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SÍNTESIS DEL DOCUMENTO DE TRABAJO
hacia la XV Asamblea Diocesana


Síntesis del Documento de Trabajo Hacia la XV Asamblea Diocesana

DE LOS DECANATOS

Actitudes Positivas

Obispos

  • Animado y orientado.
  • Atento y cordial.
  • Continuamente nos motivan hablándonos de nuestro ser misionero y se han acercado a todos.
  • Tienen responsabilidad.
  • Se está haciendo camino por realizar un trabajo en mayor comunión.
  • Con su testimonio de vida, nos forman.
  • El vicario episcopal ha sido muy insistente para que se lleve a cabo la misión permanente tanto con los presbíteros como con los laicos y comunidades que visita.
  • El obispo ha manifestado interés en conocer a los fieles de las iglesias.
  • Actitud de escucha y palabras de aliento.
  • Su presencia en las fiestas patronales, animando y orientando.
  • Con los Neo Presbíteros de la Vicaría se reúne cada dos meses, en donde mediante una charla amena, sencilla y participativa, se logra esta formación.
  • Es claro el camino que quiere andar para la formación en la vicaría.
  • Preocupación por la formación permanente del presbiterio.
  • Se ha involucrado seriamente.
  • Hace exhortaciones de manera directa y continua.

Presbíteros

  • Mayor asistencia a las reuniones de los decanatos.
  • Intento por llevar a cabo directrices vicariales y decanales.
  • Participan en cursos.
  • Mayor claridad en los procesos formativos.
  • Retroalimentación.
  • Colaboran.
  • Apertura para las necesidades de los laicos.
  • Trabajo apoyado en la espiritualidad vicarial. Hay comunión, articulación y hay planeación.
  • Se han ocupado de preparar a agentes laicos.
  • Cada presbítero en su comunidad ha tratado de poner en práctica las orientaciones dadas por el Sr. Arzobispo y el vicario episcopal, para trabajar en la misión permanente.
  • Colaboración en las misiones decanales.
  • Deseo de involucrar a todos los agentes de pastoral en la misión.
  • De apertura a las necesidades de los laicos.
  • Estamos iniciando la toma de conciencia de que la misión debe ser algo permanente.
  • Los pastores, la comunidad y cada uno somos corresponsables de acompañar y apoyar el cultivo de la fe.

Diáconos

  • Comunión.
  • Servicio.
  • Disponibilidad y generosidad.
  • Apoyo.
  • Interés y preocupación por formar.
  • Respeto al trabajo de los laicos.
  • Dan ejemplo con su actitud de vida.
  • Ocasionalmente apoyan a la formación.
  • Tienen una actitud más comprometida.
  • Se les incluye en el trabajo del Presbiterio.
  • También se les está formando.
  • Ayuda con su presencia en la comunidad.
  • Sabe organizar y promueve a la gente.
  • Según su capacidad ayuda a la formación.
  • El testimonio de vida cristiana con su familia.

Religiosos (a)

  • Religiosos apoyan en la catequesis parroquial.
  • Mayor interés en el trabajo vocacional.
  • Disponibilidad de amor.
  • Trabajan conjuntamente con los grupos.
  • Actitud misionera.
  • En sus congregaciones tienen muchas cosas para su formación.
  • Hay religiosas trabajando en la evangelización.
  • Esfuerzo por integrarse en los trabajos pastorales de la Iglesia arquidiocesana.
  • Se ve una mayor integración en los equipos la pastoral.
  • Son de gran ayuda en la misión.
  • involucramiento en la formación de docentes, escuela para padres, grupos apostólicos y CEFALAE, 3a edad, grupos juveniles, catequesis.
  • Algunos tienen disponibilidad y generosidad de participar en los procesos de formación.
  • Actitud misionera de obediencia.
  • Conversión pastoral.
  • Primer encuentro de laicos en el decanato que acompañen los distintos equipos misioneros.

Laicos

  • Colaboración.
  • Interés por hacer algo en favor de los agentes de pastoral.
  • Se nota la participación de nuevos laicos que se están integrando dentro de sus comunidades.
  • Se ha despertado el interés por formarse y por responsabilizarse en las tareas de sus comunidades.
  • Integrados en un trabajo de equipo en algunas comisiones.
  • Aceptan la capacitación del proceso misionero.
  • Trabajan conjuntamente con los grupos.
  • Espíritu de colaboración al llamado de la formación.
  • Van madurando con los cursos vicariales y el acompañamiento del párroco.
  • Se ha invertido en la formación de laicos, dígase tiempo, dinero y dedicación.
  • Los que forman el E.M.P. se preocupan para esa formación.
  • Hay mayor interés en capacitarse y participar.
  • Hay laicos comprometidos con su trabajo.
  • En el interés más que en los sacerdotes.
  • Inquietud por una formación integral.

Actitudes Negativas

Obispos

  • Da la impresión de que cada obispo trabajara para su vicaría y no para construir la comunión eclesial.
  • Hay poco apoyo.
  • Sólo se presentan en las fiestas parroquiales.
  • Cambios frecuentes de obispos.
  • Es necesario que el obispo asista a su formación.
  • Sus comentarios negativos.
  • No tenemos contacto con él.
  • Falta influencia del obispo en equipo misionero.
  • Falta de inversión económica en la formación permanente.
  • Falta de acompañamiento del obispo para con los presbíteros.
  • Falta de una perspectiva amplia de los procesos en la pastoral.

Presbíteros

  • Hay falta de compromiso en los sacerdotes.
  • Mentalidad estática.
  • Apatía por parte de los presbíteros.
  • Cada presbítero hace lo que se le pega su regalada gana.
  • Les falta caridad, apertura y disposición.
  • Planea la formación sin contar con los criterios propuestos por las comisiones arquidiocesanas.
  • Escaso apoyo y acompañamiento en la formación de los agentes.
  • Falta de un cultura formativa y por tanto repetitivos en sus acciones.
  • No les gusta participar con grupos y la falta de tiempo.
  • La formación permanente para los agentes laicos y sacerdotes aun no se logra que se armonice integralmente se siente dividida, se insiste más en las áreas que en su integración, habrá que insistir que el elemento integrador que es la misión permanente.
  • En el proceso misionero evangelizador: Dificultad manifestada en algunos presbíteros: falta de convencimiento.
  • Son pocos los presbíteros que trabajan por la formación.
  • Hace falta la presencia de los sacerdotes en las juntas decanales.
  • Tener un mayor acercamiento a los laicos.
  • No aprovecha los subsidios ya existentes y exige subsidios buenos.

Diáconos

  • Son indiferentes.
  • Su disposición depende de quien se lo pida.
  • Les falta integrarse a planes parroquiales.

Religioso (a)

  • Falta de participación.
  • Les falta involucrarse.
  • Las comunidades religiosas llevan su propio camino y eso hace que se pierda un poco la continuidad.
  • En ocasiones trabajan paralelamente a los planes de la Arquidiócesis.
  • Cada quien cuida sus áreas de trabajo, como un superficial respeto.
  • A su manera tienen formación permanente, pero les falta más involucrarlas en el proceso diocesano.
  • Falta más participación de los religiosos y religiosas.
  • Falta mostrar mayor interés al trabajo que se realiza en la comunidad en que están insertas.
  • No existe un trabajo pastoral organizado por parte de ellos.
  • No conocen bien a las 20 comunidades religiosas en torno a la Basílica.
  • Utilizar nuevos métodos para evangelizar con eficacia.
  • Interesarse por la formación de los laicos.
  • Participar e integrarse con los planes y proyectos de la parroquia.

Laicos

  • Una vida incoherente con la tarea que desempeñan.
  • Rechazo a la información.
  • Ignorancia.
  • Falta de testimonio.
  • El rechazo por la formación, muchos de ellos se sienten autosuficientes.
  • Muchos realizan sus actividades de manera aislada sin conexión con la comunidad.
  • Indiferencia en la participación y corresponsabilidad de formarse.
  • Mentalidad estática.
  • Hay falta de compromiso de los agentes laicos.
  • No se le pone el suficiente interés, por ignorancia y falta de conciencia y falta de amor a Dios.
  • Escasa participación grupal.
  • Indecisión para participar.
  • Poco interés en asistir al curso de CEFALAE.
  • Los laicos son reticentes a que los mismos laicos los formen, quieren que sea el sacerdote.
  • Falta de madurez, comprensión, mayor constancia, testimonio y coherencia.

Propuesta

Ámbito Parroquial

  • Analizar las necesidades de los grupos y buscar prioridades.
  • Motivar a los agentes y darles acompañamiento.
  • Concretizar el grupo de formadores.
  • Material suficiente y accesible.
  • Atraer a los jóvenes.
  • Compartir experiencias, métodos y subsidios.
  • Programas de retiro abiertos a conocer necesidades pastorales a fin de mejorar la formación de los laicos.
  • Que los sacerdotes apoyen en la formación de los agentes para que lleve un proceso y sea eclesial.
  • Se solicita la ayuda económica para la formación.
  • Motivar a los agentes y darles acompañamiento.
  • Actualizar primero a los sacerdotes.
  • Formar grupos con padres de niños de primera comunión y confirmación.
  • Mayor número de evangelizadores.
  • Dar formación a padres de los catequizandos con misa de niños.
  • Mejorar la comunicación entre presbíteros y laicos.
  • Invitar a los presbíteros a vivir itinerario del proceso misionero evangelizador en las comunidades parroquiales.

Ámbito Decanal

  • Planes adecuados a las necesidades de las parroquias.
  • Que se involucren más y den su apoyo.
  • Elaborar un esquema y flujo de actividades homologando criterios.
  • Que los encargados de cada comisión presenten su plan de trabajo y los lleven acabo.
  • Contar con estructuras de evaluación más realistas y eficientes de la tarea evangelizadora.
  • Tener comunicación integral.
  • Continuar con el equipo de misión decanal (EMD).
  • Que cada área de pastoral cuente con un responsable y se integre en los equipo de trabajo.
  • Que todos los párrocos trabajen unánimes y con criterios comunes en los decanatos.
  • Impulsar una presencia más significativa de los consejos pastorales parroquiales.
  • Cursos de formación y recursos para la pastoral.
  • Mayor participación, evaluación continua del trabajo realizado, seguimiento y continuidad.
  • Reprogramar el proceso decanal.
  • Reorganizar, hacer más funcional el EMD y que se involucre más en las parroquias.
  • Conocernos entre las parroquias, más comunicación y convivencia.

Ámbito Vicarial

  • No cerrarse a los trabajos de la vicaría, sino abrirse a las otras vicarías para compartir trabajos y experiencias.
  • Apoyo desde las vicarías.
  • Dar mayor información.
  • Desde la vicaría se deben de marcar criterios para unir decanatos y parroquias.
  • Mayor participación del equipo de misión vicarial (EMD).
  • Motivar a los agentes.
  • Supervisar la formación.
  • Que haya continuidad y seguimiento de los planes.
  • Que los pastores se convenzan de la urgencia de la misión continental y permanente.
  • Dar seguimiento a las acciones que se han emprendido a nivel parroquial, decanal y vicarial.
  • Que al menos por vicaría se comience el CEFALAE no CEFAL.
  • Involucrar a todos los encargados de las pastorales.
    · Apoyo desde la vicaría.
  • Presentar los subsidios con los que contamos, dar mayor difusión.
  • Que exista unificación de criterios y estrategias para que se cumplan objetivos de manera conjunta.

Ámbito Diocesano

  • Establecer encuentros de fraternidad sacerdotal.
  • Hacer un recuento para el 2010 de cuántas parroquias no llevan el proceso misionero.
  • Falta unificar de modo general el PEM en las distintas vicarías.
  • Escuelas diocesanas de formación para adultos, jóvenes y niños.
  • Conocimiento de los programas diocesanos.
  • Impulsar tanto la capacitación de los presbíteros como de los laicos para que sean más competentes en sus acciones.
  • Formación de los agentes (presbíteros y laicos) en la pastoral específica.
  • La coordinación de los trabajos en conjunto.
  • Dar seguimiento a los centros de formación.
  • Crear escuelas diocesanas de formación integral para adultos, jóvenes y niños.
  • Falta más información.
  • Convocar eventos familiares una vez al año.
  • Revitalizar la Misión 2000 organizando eventos misioneros para convocar personas alejadas de la Iglesia como se hizo en la Misión 2000.
  • Revalorar la religiosidad popular retomando lo bueno que tiene y aprovechar eso como medio evangelizador dando la orientación del objetivo de la Misión.
  • Mayor interacción entre las vicarías territoriales y la funcional de Guadalupe.

Ámbito movimiento eclesial

  • Aprovechar las riquezas que cada movimiento tiene para impulsar acciones comunes.
  • Crear conciencia de la importancia de formar grupos y comunidades.
  • Revisar a nivel diocesano su itinerario de formación.
  • Que participen del proyecto de formación de las parroquias, decanato y vicarías.
  • Hacerles atractiva la misión.
  • Que no se les vea como un agregado.
  • Adaptar su estructura a los requerimientos de la misión.
  • Un trabajo más en equipo, integrando los diversos movimientos.
  • Aprovechar las riquezas que cada movimiento tiene para impulsar acciones comunes.
  • Planear juntos y en comunión, tomando en cuenta el proceso de la Iglesia arquidiocesana.
  • Conocerlos y vincularlos a los proyectos diocesanos.
  • Que el coordinador de cada movimiento se prepare para que a su vez transmitan a su grupo la formación.
  • Dar a conocer el plan pastoral que sigue la Arquidiócesis.
  • Poner a disposición de la evangelización su carisma y su espiritualidad.
  • No descuidar la conversión personal.

Ámbito vida consagrada

  • Involucrarse dentro del proceso de evangelización.
  • Que se nombre un representante de cada comunidad religiosa para que pertenezca al consejo de pastoral parroquial.
  • Exista fraternidad.
  • Dar a conocer las comunidades religiosas.
  • Un trabajo en comunión e integrados en el proceso de la Iglesia.
  • Involucrando a los institutos religiosos insertos en las vicarías.
  • Que los carismas de los institutos religiosos sean un don para la Iglesia diocesana y no causa de discordias.
  • Aprovechar las instancias con las que cuentan (colegios, hospitales, etc).
  • Aprovechar su riqueza Eclesial.
  • Trabajar estratégicamente en armonía con la Diócesis.
  • Que haya una relación párroco - vida consagrada.
  • Que las comunidades religiosas participen en las actividades parroquiales.
  • Involucrar a las religiosas en el proceso diocesano de misión permanente.
  • Una mejor vivencia de su carisma como medio de evangelización.
  • Que se involucren en la formación de los laicos desde su carisma.

Avances

Organización

  • En las reuniones tenemos temas de actualización.
  • Reconocer la necesidad de formación de agentes de pastoral y de falta de estructura.
  • Algunos párrocos se han mentalizando poco a poco.
  • Comenzaron las reuniones de la vicaría.
  • El EMD ha empezado a ser operativo.
  • Se ha empezado a planear en las estrategias de pastoral evangelizadora.
  • Una pastoral más en conjunto.
  • Se ha ido comprendiendo la urgencia y el sentido misionero de la tarea de la Iglesia en nuestra Arquidiócesis.
  • Una pastoral más en conjunto.
  • Se ha ido comprendiendo la urgencia y el sentido misionero de la tarea de la Iglesia en nuestra Arquidiócesis.
  • Se ha dado continuidad al trabajo de la misión permanente, mediante la sectorización, el visiteo, las misiones intensivas. Se ha retomado el compromiso de la misión.
  • Se han tomado cursos para la misión.
  • Conciencia del compromiso en la formación permanente.
  • En las reuniones tenemos temas de actualización.
  • Creación de la Dirección de Formación.

Promoción

  • Hay personas promoviendo la formación.
  • Mayor participación en actos religiosos.
  • Revitalizar el sentido misionero.
  • Se ha ido involucrando a los mismos laicos en este proceso.
  • Capacitación personal.
  • Interés de algunos párrocos.
  • Empieza a resonar la insistencia a la misión adoptando el lenguaje de la misión permanente.
  • Se está despertando para trabajar en la pastoral familiar.
  • Se han creado espacios diocesanos para impulsar la pastoral vocacional.
  • Se ha avanzado en más eventos juveniles y más presencia de presbíteros en ellos.
  • Se está formando en la responsabilidad en el área de catequesis y se está logrando buena respuesta.
  • Ampliar la invitación de formación a personas que no colaboran en las Parroquias.
  • Dar a conocer la estructura propuesta por la Dirección de Formación.
  • El equipo juvenil se está acercando a las parroquias.
  • Hay respuesta de algunos pocos laicos que apoyan con generosidad a iniciativas evangelizadoras de los párrocos.

Pedagógicos

  • Se están dando diplomados a nivel vicarial.
  • Impulso a instituir SEDES SAPIENTIAE.
  • Se aprovechan los materiales existentes.
  • Se formaliza la semana de formación permanente de Presbíteros.
  • Talleres de Misión por parte del Decanato.
  • Comprensión de que la Iglesia vive para evangelizar y está llamada a ir a los más alejados.
  • La necesidad de formación de muchos adultos.
  • Compromiso en asumir tareas comunes que impulsan la formación.
  • Se aprovechan las diferentes instancias.
  • Unificación de criterios.
  • Se están dando cursos a familias.
  • Los laicos han retomado su papel como misioneros y discípulos.
  • Acompañamiento y crecimiento en la fe dentro de las pequeñas comunidades.
  • Se aprovecha la religiosidad popular para evangelizar.
  • No siempre queda claro que seguir a Jesucristo implica compromiso.
  • Utilización de la homilía.

Logística y Recursos

  • La destinación de recursos económicos para la formación de los Agentes.
  • Pocos o nulos avances.
  • Se aprovechan las diferentes instancias.
  • Caminar en el esfuerzo por una mejor estructuración en la formación.
  • Se ha caminado en darle prioridad a la formación antes que la estructura.
  • Que la información llegue oportunamente.
  • Aprovechan principalmente lo subsidios de sus comunidades y también de los que ofrece la Vicaría.
  • Los presbíteros se han involucrado más con el proceso misionero, dando formación, pláticas, temas, momentos de oración.
  • Hay otros padres que sí se involucran en la formación de agentes.
  • Mayor frecuencia de reuniones para reflexionar sobre la evangelización.
    · Preocuparnos por preparar la homilía de los domingos.
  • Hay más coordinación en cuanto a la formación y la planeación de actividades.
  • Hay suficientes subsidios.
  • Ha aumentado la feligresía para escuchar la Palabra de Dios.
  • Labor y participación de los Legionarios de Cristo.

Seguimiento

  • Se ha dado seguimiento a las acciones que se han emprendido.
  • Poco o nulos avances.
  • Se ha trabajado la formación como proceso para mandar como discípulos.
  • El Obispo se ha involucrado en llevar un seguimiento y evaluación del PP.
  • Reciben formación semanal con la catequesis gradual y sistemática.
  • En las reuniones de las Comisiones se han profundizado las prioridades de la Iglesia arquidiocesana, integrándolos en nuestros programas.
    Se ha trabajado la formación como proceso para madurar como discípulos.
  • Se han dado seguimiento a las acciones que se han emprendido.
  • Laicos participan en distintas acciones de la Iglesia.
    Colegios desarrollan labor en formación de padres de los catequizandos.
  • Las casas de oración.
  • Reciben formación semanal con una catequesis gradual y sistemática.
    Un avance para el clero es que conocen y practican la lectio divina.
  • Vamos hacia una iglesia más proactiva porque hay apoyo a los encuentros de formación que ofrecen las comisiones de liturgia, catequesis y pastoral social.
  • Hay grupos que forman agentes de pastoral bíblica, catequesis a niños y pre-sacramental.

Evaluación

  • Contar con estructuras de evaluación más realistas y eficaces de la tarea evangelizadora.
  • La evaluación se ha centrado en la formación de Agentes.
  • La asamblea decanal nos permita concretizar nuevos avances y limitaciones.
  • Apoyo a encuentros de monaguillos para promoción vocacional.
  • Ellas son positivas, nos ayuda a ver el camino andado y cambiar de dirección si es preciso.
  • Es necesaria al final de cada acción concluida, para ver si es posible seguir implementándola.
    Nos revela el estado de la comunidad eclesial.
  • Hay revisión continua del proceso.
  • Fundamentar, estructurar y operar hábilmente el proceso evangelizador.
  • Se valoró tener una cultura de planeación.
  • Se ha unificado la semana de formación para todos los sacerdotes del decanato.
  • Dos encuentros de familias a nivel vicarial.
  • Subsidios y material de apoyo a la formación de las familias.
  • Prácticamente nada, apenas se tuvo un primer encuentro previo al trabajo solicitado por el Sr. Cardenal.

Retos

Organización

  • Fomentar la comunicación en el ámbito Vicarial.
  • Mayor organización.
  • Impulsar la formación Juvenil.
  • Falta planeación y ejecución.
  • Fomentar la conciencia de responsabilidad.
  • Insuficiente integración eclesial.
  • Involucrar a las personas en el momento de planificar la formación y tareas de la comunidad.
  • Acciones paralelas fuera de la organización arquidiocesana.
  • Formación de líderes y material que impulsen la parroquial juvenil.
  • No hay proceso coordinado.
  • Falta de conocimiento del itinerario de formación y por lo tanto falta de acompañamiento.
  • Iniciar el proceso donde no lo hay y reactivarlo donde ya existe.
  • Falta participación de algunos sacerdotes para integrar el proceso misionero.
  • Involucrar a todos los encargados de las pastorales.
  • Falta involucrarse más en algunas comunidades parroquiales, ya que este proceso no está del todo presente en la comunidad parroquial.

Promoción

  • Iniciar el proceso donde no lo hay y reactivar lo que ya existe.
  • Falta testimonio.
  • Programas de CEFALAE deben ser difundidos.
  • Atraer a grupos como son las familias, jóvenes y niños.
    Promover el interés por la formación.
    Falta de información.
  • Apatía y descuido por los responsables.
    Escasa cultura formativa.
  • Que cada parroquia asuma realmente la formación inicial.
    Se debe a que el método para hacer llegar estos principios está pensado para unas realidades distintas a las que se vive, es por ello que no se puede llagar a esto logros.
  • Mejorar comunicación y participación en los eventos familiares.
  • Miedo al compromiso por la inseguridad y marginación social.
  • No existe estructura de pastoral juvenil en el decanato, falta nombrar un sacerdote encargado de la misma.
    falta reforzar más una dimensión espiritual personal y comunitaria en presbíteros y de parte de laicos.
  • Motivar y exhortar que cada parroquia cuente con un grupo especial para promover la formación.

Pedagógicos

  • No sólo formar por medio de cursos.
  • No hay homogeneidad en la formación inicial.
  • La formación de Agentes es lenta.
  • Promover el interés por la formación.
  • No dar por supuesto que hablamos el mismo lenguaje.
  • Promover el interés por la formación.
  • Cursos más pastorales - prácticos y menos académicos.
  • Necesidad de llevar procesos en la evangelización.
  • No dar por supuesto que hablamos el mismo lenguaje.
  • Tener la habilidad para saber acompañar los procesos formativos de los agentes.
  • Falta de preparación de los facilitadores.
  • Deficiencia en los métodos.
    Falta de interés por formarse.
  • En la formación hace falta más aplicación ya que no es solo buena voluntad, aunque la necesidad apremia a trabajar con las personas.
  • Hace falta comunicación, información clara de lo que es la misión de todos los miembros de la Iglesia.

Logística y Recursos

  • Actualización vía Internet.
  • Saber aprovechar lo que se tiene.
  • Establecer tiempos, horarios y lugares adecuados.
  • Costos elevados en la formación de Sacerdotes.
  • Falta de material didáctico.
  • La organización de los programas y elaboración de materiales adecuados.
  • Trabajo en equipo.
  • Consolidar equipo misionero dentro de las parroquias.
  • Falta espacios físicos para la formación y falta de material didáctico.
  • Mayor planeación en la formación permanente de los presbíteros.
  • Compartir subsidios.
  • La articulación de todos los agentes para la formación y comunión.
  • Los laicos pertenecemos a varios grupos parroquiales y se nos acumulan las actividades.
  • Se corre el riesgo de centrarse en realizar actividades.
  • Falta coordinación real entre parroquias y el decanato.

Seguimiento

  • No hay quien dé un seguimiento.
  • Se necesita un programa de continuidad.
  • Revisar la pastoral de cada Parroquia.
  • Apoyo del CEFALAE.
  • Seguimiento y guía a aquellos sacerdotes renuentes en la formación.
  • Acompañar y capacitar a los formadores de los agentes.
  • Necesidad de introducirnos dentro del proceso de la Arquidiócesis.
  • Saber planear y programar las tareas eclesiales y llevarlas a conclusión.
  • Búsqueda de opciones más allá de SINE.
  • Llegar a los hermanos que viven en ambientes o situaciones difíciles.
  • Poca asistencia a la formación básica, personal y en comunidad.
  • Falta de acompañamiento del párroco.
  • Respetar los planes iniciados del proceso evangelizador y misionero.
  • Crear conciencia de la necesidad de la formación para llevar a cabo la misión.
  • Falta sentirnos parte del proceso misionero.
  • No se ha entendido la misión como razón de ser de los bautizados.

Evaluación

  • Necesaria verificación del cumplimiento de las directrices propuestas.
  • Evaluar planes de formación.
  • Revisión de procesos.
  • Realizar un plan por parroquia.
  • No hay evaluación.
  • No planear las cosas al aire.
  • No temer a evaluar el camino, ello evitaría repetir los mismos errores.
  • Hay que aprender a no desperdiciar energías y a la misma persona.
  • Necesario que se verifique el cumplimiento de las directrices propuestas por la Diócesis.
    Conocer la realidad parroquial, como también conocer la temática y los subsidios.
  • Planeación de actividades dentro de la parroquia y evaluación de las mismas.
  • Cambiar el paradigma de los laicos que tienen una visión popular, individualista y devocionalista de la vida cristiana sin esfuerzo.
  • Formación de grupos de misión y consolidación de los más formados.
  • Necesidad de saber analizar la realidad.
  • Recordar que su ministerio es parte del proceso de evangelización, que no es distinto, sino que en la evangelización están sus raíces. Entender que la formación permanente es parte del mismo proceso de evangelización.

Éxitos

  • Pastoral familiar: Hay familias que están en proceso de evangelización y de compromiso en su fe.
  • Se ha dado continuidad al trabajo de la misión permanente, mediante la sectorización, el visiteo,
  • Las misiones intensivas. Se ha retomado el compromiso de la misión.
  • Se han tomado cursos para la misión.
  • Consolidación del proceso misionero en la formación de pequeñas comunidades.
  • La misión como razón de ser de los bautizados, misiones intensivas cada año y visiteo a tres años del territorio parroquial.
  • Un presbítero tiene la formación de agentes como objetivo principal de su acción pastoral.
  • Primer encuentro de laicos en el decanato que acompañen los distintos equipos misioneros.
    Se han logrado las semanas anuales de formación con buen número de asistentes.
  • Encuentro Mundial de las Familias, oportunidad de inicio para la pastoral familiar.
  • Campaña positiva sobre los valores humanos y cristianos en la familia.
  • El programa de formación para las generaciones jóvenes dirigida por un coordinador.
    Opción de formación mensual en el SCM.
  • La caja de ahorro para comprar materiales.
  • Las becas para los laicos.
    Un presbítero encargado de los temas de formación.
VICARÍAS
TOTAL 
CONTESTARON 
     
1
6
5
     
2
6
6
     
3
7
5
     
4
6
4
     
5
5
5
     
6
8
1
     
7
9
8
     
8
5
5
     
Total 52 39 75 % Decanatos participantes 
           
Basílica          
Secretariado de Pastoral Profética  1      
           
De las 9 vicarías totales, solamete respondio el 89% retroalimentaron el Documento de Trabajo Hacia la XV Asamblea Diocesana.
           
           
VACIADO DE RESPUESTAS
           
1. ¿Consideras que las respuestas del decanato están siendo congruentes con los principios de misión permanente y el proceso de formación de agentes de pastoral?
           
81.48%        
NO 18.51%        
           
2. ¿En quién se nota mayor empatía en los conceptos de la misión permanete y en la formación de agentes? 
           
Obispos 12.96%        
Prebíteros  33.33%        
Diáconos  11.11%        
Religiosos 5.55%        
Laicos  37.03%        
           
3. ¿Cuántas respuestas subrayaste en verde y/o amarillo, y cuántas en rojo y/o naranja? 
           
ACT POSITIVAS 18.39%        
AVANCES 24.89%        
RETOS 42.74%        
ACT. NEGATIVAS  13.96%        
           
4-9. Frases más relevantes con respecto a los retos 
           
Organización  11.64%        
Promoción  6.58%        
Pedagógicos  10.34%        
Logística y Recursos 3.79%        
Seguimiento  7.59%        
Evaluación  2.53%        
 
10-15. Frases más relevantes con respecto a los avances 
           
Organización  5.73%        
Promoción  6.52%        
Pedagógicos  6.52%        
Logística y Recursos 2.17%        
Seguimiento  1.73%        
Evaluación  2.17%        
           
16-21. Propuestas más relevantes 
           
Ámbito parroquial 14.61%        
Ámbito decanal  6.15%        
Ámbito vicarial  6.62%        
Ámbito Diocesano  4.61%        
Ámbito de movimiento Eclesial  2.30%        
Ámbito de vida consagrada  3.07%        
           
Total de propuestas 138, que en porcentaje equivalen a un 37.36% 
           
22-26. Actitudes negativas manifestadas con respecto a:
           
Obispos 3.10%        
Presbíteros 3.10%        
Diáconos 1.55%        
Religiosos /as 2.32%        
Laicos  3.87%        
           
27-31. Actitudes positivas manifestadas con respecto a:
           
Obispos 5.29%        
Presbíteros 2.94%        
Diáconos 4.11%        
Religiosos /as 2.35%        
Laicos  3.52%        


DE LAS VICARÍAS

UNO

A nivel Arquidiocesano se han asimilado algunos logros en el proceso de la formación de agentes, manifestados en la práctica pastoral, a nivel vicarial, decanal o parroquial, entre otros los siguientes:

  • Se ha logrado una mayor participación por parte del presbiterio en la formación permanente.
  • Mayor compromiso para formar laicos dentro del proceso misionero evangelizador; se nota una consolidación del proceso evangelizador en la formación de pequeñas comunidades donde los bautizados reconocen que la misión es la razón de ser de los bautizados y, se manifiesta en las misiones intensivas que cada año se realizan en algunas de las parroquias y en el visiteo permanente de su territorio parroquial, así como en una mayor disponibilidad de tiempo para su formación y también en su disponibilidad para ser formadores de otros laicos.
  • Al ir creciendo la conciencia de una pastoral misionera se ha reconocido la necesidad de la formación y se buscan nuevos medios para lograrla a todos los niveles.
  • Se ha logrado la creación de algunos CEFALAE, con acompañamiento y motivación de los sacerdotes.
  • En cuanto a la catequesis, se está logrando una mayor participación de la familia.
  • Algunos laicos aún sienten que aún falta información sobre la Misión Permanente y sobre los logros en las acciones diocesanas respecto a la formación de agentes.
  • Se valoran los avances realizados en cuanto a la formación de agentes (sacerdotes, religiosos(as) y laicos), y la creación o impulso de algunas instancias para la formación de los diferentes agentes de pastoral.

1.1. Para lograr que la práctica pastoral sea el reflejo de los logros descritos anteriormente, se han encontrado algunas dificultades:

  • Existe una mentalidad estática.
  • Aun no se ha podido consolidar en todas las parroquias el Equipo Misionero parroquial que impulse la Misión Permanente.
  • Hace falta reforzar la dimensión espiritual personal y comunitaria de presbíteros y laicos.
  • Falta de perseverancia en los laicos para una formación integral permanente.
  • No hay un proceso coordinado.
  • Falta de espacios físicos para la formación.
  • Hay que unificar conceptos dentro del proceso misionero.
  • Los pastores son responsables de acompañar y organizar el itinerario de formación, en algunos casos desconocen dicho itinerario.
  • La mayor dificultad ha sido la falta de continuidad en los procesos y de asimilar la formación como algo prioritario, responsabilidad de todos los agentes de pastoral. Hay falta de tiempo, de organización, de creatividad, de compromiso y de confianza en las propias capacidades.
  • El trabajo en los decanatos para la formación aún no está articulado.
  • Faltan programas de capacitación y acompañamiento para los facilitadores, así como manuales para la formación básica.
  • No todos los grupos parroquiales se responsabilizan para llevar a cabo la formación de agentes.
  • Es necesario dar a conocer las acciones arquidiocesanas, que aún y cuando haya, no se difunden; esto nos hace sentir como si camináramos entre sombras.
  • Falta unificar criterios de formación, que sea más sistemática. No todos se comprometen. Tal vez no estamos dando a las comunidades lo que necesitan.
  • Sin embargo, ya hay casas de misión que siguen un proceso de formación; algunas parroquias dan seguimiento a la formación continua.
  • La formación inicial básica y específica sigue en proceso de concatenación, la principal dificultad ha sido que la formación de agentes no se ha convertido en la columna vertebral de la misión salvo en algunas parroquias que llevan con consistencia las tres etapas del proceso misionero. (Misionera, Catequética y Apostólica)
  • Al no tener formación es difícil llevar a cabo la Misión Permanente.
  • En cuanto a religiosos, hace falta una verdadera conciencia diocesana para una real participación en el caminar de nuestra Iglesia.
  • En relación a los diáconos permanentes hace falta un programa claro y acompañamiento cercanos.
  • En cuanto a los presbíteros existen elementos pero hace falta crear un programa de formación de carácter permanente.
  • Lo anterior se debe a una falta de sentido eclesial, de comunión y responsabilidad.
    • En la INBG, los esfuerzos de la formación de agentes, tiene como objetivo formar al personal que labora en Basílica y hay pocas referencias del trabajo misionero hacia el peregrino. Los resultados se refieren en su mayoría a la relación empleador (presbíteros) y empleados.
    • Notamos que los padres de la INBG tienen poco interés en acompañar a los laicos para establecer pequeñas comunidades, las cuales son urgente fundar y darles seguimiento y acompañamiento para que crezcan adecuadamente.
    • No se tiene espíritu de comunión eclesial que impulse a seguir la misión de Jesús, solo se ve el aspecto económico o quedar bien con amigos o conocidos externos a la INBG. No hay fuerza de misioneros porque no hay quien nos una.
    • Los cursos que se dan, deben ser más pastorales-prácticos y menos académicos
    • Los objetivos iniciales no se cumplen como deben ser
    • Hay personas que por el grado de estudios se sienten por encima de los demás; se marca mucho el nivel académico. Existe discriminación académica.
DOS

Las actitudes y acciones en que manifiesta que el trabajo de formación ha hecho madurar discípulos misioneros comprometidos con la misión permanente a través de su testimonio son las siguientes:

2.1. En cuanto a Obispos

  • La mayoría de los obispos, motivan a sus comunidades para que todos asuman su ser misionero.
  • Se nota cercanía en sus comunidades, en algunas han seguido impulsando el trabajo de los equipos misioneros Vicariales, Decanales y Parroquiales.
  • Actitud de apertura y acompañamiento en la dirección del proceso de formación.
  • Tienen interés por conocer las necesidades de su ámbito pastoral, propiciando que cada comunidad cuente con un plan pastoral.
  • Han apoyado la creación de CEFALAES, así como su seguimiento y la creación de instancias que den continuidad a los trabajos realizados en los propios CEFALAES.
  • Se nota el interés por formar laicos comprometidos y por todo el proceso de formación de agentes.
  • En la visita Pastoral a sus decanatos se nota el apoyo hacia el presbiterio y el interés por brindar a acompañamiento hacia los laicos.
  • En general, motivan y ofrecen líneas pastorales.
    • En la INBG, las autoridades eclesiásticas muestran interés por la formación y dan su apoyo a través de la elaboración de programas y subsidios que integran a los grupos de empleados; además de estar atentos a las necesidades de los grupos de pastoral del santuario, y dar a conocer el acontecimiento guadalupano a nivel internacional.

2.2. En cuanto a presbíteros

  • Hay un compromiso por parte de algunos, por la formación permanente tanto intelectual como espiritual.
  • Mayor organización de los encuentros de formación (semana de formación y reuniones presbiterales)
  • En algunas vicarías hay un equipo encargado de la formación permanente.
  • Mayor fraternidad entre presbíteros y obispo.
  • Unos pocos ya están trabajando en la misión permanente.
  • Otros van iniciando el proceso de formación y se empieza a hablar el mismo lenguaje.
  • Hay interés por la formación de todos los agentes y por lo tanto, mayor apertura para llevar a cabo los proyectos de formación, coordinación y planeación de actividades; provocando más participación y aprovechamiento del agente que se ha formado.
  • En algunos Decanatos se tiene una comisión de formación permanente para los sacerdotes, algunos presbíteros muestran indiferencia y otros una verdadera preocupación por su formación.
  • Hoy hay mayor disposición para la misión permanente y más compromiso con el proceso evangelizador; más apertura hacia el trabajo decanal y apoyo entre parroquias.

2.3. En cuanto a Diáconos permanentes

  • Disposición a integrarse a la formación y acción misionera.
  • Se nota el interés, apertura, compromiso por su formación.
  • Participación más activa o notoria en las acciones pastorales e integración al trabajo del presbiterio.
  • En algunos decanatos apoyan en la formación ya sea organizando o promoviendo a la gente; sin embargo, en ocasiones su trabajo se ve limitado porque dependen de los sacerdotes.
  • En algunas ocasiones, algunos diáconos quieren ser tratados como sacerdotes.
  • Los que pueden trabajar en la misión permanente lo hacen con mucha alegría.

    • Los diáconos que participan en la INBG tienen disponibilidad, apertura y cercanía con los peregrinos, atienden con cariño y son atentos a las peticiones y necesidades, aunque en ocasiones sean multitudes. Se les nota su entrega a la misión permanente.

2.4. En cuanto a religiosas

  • El contacto con religiosos y religiosas ha sido poco pero algunas de ellas manifiestan apertura y disponibilidad para trabajar en la Evangelización de sus ambientes.
  • Hace falta una mayor integración de sus carismas dentro del proceso evangelizador arquidiocesano.
  • Algunas comunidades religiosas se distinguen por su inserción y cercanía con las comunidades donde dan su servicio.
  • Algunas tienen disponibilidad de servicio en las parroquias en la formación de agentes de pastoral, acompañamiento en la catequesis y cursos de verano. Se distinguen por preparar muy bien los temas que imparten.
  • La mayoría, tienen su propia formación permanente dentro de sus congregaciones.
  • Es necesario mostrar mayor interés por el trabajo que realizan en la comunidad en que están insertas respetando sus carismas.
  • Si unificaran el trabajo pastoral los diocesanos con los religiososs(as) avanzaríamos un poco más; muestra de ello es el trabajo que realizan algunos en distintas acciones diocesanas.

    • Respecto a la INBG no existe un trabajo pastoral organizado por parte de ellos en Basílica.
    • No se conocen bien a las más de 20 comunidades religiosas en torno al Santuario.

2.5. En cuanto a Laicos

  • La mayoría tiene una actitud de servicio y de conversión personal.
  • Algunos se comprometen y hacen de la Iglesia un estilo de vida.
  • Valoración del proceso evangelizador, mayor compromiso con la Misión y expresiones de agradecimiento por el crecimiento que van teniendo.
  • Son los principales promotores de sí mismos, ya que están ansiosos, deseosos, hambrientos y exigiendo formación a pesar de no contar con apoyo económico. Cada persona estructura su formación, para ir viendo por dónde avanzar.
  • Son los principales promotores en incrementar la participación de la comunidad en cuanto a la formación de agentes laicos.
  • Cada vez hay más conciencia y conocimiento de la formación y la misión, aunque aún se da el "capillismo".

    • En la INBG se ha despertado el interés por la formación al interior de cada grupo de pastoral y departamentos de empleados.
TRES

Las actitudes y acciones mediante las cuales se manifiesta qué tanto se han involucrado en la formación de agentes de pastoral, de su propio sector y de los demás agentes, son las siguientes:

  • Casi todos los agentes se han involucrado en el proceso de formación de agentes, pero no se han dado los frutos deseados.
  • No todos están comprometidos; hay distintas "cachuchas", lo cual dificulta que se comprometan de lleno.
  • Se requiere mayor comunicación entre los laicos, además de que se les carga el trabajo por pertenecer a varios grupos parroquiales.
  • En varias parroquias se han formado equipos misioneros que entusiastamente participan, pero aún faltan algunas otras que entren a esta dinámica.

3.1. En cuanto a los obispos

  • En algunos casos, hace falta cercanía, casi trato personal de los señores Obispos hacia los distintos agentes de pastoral. Suelen ser sólo una figura litúrgica.
  • Se tienen iniciativas, pero muchas son de escritorio, por eso no se aterrizan en los decanatos y parroquias.
  • Sin embargo, el tema de la formación se está tratando en todos lados, sobre todo la formación permanente de los presbíteros. Hay preocupación por poner los medios para realizarla y hacerla práctica. En algunas vicarías se ha formalizado la semana de formación.
  • Algunos obispos se han involucrado mostrando su interés para atender las necesidades de los decanatos.
  • En algunas vicarías, se tiene un proyecto bien definido de formación del presbiterio, pero no en todas.
  • Algunos obispos participan en la formación, como discípulos, al lado de su presbiterio, sólo así se nota su interés y presencia.
  • Hay apertura hacia las necesidades de presbiterio y laicos.
  • Algunos obispos hacen constantes exhortaciones para que las comisiones vicariales formen a sus agentes. Exigencia de programas concretos para la formación permanente de los presbíteros y apoyo incondicional al proceso evangelizador de la vicaría para que los laicos se formen.
  • Las autoridades eclesiásticas de basílica han mostrado interés, apoyo y preocupación por la formación kerygmática e inicial; se nota compromiso por la Formación en INBG, y se tiene sumo cuidado en el seguimiento de la formación y de la pastoral compartida.

3.1. En cuanto a presbíteros

  • Han asumido su responsabilidad siguiendo el caminar del Obispo, dando testimonio de su fe; acompañando y apoyando a los laicos en la formación para la misión permanente, además de formar laicos para que formen a otros laicos; aunque algunos presbíteros no aceptan que otros laicos formen a sus laicos, ni tampoco envían a sus laicos cuando se convoca a formación. Hace falta mayor conciencia de que la formación para la vida cristiana no hace con proyectos personales sino un proyecto de Iglesia que debe llevarnos al cambio de mentalidad tanto a laicos como a presbíteros.
  • Se ha logrado que algunos presbíteros impulsen la formación de Equipos Misioneros parroquiales; que den apoyo a los centros de formación decanal (CEFALAE) y parroquial; que se tengan reuniones periódicas con los consejos de Pastoral parroquiales y, den mayor acompañamiento para la integración de las pequeñas comunidades fruto del proceso evangelizador.
  • Por otra parte, hay una exigencia casi generalizada por que se tengan más subsidios para la formación, pero no siempre se aprovechan los que ya se tienen.
  • No en todos los decanatos se siente el interés de los presbíteros por impulsar la formación, y mucho menos de los laicos.
  • Es necesario más compromiso con su propia formación permanente y más apoyo y acompañamiento a los laicos para que se integren al proceso evangelizador.
  • Hace falta que todos los presbíteros aprovechen los cursos que ofrecen tanto en la Arquidiócesis como en la Vicaria.
  • Falta actualización en cuanto al caminar de la Iglesia. Se manifiesta en las homilías.
    En la INBG, un número limitado de sacerdotes se ocupa de la formación el resto esta dedicado a la parte sacramental, pero hay participación activa en la formación, elaboración de material didáctico y subsidios.

3.3. En cuanto a diáconos permanentes

  • Ha faltado que tanto presbíteros como laicos involucren a los diáconos a nivel decanal. Aunque también es importante que ellos tengan el interés de involucrarse; su compromiso depende mucho de quien los orienta al compromiso.
  • Prevalece un concepto negativo de su acción; según sus capacidades, apoyan en la formación de agentes. Hace falta mucha formación y un verdadero sentido eclesial.
    • En la INBG no hay participación en la formación.

3.4. En cuanto a religiosas

  • Muy pocas vicarías tienen bien identificados los campos en los que participan las comunidades religiosas; sin embargo en general, se nota que han asumido su responsabilidad acompañando y formando a los laicos, su labor en la catequesis ha sido muy destacada.
  • Se involucran en todos los niveles que se les permite participar.
  • Simplemente han manifestado más interés por la misión permanente pero hay desconocimiento de la exigencia de formar agentes evangelizadores; es necesario que se interesen en participar en la iglesia particular en la que viven y recorran el proceso evangelizador misionero.
    • En la INBG, por su testimonio de vida apoyan el cultivo de la fe; no participan en la formación, preparan para los sacramentos en sus comunidades sin nexos con la INBG.

3.5. En cuanto a laicos

  • Cuando los laicos saben por dónde ir, se organizan, toman en serio la programación de cursos.
  • Han asumido su responsabilidad respondiendo a la convocación de los presbíteros y cumpliendo con su trabajo en la comunidad.
  • La acción de los hermanos separados y sectas, los motiva y cuestiona.
  • Cada vez hay más laicos que conocen y están integrados al proceso evangelizador de las parroquias, esto les permite apoyar a otros en su crecimiento y formación cristiana.
  • Los talleres de formación para facilitadores son una muestra del interés que tiene por seguirse formado y participar en la formación de otros.
  • Aceptan la capacitación para implicarse e inculturarse en el proceso misionero
  • El compromiso y participación de los laicos se puede evaluar por el florecimiento de los ministerios en las comunidades.
  • La mayoría tiene actividades programadas, aunque no siempre con un objetivo parroquial.
  • En algunos decanatos son pocos los laicos que participan y a éstos los presbíteros no los dejan actuar, los limitan.
CUATRO

En el proceso de formación las principales necesidades de cada uno de los sectores eclesiales de agentes son:

4.1. En cuanto a los Obispos

  • Que los obispos conozcan a su presbiterio; que conozcan las parroquias y sus procesos y situación real; que lo característico de ellos sea su presencia, acompañamiento y cercanía, no todo lo contrario.
  • Que sean más pastores y guías.
  • Mayor disponibilidad, espiritualidad y compromiso.
  • Es necesario que los obispos hagan planes para la formación, les den seguimiento personalizado y verifiquen que se lleven a cabo.
  • Acompañen el proceso del itinerario de formación y estén al tanto; que se metan de lleno en la misión.
  • Que no hagan más misión desde el escritorio.
  • Que se sienta su influencia en el decanato y en el equipo misionero vicarial.
  • Que orienten el proceso pastoral dando prioridad a los jóvenes, alejados, pobres y promuevan la formación de la familia como núcleo de la sociedad.
  • Dar seguimiento y acompañamiento aquellos sacerdotes que aun están renuentes en la formación y les cuesta entrar dentro del proceso de misión permanente.
    • Autoridades de Basílica: Seguir fortaleciendo y favoreciendo la pastoral de conjunto.
    • Elaboración de material guadalupano acorde con las necesidades del momento actual y la pluralidad de culturas en el DF.
    • Mejorar la motivación a los empleados de INBG, crear incentivos.
    • Redefinir el objetivo de la misión hacia los peregrinos.

4.2. En cuanto a presbíteros

  • Que la primera preocupación de los presbíteros sea la formación de los agentes.
  • Mayor planeación en la formación permanente de los presbíteros.
  • Que el presbítero sea promotor de los agentes laicos en la acción misionera; por lo tanto, tener un mayor acercamiento con los laicos.
  • Los presbíteros forman para la pastoral de los grupos intra parroquiales pero la mayoría no forman para la Misión.
  • Que los presbíteros conozcan su realidad y sepan manejar las herramientas metodológicas para descubrir la realidad objetivamente y dar las respuestas adecuadas a las necesidades de formación de sus agentes laicos.
  • Es necesario que los presbíteros entren en los procesos de planeación pastoral, en corresponsabilidad con sus consejos pastorales, para crear los programas necesarios para impulsar la formación y la integración de agentes, Implementando proyectos a corto y mediano plazo.
  • Debe definirse el itinerario formativo que se va dando en el Decanato.
  • Falta que aprendan a trabajar en conjunto a nivel decanal, impulsando todos los objetivos planteados a nivel decanato.
  • Otro factor importante, es fortalecer su vida espiritual.
  • Trabajar de acuerdo a las directrices dadas por el Obispo.
  • Cuesta trabajo tocar ambientes y sectores fuera del ámbito parroquial.
  • Hace falta diálogo y coordinación con instancias cristianas supra parroquiales.
  • Romper con la barrera de comunicación que algunas veces hay con los fieles. Ponerse al día en cuanto a medios electrónicos de comunicación.
  • Reconocimiento a los presbíteros que sí trabajan y cumplen responsablemente.
    • En la INBG combatir la dispersión y el poco interés, muchos nunca están.
    • Urge un mejor conocimiento de la realidad y la cultura actual, muchos se han quedado con sus conceptos y realidades pastorales de cuando eran párrocos o tenían otras responsabilidades antes de llegar a la INBG.
    • Deben unir su formación permanente con los programas arquidiocesanos de pastoral.
    • Se requiere su incorporación al proyecto integral de formación de la INBG.

4.3. En cuanto a diáconos permanentes

  • Apoyo moral y económico para un buen desempeño de su ministerio.
  • Que estén en constante preparación y tengan planes concretos de formación permanente.
  • Es necesario promover vocaciones diaconales.
  • Tener comunicación con el Obispo y el Párroco.
  • Que estén al tanto de las necesidades de los laicos de la Parroquia y conozcan el entorno que rodea a la parroquia; estén enterados de los proyectos y planes pastorales parroquiales.
  • Comprometerse y hacerse presentes en la formación de los laicos y mediante su testimonio motivar a los laicos para el trabajo de la misión.
  • Impulsar la formación en familia y la formación humana; ser promotor de la Palabra de Dios.
  • Dinamismo, entusiasmo, vida pastoral, fidelidad a la doctrina católica, verdadera comunión con la Iglesia, el Obispo y el presbiterio.
    • Los diáconos que están en la INBG, que su ministerio diaconal sea expresión de la Iglesia – Servidora.
    • Que se integren al Proyecto integral de formación de la INBG.
      Incrementar el número de diáconos en INBG.
    • Que se involucren en la formación de empleados y agentes laicos de la INBG

4.4. En cuanto a religiosas

  • Conocer los documentos de formación y conocer los planes de Plan de Pastoral Parroquial, Decanal y Vicarial.
  • Tomar conciencia de la realidad y necesidades en el territorio parroquial, para asumir compromisos concretos acordes con el carisma; involucrarse en las actividades de la comunidad; interesarse y participar en la formación de los laicos de acuerdo a los criterios diocesanos.
  • Seguir trabajando según su carisma, sin perder de vista el objetivo de la misión permanente.
  • Utilizar nuevos métodos para evangelizar con eficacia, de acuerdo a los nuevos tiempos, nuevas tecnologías, etc.
  • Ofrecer servicios de orientación espiritual.
  • Promover vocaciones religiosas.
  • En la INBG, involucrarse más con los peregrinos.
  • Ser instructores de la formación de INBG.
  • Trasmitir sus experiencias, para dar ejemplo de su amor a Dios.
  • Mejor conocimiento de sus propios carismas y de sus programas de formación.

4.5. En cuanto a laicos

  • Contar con material didáctico e instalaciones adecuadas para la formación.
  • Valorar su disposición, aceptación y disponibilidad al servicio y a la formación.
  • Hacer accesible la formación porque no todos tienen lo necesario para pagar y no todas las parroquias tienen con que apoyarlos.
  • Evaluar continuamente la formación.
  • Convencerse acerca de la necesidad de la formación permanente, debido a los cambios, tanto sociales como tecnológicos.
  • Integrarse a los planes de la Parroquia, Vicaría, Arquidiócesis.
  • Cuesta trabajo entender la maduración cristiana como un proceso.
  • Existe formación teórica y doctrinal pero desconectada de la vida personal.
  • Más compromiso de los párrocos en la formación de los agentes.
  • Adoptar el acompañamiento espiritual por parte del sacerdote.
  • Ser dignos discípulos y mostrar humildad siguiendo a nuestros pastores.
  • No desviarse del objetivo principal y promover la misión en los diferentes ambientes: Llevar el Evangelio a todos los confines de la tierra.
    • Que los empleados de la INBG tengan conciencia de que aunque son asalariados su trabajo es una acción que coadyuva a la pastoral.
    • Una mejor preparación optimizará los servicios.
    • Procurar la continuidad y uniformidad del proceso de formación.
    • Crear un grupo inter departamental empleados-agentes laicos para escuchar al peregrino.
CINCO

Propuestas que responden a las necesidades existentes de la formación y a las características de cada ámbito:

5.1. En el ámbito parroquial

  • Es necesario contar con proyectos de pastoral parroquial que respondan a la misión permanente y a la formación de agentes.
  • El proceso evangelizador es débil e incompleto en la mayoría de las parroquias, por lo tanto, hay que fortalecer los equipos de pastoral parroquial e integrar a todos los agentes en el proceso de formación. Corresponsabilidad dentro de la comunidad y procurar la continuidad en el trabajo no importando el cambio de responsables.
  • Asumir las directrices diocesanas para establecer el itinerario de formación de cada parroquia.
  • Potenciar y animar la preparación de facilitadores.
  • Establecer y o potenciar la formación inicial en las parroquias.
  • Contar con lugares adecuados para la formación: salones etc.
  • Compartir experiencias, métodos, subsidios…
  • Centros de formación cercanos a los domicilios de los agentes y apoyo económico para la pastoral social y pastoral de enfermos.
  • Hace falta incentivar a los agentes (énfasis en los jóvenes), impulsar su participación y considerar a los excluidos del ámbito formativo.
  • Organizar, desarrollar y difundir cursos o talleres desde el kerigma para las comunidades parroquiales.
  • Un plan de estudios sistemático, progresivo, detallado y funcional.
  • Proveer de material didáctico y material Tecnológico.
  • Acercamiento a las familias para saber cuáles son sus necesidades, y saber hacia dónde dirigir la formación.
  • Se ve como necesaria la presencia del presbítero y que trabaje en equipo con los laicos. Conversión pastoral del párroco o rector.

5.2. En el ámbito decanal

  • La tarea de formación está en gestación, dar continuidad al proyecto.
  • Potenciar o integrar un equipo misionero decanal, cuya cabeza sean los párrocos y que tenga presencia en las parroquias.
  • Aprovechar las reuniones decanales para una mayor fraternidad sacerdotal y formación presbiteral.
  • Elaborar un sólido planteamiento de organización en todos los niveles, al cuál se le puede aplicar el lenguaje administrativo para favorecer la comunicación, participación y unificación de criterios decanales para la formación.
  • Que los encargados de cada comisión presenten su plan de trabajo, lo lleven a cabo y le den continuidad.
  • Estimular más la etapa catequética del proceso mediante el apoyo entre parroquias.
  • Fortalecer el CEFALAE con facilitadores bien capacitados en las diferentes áreas.
  • Que exista una coordinación real entre parroquias y el decanato para enlazar el trabajo y tener proyectos de formación comunes.
  • Informar y difundir los resultaos de las reuniones decanales a la comunidad parroquial siempre que sea el caso.
  • Cuidar y propiciar la formación de los que acuden al consejo decanal.
  • Que se cuente con un fondo económico en el decanato destinado a la formación de agentes.

5.3. En el ámbito vicarial

  • Fortalecer y dar acompañamiento al equipo de pastoral vicarial y resaltar más la semana de formación.
  • Que las comisiones vicariales trabajen en función del equipo misionero vicarial.
  • Hacer del consejo de pastoral de vicaría un verdadero equipo de trabajo y ahí se supervise la formación de los agentes en general y las comisiones programen y supervisen la formación específica de sus agentes.
  • Fortalecer el proyecto de formación, que incluya la conversión pastoral de los agentes.
  • Dar a conocer los planes propuesta por los responsables de la formación, a fin de conocer el trabajo que se está realizando en vicaría.
  • Presentar los subsidios con los que contamos y darles mayor difusión.
  • Que los secretariados realicen su función de articular con los decanatos y a su vez con las parroquias los acuerdos y avances referentes a la formación.
  • Hace falta más gradualidad y perseverancia en el proceso de formación.
  • Los encargados de comisiones deben comprometerse con el proceso de formación y poner mano firme en el involucramiento de todos los presbíteros en dicho proceso
  • Hay que procurar la cultura de la planeación y de la evaluación.
  • Hace falta más apoyo económico.

5.4. En el ámbito de un movimiento eclesial

  • Dar a conocer a los movimientos eclesiales el plan pastoral que sigue nuestra arquidiócesis y la Vicaría, conocerlos y vincularlos al proceso misionero arquidiocesano.
  • Trabajar con un ánimo de equipo con compromiso, caridad, alegría y disposición de tiempo, en la medida de lo posible; compartir subsidios.
  • Los movimientos eclesiales siguen siendo autónomos en su formación; falta diálogo y enriquecimiento mutuo para formar conjuntamente. Procurar que estén abiertos a los cambios y se integren.
  • En las parroquias, los movimientos deben tener como centro de su acción el plan pastoral parroquial.
  • Enriquecimiento con otros talentos y carismas de otros movimientos.
  • Fidelidad y obediencia a disposiciones Arquidiócesanas.
  • Falta comunión y testimonio cristiano.

5.5. En el ámbito de una comunidad de Vida Consagrada

  • Involucrarse dentro del proceso de evangelización misionero.
  • Promoverse en las comunidades y dar a conocer su carisma y finalidad en las comunidades.
  • Que cada comunidad religiosa nombre un representante que pertenezca al Consejo de Pastoral Parroquial.
  • Que se comprometan y participen más en los planes diocesanos.
  • Existe desconocimiento de qué tipo de formación continua tienen.
  • Entender la necesidad de apertura e integración en lo mucho que ellos pueden enriquecer la vida Arquidiocesana.

5.6. En el ámbito diocesano

  • En cada ámbito se requiere asumir el itinerario de formación de agentes con metas muy concretas, pero aún es necesario definir cómo tenemos que enfocar la formación, por tanto, es necesario que se den criterios arquidiocesanos para estar en comunión.
  • Que los criterios logren unificar objetivos, metas y programas, que haya retroalimentación.
  • Definir estrategias para dar mayor difusión a los subsidios existentes, de manera que esta información descienda a todos los niveles.
  • Existe una pluralidad de contenidos, métodos y escuelas con diferentes modelos eclesiales. Cada uno propone un itinerario de formación y pocos son los que tienen un proceso completo (básico, permanente y específico.)
  • Crear enlaces entre las comisiones arquidiocesanas, vicarias, decanatos y parroquias.
  • Mano firme para lograr integrar a los presbíteros en el proceso diocesano de formación y reconocimiento a los presbíteros que trabajan muy bien en este sentido.
SEIS

Puedes expresar los programas prioritarios a trabajar en el periodo 2010 – 2012 y cómo implementarlos:

Programa: formación de agentes.
Como implementarlo: detectando las necesidades, y en base a ellas, preparar a los agentes a través de todos los subsidios disponibles.

Programa: familias.
Como implementarlo: sondear la situación, como están implementadas actualmente las familias de nuestra comunidad, y a partir de esto, actuar específicamente.

Programa: jóvenes.
Como implementarlo: involucrarlos en actividades que capten su interés para de ahí partir a la formación.

Programa: formación del equipo vocacional.
Como implementarlo: invitar a personas con un nivel de formacion cristiana y un grado de espiritualidad para darles las catequesis correspondientes y estos a su vez formen pequeñas células.

Programa: formación e información a los diferentes párrocos de la necesidad de la misión.
Cómo implementarlo: en las juntas de gobierno y con un seguimiento ver el compromiso de párrocos y presbíteros en esta tarea.

Programa: 2010
       · Una nueva etapa kerigmática.
Cómo implementarlo:
       · A través de un grupo misionero que se dedique a hacer retiros kerigmáticos en cada          parroquia.
       · Se pretende Anuncio y permanencia.

Programa: 2011, Etapa de formación básica.
Cómo implementarlo:
       · En las parroquias hacer comunidades de reflexión.
       · El eje debe ser la Biblia, la Liturgia, la Iglesia misma.
       · Provocar pertenencia.

Programa: 2012, Formación de nuevos equipos misioneros.
Cómo implementarlo:
       · Que reproduzcan este mismo sistema a nivel sectores de la parroquia.
       · Campaña intensa de revivir la fe.
       · Reavivar el sentido de vivir en Iglesia.
       · Acciones específicas.
       · Evaluar como hemos hecho el trabajo en años pasados.
       · En un Decanato se ignora lo realizado, pues no se le ha dado difusión ni invitado a          participar.

Programa: Seguir fortaleciendo el proceso evangelizador principalmente en su etapa catequética.
Cómo implementarlo: mediante los equipos misioneros parroquiales y decanales

Programa: Lograr que los laicos que están en comisiones de acciones específicas evangelicen integralmente a sus miembros.
Cómo implementarlo: un tronco común a nivel de comisiones vicariales para la formación inicial y básica, lo específico lo establece cada comisión.

Programa: En la Vicaría se están programando talleres de pastoral urbana para destinarios específicos en la ciudad.
Cómo implementarlo: mediante la convocación de agentes interesados en un destinatario común. Ejemplo: Los que trabajan con jóvenes o los que trabajan con religiosidad popular.

Programa
       ¨ Ver la realidad de nuestros fieles, actualizarnos y actualizarlos.
       ¨ La nueva evangelización y la pastoral de conjunto.
       ¨ La realidad que vive la gente "ver, juzgar, actuar".
       ¨ Palabra de Dios y Magisterio.
       ¨ Talleres, Cursos.
       ¨ Poner en práctica el itinerario de formación en sus cuatro etapas en todas las           parroquias.
Cómo implementarlo:
¨ Poner a disposición de todos los párrocos el material o los subsidios .

Programa: Un programa de continuidad y supervisión a lo ya avanzado.
Cómo implementarlo: Sin descuidar el trabajo actual, buscar renovar y apoyar con subsidios y supervisión el trabajo realizado par no perder la continuidad.

Programa: Formación de agentes.
Cómo implementarlo: Motivar y exhortar que cada parroquia cuente con un grupo especial que se encargue de la formación de agentes; eficientando a los Cefalaes; que cada grupo parroquial se preocupe más de su formación permanente y que, las instancias vicariales y diocesanas brinden más apoyo y subsidios.

Programa: Unir todos los elementos que ayudan a la formación de un discípulo misionero, para unificar criterios, aportar la riqueza que cada uno posee.
Cómo implementarlo: Convocar e invitar para formar un centro que pueda tener toda esta riqueza.

Programa: Programar formalmente dentro del calendario diocesano, parroquial, decanal, vacarial, un tiempo concreto dedicado a una actualización teológico doctrinal pastoral.
Cómo implementarlo: Que el Consejo de Gobierno con su respectivo Vicario Episcopal lo programen y lo lleven a cabo.

PROGRAMAS en la INBG
Complementar la pagina web de Basílica con los elementos de formación de agentes organigrama de grupos y departamentos, más explicación y testimonio del trabajo realizado a favor de los peregrinos.

Urge reprogramar y reorganizar CEFALAGE con objetivos claros y adecuados a la realidad del Santuario y orientados a la formación específica de la pastoral en el Santuario. Buscar un tronco común entre todas las formaciones en INBG y el CEFALAGE, buscar revalidación de material y complementariedad.

Programa para 2010: aumentar el número de confesores cuando vienen más peregrinos
Programa de evaluación para el 2011.

Curso sobre la Pedagogía de Guadalupe y el Acontecimiento Guadalupano, dados por personas expertas y calificadas, ofrecido a las Vicarías territoriales de la Arquidiócesis de México.

Curso básico sobre los servicios en la INBG, lugares, acciones especificas de la INBG.
Cursos en lenguas: inglés, otomí, nahualt, señas( mudos) braille ( ciegos) para grupos específicos.

Curso básico – práctico de liturgia para todos.

Jornadas bimestrales de oración y reflexión espiritual ( 4 horas).

Programa de Desarrollo humano y atención al peregrino. Auto- conocimiento, superación personal, desarrollo humano, capacitación para orientar peregrinos y resolver dudas.

Curso sobre "valoración de la realidad actual del País", conocimiento de la realidad social, política y económica. Economía familiar, manejo de la información de medios de comunicación.

SIETE

Teniendo en cuenta que el señor Cardenal y el Consejo Episcopal, señalaron como prioridades para este año: la formación permanente del clero, la pastoral familiar, la pastoral juvenil y la pastoral vocacional sacerdotal.

7.1. En la formación permanente del clero:

¿En qué se ha avanzado?

  • En algunas vicarías se cuenta con un equipo y un programa anual de formación permanente.
  • Hace falta consolidar más un proceso continuo en los decanatos.
  • En las juntas de gobierno se insiste en profundizar los temas de formación vistos en las reuniones de Vicaría, en las cuales tenemos temas de actualización, hay conciencia de la formación permanente y se cumple con los objetivos.
  • Se han afianzado más las reuniones vicariales presbiterales con mayor planeación y organización.
  • En algunas vicarías se ha unificado para todos los decanatos la semana de formación.
  • Se tiene más participación de los presbíteros en la semana de formación y una mayor conciencia de la necesidad de la formación del clero.
  • Hay programas de formación permanente en algunas vicarías y decanatos; se les da seguimiento.
  • Opción de formación mensual en el S.C.M.
  • En algunos decanatos se cuenta con un presbiterio que prepara los temas de reflexión o bien lleva personas capacitadas para ello.

¿Qué hace falta?

  • Un proyecto de formación e información integral que unifique criterios y elementos en la Arquidiócesis.
  • La presencia de todos los miembros del Decanato y la continuidad en los programas. Sólo falta que asistan todos.
  • Mayor articulación con el Plan Vicarial.
  • Que los sacerdotes se animen a asistir a los retiros.
  • Que la formación permanente sea de carácter obligatorio.
  • Conciencia de hacer fraternidad sacerdotal.
  • Que los padres den a conocer el tipo de capacitación a la que se someten, así como la instancia y los temarios
  • Que se supere la idea de que formación es solo recibir conferencias magisteriales y que se contemple la formación como un proceso de ir conociendo nuestra naturaleza humana, valorarla, integrarla en nuestra vocación sacerdotal.

¿Cómo propones que se implemente?

  • Invirtiendo más económicamente en la formación
  • Desarrollar un programa cíclico de formación con líneas de acción concretas, desarrollado por los responsables de esta área de la formación, haciendo invitaciones a participar y potenciarla conciencia de pertenencia.
  • Mayor acompañamiento de los obispos a su presbiterio.
  • Mayor difusión y participación de los presbíteros.
  • Encuentros por bloque de generaciones, previa motivación.
  • Que los secretariados operen de una manera eficaz y puedan reunirse con los encargados o comisionados de la formación del Clero.

7.2. En la Pastoral Familiar

¿En qué se ha avanzado?

  • Se celebró con BUENA PARTICIPACIÓN el Encuentro Mundial de las Familias; oportunidad de inicio para el desarrollo de la PASTORAL FAMILIAR
  • Tras el EMF hubo un resurgir de esta pastoral. Se están haciendo encuentros de familias en algunos decanatos y vicarías.
  • Se ha avanzado en la colaboración con las organizaciones que trabajan con la Arquidiócesis y que con sus programas ayudan a fortalecer la fe en la familia atendiendo a jóvenes y a niños.
  • Se está trabajando con retiros y acompañamientos a divorciados y a nuevas estructuras familiares.
  • Empieza a haber retiros de novios y se está fortaleciendo la pastoral pre-matrimonial.
  • Falta más estructura, más orden y más proceso, así como dar una formación a las personas en sus distintas etapas de vida.
  • Proponemos no hablar de familia en abstracto sino atender necesidades concretas que viven las personas como niños, como jóvenes, como adultos y como ancianos, atendiendo sus necesidades específicas para hacerlos más cristianos desde sus propias experiencias.
  • Se ha logrado formar en algunas vicarías y decanatos un equipo de pastoral familiar a partir del Encuentro Mundial de las familias, y se cuenta con un plan de acción de la pastoral familiar.
  • Hay algunos subsidios y material de apoyo para la formación de las familias.
  • Se ha logrado integrar a otras comisiones pastorales dentro de las acciones de la pastoral familiar.
  • Retiros para matrimonios, grupos de reflexión para matrimonios en dar un espacio y un tiempo para esta pastoral.
  • Hay iniciativas para articular el programa diocesano.
  • La atención que ha puesto el Señor Cardenal a esta pastoral ha sido decisiva para echar a andar algunos programas vicariales y que se cuente con un representante por decanato.
  • Todo esto se traduce en una mayor participación y presencia de la familia en la Iglesia.

¿Qué hace falta?

  • Compromiso de algunas parroquias para formar su equipo de Pastoral Familiar y trabajen con el material existente al respecto para contar con suficientes agentes preparados para esta pastoral, a través de una formación permanente, profunda, seria, gradual y constante.
  • Que los decanatos promuevan con entusiasmo, en todas las parroquias, las acciones planeadas de pastoral familiar.
  • Vincular los Movimientos de familia al Proceso diocesano
  • Darle continuidad a los programas implementados para que se pueda llevar el mensaje a las parroquias, y de esta manera, tales programas sean productivos.
  • Falta contar con un plan, un verdadero equipo que trabaje en la implementación de un proyecto pastoral dirigido a las familias. Los enlaces deben ser personas que conozcan la Vicaría y no sólo que trabajen para la Arquidiócesis; los responsables deben comprometerse a trabajar con las comunidades (mayor comunicación). Los proyectos arquidiocesanos deben ser promovidos; sólo en la reciente convocatoria se presentó la serie de cursos y talleres que se pueden impartir en las distintas Vicarías y para lo cuál se creó el equipo diocesano de Pastoral Familiar.

¿Cómo propones que se implemente?

  • Promover decididamente equipos sólidos parroquiales, decanales y el Vicarial que hagan efectivas las acciones proyectadas de pastoral familiar.
  • Difusión y continuidad del trabajo para enterar a todas las comunidades.
  • Cursos de formación y más recursos para esta pastoral.
  • Se requiere acercarse más a los Decanos, trabajar de manera conjunta con ellos para organizar un equipo. Deben realizarse diagnósticos, elaborarse planes de trabajo, evaluar el desempeño de manera realista. Establecer las acciones que permitan incidir en la comunidad parroquial y decanal.
  • Buenos programas con una temática actual, de problemas existentes.
    • En la INBG, reconociendo que el 70% de los peregrinos llegan al Santuario en familia, favorecer esta pastoral, invitarles (anuncio kerygmático) a continuar su búsqueda de formación en parroquias y diócesis.
    • Contactar a los grupos de pastoral arquidiocesana para unir fuerzas.
    • Formar grupo de capacitadotes en pastoral familiar.

7.3. En la Pastoral juvenil

¿En qué se ha avanzado?

  • No podemos hablar de avances, más bien ha habido retrocesos ya que hubo un tiempo en que se realizaban muchas acciones para los jóvenes pero actualmente esta pastoral está decayendo.
  • A nivel arquidiocesano, sólo se ven eventos aislados y no articulados, mucho menos que tengan una intención clara sobre la formación o algunos aspectos de ella.
  • Sin embargo, en algunos decanatos están trabajando la opción por los jóvenes en diversos ambientes y sectores: Jóvenes de parroquia, jóvenes de barrio y jóvenes estudiantes. Se cuenta con algunos programas concretos y contenidos adecuados así como líderes o laicos más comprometidos con esta prioridad.
  • A nivel vicaría, se han formado algunos equipos de trabajo con un sacerdote responsable de esta pastoral que empieza a implementar programas y acciones de trabajo, pero no en todas.

¿Qué hace falta?

  • Hace falta formar un equipo fuerte y decidido de pastoral juvenil y que presente un plan de trabajo en todos los niveles: vicarial, decanal y parroquial.
  • Que el plan de trabajo responda a las expectativas y problemáticas de los jóvenes, que incluya mayor acompañamiento, interés y concientización
  • Que haya reuniones permanentes con el encargado de la pastoral juvenil y los encargados de cada decanato.
  • Motivar en las parroquias la creación de grupos juveniles y dar seguimiento a los ya existentes.
  • Formación de líderes y material que impulsen la pastoral juvenil.
  • Hacen falta espacios físicos para los jóvenes.
  • Insistir en la convocatoria de promotores juveniles para capacitarlos como formadores de más jóvenes. Además sería conveniente la comunicación con otras parroquias que tienen la experiencia y el trabajo con la Pastoral Juvenil, a fin de ir fomentando la comunión, comunicación y participación de las riquezas que muchos grupos tienen.
  • Conocer los subsidios con que se cuentan para esta pastoral.
  • Que los sacerdotes se involucren más en el trabajo con los jóvenes.
  • Para superar esto es importante entender más el destinatario o sujeto de la Evangelización en su psicología y en su cultura urbana, para ello habrá cursos para los agentes evangelizadores que se comprometan y que sientan interés por esta prioridad.
  • Que el equipo a nivel vicarial sea un puente para ir formando esta pastoral en las parroquias ya que la mayoría carece de esta pastoral.
  • Que se hagan retiros, conferencias misiones desde la vicaria y el decanato, tomando en consideración las propuestas que nos marca Aparecida.

¿Cómo propones que se implemente?

  • Se propone que se cuente con un pedagogo o un profesional que se encargue juntamente con un presbítero de dar mayor impulso a esta área por decanatos para mayor integración.
  • Crear una institución propiamente de la Iglesia para rehabilitar a los jóvenes con alguna adicción.
  • A través del trabajo conjunto con los Decanos, a fin de permear la información a las parroquias y presentar el ser y quehacer de los actuales grupos juveniles.
  • Motivar, formar y acompañar a los grupos existentes.
  • Preparación específica de los agentes.
  • Un equipo comprometido con la pastoral juvenil y testimonio del sacerdote.
  • Atendiendo a los jóvenes desde la familia y de esta manera ir acompañándolos en su proceso de fe.
  • Etapa de concientización de la importancia de este sector de la población.
  • Más eventos juveniles y más participación de los jóvenes.
    • En la INBG, es necesario revitalizar esta pastoral con los jóvenes que asisten al Santuario: peregrinos, colegios, etc., debido a que un gran número de peregrinaciones son de jóvenes y de variados movimientos, preparar algo especial para ellos.
    • Los fines de semana gran cantidad de jóvenes obreros y trabajadores visitan la INBG.
    • Se requiere de un sacerdote responsable de esta pastoral.

7.4. En la Pastoral vocacional Sacerdotal

¿En qué se ha avanzado?

  • El trabajo con los monaguillos y el seguimiento a los mismos.
  • En algunas comunidades se ha realizado la oración por las vocaciones y la hora santa vocacional, también se ha llevado a cabo retiros periódicos con algunos jóvenes en colaboración con el Club Serra.
  • Débil promoción vocacional por parte de los encargados, sin embargo algunos decanatos tienen comunicación con el encargado a nivel Arquidiócesis.
  • El avance en general a nivel arquidiócesis es poco; sin embargo, no ha dejando de haber vocaciones.
  • En algunas vicarías se cuenta con un equipo de trabajo en lazos de coordinación y poyo de ACAN, con un sacerdote encargado por decanato.

¿Qué hace falta?

  • Falta más apoyo de los párrocos, una formación de acompañamiento procesual.
  • Una adaptación del proceso evangelizador misionero para ellos que incluya las tres etapas de la formación inicial y básica y permanente.
  • Tomar conciencia en los decanatos de que es una pastoral urgente en todas las parroquias.
  • Realizar jornadas vocacionales, crear un club Serra en las vicarias.
  • Tener un ciclo de formación para los monaguillos que los capacite para prestar un mejor servicio y responder con más responsabilidad a su compromiso.
  • Mayor motivación en esta área de parte del encargado
  • Falta mayor presencia publicitaria del seminario en las parroquias.
  • Falta hacer mayor conciencia a las familias sobre la necesidad de pastores.
  • En la catequesis impulsar el deseo de ser sacerdotes y religiosos.
  • Cuidar que los niños no abandonen la Iglesia y continúen dentro del ámbito parroquial, siempre con una buena guía.
  • Dar un buen testimonio por parte de los presbíteros, acompañar y orar con los jóvenes.
  • Conocer más sobre dicha pastoral, los planes que existen, el trabajo que desarrollan los seminarios, las opciones que existen para los aspirantes.
  • Que los párrocos seamos consientes que los principales promotores somos precisamente los sacerdotes —testimonio y vida—. Además de un número mayor de sacerdotes que se dediquen de tiempo completo a la promoción vocacional.

¿Cómo propones que se implemente?

  • Se propone que cada mes una vicaria comparta las acciones y material que se realizan a favor de las vocaciones.
  • Que el domingo antes de las colectas del seminario o el sábado previo a la colecta, los seminaristas visiten las parroquias motivando la vocación sacerdotal.
  • Que el Seminario realice un Video con la vida y actividades de los seminaristas que motive a los niños y adolescentes que lo vean. Permitir visitas al seminario, que motiven a los jóvenes.
  • Fortalecer el equipo de Pastoral Vocacional y seguir potenciando las acciones que realiza (Exposiciones vocacionales, retiros, encuentros de monaguillos etc.)
  • Abriéndonos a los jóvenes, principalmente los sacerdotes, aprovechar sus experiencias y enriquecernos con ellas.
  • Revisar cuidadosamente la forma en que hasta ahora se pretende captar a los jóvenes.
  • Cursos vocacionales.
  • Vivir plenamente la vocación Sacerdotal.
  • Crear un consejo económico que promueva y sustente las vocaciones sacerdotales de la comunidad.
  • Realizar cursos de promoción vocacional para todos los sacerdotes; asimismo tener presente que la magnitud de nuestra ciudad requiere de más sacerdotes dedicados de tiempo completo a la promoción vocacional.
  • En la INBG es urgente impulsar esta pastoral, muchos jóvenes vienen aquí en búsqueda de orientación.
  • Es urgente que exista en Basílica una oficina subsidiaria del SCM o de Pastoral Vocacional de la Arquidiócesis.