A 20 años
del II Sínodo Diocesano

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VicarÍa de       Pastoral

ORACIÓN FINAL ~ VIERNES


ORACIÓN FINAL AÑO DE LA FE:
NUESTRA PROFESIÓN Y COMPROMISO

Guía: En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Todos: Amén.

Se recita como está indicado

Mujeres: Creemos en Dios, nuestro Padre, que es Señor de la Vida y que creó al hombre no para morir, sino para participar defi nitivamente de su felicidad.

Hombres: Creemos que Dios vive y trabaja en medio de nosotros y que es protector de los pobres, de los huérfanos, de las viudas y los extranjeros.

Mujeres: Creemos que Él ha escuchado el grito de los pobres y que para liberarlos envió a su hijo Jesucristo, para que se hiciera hermano nuestro y pobre entre los pobres de su pueblo. Él nació de María, la Virgen, mujer sencilla y humilde, que lo educó y lo preparó para anunciar la buen nueva a los pobres.

Hombres: Él pasó por el mundo haciendo el bien, anunció la salvación a los hombres, la vista a los ciegos y la libertad a los oprimidos: y fue presencia y cercanía de Dios entre los suyos. Fue crucifi cado por los poderosos de su tiempo y ofreció su vida por nosotros. Dios Padre le dio la razón, lo resucitó de entre los muertos y lo hizo Señor del Universo y de la historia.

Mujeres: Con su resurrección nos ofreció la victoria de Dios sobre la muerte y el mal, y nos enseñó que Dios está de parte de los justos oprimidos para socorrerlos.

Hombres: Creemos que la pobreza, el sufrimiento y la muerte no son el destino defi nitivo del hombre y esperamos un cielo nuevo y una nueva tierra, en donde habita la justicia que Dios nos ofrece, pero que nos manda comenzar a construir.

Mujeres: Nos comprometemos a vivir de tal manera, que anunciemos a todos los hombres la alegría de nuestra esperanza en la resurrección que Dios está ya realizando en este mundo, y que se completará cuando retorne Jesús para llevarnos a la casa del Padre. Allí nos sentaremos como hermanos, destruida toda división, a compartir el pan común de la alegría que no tiene fin.

Hombres: Creemos que nuestros hermanos más pobres y oprimidos, son los predilectos de Jesús, y que mientras trabajan día y noche en nuestra ciudad, suspiran la transformación del mundo en uno más humano, justo y fraternal.

Mujeres: Creemos que Dios nos ha llamado a todos los bautizados, para ligar nuestras vidas, como Jesús, a la causa y al destino de los más necesitados, haciéndonos solidarios de su opresión y enseñándoles el camino que Cristo nos trae para la plena libertad.

Hombres: Creemos que yendo al encuentro de nuestros hermanos más necesitados, aprendemos a conocer mejor a Jesús, amarlo más fuertemente y seguirlo más de cerca.

Todos: Hoy renovamos nuestro compromiso de seguir a Jesús, que pobre, y obediente, hizo suya la misión de anunciar y construir un Reino de fraternidad, justicia y paz.

Mujeres: Creemos en el Espíritu Santo, que ungió a Jesús para anunciar la buena noticia a los pobres, y que renueva hoy a su Iglesia a través de la acción de los discípulos misioneros de las comunidades parroquiales, que llevan a todos al encuentro con Cristo, Señor de vida eterna.

Hombres: Creemos en la Iglesia Católica que gobernada por el Padre y encomendada al Papa Benedicto XVI y a nuestros pastores, anuncia la salvación a los hombres y quiere ser cada día más la voz de los que no tienen voz.

Mujeres: Creemos que el Espíritu Santo comunicó el amor y la valentía de Jesús a tantos hombres y mujeres que anunciaron el Evangelio hasta dar su vida. Creemos en los santos y en los mártires, tanto en los de ayer como en los de hoy. Todos ellos nos inspiran y nos ayudan a servir el Reino como lo hicieron ellos.

Se guarda un momento de silencio, para pedir a Dios que fortalezca nuestra vocación misionera entre los hombres y mujeres de nuestra ciudad. Después continúa:

Conclusión

Guía:
Fieles a la recomendación del Salvador nos atrevemos a decir:

Todos: Padre Nuestro …

Hombres: Bendigamos al Señor.

Todos: Demos gracias a Dios.