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Franja Naranja

 

 

 

 

 


BIENVENIDA — Ubicación General


Muy buenas tardes. Después de este momento de disposición para escuchar la Palabra de Dios y entrar en sintonía de fe.

Vamos a comenzar nuestros trabajos de la Décimo Sexta Asamblea Diocesana. Seguramente todos traemos muchas inquietudes pastorales, el celo de nuestro bautismo y la proyección de nuestro envío apostólico, desde la particular circunstancia donde la ejercemos, siempre nos impulsa a buscar nuevos caminos.

Y recordando que el cristianismo comenzó desde que nuestro Señor Jesucristo recomendó a sus apóstoles predicar, bautizar, hacer discípulos y enseñar a mantener todas las cosas que Él nos enseñó, bueno, pues seguimos en esta guía.

El estar aquí presentes no solamente nos hace un grupo operativo, un grupo con compromisos y un grupo de trabajo, por supuesto que todo esto se da porque todos ustedes parten de la generosidad de su misma vocación cristiana.

Pero, somos el cuerpo de Cristo y en la medida que nos sentimos identificados con el mismo Espíritu que nos impulsa, es como venimos a escuchar, nuevamente a hacernos discípulos y retomar nuevos bríos.

Más aún, yo creo que estas reuniones, como siempre la Iglesia las ha acostumbrado, es para busca la inteligencia de la fe, para tener un sentido de comunión eclesial, no solamente a partir de nuestra particular experiencia de grupo, sino sentirnos latir con el Espíritu que le da vida a su Iglesia.

Y bueno, ya desde hace algún tiempo, nuestra Iglesia arquidiocesana ha venido desarrollando una línea, una inteligencia, una manera de explicarnos mejor nuestra misión, nuestra vocación y por eso ahora queremos continuar esto y, debemos darle gracias a Dios de que hemos sido privilegiados, porque hemos sido convocados, para también participarle de esto a otros hermanos que requieren escuchar lo que también aquí tuvimos la oportunidad de compartir.

Cedo el micrófono a quienes son los conductores reales de esta acción y quienes han venido desarrollando todo este trabajo, ya través de los años. Así que para empezar estos trabajos, pido la presencia de monseñor Alberto Márquez Aquino y de monseñor Juan Carlos Guerrero Ugalde, que son quienes nos van a ubicar en este trabajo. los recibimos un un aplauso.

Pbro. Alberto Hernández
Versión estenográfica