A 20 años
del II Sínodo Diocesano

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VicarÍa de       Pastoral

EUCARISTÍA DE CLAUSURA


ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que por medio del bautismo das nuevos hijos a tu Iglesia y la haces crecer continuamente, concédenos vivir siempre de acuerdo con la fe que recibimos en el bautismo. Por nuestro Señor Jesucristo.

PRIMERA LECTURA

El pueblo comprendía la lectura del libro de la ley

Del libro de Nehemías (8, 2-4. 5-6. 8-10)

En aquellos días, Esdras, el sacerdote, trajo el libro de la ley ante la asamblea, formada por los hombres, las mujeres y todos los que tenían uso de razón. Era el primer día del mes séptimo, y Esdras leyó desde el amanecer hasta el mediodía, en la plaza que está frente a la puerta del Agua, en presencia de los hombres, las mujeres y todos los que tenían uso de razón. Todo el pueblo estaba atento a la lectura del libro de la ley. Esdras estaba de pie en un estrado de madera, levantado para esta ocasión. Esdras abrió el libro a la vista del pueblo, pues estaba en un sitio más alto que todos, y cuando lo abrió, el pueblo entero se puso de pie. Esdras bendijo entonces al Señor, el gran Dios, y todo el pueblo, levantando las manos, respondió: “¡Amén!”, e inclinándose, se postraron rostro en tierra. Los levitas leían de la ley de Dios con claridad y explicaban el sentido, de suerte que el pueblo comprendía la lectura. Entonces Nehemías, el gobernador. Esdras, el sacerdote y escriba, y los levitas que instruían a la gente, dijeron a todo el pueblo: “Este es un día consagrado al Señor, nuestro Dios. No estén ustedes tristes ni lloren (porque todos lloraban al escuchar las palabras de la ley). Vayan a comer espléndidamente, tomen bebidas dulces y manden algo a los que nada tienen, pues hoy es un día consagrado al Señor, nuestro Dios. No estén tristes, porque celebrar al Señor es nuestra fuerza”. Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL
(Del salmo 18)

R. Tú tienes, Señor, palabras de vida eterna.

La ley del Señor es perfecta del todo y reconforta el alma; inmutables son las palabras del Señor y hacen sabio al sencillo. R.

En los mandamientos del Señor hay rectitud y alegría para el corazón; son luz los preceptos del Señor para alumbrar el camino. R.

La voluntad de Dios es santa y para siempre estable; los mandamientos del Señor son verdaderos y enteramente justos. R.

Que sean gratas las palabras de mi boca y los anhelos de mi corazón. Haz, Señor, que siempre te busque, pues eres mi refugio y salvación. R.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO
(Cfr. Lc 4, 18)

R. Aleluya, Aleluya.

El Señor me ha enviado para anunciar a los pobres la buena nueva y proclamar la liberación a los cautivos.

R. Aleluya

EVANGELIO

Hoy se ha cumplido este pasaje de la Escritura.

Del santo Evangelio según san Lucas
Muchos han tratado de escribir la historia de las cosas que pasaron entre nosotros, tal y como nos la transmitieron los que las vieron desde el principio y que ayudaron en la predicación. Yo también, ilustre Teófilo, después de haberme informado minuciosamente de todo, desde sus principios, pensé escribírtelo por orden, para que veas la verdad de lo que se te ha enseñado. (Después de que Jesús fue tentado por el demonio en el desierto), impulsado por el Espíritu, volvió a Galilea. Iba enseñando en las sinagogas; todos lo alababan y su fama se extendió por toda la región. Fue también a Nazaret, donde se había criado. Entró en la sinagoga, como era su costumbre hacerlo los sábados, y se levantó para hacer la lectura. Se le dio el volumen del profeta Isaías, lo desenrolló y encontró el pasaje que estaba escrito: El espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para llevar a los pobres la buena nueva, para anunciar la liberación a los cautivos y la curación a los ciegos, para dar libertad a los oprimidos y proclamar el año de gracia del Señor. Enrolló el volumen, lo devolvió al encargado y se sentó. Los ojos de todos los asistentes a la sinagoga estaban fijos en él. Entonces comenzó a hablar, diciendo: “Hoy mismo se ha cumplido este pasaje de la Escritura que acaban de oír”. Palabra del Señor.
SOLEMNE PROFESIÓN DE FE

PRESIDENTE.
Hermanos: Con el “Año de la Fe” el Señor nos ha regalado un tiempo de gracias y bendiciones para valorar el don de la fe. Ahora vamos a decir el “Credo”, que es un compendio sencillo y a la vez profundo que nos permite retener en la memoria y en el corazón las verdades esenciales de nuestra fe. Los invito a decirlo consciente y pausadamente, asintiendo con la mente y el corazón a cada frase, pues en cada una se esconden aquellas verdades que le dan sentido a nuestra ser de Iglesia y a nuestra vida cristiana. Hagámoslo también como una oración, pidiéndole al Señor que nos permita creer con más confianza, sólo así nos haremos testigos fidedignos de lo que pronunciamos con los labios.

Con alegría hagamos entonces pública y solemne profesión de nuestra fe:

CANTOR


SACERDOTE:
Profesemos nuestra fe en Dios Padre:

SACERDOTE Y TODOS:
Creo en un solo Dios, Padre todopoderoso,
Creador del cielo y de la tierra,
de todo lo visible y lo invisible.
TODOS:

SACERDOTE:

Profesemos nuestra fe en Dios Hijo:

TODOS:
Creo en un solo Señor, Jesucristo,
Hijo único de Dios,
nacido del Padre antes de todos los siglos:
Dios de Dios, Luz de Luz,
Dios verdadero de Dios verdadero,
engendrado, no creado,
de la misma naturaleza del Padre,
por quien todo fue hecho;
que por nosotros, los hombres,
y por nuestra salvación bajó del cielo,
En las palabras que siguen, hasta se hizo hombre, todos se inclinan.
y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre; y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato, padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día, según las Escrituras, y subió al cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su reino no tendrá fin.
TODOS:


SACERDOTE:

Profesemos nuestra fe en Dios Espíritu Santo:

SACERDOTE Y TODOS:
Creo en el Espíritu Santo,
Señor y dador de vida,
que procede del Padre y del Hijo,
que con el Padre y el Hijo
recibe una misma adoración y gloria,
y que habló por los profetas.
TODOS:


SACERDOTE:

Profesemos la fe en nuestra Madre la Iglesia:

SACERDOTE Y TODOS:
Creo en la Iglesia,
que es una, santa, católica y apostólica.
Confieso que hay un solo bautismo
para el perdón de los pecados.
Espero la resurrección de los muertos
y la vida del mundo futuro. Amén.
TODOS:


PRESIDENTE:

Esta es nuestra fe. Esta es la fe de la Iglesia, que nos gloriamos de profesar, en Jesucristo nuestro Señor.

"TODOS: Amén.

ORACIÓN UNIVERSAL DE LOS FIELES

PRESIDENTE:


Hermanos y hermanas: Pidamos al Señor que colme a la Iglesia de su gracia. Dirijamos nuestra oración común a Dios.

LECTOR: Oremos por la Santa Iglesia de Dios. Que la comunidad de los bautizados, atenta y dócil a las enseñanzas de sus Pastores, proclame en el mundo de hoy con valentía y dulzura que Cristo en la Luz de las gentes. Roguemos al Señor. R/.

LECTOR: Oremos por nuestro obispo Norberto y sus obispos auxiliares. Que los sucesores de los apóstoles, llamados por el Señor para confirmar a los hermanos en la fe, sean siempre sostenidos por la oración y fortificados por la gracia en la misión de anunciar y de enseñar el Evangelio de la salvación. Roguemos al Señor. R/.

LECTOR: Oremos por la Nueva Evangelización en nuestra ciudad. Que los que nos hemos reunidos en la XVIII Asamblea Diocesana y cuantos dan su propia contribución al camino de la Nueva Evangelización, sostengan el empeño de los creyentes a vivir las diversas circunstancias de la vida según la Palabra de Dios. Roguemos al Señor. R/.

LECTOR: Oremos por las necesidades de la vida humana. Que los hombres y las mujeres del mundo entero puedan compartir los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de hoy, para que así crezca y se edifique la civilización el amor. Roguemos al Señor. R/.

LECTOR: Oremos por la familia de Dios aquí reunida. Que todos nosotros aquí presentes, podamos mantener vivo el deseo de una conciencia más profunda del misterio de la fe, con empeño en la formación, en la oración y en el testimonio, Roguemos al Señor. R/.

PRESIDENTE: Dios, Padre omnipotente, que has mandado a tus discípulos para proclamar el Evangelio a todos los hombres, acoge nuestras súplicas y da a nuestra fe un renovado entusiasmo misionero. Por Jesucristo, nuestro Señor.

R. Amén.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Recibe, Señor, con bondad, nuestras ofrendas, y Tú, que nos llamaste a la fe y nos has hecho renacer por el bautismo, guíanos a la felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN Que la gracia de este sacramento, memorial de la Pascua de tu Hijo, fructifique, Señor, en nuestros corazones para que podamos corresponder a los dones de tu amor, que nos abrió el camino de la salvación eterna. Por Jesucristo nuestro Señor.