando ha superado estas cuatro etapas:

1.-       Convocatoria.

2.-       Constitución.

3.-       Capacitación (según la estrategia de planeación utilizada en Tepexco).

4.-       Elaboración del Plan de Trabajo.”

El Plan Pastoral del IX Decanato contiene:

                                                      

MISIÓN

Somos un conjunto de comunidades que, respondiendo al llamado del Señor, buscamos fortalecer los valores humano-cristianos, para contrarrestar la desintegración familiar y promover el Reino de Dios, a través de una evangelización que implica la comunicación e integración de bienes y servicios, en el espíritu del Segundo Sínodo Diocesano plasmado en la Misión Permanente.

VISIÓN

 Soñamos con una comunidad madura en la fe, integrada por pequeñas comunidades evangelizadas y evangelizadoras, fortalecidas en su comunión y convivencia familiar. A la vez, el Consejo Pastoral Decanal será una gran familia consolidada en el servicio eficaz al Reino de Dios, en continua actitud de enseñanza-aprendizaje.

 De aquí se desprende nuestro:

OBJETIVO

Lograr que las parroquias y rectorías del IX decanato sean EJES OPERATIVOS de la pastoral arquidiocesana, a través de una evangelización con énfasis en la familia, en el espíritu del II Sínodo plasmado en la Misión Permanente.

Estas son nuestras METAS:

 

1.-       Conformación del Consejo Pastoral Decanal.

2.-       Conformación del Cefalae Decanal.

3.-       Conformación del Equipo Misionero Decanal.

 

Lo concerniente a acciones, recursos, responsables, tiempos, lugares y evaluaciones es algo muy propio de cada decanato. Por eso lo omito.

La meta 1 se ha conseguido. La urgencia de la Misión Permanente nos ha convencido de reunirnos laicos y pastores cada mes. Amén de la junta previa de la Comisión Permanente del C.P.D., que incluye a: decano, vicedecano, senador, presidente, vicepresidente y secretaria del Equipo de Laicos, más los padres encargados de las Comisiones de catequesis, jóvenes y matrimonios, así como el director del futuro CEFALAE y el ecónomo.

El próximo 8 de noviembre, D.M., iniciará nuestro CEFALAE decanal.

 Es evidente. No podemos tomarnos en serio la Misión Permanente sin contar con un adecuado Equipo Misionero Decanal y parroquial (EMD y EMP). Para ello, el CEFALAE decanal es indispensable.

OBSTÁCULOS:

 

Existen actitudes negativas que constituyen serias amenazas contra la realización de cualquier plan pastoral. Son lo que alguien llamó “rechinidos de la estructura”.

El Plan San Marcos reconoce “en primer lugar, el desánimo. Todo cambio se enfrenta a resistencia de los implicados, y estas resistencias pueden provocar desánimo en quienes intentan impulsar el cambio. El Plan se puede ver entorpecido, además, por el individualismo, por la comodidad, la falta de interés, las actitudes insolidarias, el autoritarismo, el apego al poder, la falta de compromiso, el creer que las cosas no pueden ser distintas de como lo han sido hasta ahora, el pensar que el tiempo de la Misión ya paso, etc... Nos enfrentamos al cambio de vida al que Jesús nos invita... y la conversión... nos reta y nos asusta”.

 Como decanato, estamos en la etapa de PREPARACIÓN para la Misión Permanente. Sin duda, nos alegramos de que otros decanatos de la Arquidiócesis caminen ya en las etapas de REALIZACIÓN o PROYECCIÓN. Son nuestro estímulo. Pero seguramente habrá decanatos necesitados de estructura para convertirse en EJES OPERATIVOS de la pastoral arquidiocesana. A ellos se dirige nuestra experiencia compartida. Ánimo. Se trata de lograr una Nueva Imagen del Decanato (NID).

 Tenemos ya el espíritu de la Misión, ha comenzado a latir en nuestro interior y queremos dejarnos conducir por el Espíritu del Padre y de Jesucristo.

Gracias.

P. Sergio A. Jaimes

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