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Vicaría      de Pastoral

Logotipo de la MISIÓN PERMANENTE en la Arquidiócesis de México

Líneas de Acción para la Evangelización de las Culturas
en la Ciudad de México a través del Testimonio
de la Pastoral Socio - Caritativa

ANTECEDENTES
 
Introducción

6. La Iglesia, como pueblo de Dios, ha entrado en el tercer milenio de la Era Cristiana, viviendo entre luces y sombras, pero guiada siempre por los impulsos del Espíritu que nos llena de gran esperanza.

7. El II Sínodo de la Arquidiócesis de México puso el énfasis del ser y quehacer de nuestra Iglesia en la evangelización de las culturas que coexisten en la Ciudad de México, teniendo como prioridades la atención a las familias, los alejados, los pobres y los jóvenes.

8. Las razones por las que fueron escogidos estos campos prioritarios se fueron evidenciando y clarificando a través de la subsiguiente reflexión sinodal; se aludió a dos criterios principales: el ejemplo de Jesús que, sin excluir a nadie, ciertamente privilegia a los pobres y a los alejados, aquellos que manifiestan mayor necesidad de las buenas noticias del Reino de Dios; el segundo criterio se refiere a la experiencia pastoral de la Iglesia que considera a la familia y a los jóvenes como realidades básicas y fundamentales de la vida humana y que, en las circunstancias actuales de la Ciudad, manifiestan un preocupante derrumbe de valores humano-cristianos y reclaman, con particular urgencia, una Nueva Evangelización (Decreto General del II Sínodo de la Arquidiócesis de México, Nº 66).

9. Cuando en el Decreto General del Sínodo se habla de los Agentes Evangelizadores, entre las características que se señalan como indispensables están las siguientes:

"Poner un especial acento en el testimonio y defensa de la justicia en todos los niveles, de acuerdo con la Doctrina Social de la Iglesia, así como en la inculturación del Evangelio, con su dimensión de auténtica promoción humana" (Ibid. Nº 79).

10. Al abordar los medios de Evangelización, el Sínodo enfatizó la importancia de la Pastoral Social y de la consiguiente promoción humana en algunos de sus principales aspectos:

a) Difundir el conocimiento de los derechos humanos, a fin de que sean debidamente respetados;

b) acrecentar la conciencia ecológica;

c) promover la solidaridad y la justicia;

d) apoyar el justo reparto y uso de la tierra;

e) participar en el esfuerzo por dignificar el trabajo;

f) iluminar un nuevo orden económico;

g) atender pastoralmente el fenómeno de la movilidad humana;

h) estimular el orden democrático y la recta gestión política (Ibid. Nº 90).

11. Cuando en el Decreto del Sínodo se plantea la Organización Pastoral requerida, se pide "poner en marcha procesos evangelizadores... que privilegien la promoción humana" (Ibid. Nº 103 y 104).

12. A lo largo del capítulo 4, dedicado a las Líneas de Acción para la Opción Prioritaria Sinodal, un eje que las recorre es el interés por la acción y el testimonio socio-caritativo. (Para una visión panorámica de tal hilo conductor, véase el Apéndice en el que se presenta un extracto de los ordenamientos que abordan los variados aspectos que pueden revestir nuestras acciones testimoniales).

13. Recordemos además, que el Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, recientemente presentado al pueblo de Dios, nos indica que "la Doctrina Social de la Iglesia es parte constitutiva esencial de su ministerio de evangelización" (CDSI No. 67), y que es, "en sí misma un instrumento válido de evangelización y ha nacido del siempre nuevo encuentro del mensaje del Evangelio y la vida social..." (CDSI 67). Más aún, sigue diciendo el mismo documento: "la primera destinataria de la doctrina social es la comunidad eclesial en todos su miembros, porque todos tienen responsabilidades sociales qué asumir" (CDSI 83).

Desafíos a los cuales la Iglesia tiene que hacer frente
 
14. A más de 11 años de publicado el Decreto del II Sínodo Arquidiocesano, la Iglesia local ha incrementado su espíritu misionero y ha caminado a través del itinerario de la Misión Permanente, pero aún falta en algunos Agentes de Pastoral la convicción profunda de emprender acciones testimoniales organizadas, integrales y realizadas en actitud de comunión. Muchas son aún las carencias y limitaciones que se perciben en nuestra gran Ciudad. Entre otras, podemos mencionar las siguientes:

a) Desconocimiento y/o indiferencia de buena parte de la población sobre los Derechos Humanos fundamentales, lo que facilita la proliferación de violaciones de todo tipo, acentuándose en quienes menos tienen.

b) Pobreza y marginación bajo expresiones múltiples, en amplios sectores de la Ciudad.

c) Proliferación de migrantes nacionales y extranjeros, muchos de los cuales desean ir hacia los Estados Unidos, en busca de mejores niveles de vida y reunificación familiar.

d) Corrupción en todos los niveles del sistema de procuración e impartición de justicia: ministerios públicos, policías, defensores de oficio, jueces, sistema penitenciario, custodios, directivos de las cárceles, estaciones migratorias, etc.

e) División entre Fe y Vida de buena parte de la población mexicana, como consecuencia de años de educación liberal positivista, excluyente de Dios y de toda fe a nivel social.

f) Desconocimiento generalizado de la Doctrina Social de la Iglesia y sus implicaciones en la vida y acción de los cristianos.

g) Políticas de Salud Pública reduccionistas que atentan contra la Vida Humana del embrión, desde su concepción hasta su nacimiento.

h) Religiosidad popular superficial, sin nexo con las exigencias del Evangelio, e incapaz de transformar las realidades sociales.

i) Descrédito de la política al haberla convertido en plataforma para lucir afanes desmedidos de poder, pero sin tomar en cuenta el bien común.

j) Desempleo abierto y encubierto, que genera comercio informal, narcotráfico, violencia e inseguridad y frustración social, entre otras expresiones.

k) Proliferación de adicciones (alcohol, droga, tabaquismo) desde edades muy tempranas, produciendo daños muy severos, especialmente en niños y jóvenes.

l) Popularización de la "cultura de la muerte": hedonismo, sexualismo, tráfico de personas, consumismo, superficialidad, escándalo, violencia, secuestro, miedo...

m) Epidemiologías en expansión: VIH, enfermedades venéreas, hepatitis, tuberculosis, etc.

n) Violencia intra-familiar y desintegración creciente de la institución familiar, como resultado de la pérdida de valores humanos, morales y religiosos.

o) Líderes sociales carentes de valores y escrúpulos, generadores de modelos clientelares y distorsiones en la verdad que trasciende a la opinión pública, a través de medios de comunicación cuyo interés esencial es la ganancia.

p) Apatía de cierto número de Ministros de la Iglesia Católica, ante la promoción de proyectos sociales y la necesidad del ejercicio de una sana autocrítica.

q) Carencia de iniciativas para proponer programas conjuntos de trabajo social, contando con la participación de los diferentes credos religiosos existentes en la Ciudad de México.


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