Logo Vicaría de Pastoral - IR A HOME

Página Principal





 

PRINCIPAL

CONTENIDO

PREASAMBLEA

ASAMBLEA
POSTASAMBLEA
VOZ PASTOR
APORTACIONES
DOCUMENTOS
FOTOGRAFÍAS
MAPA SITIO

 


PRESENTACIÓN DE DINÁMICA
Y PLAN DE "CONSULTA—ESCUCHA" 2012


Cultura de la Evaluación

Íñigo Aguilar

Arquidiócesis de México

Consulta y Evaluación del Proceso Pastoral
a partir del II Sínodo Diocesano

I. Antecedentes

Con motivo del 20º aniversario del II Sínodo Diocesano de la Arquidiócesis de México (1992-2011), el Cardenal Norberto Rivera ha señalado la necesidad de llevar a cabo una “amplia consulta y evaluación para iluminar nuestro caminar”, “una amplia consulta dentro y fuera del ambiente eclesial a fin de proyectar las prioridades de una nueva etapa” (Cfr. Orientaciones pastorales de 2007 y 2011).

Con la finalidad de atender la solicitud del señor Cardenal, en este documento se presentan las propuestas de trabajo elaboradas por los participantes en las reuniones celebradas en las oficinas de la Vicaría de Pastoral de agosto a noviembre de 2011.

II. Objetivos generales

Se propone que la consulta y evaluación se centre en tres objetivos básicos (véase gráfica I): 1)Estudiar la cultura religiosa de los fieles católicos y de la población en general de la Ciudad de México; 2) Conocer las opiniones de la población sobre la acción evangelizadora de la Iglesia; y 3) Analizar a nivel arquidiocesano la praxis pastoral postsinodal.

Gráfica I: Objetivos de la consulta ― evaluación

Gráfica 1: Objetivos de la consulta - evaluación

Con estos objetivos se busca ofrecer información precisa e indicadores concretos que ayuden a relanzar el II Sínodo Diocesano a partir de 2013, y que, entre otros aspectos, impulsen un trabajo renovado en el campo de la pastoral juvenil, familiar y socio-caritativa, y de atención a la población alejada de la Iglesia.

Objetivo 1: Estudiar la cultura religiosa de los fieles católicos y de la población en general de la Ciudad de México

Este objetivo conlleva una delimitación de la noción general de cultura, pues no se trata de estudiarla en su sentido amplio, sino de analizar uno de sus componentes fundamentales: la cultura religiosa, es decir, las creencias y prácticas por las cuales la población busca relacionarse con Dios y con lo que considera sagrado, los motivos que incentivan determinadas actividades cultuales, y sus implicaciones en la vida personal y social.

Para estudiar la cultura religiosa de la población se considerarán las siguientes dimensiones (véase gráfica II): a) las vivencias cultuales de la fe, y b) las vivencias de esperanza (sentido de vida) y de solidaridad.

Gráfica 1. Las dimensiones de la cultura religiosa

Gráfica 2: Las dimensiones de la cultura religiosa

Objetivo 2: Conocer las opiniones de la población sobre la acción evangelizadora de la Iglesia.

El segundo objetivo busca identificar los aspectos del trabajo pastoral que la población considera positivos, como también aquellos que evalúa como problemáticos y negativos, incluyendo las recomendaciones que se proponen para mejorar las distintas actividades. Se trata de conocer las opiniones de los fieles católicos laicos cercanos o no a la vida de la Iglesia, de los sacerdotes y de las religiosas. Pero también se quiere conocer la opinión de los creyentes de otras comunidades religiosas, y de la población que no profesa ningún tipo de religión.

En este rubro también se estudiarán los aspectos administrativos del trabajo pastoral de la Iglesia, entendiendo por ello la opinión de la feligresía y del público en general sobre la calidad de los servicios que se ofrecen en las oficinas parroquiales.

Objetivo 3: Analizar la praxis pastoral postsinodal en la Arquidiócesis

Con este objetivo se busca que los agentes de pastoral de los diversos niveles y ámbitos de nuestra Iglesia local, parroquias, decanatos, vicarías, agrupaciones laicales, comunidades religiosas etc., hagamos un análisis de la acción evangelizadora que hemos venido realizando, especialmente a partir del II Sínodo Diocesano. Nos preguntaremos cuáles son los resultados de tal acción evangelizadora, cuáles son los factores positivos o negativos que están influyendo para que así sea, qué prioridades reales se tienen en las comunidades, qué importancia se le ha dado a la pastoral de los ambientes culturales y qué posibilidades y dificultades se han encontrado para llevarla a cabo, qué capacitación y qué niveles de compromiso se manifiestan en el actuar de los agentes, cuál es su formación y qué avances ha habido en ella, cómo se están utilizando los medios de evangelización, si hay algunos criterios comunes y, en este sentido, si hay algún o algunos sistemas de evangelización reconocidos y practicados, qué evolución va habiendo para poner, de forma más definida, al servicio de la evangelización las estructuras pastorales. A éstas y a otras preguntas similares trataremos de dar respuesta en nuestro estudio y reflexión compartidos.

Se trata, en otras palabras, de dar continuidad, amplitud y profundidad a lo iniciado con el subsidio de reflexión y evaluación preparatorio a esta asamblea que hemos reflexionado el primer día.

III. Enfoque analítico para estudiar la cultura religiosa

Se estudiará la cultura religiosa de la población considerando dos dimensiones fundamentales: las vivencias cultuales de la fe, y las vivencias de esperanza y de compromiso en la solidaridad.

1. el estudio de las vivencias cultuales de la fe

Descripción general

La primera dimensión a considerar será el estudio de las vivencias cultualesmediante las cuales la población creyente de la Ciudad de México celebra su Fe de manera personal o comunitaria; vivencias que muestran una gran pluralidad y riqueza culturales.Para los fieles católicos cercanos a la Iglesia, comprende la participación en actividades litúrgicas como son las misas y los demás sacramentos. También incluye el desarrollo de una gama amplia de prácticas devocionales, entre otras: oraciones, rezo del Santo Rosario, advocaciones a la Virgen María y a los santos, participación en procesiones y peregrinaciones, y uso de símbolo religiosos (escapularios, veladoras, etc.).Los creyentes cercanos a otras comunidades religiosas también celebran su Fe a través de diversos y muy variados ritos que necesitamos conocer.

En el caso de la llamada religiosidad popular, su desarrollo es importante para un sector amplio de la población de todos los niveles sociales. En la mayor parte de las veces, expresa una devoción profunda que busca el encuentro con Dios y con lo trascendente. En muchas situaciones, las prácticas de religiosidad popular conviven y enriquecen culturalmente a las vivencias propiamente litúrgicas y sacramentales de la Iglesia Católica.

Sin embargo, también observamos que algunas creencias y prácticas de religiosidad popular expresan ciertas percepciones de lo “espiritual” y de “lo sagrado” que poco tienen que ver con la dignidad de las personas, o bien, con la concepción de que Dios es un padre bueno y quiere el bien de todos sus hijos. Es el caso de concepciones vinculadas a la santería, el uso fetichista de objetos, la Santa Muerte, el espiritismo y el fatalismo histórico (la astrología), entre otros. Por lo anterior, es conveniente estudiar las prácticas de religiosidad popular recurriendo a la distinción entre “religión” y “magia”, donde, en términos generales, la religión es la búsqueda del encuentro con Dios y con lo sagrado, mientras la magia es el ritual que intenta manipular lo sagrado (véase gráfica 2).

Gráfica 2. El continuum religión — magia

Gráfica 3: El continuum religión - magia

En la realidad de la Ciudad de México, y de la sociedad en general, la religiosidad popular siempre se ubica en un punto intermedio entre ambos extremos típico-ideales. Pero también puede suceder lo mismo en diversas prácticas litúrgicas, sacramentales y devocionales que realizan algunos fieles católicos cercanos a la Iglesia. Seríala concepción, por ejemplo, de que la asistencia regular a la misa y a la eucaristía, o la realización de obras caritativas, sería motivo de santidad por méritos propios.

El conocimiento suficiente y detallado de la cultura religiosa de la población, nos permitirá identificar necesidades y problemas, como también delinear mejores estrategias pastorales de acercamiento y evangelización.

Líneas concretas de trabajo

En esta primera dimensión del trabajo de investigación se propone realizar las siguientes actividades específicas:

  • Identificar las principales prácticas religiosas de tipo cultual que desarrolla la población creyente de la Ciudad de México, incluyendo las vivencias que promueven de manera formal los principales grupos religiosos, como también las vivencias devocionales propias de la piedad popular. 

  • Relacionar las vivencias religiosas de tipo cultual con las características sociales, territoriales, económicas, y culturales de tipo general de los grupos que las promueven.

  • Conocer los motivos por los cuales las personas prefieren determinados ritos religiosos. Los motivos suelen ser de orden subjetivo: cognitivo (saberes e interpretaciones), normativos (valores) y emocionales (sentimientos); y sobre todo práctico-vivencia: los bienes que se obtienen.

  • Identificar y sistematizar experiencias litúrgicas y devocionales que en el campo católico favorecen el encuentro con el amor de Dios; experiencias que enriquecen el caminar de la Iglesia y el encuentro entre fieles y pastores. Se destacarán las experiencias locales, pero también se atenderá las desarrolladas en otras diócesis que se consideren importantes.

2. El estudio de las vivencias de esperanza y de solidaridad

Descripción general

La vivencia de lo religioso en las sociedades actuales no se reduce al ámbito cultual y celebrativo en sentido estricto, aunque esto sea un momento fundamental y constitutivo. Para conocer la cultura religiosa de la población, también necesitamos adentrarnos en la investigación de la vivencia de lo sagrado que se tiene en el curso cotidiano de la vida personal y social, incluyendo los ámbitos familiares, comunitarios y cívico-políticos. La fe religiosa siempre tienen una mayor o menor consecuencia en lo que se hace en la vida de pareja, en el trato de los padres con los hijos y de los hijos con los padres, en el desempeño de las actividades laborales, en la relación con los colegas y autoridades en el mundo del trabajo y de la escuela, en el cumplimiento de las obligaciones ciudadanas propias de una sociedad democrática, en el compromiso a favor de la justicia social, en los momentos de alegría y de sufrimiento, y en muchos otros ámbitos más.

Por lo anterior, se propone el estudio de dichas experiencias fundamentales de la vida personal y social. En específico, se propone investigar las vivencias de la población donde expresa horizontes de esperanza y compromisos de solidaridad, de acuerdo con el mandato de Cristo: “Tuve hambre y me diste de comer; tuve sed y me diste de beber; estuve preso, y me visitaste...”.

Son vivencias donde la población puede estar consciente de que se trata de asuntos íntimamente relacionados con la experiencia de encontrar a Dios en la vida cotidiana; pero también puede tratarse de experiencias donde  la gente, aunque no tenga dicha conciencia, también expresa dimensiones fundamentales de lo sagrado, porque se trata de encuentros de esperanza y de compromiso fraterno. Dimensión del encuentro con Dios que no solo sucede en los eventos alegres y de bienestar, sino también en los momentos más fuertes de sufrimiento y dolor, como suceden cuando hay enfermedades graves o la muerte de seres queridos, pues la vivencia de Fe en tales momentos abre horizontes de esperanza y de futuro.

El vínculo entre el culto litúrgico y el culto universal

El Papa Benedicto XVI ha señalado que todo el ámbito de la vida comunitaria y social de las personas también debe considerarse como una dimensión del culto que se le brinda a Dios:

Queda claro que el “culto”, considerado en toda su amplitud y profundidad, va más allá de la acción litúrgica. Abarca, en última instancia, el orden de toda la vida humana en el sentido de las palabras de Ireneo: el hombre se convierte en glorificación de Dios, y queda, por así decirlo, iluminado por la mirada que Dios pone en él: eso es el culto.1

Es el culto en sentido universal y amplio, pues toda la vida de las personas y de la sociedad debe tener una referencia a Dios y debe ser iluminada por su Palabra. Por lo tanto, entre el culto en sentido estricto (liturgia, piedad y devociones), y el culto en el ámbito comunitario y social (vivencias de esperanza y de solidaridad), hay vínculos profundos de orden antropológico, sociológico y teológico-pastoral.

Líneas concretas de trabajo

Algunos aspectos a investigar serían los siguientes:

  • En la vida familiar: conocer las prácticas de ayuda mutua y de solidaridad entre los cónyuges (casados o no), de los padres hacia los hijos, y de los hijos hacia los padres. Incluye las experiencias de sufrimiento y dolor cuando se tienen enfermedades graves o la muerte de seres queridos.

  • En la vida comunitaria: los procesos de participación para mejorar la calidad de vida en las colonias, barrios y zonas de residencia.

  • En el mundo del trabajo y de la escuela: el compromiso para desempeñar con honradez, eficiencia y sentido de justicia las responsabilidades técnicas y profesionales (de los jefes, empleados, maestros, estudiantes, etcétera).

  • En el mundo público: el compromiso a favor de los deberes ciudadanos (pago de impuestos, cuidado del medio ambiente, participación en las elecciones, etc.).

  • En los temas de justicia social: el compromiso a favor de una sociedad donde se respeten en mayor medida los derechos humanos.

En este tipo de ámbitos de la vida secular, lo que se busca conocer son las vivencias muy profundas del encuentro con Dios, pero también cómo se desarrollan experiencias de gran alejamiento práctico en la vida cotidiana.

3. Principales componentes de la investigación

Las vivencias religiosas (cultuales, de esperanza y de solidaridad) se estudiarán considerando cuatro componentes principales:

3.1 Identificar y describir las principales actividades: dónde, cuándo y cómo.

3.2 Conocer las opiniones y percepciones de los entrevistados sobre dichas actividades en cuatro aspectos: 

  • Cognitivos: definición de sus características más importantes.
  • Normativos: definición de las reglas y valores por los cuales orientan la organización de sus principales actividades religiosas.
  • Emocionales: valoración afectiva de las actividades.
  • Estratégicos: consecuencias en la vida personal y social (para qué).
3.3 Conocer el itinerario o seguimiento: sistematiza los caminos personales y comunitarios que han llevado a los entrevistados a determinadas vivencias cultuales, de esperanza y de solidaridad (p.ej., educación en la familia, educación escolar, experiencias de sufrimiento, cursos escolares, retiros, encuentros, etc.).

3.4 Análisis crítico de la información mediante variables bipolares. Además de identificar y describir las principales vivencias religiosas de la población, se busca interpretar su sentido e implicaciones en la vida personal y social a partir de una perspectiva conceptual que incluye variables de tipo bipolar. En este aspecto, seguiremos en cierta medida el procedimiento teórico propuesto por el sociólogo Talcott Parsons para analizar la cultura, 2según el cual, los distintos comportamiento culturales pueden clasificarse cuando los ubicamos en algún punto intermedio entre los extremos definidos por variables contrarias. Para tal fin, en esta investigación se propone utilizar las siguientes variables:

  • Religión versus magia
  • Trascendencia versus inmanencia
  • Solidaridad universal versus individualismo y particularismo

IV. Procedimientos generales

1. Procedimiento para conocer  las opiniones  de  la  población sobre la acción evangelizadora de la Iglesia

Se elaborará una serie de cuestionarios con preguntas abiertas y cerradas para conocer las opiniones de los fieles católicos laicos cercanos o lejanos, de los sacerdotes y de las religiosas sobre los servicios litúrgicos y sacramentales ofrecidos por las parroquias, rectorías y capillas de la Iglesia Católica; y también las opiniones sobre el trabajo pastoral en general. Se propone incluir desde la evaluación de las misas (p. ej., la calidad del trabajo de los lectores, la impartición de los sermones, la organización de los cantos, etc.), hasta la organización de los servicios administrativos en las oficinas de los templos (p.ej., amabilidad del personal, manejo de las aportaciones, etc.), pasando por la calidad de los servicios de preparación sacramental, cursos de catequesis, pastoral social, etc. Necesitamos conocer los gustos y disgustos de la población, sus encuentros positivos y negativos, y sus recomendaciones para mejorar los servicios que se prestan sobre todo en los templos.

Pero también queremos conocer las opiniones de otras comunidades religiosas respecto del trabajo pastoral de la Iglesia Católica, como también las opiniones de la población no creyente de cualquier tipo de práctica religiosa: ¿qué piensan de la Iglesia?, ¿por qué sus opiniones son críticas? y ¿qué le proponen a la Iglesia para dialogar de mejor manera en la sociedad actual?

La finalidad de la investigación es proponer recomendaciones para mejorar la práctica pastoral y administrativa de la Iglesia, desde la perspectiva de quienes son usuarios de los servicios, pero también de la población en general aunque no esté cercana a la Iglesia.

2. Procedimiento para el análisis arquidiocesano de la praxis pastoral postsinodal

Se integrarán equipos específicamente avocados a cada uno de los cuatro ejes temáticos conocidos: Destinatarios-interlocutores, agentes, medios y estructuras para la evangelización. Los equipos diocesanos para este fin tendrán sus correspondientes a otros niveles, que suscitarán y encausarán la reflexión, así mismo irán sistematizando los resultados del análisis y de las consultas.

Momentos sobresalientes serán los foros que se organizarán para los meses de abril, mayo, junio y julio de 2012. En esos foros se buscará la participación de personas que tengan experiencias significativas sobre la pastoral en relación con los temas arriba señalados o que especialmente hayan estudiado dicha temática. Los equipos que coordinen y difundan las reflexiones correspondientes prepararán los foros con la elaboración de algunos subsidios adecuados y harán algunas consultas parciales.  El resultado de esta reflexión y de estas consultas, con la debida sistematización, servirá para sacar algunas conclusiones que ayuden a identificar la problemática y a proponer algunas medidas para avanzar en la Misión Permanente, expresión de la Nueva Evangelización.

V. Una consulta-evaluación incluyente y participativa

1. Tipo de personas a entrevistar

En las actividades de consulta, las personas a entrevistar pueden agruparse de distintas maneras. Para ello, se propone utilizar dos criterios de clasificación. El primero es de acuerdo con el nivel de cercanía y de compromiso activo con el trabajo pastoral de la Iglesia:

  • Católicos activos en el trabajo pastoral (sacerdotes, laicos y religiosos).

  • Católicos cercanos a la Iglesia pero sin compromiso pastoral.

  • Católicos que asisten de manera irregular a los servicios pastorales de la Iglesia.

  • Católicos indiferentes.

  • Población con otras religiones.

  • Población crítica dentro de la Iglesia

  • Población crítica de la Iglesia pero que no tiene religión.

El segundo criterio es de acuerdo con la edad de la población, a saber:

  • Jóvenes (12 a 29 años).

  • Adultos medios (30 a 59 años).

  • Adultos mayores (60 ó más).

También se entrevistará a líderes de opinión y de diversas instituciones públicas, sociales y privadas (periodísticas, líderes de organizaciones civiles y empresariales, etc.).

2. Metodología participativa

Las actividades se organizarán con una metodología de tipo participativo, pues se fomentará la colaboración activa de una gran cantidad de fieles católicos en las diversas fases del trabajo de consulta y evaluación. El objetivo de lo anterior, es que las actividades sirvan para mejorar la organización y desarrollo de las labores pastorales, y no se queden en un ejercicio meramente intelectual. Sobre todo, se quiere propiciar un aprendizaje en la actitud de los agentes, que los lleve a saber escuchar “las voces de la ciudad” para descubrir las necesidades de evangelización y así poner en práctica el diálogo pastoral.

Por lo anterior, se propone que el proyecto se desarrolle con la participación activa de las siguientes personas:

  • Expertos en actividades de planeación y evaluación del trabajo pastoral, y de difusión de la cultura católica en el mundo secular.

  • Agentes de pastoral de las Vicarías y parroquias interesados en desarrollar el proyecto de consulta-evaluación en sus comunidades.

  • Profesores e investigadores universitarios con experiencia en trabajo pastoral (laicos, sacerdotes, religiosos, etc.).

1. Joseph Ratzinger (2009). El espíritu de la liturgia. Madrid: Ediciones Cristiandad, S.A. Pág. 59

2. Talcott Parsons (1984). El sistema social. Madrid: Alianza Editorial, S.A.

Dinámica y plan de la "consulta-escucha" para 2012 -primera parte-

Dr. Fernando Pliego Carrasco