Línea café
Franja Naranja

 

 

 

 

 


LOS JÓVENES ESTUDIANTES


La juventud como esperanza y posibilidad de una cultura,
una sociedad y una Iglesia mejores

Comisión Académica para la
Pastoral Arquidiocesana

Descargar Audio

INTRODUCCIÓN

La juventud en la Ciudad de México es un mosaico de realidades contrastantes y desiguales en lo social, lo económico y lo cultural. No es un grupo homogéneo. Junto a ciertas características comunes, abundan los perfiles diferentes en una gran cantidad de temas.

Debido a lo anterior, la situación actual de la juventud en la Ciudad de México puede estudiarse desde muchas perspectivas, y los temas que podrían tratarse son numerosos. Por lo mismo, en la primera parte de esta conferencia, analizaremos seis temas particularmente importantes: la educación, el trabajo, la familia, la participación social, la sexualidad, y la vida religiosa. En la segunda y tercera partes de la conferencia, presentaremos algunas propuestas que, como grupo académico, consideramos que son útiles para responder como Iglesia al desafío pastoral que nos presenta la realidad actual de los jóvenes en la Arquidiócesis de México.

I. LA JUVENTUD DE LA CIUDAD DE MÉXICO: UN MOSAICO SOCIAL Y CULTURAL

En los temas educativos y de trabajo, observamos que la juventud participa de manera muy desigual en el sistema educativo, público o privado, así como en los mercados de trabajo. Una cantidad importante no estudia, cuando todos los niños y jóvenes tienen el derecho y la necesidad de hacerlo. Otros, en un porcentaje importante, no participan ni en el sistema educativo ni en los mercados de trabajo.

En la gráfica 1 se muestra cómo, en el grupo de los jóvenes del Distrito Federal de 12 a 19 años de edad, de acuerdo con la Encuesta Nacional de la Juventud 2005, 10% no estudiaba, sólo trabajaba, y 12% ni estudiaba ni trabajaba. En el grupo de edad siguiente: de 20 a 29 años de edad, 31% señaló que no estudiaba ni trabajaba. Es un enorme problema de injusticia social, de falta de oportunidades.

grafica-1

En el tema de la familia, las estructuras tradicionales se están reconfigurando de manera notoria. La presencia creciente de hogares encabezados por un solo papá o mamá ―como consecuencia de divorcios, separaciones o de la maternidad adolescente―, así como la poca presencia en muchas familias de ambos padres debido al desempeño de trabajos de tiempo completo, y la distancia del trabajo respecto del hogar en la Ciudad de México, conlleva un cambio profundo en los roles educativos y de cuidado sus  hijos. De igual manera, la problemática económica y de desempleo que golpea fuertemente a muchas familias, tiene efectos negativos importantes en la calidad de vida  de los jóvenes. Por ejemplo afecta a la condición de salud de sus miembros y dificulta las relaciones entre padres e hijos.

Al respecto, en la encuesta mencionada, según lo vemos en la tabla 1, 21% de los jóvenes entrevistados del Distrito Federal señalaron que uno de sus principales problemas familiares es el haber contado únicamente con la presencia de una mamá sola. También comienza a ser importante el problema de la presencia del papá solo, según lo mencionó 5% de los jóvenes.

Tabla 1. Distrito Federal: Problemas que tienen en su familia los jóvenes

Problema familiar

No

A Veces

Total

%

%

%

%

 

 

 

 

 

Malas relaciones entre padres e hijos

24.7

63.5

11.8

100.

Falta de recursos económicos

39.0

50.6

10.3

100.

Alcoholismo

17.5

78.3

4.2

100.

Enfermedad de algún miembro del hogar

26.0

66.8

7.2

100.

Falta de trabajo de algún miembro del hogar

22.9

70.6

6.5

100.

Ausencia del padre

20.5

77.4

2.1

100.

Ausencia de la madre

4.9

94.5

0.6

100.

Falta de tiempo para compartir

27.2

64.7

8.1

100.

 No tenemos problemas

37.3

32.0

30.7

100.

Fuente: INJ, Encuesta Nacional de la Juventud 2005.

En el tema de la participación social. Los jóvenes de la Ciudad de México tienen muy poca presencia en organizaciones civiles y políticas, pues 75% comenta que nunca ha participado (tabla 2). Sólo destacan lo siguiente: participación en equipos deportivos: 8%; en asociaciones estudiantiles: 7%; en grupos religiosos: 3%; y  en grupos culturales o artísticos: 2 porciento.

Tabla 2. Distrito Federal: Participación de los jóvenes
en organizaciones sociales y políticas

Tipo de organización

%

Estudiantil

6.9

Deportiva

8.4

Barrial

.3

Ecologista

.2

Partidista

.5

Cultural y/o artística

2.2

Club de fans

.5

Laboral (sindicato, gremio, etc.)

.1

Religiosa

3.3

De ayuda o servicio a la comunidad

.7

Asociaciones de ayuda o apoyo

.5

Nunca he participado o participo

75.3

En la red

.1

Otras situaciones

1.1

Total

100.0

Fuente: INJ, Encuesta Nacional de la Juventud 2005.

En el tema de la sexualidad y de la vida de pareja, los jóvenes se enfrentan a  corrientes de opinión diferentes y contrapuestas respecto de asuntos fundamentales como: sexualidad en el matrimonio o sexualidad prematrimonial; vida matrimonial o cohabitación en unión libre; sexualidad con una sola pareja o sexualidad con distintas parejas. Inclusive, en los últimos años, ciertos grupos culturales han difundido la propuesta de una sexualidad separada de la condición biológica humana, donde serían de igual valor las relaciones heterosexuales y las relaciones homosexuales para la vida de pareja y de familia.

En la gráfica 2, se muestra la diferencia en la vida sexual activa de los jóvenes de 12 a 19 años de edad, respecto de los que tienen 20 a 29 años. En el primer grupo, los jóvenes que señala haber tenido relaciones sexuales: 21%, es todavía pequeño en términos relativos, pero es muy significativo. En el grupo de edad siguiente: de 20 a 29 años de edad, se invierte la proporción: sólo 23% notifica no haber tenido relaciones sexuales.

tabla-1

En la gráfica 3, se muestra que solo 11% de los jóvenes comenta haber tenido su primera relación sexual antes de los 16 años de edad. La mayoría todavía no ha tenido relaciones sexuales antes de esa edad, pese a las propuestas culturales favorables a que las tengan suelen abundar en los medios de comunicación masiva. Este es un campo de desafío educativo, que hace necesario un diálogo directo y sincero con los jóvenes y una preparación actualizada y bien fundamentada ética y científicamente, para el trabajo en la familia, las escuelas y las parroquias.

grafica-3

Otra situación importante en el tema de la sexualidad, con implicaciones particularmente graves porque va en aumento en México y en muchos países, es el relativo a las adolescentes embarazadas, en el que comprometen su juventud y su futuro, pues carecen de la preparación y la maduración necesarias, en perjuicio del desarrollo propio y de sus hijos. Al respecto, según lo mostrado en la gráfica 4, 11% de las jovencitas entrevistadas en el Distrito Federal tuvieron su primer embarazo antes de los 18 años de edad.

grafica-4

En el tema de la llamada “orientación sexual” de los jóvenes, para fines de claridad en las discusiones que hagamos dentro de la Iglesia y en los ámbitos públicos de la sociedad, es conveniente destacar que no es un asunto significativo en términos demográficos, pues de acuerdo con lo mostrado en la gráfica 5 de la Encuesta Nacional de la Juventud 2005, sólo 1.8% de los jóvenes entrevistados mencionó que tenía una orientación homosexual. Por lo tanto, aunque se trata de un tema que se aborda mucho en la actualidad, y que debemos como Iglesia conocer para poder orientar y darle atención adecuada a las personas involucradas en la problemática, no debe dificultar u obstaculizar lo que es nuestra prioridad: el mejoramiento de las relaciones de noviazgo, de pareja y de matrimonio ente hombres y mujeres jóvenes, pues es la situación de la casi totalidad de ellos.

grafica-5

En el tema religioso, la mayoría de los jóvenes se considera creyente, y en especial son católicos: 78%, como podemos ver en la gráfica 6. Sin embargo, de dicho total, 35% señaló que era “católico practicante”, y un grupo mayor: 43%, dijo que era “católico no practicante”. Otros jóvenes señalaron diferentes adscripciones religiosas, pero hay que destacar que 5% comentó que era indiferente a cualquier religión, y 2% que no era creyente.

grafica-6

El hecho de que unos jóvenes se consideren “practicantes católicos” y otros “no practicantes” tiene que ver con el proceso de secularización y privatización de la vida religiosa, y también con nuestras dificultades como Iglesia para formar y transmitir el mensaje de Jesús en todos los aspectos de la vida. Lo anterior se muestra en la tabla 3, donde se observa que, para muchos jóvenes, la religión no tiene que ver con asuntos tan importantes como los siguientes: 35% con “los problemas y necesidades morales de las personas”; 39% con “los problemas de la vida familiar”; 27% con “las necesidades espirituales de la gente”; 43% con “los problemas de los jóvenes”; y 55% con “los problemas sociales concretos de hoy en día en nuestro país”.

Tabla 3. Distrito Federal: “Hablando en general, ¿piensas que tu religión (iglesia)
tiene una respuesta adecuada para…?”

Tipo de problema

Sí, en
parte

No

Total

%

%

%

%

 

 

 

 

 

Los problemas y necesidades morales de las personas

38.5

26.6

34.9

100.

Los problemas de la vida familiar

31.9

28.8

39.3

100.

Las necesidades espirituales de la gente

49.2

24.0

26.8

100.

Los problemas de los jóvenes

30.4

27.0

42.6

100.

Los problemas sociales concretos de hoy en día
en nuestro país

23.8

21.3

55.0

100.

 

 

 

 

 

Fuente: INJ, Encuesta Nacional de la Juventud 2005.

La secularización de la vida social y la pérdida de relevancia de la religión para muchos jóvenes en el Distrito Federal, ocasionan que la calificación dada a la religión sea muy baja en comparación con otros temas de su vida individual y social, como se muestra en el gráfica 7: sólo 56% comentó que la religión era algo importante o muy importante en su vida. En cambio, en temas como los amigos, la pareja, la familia, el trabajo, el dinero y la escuela, más de 90% señaló que eran asuntos importantes o muy importantes.

grafica-7

También observamos que muchos jóvenes católicos viven una religiosidad que prefiere las acciones cultuales populares ―como son la veneración de los santos, las peregrinaciones, etc.― que la participación litúrgica, como es la asistencia regular a las misas dominicales. Además, como ya se señaló, en muchos casos no relacionan su vida diaria con el mensaje del Evangelio. Sin embargo, la información proporcionada por la Encuesta Nacional de la Juventud 2005, para el caso del Distrito Federal, muestra que todavía, para la mitad de los jóvenes entrevistados, aproximadamente, sus valores personales más relevantes suelen converger con el Evangelio en temas tan trascendentales como la sexualidad, el matrimonio, la familia, la honradez en la vida social, y otros aspectos sociales de gran relevancia.

Además, en el caso de los jóvenes católicos, aunque su religiosidad es más de tipo ritualista, es una religiosidad enraizada que sigue siendo importante sobre todo en momentos claves de la vida: cuando hay enfermedades; en los inicios y fines de ciclos escolares y laborales; en el nacimiento o la muerte; cuando hay festejos importantes; cuando hay problemas o catástrofes; cuando se contraen nupcias; y en muchas otras situaciones.

Sin embargo, es claro que para aproximadamente la mitad de los jóvenes, y en una proporción cada vez mayor, la religión se vuelve irrelevante en su vida diaria. Y por lo mismo, para el caso de los jóvenes católicos, hay que destacar dos factores que han contribuido a tal situación:

En primer lugar, hay un contexto social adverso, pues la cultura de masas actual enfatiza el relativismo y el individualismo de los valores, provoca un vacío existencial, y cierran la apertura a lo espiritual y trascendente. Además, la complejidad organizativa de la vida moderna ―donde hay un mercado de ofertas culturales de todo tipo, se enfatiza al dinero como centro de la vida, y se ofrecen opiniones morales contradictorias― ocasiona serias dificultades para que los jóvenes evalúen lo ofrecido y seleccionen de manera adecuada.

En segundo lugar, es frecuente que nuestros programas de formación religiosa estén desactualizados en las parroquias y en las escuelas católicas, tanto en contenidos doctrinales como en metodologías pedagógicas. En las escuelas donde se imparten “clases de religión” para niños y jóvenes, no es raro que se recurra a métodos educativos poco favorables para la cultura actual; por ejemplo: muchas veces los temas se presentan como lecciones que solamente hay que memorizar y repetir, ante las cuales solo queda someterse acríticamente, o bien, en caso contrario, obtener bajas calificaciones. El lenguaje suele ser abstracto y aburrido, y los jóvenes piensan muchas veces que lo enseñado no les sirve para nada. No se utilizan dinámicas educativas que favorezcan la participación activa de los muchachos en las clases; no hay diálogo entre la enseñanza religiosas y la información científica, en temas relevantes como la teoría de la evolución del universo y de la vida, y sobre la condición y dignidad de la vida humana desde la concepción, etcétera. Además, como si no fuera ya suficiente lo anterior, las clases de religión son obligatorias, para muchos sólo significan más tareas, y frecuentemente no contribuyen a ver la relación entre  razón y Fe para acceder a la verdad. Asimismo, no incluyen una formación histórica que recupere las grandes aportaciones culturales que ha realizado el catolicismo en nuestro país y en las civilizaciones occidentales en general. Hay una grandísima ignorancia histórica al respecto.

II. CRITERIOS GENERALES PARA RENOVAR LA PASTORAL JUVENIL EN LA ARQUIDIÓCESIS DE MÉXICO

 ¿Qué necesita hacer la Iglesia para atender pastoralmente esta situación tan diversa y compleja? ¿Qué necesita hacer la Iglesia para apoyar y promover los valores y formas de comportamiento que en el ámbito de la vida privada y pública de los jóvenes les permiten un mejor desarrollo integral, un mayor sentido de solidaridad, una mejor razón para vivir, y un compromiso más fuerte con la justicia y la paz?

Entre las diversas acciones que la Iglesia necesita realizar, en esta conferencia queremos resaltar un asunto que consideramos fundamental: la necesidad de impulsar y revitalizar un Programa Arquidiocesano de Pastoral Juvenil que parta de las necesidades que nos plantea la situación actual de los jóvenes.Esta renovación debería de realizarse con cuatro criterios fundamentales:

Criterio del diálogo

Se necesita que la transmisión del mensaje de Jesucristo y de la doctrina de la Iglesia se realice mediante una pedagogía basada en el diálogo, en la participación activa de los jóvenes en los espacios de enseñanza-aprendizaje dentro de las escuelas católicas, las parroquias y los demás ambientes. Que el joven aprenda a dialogar, a presentar y discutir con sus propias palabras, a construir un puente significativo entre la religión, la cultura en general, y la ciencia. Que se abra al diálogo con los principales grupos dentro y fuera de la Iglesia. Que participe cívicamente en el diálogo, en el debate público de las ideas. Que aprenda a presentar sus ideas religiosas, a reivindicar su derecho a expresar sus convicciones religiosas.

El diálogo comprende sus principales temas vitales, porque el joven debe participar activamente en relacionar lo que considera importante en su vida diaria con la formación religiosa. Y por lo mismo, los formadores de jóvenes en las escuelas y en las parroquias deberían tomar la decisión fundamental de abandonar las formas de enseñanza verticales, basadas en la autoridad que no sabe comunicarse creativamente con los jóvenes.

Criterio de conocimiento de la verdad a través de la razón y la Fe

La enseñanza del mensaje de Jesucristo y de la doctrina de la Iglesia, debe ser un vehículo para acceder a la verdad mediante el trabajo conjunto de la razón y de la Fe. En una sociedad multicultural, con tantas opiniones contrapuestas en todos los temas relevantes, se necesita que los jóvenes den cuenta fundamentada de sus creencias; que entiendan los vínculos complementarios que hay entre los religioso y lo que presenta la ciencia, pues el Creador de todo es el mismo Padre de Nuestro Señor Jesucristo.
 
Criterio de centralidad de Jesús. La enseñanza debe llevar a un encuentro existencial y comunitario con Jesús, porque el cristianismo, como han señalado Juan Pablo II y Benedicto XVI, y muchos otros en la Iglesia, no es una doctrina filosófica o religiosa, sino el encuentro personal con Jesús. Se necesita una enseñanza donde el seguimiento de Jesús sea la piedra angular de lo que se aprende. La piedra angular que se vive festivamente como alegría, como descubrimiento del sentido de la vida y del compromiso que debe tenerse a favor del prójimo y de la justicia.

Criterio de eclesialidad. La enseñanza debe favorecer la relación de cooperación y de trabajo conjunto entre los distintos grupos y movimientos de la Iglesia. En ocasiones nos comportamos como tribus aisladas, que compiten unos respecto de otros y que a veces hasta se obstaculizan mutuamente. Una enseñanza que promueva la relación creativa y fraterna entre laicos y los sacerdotes, religiosos y obispos. Una enseñanza que promueva la lectura de los documentos actuales del Magisterio, incluyendo la Doctrina Social de la Iglesia.

III. ¿CÓMO DESARROLLAR EL POAN DE PASTORAL JUVENIL DE LA ARQUIDIÓCESIS DE MÉXICO?

Es conveniente que el Plan contenga aspectos como los siguientes:

  • Integrar una Comisión Organizativa conformada adecuadamente. En la cual sería conveniente que participaran representantes de las principales escuelas, parroquias, grupos, movimientos y Vicarías que tengan experiencia importante en el tema. Ellos deberían definir todo el proceso de desarrollo del Plan, sus objetivos y etapas principales. Además, es conveniente que realicen una consulta a nivel de base, de tal manera que todo aquel individuo y grupo que esté interesado en presentar sus experiencias y recomendaciones, lo pueda hacer de manera seria y consistente. También es positivo invitar, en calidad de consultores, a gentes de otros grupos fuera de la Iglesia y de la Academia, cuando estén interesados en temas comunes y compartan valores fundamentales. Pueden realizarse foros, encuestas y Congresos.
  • Recuperar las experiencias significativas y exitosas de trabajo con jóvenes, actuales y pasadas. Recuperar y sistematizar sus métodos de trabajo; los logros alcanzados; las dificultades que se han enfrentado.
  • Mantener la riqueza y pluralidad de las experiencias y métodos de trabajo. No se trata de elaborar un método único de trabajo, que ahogue la riqueza eclesial y pedagógica de las distintas escuelas, parroquias, grupos y movimientos católicos. Se trata de que el Plan de Pastoral Juvenil sea un espacio de convergencia y diálogo de lo que se ha trabajado y se quiere trabajar con jóvenes.
  • Definir en las escuelas católicas los desafíos y actividades a realizar. Presentar recomendaciones para evitar el manejo academicista, obligatorio y vertical de la formación religiosa. Conocer las grandes aportaciones culturales de la Iglesia en México y en el mundo. Articular la formación religiosa con un programa importante de servicio social comunitario, que respete las decisiones favorables o no de los jóvenes en los temas religiosos y de acuerdo con distintos niveles de compromiso (trabajo social esporádico o sistemático). Ofrecer cursos libres para quienes quieran profundizar en la formación teológica y en el conocimiento de los documentos doctrinales y sociales actuales de la Iglesia. Enfatizar el conocimiento de la vida de grandes personajes católicos y no católicos cuyos valores humanistas y espirituales han influido de manera importante en la configuración del mundo moderno.
  • Definir los desafíos y actividades a tratar en las parroquias y templos. La formación religiosa debe realizarse en un ambiente donde los jóvenes participen activamente en el espacio de su parroquia. Deben sentir que la Iglesia también es de ellos, que es un espacio festivo donde se trabaja como amigos con los sacerdotes. Se deben utilizar dinámicas pedagógicas modernas, basadas en el diálogo, la comunicación abierta, la discusión fraterna. Asimismo, se necesita que en las parroquias se trabaje bien el servicio social juvenil, tanto a favor de la gente más necesitada de las colonias, como a favor del trabajo misionero en otras zonas de la ciudad y fuera de la Capital. Hay que recurrir a eventos de tipo artístico, musical, bailes, debate de películas, pintura, etcétera.
  • Definir los desafíos y actividades a tratar en las calles y lugares abiertos. Además de lo ya señalado para las parroquias, es positivo desarrollar experiencias itinerantes de evangelización, como son la puesta en escena de carpas y festivales religiosos en zonas públicas de las colonias, en centros comerciales, en explanadas de escuelas, y otras más. 
  • Aplicar la cultura de la evaluación. El Plan debe incluir procedimientos suficientes para analizar y medir los efectos o resultados obtenidos; en consecuencia, detectar los problemas que se van presentando y tomar las medidas adecuadas para resolverlos de mejor manera.

Para terminar, con el fin de destacar nuevamente el método pedagógico que debería de animar al Plan de Pastoral Juvenil de la Arquidiócesis de México, recordemos lo señalado por el Papa Benedicto XVI en su discurso inaugural de la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, en Aparecida: que “la razón iluminada por la Fe se exprese de manera creativa, alegre y propositiva al hacerse cultura”.

Muchas gracias por sus atenciones.

ANEXO

Se añaden las siguientes tablas con información importante de la Encuesta Nacional de la Juventud 2005.

Tabla 4. Distrito Federal: “¿Qué tanto crees en lo que dicen...?”

Grupo de la sociedad

Calificación

0 - 4

5 - 6

7 - 8

9 - 10

total

%

%

%

%

%

 

 

 

 

 

 

La policía

33.9

36.7

25.2

4.3

100.

La familia

1.4

4.2

19.2

75.2

100.

Las universidades públicas

3.1

12.6

46.9

37.3

100.

Los medios de comunicación

7.9

25.2

45.1

21.8

100.

La escuela

3.4

10.9

41.6

44.1

100.

El Ejército

9.3

21.1

44.6

25.1

100.

Los curas, sacerdotes o ministros religiosos

13.8

21.5

43.0

21.7

100.

Los maestros

4.9

14.3

46.8

34.0

100.

El presidente de la república

17.1

33.7

37.1

12.1

100.

Los partidos políticos

24.8

36.5

31.2

7.5

100.

Los diputados federales

28.2

32.3

33.0

6.5

100.

Fuente: INJ, Encuesta Nacional de la Juventud 2005.

 

Tabla 5. Distrito Federal: “¿A quién recurres o recurrías principalmente cuando...?”

Persona a la que recurres

Tienes problemas
con alguien de
la familia

Necesitas que
te den un
consejo

Tienes
 problemas en
la escuela

Necesitas contarle
 a alguien lo que
 sientes

%

%

%

%

 

 

 

 

 

Madre

29.0

31.7

22.0

26.8

Ambos padres

22.2

23.5

21.0

16.7

Amigos

9.4

11.4

10.7

20.0

Padre

9.9

9.9

7.2

4.9

Hermanos

5.6

7.3

4.9

9.9

Esposo(a)  o compañero(a)

6.6

5.2

3.1

9.9

Otros

17.3

11.0

31.0

11.8

 

100.0

100.0

100.0

100.0

Fuente: INJ, Encuesta Nacional de la Juventud 2005.

 

Tabla 6. Distrito Federal: “¿Qué tanto se justifican para ti los siguientes comportamientos?”

Tipos de comportamiento

Mucho

Algo

Poco

Nada

Total

%

%

%

%

%

Que los padres peguen a los hijos para corregirlos

7.6

10.0

24.4

58.0

100.0

Fumar marihuana

8.0

9.3

18.8

63.8

100.0

No pagar impuestos

12.3

17.7

29.1

40.9

100.0

Comprar algo sabiendo que es robado

9.5

14.2

28.4

47.9

100.0

Comprar algo pirata

10.8

18.6

33.2

37.4

100.0

Quedarte con dinero que te encuentras

14.4

18.9

28.1

38.6

100.0

Tomar sin permiso un carro ajeno para pasear

8.6

10.5

21.9

58.9

100.0

Tener una relación con un hombre o una mujer casada

8.8

13.1

21.6

56.5

100.0

Tener relaciones sexuales antes de casarse

15.0

17.7

26.0

41.3

100.0

Enfrentarse a la policía

9.4

13.0

27.4

50.1

100.0

No avisar en caso de dañar un vehículo estacionado

7.8

11.9

23.3

57.0

100.0

Pegarle a una mujer

7.9

7.8

15.2

69.1

100.0

Matar a alguien en defensa propia

12.7

14.1

22.5

50.7

100.0

Hacer justicia por su propia mano

9.2

14.4

24.5

51.9

100.0

Aceptar o dar una mordida

8.2

13.7

24.7

53.4

100.0

Abortar

9.2

12.6

22.4

55.8

100.0

Divorciarse

15.2

18.8

24.5

41.5

100.0

Suicidarse

7.0

10.5

18.1

64.3

100.0

Tirar basura en lugares públicos

6.5

9.2

20.7

63.6

100.0

Manejar en estado de ebriedad

7.4

8.8

19.5

64.3

100.0

Tener relaciones sexuales con compañeros ocasionales

8.1

12.6

23.3

55.9

100.0

Fumar en lugares públicos en los que no está permitido

7.8

11.6

20.7

59.9

100.0

Superar los límites de velocidad en el área urbana

7.3

10.6

21.0

61.1

100.0

La prostitución

7.9

12.1

21.1

58.9

100.0

Robarse la luz (poner un diablito)

7.7

10.3

22.0

60.0

100.0

Ser homosexual

11.3

14.8

20.8

53.1

100.0

Fuente: INJ, Encuesta Nacional de la Juventud 2005.


Tema: Los Jóvenes Estudiantes


Fernando Pliego Carrasco
Beatriz Avilez
Margarita Álvarez